jueves, 10 de mayo de 2012

OMAR






OMAR


Aquel hombre de pies negros barba gris turbante blanco,
avanzada edad con buen color indefinido,
abandonó su ciudad en el sur de Turquía para ganarse la vida como músico de dudúk.

Muy respetado en su tierra natal,
sin embargo los pobres ingresos no alcanzaban para mantener a sus dos esposas y seis hijos.
Animado por una publicidad siempre mentirosa y unas series de televisión importadas y engañosas,
creyó encontrar su prosperidad y destino en el sur de Europa.
En el otro sur.

Después de rebotar por las aduanas para extracomunitarios
un autobús maloliente y viejo lo escupió con asco en mitad de la nada:
había llegado al sur del sur.
Una España rasgada por la incertidumbre, quebrada por la crisis y gangrenada por las cifras letales del paro.
Que expulsaba a sus hijos licenciados despreciándolos, hacia el norte,
siempre el norte.
Y renegaba del efecto llamada socialista de papeles para todos.

Aquel voto cautivo no dio sus frutos y una legislatura y media más tarde,
unas arcas públicas secas y cuatro nuevos millones de parados,
el gobierno entero perdió los papeles cuando perdió las elecciones.
Los sin papeles y los con papeles iban a correr la misma suerte:
expulsados forzosos o huidos voluntarios.
Tú decides, si puedes. Que aquí sobramos todos.
También los autóctonos.

Erradicada la oferta laboral como especie alóctona invasora
Omar había llegado a este país de prejubilados pensionistas y parados,
de pandereta cuchufleta y derroche,
justo cuando empezaba a despertar del letargo imbécil que produce el bienestar.

Trenes cargados de jóvenes en paro, de padres en paro,
de abuelos reviviendo el miedo de posguerra,
chirriaban por las vías de ancho especial español
sin conexión posible europea, una señal que no debimos olvidar,
al tiempo que anidaban los estorninos en la catenaria del ave
de conexión europea y nadie por venir,
y las malas hierbas se hacían con el trazado: otra mala hierba de acero y hormigón
impulsada por las políticas de gasto y reparto.
Ellos gastan, yo reparto. Y me llevo la mejor parte. El trabajo, es lo que vale.

Omar llegó a pie hasta una playa al borde mismo del coto Doñana,
doña Ana decía él acostumbrado al respeto y a servir.
Allí dijo ver a un zapatero y un rey cazando linces a pedradas.
Pero nadie le creyó esta historia y lo acusaron de espionaje por inmiscuirse en los asuntos del estado. No interesaba, es mejor que el pueblo viva en la ignorancia.
No sufre ni protesta el que no sabe.

Llevaba siete años de cárcel  cuando una oenegé necesitada de acciones llamativas le catapultó a la fama convirtiéndole en un mártir del sistema.

Con el dinero de la indemnización Omar volvió a su tierra donde le esperaban sus dos esposas embarazadas y sus ocho hijos mayores.

Alejado de todo sensacionalismo mediático, los allegados cuentan
que Omar pasó los últimos años de su vida tocando el dudúk en la playa.
Mirando a poniente.
Que mirando al infinito mar
imaginaba los rayos de sol enredándose con la hierba de doña ana,
y estiraba aquellas sombras del atardecer hasta su playa.

Cuando la tercera ola mojaba sus pies, se retiraba.

Dicen que lo ocurrido en aquel sur de Europa le confundió para siempre.
Y que nunca supo si dar las gracias por lo vivido,
o maldecirlo porque no estaba en sus planes.


PLACES





PLACES


Me he pasado la vida esperando a que llegaras a casa:
antes pá llá, ahora pá quí.
No sé. Parece que vivo siempre en el lugar equivocado.
Que no debí hacer por ti lo que hago.
Al plazo largo, sólo son desengaños.
Que si hoy por ti, mañana por… ti.
Decisiones erróneas.

Nada de eso.
Hoy por un tal vez, mañana por un quizás.
Al final, todo al revés.
Y al por qué será que contando la porción más corta del día
la convierto en la más larga y amarga.

Es la angustia del que espera. La emoción del que llega.
Nada que ver la una con la otra,
pero ambas confluyen en un punto de encuentro
que tornan sublime el esperado momento.

