miércoles, 1 de octubre de 2014

PÉTALOS DEL PENSAMIENTO, parte 183 A


-¿Mejor?

-No, vámonos. Vámonos ya de aquí.

-No podemos, lo sabes. Que estaremos preguntándonos toda la vida. Es el momento de resolverlo.

-Yo te diré lo que ocurre. ¡Ahí dentro hay personas!

-¿Cómo lo sabes? ¡No has tenido tiempo!

-Sus ojos. He visto un montón de ojos vigilándome en la oscuridad.

-¿Ojos?

-Sí, brillaban. Como sólo brillan los ojos en la noche. ¡Vámonos!

-Tranquilízate.


Ella se aparta bruscamente.


-¡Ay, basta ya! ¡No me trates como a una niña imbécil!

-No lo hacía. Pero también podían ser animales. ¿No lo has pensado?

-¿Animales?

-Sí, animales. Tienen ojos, ¿no? Podrían ser… ¿Verdad?

-Animales.

-Claro mujer, ¡qué otra cosa!

-¿Los animalitos que dan golpes cuando te quedas solo? ¿Esos mismos animales?


© CHRISTOPHE CARO ALCALDE

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