viernes, 2 de diciembre de 2016

CAMBIO DE FECHAS I



CAMBIO DE FECHAS I







Por razones que no se deben explicar con profundidad en este foro

a John un día dejaron de interesarle los martes. Aparentemente, porque el miércoles se veía con una gata parda en el secreto callejón de un polígono local de industriosos.

Y la gata le llenaba para toda la semana.




La verdad que la gata no era parda que era negra, por esto un día dejó de verla:

no pudo distinguir su oscura silueta aquella noche de apagón en la ciudad.

- He dicho que no se debía comentar en el foro, pero no que no lo fuera a hacer. Por algo me llaman el cuentalotodo -.




Lo cierto es que a partir de esa fecha tampoco los miércoles eran días propicios para John. En el mercado del jueves los puso a la venta por lotes:




< Regalo martes impar por cada miércoles que usted me compre. 5 si lo que se lleva son 3 >.




No todo el mundo comprendió su propuesta, por esto al pasar tuve ocasión de hacerle esta oferta;

creí, que no la podría rechazar:




- Me quedo con 2 martes pares si en el lote me incluye 3 miércoles impares.




No hubo trato, pero sí diálogo:




- 4 martes impares y 2 miércoles pares si me los trueca por 2 jueves de agosto.

- Si vamos a cambiar de meses tengo otra oferta mejor:

me quedo con sus martes le regalo los miércoles le ofrezco un viernes de julio por todos los jueves de marzo.




- Estoy desconcertado, pero añado a la báscula un lunes de enero y 2 de febrero si me ofrece 2 viernes de junio y media mañana cualquiera.




- Interesante propuesta, caballero, mire si ésta le convence más:

2 sábados de junio por todos los miércoles de septiembre y 10 martes a su elección.




- Me halaga usted, estimado cliente, pero

¿no le interesará por un casual este par de lunes que me cuelgan desde febrero? Confirmo que son muy pesados, pero no se los pondré al peso hoy estoy que lo tiro todo, me conformo con 2 viernes alternos de mayo a abril.




- Querrá decir de abril a mayo, apreciado tendero. Diría que nos vamos acercando.

- No, no, no. Sé muy bien por dónde me ando y estoy pidiéndole un año.




- De acuerdo, acepto ese trato si es con carácter retroactivo. Después de todo, ya los he malgastado.

¿Le interesan también mis domingos de segunda mano?

- Ah, déjeme pensar esta noche y mañana le doy la respuesta. Tengo que cerrar cuentas.




- De acuerdo, pero para ser congruentes con esta negociación del pasado, ¿no le parece más oportuno que quedemos antesdeayer?

- Efectivamente, es usted muy sagaz. Nada como la perspectiva del tiempo para poder acertar.




- Hasta antesdeayer, entonces.

- Así es, ¿qué tal a las menos 3?

- Perfecto. Yo no llevaré nada.




- Por su doble negación, entiendo que lo llevará usted todo.

- Así es. Confío en que usted sea usted.

- Lo intentaré. ¡Hace dos días yo era mucho más joven! No sé si sabré qué hacer.

- Ni yo si lo reconoceré.

© CHRISTOPHE CARO ALCALDE

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