SPY







SPY


Dicen, los que de conspiraciones tramas mafiosas enredos políticos
y organizaciones criminales en general entienden,
que si en la internete escribes:
atentado bomba Casa Blanca terrotista,
en un mismo párrafo,
los motores de búsqueda más potentes del mundo,
norteamericanos para más detalle,
querámoslo o no siempre son los que van por delante,
se activan y te radiografían escanean espían todas tus cuentas de correo, mensajes, esemeeses, páginas que visitas, cuándo chateas y a quién te insinúas, qué porno te gusta, qué películas te bajas, qué más ante la cámara web te bajas, qué vendes qué compras, qué opiniones tienes, con qué religión te confiesas, a qué partido apoyas y a quién en realidad votas, cuántas veces sin pagar te has ido, dónde aparcas en doble fila, qué límites son los que nunca respetas, qué prohibiciones te saltas, a qué velocidad conduces y quién te la chupa mientras, a quién se la chupas en la última fila del cine, si te va el rollo duro y el sexo anal te pone, recibir, no dar, si devuelves los libros prestados, los discos prestados, los paraguas prestados, cuántas veces haber dejado de fumar dices sólo para que te inviten, cuántas has aceptado sobornos y cuántas más las has criticado, qué drogas consumes, dónde la pillas, quién te la vende, a quién se la revendes, cuánto la cortas, cuánto te gustan las armas, dónde practicas, quién te acompaña en la caza furtiva, a qué ricachón vendes las piezas cobradas, cómo te paga, bajo qué ladrillo escondes ese dinero junto a lo que engañas al fisco, cuánto de ahí te roban los hijos, qué anfetas con él compran, con qué amigos las comparten, cuántas veces a la semana la madre del amigo de tu hijo compartes, con su marido senador por el partido de los azules verdes,
ávido receptor de sobresueldos comisiones y dietas,
bravío instigador de una ley más agresiva contra el crimen desorganizado,
-para que se organice y no moleste-
contra la piratería, privada,
contra la venta de droga a escala de barrio,
-que a nivel internacional son divisas a ingresar-
el tráfico de armas callejero -el negocio a lo grande ya está institucionalizado-
la pornografía en la red,
la venta de órganos point to point,
las amenazas en feisbuc los insultos en tuiter,
y los mensajes de texto con las palabras casa blanca atentado bomba terrorista,
en cualquiera de sus variantes.
… …
Vaya… ya se…. me ha vuelto a ca…er… la conexión… a internete…
¿No será que me la han pinchado?... esos…
los del crimen organizado… oficial…estatal… todo legal.
Por el bien general que aplasta al individual.
… … … …a...diós...

KOINONÍA






KOINONÍA


Momentos estos para la historia.
Una historia que no hará historia por tantas veces representada
y tan pocas de verdad vivida.

Los niños de marinerito:
capitán de corbeta,
almirante de flota de cáscaras de nuez y barcos de papel.
De lanchas de hojas de sauce y submarinos de piedras.

Las niñas de vestido largo blanco puro virgen:
de princesa, de muñeca, de cuento, de tarta, de juguete, de plástico.
Niñas que no son niñas disfrazadas de la novia que está por llegar.
Por ver si querrá ser novia de novio que la lleve al altar.
O tal vez novia moderna de novia y contra todo tener que luchar.

Los padrinos con traje de gala. Aunque sea de horteras,
que se note quién paga. Porque pueden y quieren.
O tal vez ni pueden ni quieren pero las apariencias obligan y atan.

Los tíos, buenos, poniendo su mejor cara: toca dar la paga.
Que la generosidad está en retirada.

Las tías, buenas, poniendo su mejor cara:
maquillaje de esteticista, peinado de peluquero vanguardia, ojos de color lentillas.
Y su mejor cuerpo:
si te gusta lo que ves por fuera, imagina lo que llevo dentro.
¿Dónde ese hombre rico que me arregle la vida?
A cambio, me comeré todo lo que me pida y me pondré como le dé la gana.
Para esto crecí practicando.
Ya debería llegar el momento de sacar a mi experiencia provecho.

Los primos muertos de envidia, que por algo hacemos las fiestas:
demos a todos rabia.
Los abuelos con sus grietas y telarañas. Sus manías sus egoísmos.
Sus otras rabias.
Los amigos, lejanos. Tanto como los parientes próximos.
El cocinero el tipo más importante:
ha elaborado un banquete que abrirnos el ojo puede y llenarnos la barriga debe.
Si es posible, algo de suerte: el cura para el final.
Que trae de una mano las hostias y de la otra arrastrando a dios.
¡Esconded el vino! Que con el truco de la sangre de cristo
entre los dos dan con todo:
una por él, otra por el cura, vienen a ser lo mismo.

Estando ya todos, ahora sí. Podemos empezar la fiesta.

