martes, 13 de marzo de 2012

BALIZAS






BALIZAS


Hubo un tiempo en que creí que éramos equipo
Que nuestra unión tenía por delante un gran futuro.
Un tiempo en que conquistábamos sueños y diseñábamos proyectos.
Siempre hacia adelante. Siempre hacia adelante.

Hubo un tiempo en que apenas teníamos pasado
pero que no supimos vivir como presente.
En que de tanto posponer nuestros deseos terminamos por olvidarlos.
Y olvidarnos.
Comenzamos así a cavar nuestro vacío:
la enorme y negra fosa que engulló el mundo bajo nuestros pies.
Aves indefensas expulsadas del nido de la ingenuidad.

Por no saber manejar aquel presente, perdimos toda esperanza de futuro.
Hoy todo aquello es pasado.
He cerrado en el camino toda posibilidad de reparación
De recuperar las cuentas rotas del collar.
Demasiadas cuentas a las que atender a un solo tiempo. Olvidé sumar.
Tuve que restar.

He olvidado. He renunciado. He perdido: todo.
He ganado: poco.

He creído que podía volver a comenzar:
no hubo segunda oportunidad, aunque lo creí.
No la hay, no la habrá.
Sobrevivimos por mediación del autoengaño compasivo.
Del no estoy mal porque se puede estar peor,
todo es susceptible de empeorar.
No sabes cuánto.
Pánico a que todo pueda ser verdad.

Vivimos en trajes a medida,
a medida de otros porque son trajes prestados,
repletos de costuras y remiendos.
Ropas de carnaval para esta renuncia de lo evidente:
¿qué son nuestras acciones sino apaños de disfraces?
Para disimular la pena la soledad y la tristeza.
Narices de plástico y sonrisas de payaso ocultan la verdad a los demás.
Entretanto pasa el tiempo y la memoria.
Nos gustaría vivir lobotomizados.
Olvidar los malos recuerdos, que hoy son todos,
y el mejor es el recuerdo que no existe.

Avanzamos a empujones y nos entendemos a golpes.
Hemos hecho de la vida una gran combate
y ya no nos escuchamos.
No podemos ni queremos.
Y en la estampida diaria nos pisamos gritando sálvese quien pueda.
Y el que no, muera.
Aquí no hay amigos.
El mejor de ayer es nuestro peor adversario hoy:
nos conoce y aprovecha la ventaja que otorga la ausencia de sorpresa.
Al galope en esta carrera por el lodo.
No hay reglas, no hay acuerdos, no hay respeto.
Solo importa quedarse en solitario con el oro.

Hubo un tiempo en que pensé que las formas importaban.
Que las buenas maneras eran buenas.
Hoy sé que todas ellas son malas: te debilitan y estás en desventaja.
¿Dónde quedaron las referencias que marcaban el camino?
¿Dónde el camino?

No veo a nadie que no se halle perdido.

MAPA DE SITUACIÓN



MAPA DE SITUACIÓN


Oscuridad
Silencio
Amanecer
Despertar
Dejar de soñar
Pensar
Realidad
Deambular
Ruido.

Trabajar. Comer. Hablar.
Hablar. Hablar. Hablar.
Ruido.

Ir
Venir
Moverse. Para no ir a ningún sitio
¿Dónde estoy?

Ud. se encuentra aquí.
Punto de reunión. Rojo circular.
Hablar. Hablar. Hablar.
Nada importante que decir
Todo es redundante
Todo es ruido
Huir
Volver
No hay adonde ir
¿Me he perdido?

Ud. está aquí.
Pulse botón rojo para información
Pulse botón azul para desaparecer
Diga sí
Obedezca por favor
No piense. Será perjudicial para su salud.

Ruido. Ruido. Ruido.

Es su última oportunidad
Ud. está aquí, prosiga
Pulse botón, seguirá perdido
Pulse botón.

Silencio
Anochecer
Dejar de pensar
Soñar
Descansar
No volver
No ruido

Paz.






POSTURAS


POSTURAS


Todo es una farsa.

