miércoles, 24 de julio de 2013

SEXO EN LA MESA


SEXO EN LA MESA


Por la ventana entraron dos moscas nerviosas revoloteando.
En vuelo picado persecutorio.
Sobre la mesa de Rigoberta,
la monja superiora del convento con dieciocho mujeres para el rezo la comida
los postres la lavandería la limpieza las murmuraciones calumnias y envidias,
más un hombre para las tareas del huerto los viajes al pueblo a adquirir provisiones
proveerse de noticias rancias, además de las frecuentes visitas nocturnas a las celdas
de algunas,
se posaron. La una sobre la otra.

Rigoberta tomó un grueso libro de título:
Biblia Para Pecadores Compulsivos Y Otros Remedios Caseros,
y lo estampó sobre la mesa.
Con las moscas espachurradas en medio.

Aliviada, exclamó:
¡A follar a otra parte!




 © CHRISTOPHE CARO ALCALDE

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