sábado, 21 de marzo de 2009

MAGNANIMIDAD


MAGNANIMIDAD


Mirándole a los ojos a mi perra enferma, le dije:
Te mataré para que dejes de sufrir.

Mirándome a los ojos mi perra enferma, contestó:
Si por amor me matas, quiéreme menos y déjame vivir;
que aun doliendo, prefiero esta vida a ninguna.

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