Y todos comulgan juntos.
Y la familia ríe. Y los niños se avergüenzan y lloran.
Y los adultos deberían, tanta es la farsa y la hipocresía.
Cristianos paganos. Borrachos.
Blasfemos pero no importa.



martes, 1 de mayo de 2012

SABIDURÍA. CANINA



SABIDURÍA. CANINA


Dudando entre ir o venir, quedar o marchar, huir o luchar;
en suma, qué camino tomar.
Debatiendo los pros y los contras de cualquier acción o inacción,
se me fueron los días, semanas. Años.

Analizando las consecuencias y el resultado posible de hacer o no hacer,
de aceptar o descartar,
he llenado con cientos de hojas la más grande carpeta que para documentos haya.
Escrito miles de gráficos con más estudios de mercado que mercados.
Informes previos, hipótesis probables, estrategia defensiva jurídica ante la posibilidad de lo imposible.
He redactado manifiestos, diseñado organigramas con la estructura detallada del plan.
Focalizado objetivos, visualizado éxitos. Aprobado compromisos.
Asignado tareas al personal aún por contratar.

Llegado a acuerdos con colaboradores, pactos de no agresión malas prácticas y precios altos con competidores.
Acuerdos de buenas prácticas entorno limpio y seguridad en el trabajo
con la administración pertinente.
A algún funcionario sobornado también:
para limpiar el camino de más de un árbol caído.

He preparado un plan magistral para no fracasar. Nada puede fallar.

Ya solo me falta empezar.

No sabiendo cuál era el momento oportuno para acertar de pleno y triunfar
un día mi perro, harto de verme sudar y tanto oírme lamentar y dudar,
casi de ansiedad llorar,
me ha dado el más sabio consejo de todos:
más acción y menos reflexión.

Estoy en ello. Estoy en ello.
Es un alivio saber que no hay nada más que pensar.

INTIMISSIMI



INTIMISSIMI


Ahhh.

Sin duda, este es el mejor momento del día.
Cuando todos duermen.

No porque duerman
Sino porque no molestan.

lunes, 30 de abril de 2012

POST VENTA







POST VENTA


Al final resultó ser que no eras nada.
Largo el discurso elaborado. Abultada tu suficiencia intelectual.
Aparente tu sabiduría. Meditada tu opinión ponderada.
Pero no eras nada.
Una representación del personaje que a los demás vendes:
con una sonrisa buenas palabras y besos, convences.
Pero de ahí no pasas. Solo prometes:
haré cambiaré lograré me esforzaré lucharé ya veréis. No decepcionaré.
Cenizas en tierra quemada, humo en el viento, polvo en la arena,
lágrimas en la lluvia, lluvia en el océano. Océano en el universo.
Universo en expansión y viejo.

Nada que no sepamos nada que no hayamos visto nada distinto de nada.

Eres solo fachada, y ésta también se te cae. Tantos son los años
de abandono y pereza.
Derrochado has las oportunidades. Ignorado la ayuda prestada.
Las concesiones que hicimos por apoyar tu causa, parece que no las viste:
no las aprovechaste, tampoco las agradeciste.

No eras más que un vendedor de ideas, algunas descabelladas,
pero que quisimos creer.
Tanta era la necesidad de reparar el desastre
Estábamos tan perdidos en medio de aquella tormenta.
Ya había sido anunciada pero actuar no quisimos:
miedo a tomar decisiones que primero sangran y duelen.
Después ya se verá si resuelven.

No eres más que un buen comercial con un solo producto en cartera.
Llámalo tú.
No ofreces más referencias.

Y ahora que lo sabemos, ¿qué es lo que vamos a hacer?

sábado, 28 de abril de 2012

TRÓPICO UTÓPICO







TRÓPICO UTÓPICO


Ya te gustaría ya.
Ya te gustaría encontrarte con la chica de Ipanema susurrándote al oído
palabras de amor con gesto comprometido.
Que tuviera la mirada alta. La inteligencia, las ilusiones.
Y las tetas y el culo, no seas hipócrita.

La vanidad baja, el egoísmo mínimo. El narcisismo a cero.
La autoestima moderada, las ambiciones controladas.
El respeto aprendido, la lealtad consagrada.
El amor… el amor en su justa medida. Que ni mucho ni poco
salva naufragios ni corrige barcos a la deriva.