Los compromisos, las buenas intenciones, las reuniones, los debates, las invitaciones, las mesas redondas, la charla al calor de un buen licor, las citas para después, un día de estos quedamos, veniros por casa que quieren conoceros, voy a presentarte a unos amigos, que lindos hijos tienes, tú también, saca buenas notas, el mío más, mi mujer es una buena esposa, pues la mía no.

Pausa valorativa.
Tienes razón, tampoco la mía. Miento por autocompasión.

Qué guapa estás, tú también, hago pilates, yo spinin, se casó Marta y no me invitó, tampoco a mí la muy zorra y con ese hombre tan guapo, ni me lo presentó, no te preocupes durarán poco de eso estoy segura, no sé si te he dicho que me voy de viaje, qué envidia me das yo ahora no puedo con tanto trabajo, a mí me han despedido otra vez al paro, qué se le va a hacer unas veces tú otras veces yo, si algo precisas pídelo y no dudes, ahora que lo dices de dinero ando escasa, ahí me has pillado mal yo no voy sobrada, la cosa está difícil no prometo nada que aquí cada uno tenemos lo nuestro no sé si te he dicho que murió mi padre, ay cuanto lo siento yo no lo sabía pero me hago idea que el año pasado por el mes de enero yo perdí a los dos, ay perdóname no me había enterado y mira que vivimos cerca qué pena me das, tú a mí también me tengo que ir mira qué hora es y yo con estos rulos, quería hablarte de una cosa que es muy importante, mejor otro día que se me hace tarde, ya te llamaré, casi déjalo y ya te llamo yo.

No cuentes con nadie. Todo es una farsa.




jueves, 8 de marzo de 2012

IN MEMORIAM


IN MEMORIAM


Ahora que ya estoy olvidándolo todo, voy a escribir mis memorias
para no perder detalle de todo cuanto acontece.
Acontece o aconteció, esto no lo tengo claro.
Hoy o ayer qué más da, todo es parte de un todo.

Empezaré por la infancia, que dicen es el principio;
principio de toda vida que aguarda ser completada.
Afirman que fui feliz, y aunque recordarlo no puedo,
diré que es esto cierto: no hay infancia más triste que la infancia que no se vive.
Diré que la viví plenamente. No quisiera yo ser menos.
Esto es lo que me cuentan, creeré porque me conviene:
no hay dolor más grande que recordar una infancia triste.
Que corríamos por las calles en dirección a la escuela.
Que corríamos tras las chicas y ellas de nosotros huían.
Que corríamos al monte con nuestros perros, pájaros, tortugas y gatos.
Que corríamos en bici a la piscina en verano.
Que corríamos corríamos y corríamos porque era lo que mejor sabíamos.
Todo hasta que nos detuvieron:
los profesores la policía las normas el disimulo las tortas la buena educación los curas los vecinos la escuela. El temor al castigo. El chantaje emocional y la intimidación de los mayores.
Desigualdad en fuerzas y medios para ejecutar la amenaza.
Obedecer y aprender. A resignarse y santiguarse. Por si las moscas.
Cuatro esquinitas tiene mi cama y a dormir. Por si las hostias.

La juventud llegó como las malas noticias: pronto y sin avisar.
Sobre ella escribiré lo mínimo, no vayan a recordarme todo lo que hice mal.
No vayan a reprocharme todo lo que pude ser y no fui.
Por pereza por rebelde por informal.
No vayan a reclamarme todo lo que prometí y no cumplí:
por imposible, por soñador y utópico.
En ella pronto nos ataron corto, no fuéramos a liberarnos antes de ser esclavos.
No fuéramos a amotinarnos antes de subir al barco.
Ese que parecía un crucero y resultó una galera.
Tiempo de desengaños y esperanzas rotas.
Algún amor extraño y muchas tortas.
Tiempo de ser mayores con experiencia de niños.
De ser muchas cosas, probarlas todas, perderlas también.
De soñar victorias para encontrar derrotas.
De hablar como héroes y comportarse como cobardes.
De pensar que cambiaríamos el mundo,
y no ver que era éste quien nos cambiaba.