Juventud la justa, deportista aficionada, juerguista equilibrada.
Amena conversadora, atenta profesional.
Ajena al resentimiento, olvidadiza al reproche.
Dulce a la mañana salada a la noche.
Apresurada en el compromiso paciente en el contratiempo.
Mesurada en las fiestas desmesurada en tu fiesta privada.
Clara en las metas, recta en los objetivos.
Sinuosa en los ratos de alivio.
Impertinente al intruso sugerente a tu intrusión diaria.

Ya te gustaría ya.
Pedirla en tu próxima navidad,
encontrarla en el catálogo de IKEA,
o en las páginas centrales de tu suplemento PLAYBOY.

CARGA HUECA



CARGA HUECA


Aún quedan preguntas sin responder por ahí sueltas
En ese lugar indefinido entre el deporte rural y el arte contemporáneo de vanguardia
donde se dejan las preguntas. Se lanzan se arrojan.
Se cuelgan se airean y se secan cuando no hay una respuesta.
Pero no desaparecen.

Preguntas que preceden al silencio incómodo cuando no se sabe qué decir.
Y al vacío que ese silencio nos deja
resonando por pasillos salones teatros auditorios valles.
Preguntas fatales, letales para la esperanza.
Mortales de necesidad.

Queda por saber hasta dónde somos capaces de resistir
Qué falta para que estalle la cólera
que en cada uno de nosotros sometida se haya
bajo las cadenas de la educación los convencionalismos sociales las reglas morales
las ordenanzas municipales provinciales estatales.
La corrección y el sentimiento de culpa.
La culpa, siempre presente la culpa.

Y los culpables, tan necesarios para que la sociedad lave sus errores y crímenes. Crímenes contra la sociedad.
Todos el enemigo de todos.

La ira unida a la venganza dominarán el día:
unos llorarán, otros sangrarán. Otros morirán.

Conociendo ya el desenlace queda por saber qué disparará el primer acto,
de protesta,
que resolverá a sangre y fuego lo que las palabras no saben, ni pueden.

Hay conflictos que no se arreglan hablando, sino matando.
Este tiempo es ese tiempo.

¿Qué nos vació tanto por dentro
que hoy solo somos carne hueca?

A punto de explotar.

viernes, 27 de abril de 2012

PIÑA COLADA






PIÑA COLADA


Habiendo ya descartado todas las opciones posibles para que el próximo
sea un buen verano,
con los tuyos o tal vez mejor sin ellos y con ella,
considera la alternativa más viable hasta la fecha pensada.

Olvídate de barbacoas en el jardín
–del vecino que el tuyo está hecho un asco y siempre su hierba es más verde-
de tomar el sol en la terraza
–del hotel donde trabajas de botones también conocido como ascensorista
maletero o buscapropinas-
de darte baños en la piscina
–municipal: baños de cloro urea y amonio, de emuntorios del gentío-
de hacer senderismo de montaña
–eso que antes eran jodidas caminatas monte arriba a por leña con albarcas-
de deportes de aventura y alto riesgo
–si vivir el día a día ya es violento para qué añadir dosis extra de combate-
de viajar por Europa Asia América el universo todo
–sobrado vas ya de kilometraje desde tu casa a todos tus trabajos a destajo-
de los cruceros, la semana de ensueño, la ruta de oro, las ocho capitales románticas,
safari naranja, visita la selva esmeralda, circuito cultural 10 días 9 noches 
pague el año próximo.

Traducido al esperanto, el idioma de los que sin esperanza esperan:

Cruza la calle para ir al mercado
Donde productos que ni soñando podrás comprar están para que los veas
Empujando el carro por el súper el circuito solo es uno
Con suerte lo comprado para nueve días dure diez
Paga ahora que mañana no podrás
Olvídate de lo que no conoces porque nunca lo verás.

No entrará la fortuna por la ventana
No habrá cambio de política aunque cambies de gobierno
No habrá recuperación económica milagro, esto es para alemanes o japos,
que ponga las cosas como estaban
No volverán los buenos tiempos
Los días de vino amantes y docenas de rosas
No volverás a descansar en paz hasta que llegue tu último día
No habrá,
para ti,
paraíso de sol arena palmeras mar Caribe y piña colada
No tendrás otro verano azul turquesa.

Sí un largo, lluvioso y frío invierno para vivir siempre tiritando.
Abrígate bien, agarra cualquier cosa antes de que el vecino te la quite.

Y prepárate para esconderte, e hibernar.

sábado, 21 de abril de 2012

FILMS & FÚTBOL






FILMS & FÚTBOL


Dice mi médico,
esa persona a la que acudo aunque no esté enfermo porque me escucha,
y en estos tiempos de sordera institucional y mordaza social eso me basta,
que no sabe qué hemos hecho mal. Cuándo nos dejamos engañar,
y cómo fue que, sin levantarnos de la silla,
hoy estemos sentados en el suelo.
¿La silla? Esta también nos la robaron.
Quizás en aquella breve sesión de hipnosis que se llamó estado del bienestar.
Ahora sabemos bien qué significa malestar pero esta es otra historia
que quizás aquí es mejor no contar.
Para no llorar en público todo lo que en privado tenemos que hacer y soportar.

Cuenta mi médico que tiene las hijas estudiando inglés y alemán.
Y que está pensando alguna hora de chino,
esta para toda la familia,
a ver si allí nos pagan por trabajar. Aunque sea como chinos, ya da igual.
Que ha renunciado a seguir mal informada
y ya no ve telediarios ni oye noticia alguna:
películas y fútbol para dormir y reducir pesadillas.
Sabio consejo de quien sabe para qué sirven los medicamentos.

Que se le alteran las transaminasas cada vez que oye decir a algún político,
o tertuliano de renombre en medio partidario,
político del círculo católico apostólico o lo contrario,
que todo es culpa nuestra. Que estábamos mal acostumbrados:
no siempre se ha de cobrar por trabajar, y qué vicio es ese
de que los sueldos suban cada enero.
Cuando todos los productos y servicios están en pleno sprint de montaña
para ver quién trepa más y antes.

Que se le pone el cuerpo cetónico cuando empiezan culpándonos
por la segunda residencia –heredada-
el coche alemán –de segunda mano-
la ropa de marca –marca barata-
el reloj dorado y suizo –de la empresa por superar objetivos-
la colección de corbatas  –regalos de navidad-
de pañuelos –de rastrillo-
de bolsos –de imitación-
de vestidos –sólo segundas rebajas-,
y terminan por echarnos en cara la leche desnatada los yogures bífidus
y la cerveza sin.
Todos en marca blanca a oferta especial la segunda unidad.

Que los lujos de la casta político económica no son para la clase obrera.
Y esto es una verdad y es un hecho que no hay por qué desvelar.

Reconoce mi médico que se pone catatónica,
porque mi médico es médica pero esto suena raro y mal
se pongan como se pongan las nuevas radicales e ignorantes de la lengua
–no sé si decir española o castellana para evitar ofender -
cada vez que al cajero se acerca silbando y se aleja llorando,
porque el dinero evaporado se fue sin ella haber salido de casa.

Y yo, habitual de las intrigas retóricas sin respuesta categórica,
me pregunto si ella se preguntará de qué sirvió el sacrificio.
Cuándo de aquel niña no hagas esto no lo otro vete por el camino recto
y habrá recompensa a tu esfuerzo,
dejaron de tener sentido y significado.
Qué invirtió el valor de las cosas y puso a la mentira buen precio.
A la estafa, por unos pocos,
la llamó crisis, para todos,
y la quiebra, de la justicia,
la convirtió en la del sistema público.

Se abrió la veda del obrero presa donde la casta apunta dispara y mata.
Luego reclama al muerto dinero para el entierro.

Confieso yo a mi médico médica
que en casa ya estamos haciendo maletas:
antes ser emigrantes que carne para hamburguesas.
Pues habiéndonos robado ya todo
solo nos queda el cuerpo para poder vender
y comernos.

Confiesa mi médico con la expresión de quien al fin ha divisado el camino
que una vez llegue yo a destino,
no importa si es mar del plata o en el desierto de Australia,
le vaya pidiendo asilo.

Nos preguntamos mi médico y yo 
por qué será
que lo único que podemos hacer no es luchar
sino marchar.




lunes, 16 de abril de 2012

AH-MARA






AH-MARA


Desdibujado ha quedado el rastro
que en la arena con los pies al caminar dejaste.
Entre rocas de una playa desierta sacudida por volcanes de otra era.
Piedras de lava negra enfriadas con la eternidad inmisericorde de los años.

Efímeras tus huellas como insignificantes personajes somos
en este teatro de la vida,
representada por actos entre astillas y escombros,
de un tiempo de disputas rupturas y silencios.
De soledad que dispara a discreción. Y a dar.
Que nos persigue, ¿se puede decir nos acompaña?

Borrarán nuestras pisadas las olas del olvido.
Partes de un todo fragmentado como espejos en guerra.
¿Será para no ver de lo que somos capaces?

Ah, amigo amiga. Desconocidos que sabéis de qué os hablo.
Tan fieles en la ausencia
Tan comprensivos en la distancia
Tan generosos en el entreacto breve del descanso.