El día que me hice viejo ya era demasiado tarde:
para darme cuenta e intentar remediarlo.
Tantos amigos murieron en el combate que aún me pregunto qué hice para evitarlo.
Cómo esquivé los golpes que da la vida. Las heridas para las que segunda intención no hay.
Por el camino quedaron personas y todas mis cosas. Digo todas porque ninguna se irá conmigo.
Tampoco las personas pero lo obviamos: ofender no queremos. Que nos duela, menos.
A las damas juego con mi memoria porque al ajedrez no puedo. Hay demasiados elementos en juego y hoy tiendo a la simplicidad.
Sólo como las fichas que se dejan porque estrategias no tengo.
Ni tiempo ni ganas.
Es momento de ser niños con experiencia de ancianos.
De ser un contestatario porque hoy no hay mano que se nos levante.
No por ganas, sino porque la ley nos defiende.
Leyes que nosotros votamos.
De viajar de prestado, vivir del cuento que nos contamos:
grandes cosas que no hicimos pero soñamos.
De acumular arrugas en el alma y cicatrices en la piel quebrada.
De añorar y rompernos a pedazos.
Es momento de cagarse en todo y en todos. Primero en uno mismo,
ya vendrá la asistenta a limpiarnos.
Es momento de joder con la muleta la bata el cepillo. Sí, el de los dientes postizos.
De quitarnos lo que nos sobra y quedarnos con lo esencial.
Tan poca cosa que hoy me pregunto para qué luchamos si todo es tan banal.
Si solo vemos lo que flota, que es lo superficial.
Es momento de hacer felices a los niños, para que luego lo olviden.
De aconsejar a los jóvenes, para que no nos escuchen y años después se lamenten.
De recordar lo que no nos duele.
Para lo otro ya habido tiempo: diría que la vida entera.
De engañarnos y creer que para algo valemos. Por ejemplo,
para escribir memorias.

Si hay alguien que nos las vaya dictando.




domingo, 4 de marzo de 2012

REUNIÓN


REUNIÓN


El niño jodiendo con la pelota, la mamá con la lista de compras, el hermano con los juguetes del niño, la hermana con las manías de mamá, mamá con su manía de entrometerse en asuntos de los demás, la tía, hermana de mamá, que no se caya ni debajo del agua, el cuñado enseñando su coche nuevo. Su bici nueva su corbata nueva su novia nueva. El tío con su puro y su humo, la prima con sus pastelitos de crema su afición por saberlo todo y sus kilos demás, la tía abuela siempre gruñendo, los abuelos durmiendo y roncando, los papás aconsejando y aconsejando y aconsejando y cuando seas padre comerás huevos y cuando seas madre también, la hija exigiendo dinero gastando dinero tirando el dinero, el yerno, el yerno también. Los nietos pidiendo la paga, aquí todo el mundo pide pero no paga ni intención tiene. La suegra con mala cara, el suegro bebiendo a escondidas y a escondidas metiendo mano a las chicas, los amigos a comer por la cara, las amigas queriendo llevarte a la cama, y hacerte un hijo y sacarte la pasta que dicen que la tienes gansa. La pasta. Los sobrinos…
Los sobrinos jodiendo con la pelota del niño.

Y no hagas esto y haz lo otro y no vayas y vete y yo que tú y tú que yo y tú qué hostias sabes y no escuchas no callas no hablas di algo por el amor de dios no gastes tanto eres un tacaño así nunca vas a llegar a nada si no hay más que verte vas hecho un dandi pareces un andrajo qué guapa estás qué gorda estás qué flaca estás ese vestido te hace más delgada dónde tomas el sol cuidado con los rayos uva vigila esas manchas que te cubren la cara mejor que te cubra alguno a ver si aprendes que todo no es Jauja qué piel tan pálida tienes pareces una enferma diría que pasas hambre los pantalones te están grandes deja ya de fumar que te vas a matar tómate algo qué borracha es qué poco se arregla cuánto se maquilla parece una barbie qué mona que es qué mal gusto tiene se pasa de lista qué cortica es.

Vámonos de aquí no ha venido nadie ya estamos hartos de tanto esperar.

viernes, 2 de marzo de 2012

TANTO AMOR




TANTO AMOR


Te has rodeado de gente que dice quererte y,
aún siendo esto novedad, sigues sintiéndote ausente.
Ajeno a tanto entusiasmo repentino, a los abrazos de amigos,
los besos de la gran familia, el inesperado afecto de los vecinos.

Te persiguen de día y de noche las ganas de los demás
por formar y ser parte de ti.
Y te parte siquiera que lo intenten.

Dejadme en paz malditos. ¿No veis que no me bastáis?
Dejadme en paz malditos, que perseguís y asaltáis mi soledad.
Dejadme en este paisaje vacío sin luces ni sombras. Tampoco la mía.

Buscas entre los escombros de tus amores de guerra
alguna carta perdida. Que te revuelva la metralla y te saque las dudas,
a la sangre asesina con sangre suicida.
Todas las que te plantea cada día, tu vida de ausencia.
No hay carta, no hay respuesta. No hay consejo.
No hay nada.
Sí un montón de personas que no te sirven. Gracias. De nada.
Y te dejas llevar por la fuerza de las cosas, muchas y todas más poderosas que tú:
barcos de papel, pajaritas de papel, aviones de papel. Muñecas de cartón.
De cartón piedra.

Se te secaron primero las lágrimas. Luego las ilusiones.
No el amor:
no tuvo oportunidad de nacer.

Molesto es el ruido del enjambre de esos que dicen quererte y,
aún siendo esto novedad, no saben lo que te aburren.
Quieres recuperar tu tiempo, volver al punto de encuentro
donde todo comenzó a perderse. Para,
sin moverte de él,
así al menos no quedarte sin nada.

Pero no hay ganas ni suerte que te acompañe.
Sí mucha rabia. Por verte tan acorralada.
¡Dejadla en paz, malditos farsantes!
¿No veis que estáis todos de más?

Dejadla en paz que quiere sentirse abandonada.
Dejadla en paz que hoy, quiere sentirse como está.





ESCAPANDO



ESCAPANDO


Arrojados a un mundo hostil con todo a su favor para ganar
peleamos inútilmente en nuestro afán por sobrevivir.
Dejándonos y perdiendo en el intento,
las ganas por seguir, amar. No defraudar.

Decepcionados con los giros de guión,
nos reubicamos al nuevo escenario.
Olvidando en la trasmutación el entusiasmo.
Y alguna lágrima reservada para momentos de alegría improvisados.

Qué hacer con el juego de maletas reventadas de argumentos para el escapismo,
la falsa huida. El camino accidentado hacia el interior de uno mismo.
Cómo utilizar el billete para el largo viaje a ninguna parte.

Se nos huye el tiempo persiguiendo proyectos que nunca veremos realizados.
El programa de nuestra vida es un texto mal escrito,
improvisado según el devenir de los acontecimientos.
Tachaduras, correcciones. Letra ilegible y párrafos incomprensibles.

Perdidas cientos de noches de insomnio tratando de encajar
el abstracto rompecabezas de cada día: vajillas rotas.
Sábanas ajadas. Ropa vieja. Toallas tiradas.

Dónde te vas que no me lo cuentas.
Dónde te escondes que no quieres decirme.
Tampoco la razón.
Te vas, no te alcanzo.
Si tuviéramos otra oportunidad de comenzar,
¿por dónde deberíamos empezar a destruir?

Separar lo que nos sobra es un buen principio aunque arriesgado:
¿Y si lo que queda fuera nada?


AFFAIR


AFFAIR


Siempre quise tener una amante. Circulante. Serpenteante. Mareante.
Jadeante.
Para jugar a las damas, y un solo caballero.
Para hacer el molinillo. El helicóptero. El torpedo tierra aire.
El asalto a la bayoneta calada.
El salto del tigre. El de la rana. Si es preciso, el saltamontes o la jirafa.
Para darnos el abrazo del oso. El de la boa.
El beso del escorpión. El de la viuda negra.
¿Pueden ser viudas las amantes?

Siempre quise tener una amante.
Para montarnos un pisito en las afueras.
Vernos dos días por semana. Escondernos de la gente.
Follar a lo grande. Vamos, para lo que son las amantes.
Que no me escuche, ni puta falta que hace.
No me dé hijos ni conversación ni disgustos.
No me pida hijos ni conversación ni gustos caros.
Ni tiempo ni dinero ni comprensión ni calma.
Ni amor ni cariño ni felicidad ni respeto.

Siempre quise tener una amante, y llevar una triple vida:
ella, yo y los demás.
Confundirnos en los semáforos, equivocar las respuestas,
vivir en la mentira, no acertar con las preguntas.
Tartamudear las excusas, llegar tarde a las citas,
fallar los compromisos, perder el tren de vuelta a casa.
No contestar el teléfono en público. Abrir el correo a escondidas.
Vigilar el cuello de las camisas.
Agotar la paciencia de todos. Necesitar siempre de un amigo un apoyo:
en la coartada inventada.
Hacer de cada día una carrera de obstáculos,
para no llegar ni pronto ni tarde.

Ahora que la tengo, no sé cómo acabar con todo.
Esto no hay cuerpo que lo resista ni deseo que lo aguante.


miércoles, 22 de febrero de 2012

PRIMAVERA



PRIMAVERA


Alfred ababndonó al grupo en una tormenta.
En realidad, el grupo lo abandonó a él, pero no lo tuvo en cuenta.
Siempre fue un confiado.
Y sí altera el resultado el orden de los acontecimientos.

Pasó el primer invierno un poco colgado.
Literalmente colgado de un cable del tendido eléctrico.
Suerte que la compañía no quiso demandarle por apropiación indebida:
calorías robadas para no quedarse helado.
Subía el calor patas arriba, compensando el agua y el hielo.

Se hizo con el territorio, un poco hostil, como todos.
Bajo cero en invierno, un horno en verano.
Primavera agitada y otoño lluvioso.
Lo de siempre, vamos.
Peor los piernas largas, que con su palos de hierro y fuego
arrasaban el terreno un par de veces al año.
No había bicho viviente que no sucumbiera a su persecución y estruendo.
Alfred siempre se preguntó qué harían con tanto animal muerto.

Pero la segunda primavera fue el inicio de su condena.
Conoció a un compañero, o compañera, que estaba encerrado en un extraño lugar.
A cualquier hora, en cualquier día, se veían por unos segundos.
Los que tardaba Alfred en agotarse agitando las alas.
Luego al suelo, descanso, y vuelta a empezar.

Nunca comprendió la razón de aquel cautiverio,
ni por qué aquel amigo no salía de la fría lámina de los reflejos.
En donde todo se veía de nuevo. Incluso él.

Alfred ya no se marchó de aquella casa, atrapado en un espejo del porche.
Vivía para estar con su amigo, su mejor y más fiel amigo.
El que nunca le abandonó, como hizo el grupo.

Alfred terminó por enamorarse de aquel ser leal, como él.
Nunca supo que su mejor amigo, era él.

Murió de viejo, dejando para siempre su reflejo atrapado en el espejo.

VIAJE DE NOVIOS



VIAJE DE NOVIOS


Se amaron secretamente hasta que la suerte se cruzó en su camino.
A ello le visitó la fortuna:
un millón de pesos de la noche a la mañana, o mejor,
de la mañana a la tarde,
dan para muchos proyectos.
Y ningún pesar.

Despachar a su jefe comer bien buena casa ropa de marca coches caros joyas viajar.
Conocer el resto del mundo.
Que era todo salvo la minúscula parte del suyo.
Aceptó el cheque y se lanzó al estrellato,
como tal estrella fugaz que nunca pudo ser.

A él le visitó el médico:
sibilancias crepitaciones estridores egofonías.
Pura música pulmonar. Lado derecho.
El izquierdo aún peor.
Le dio de plazo hasta el miércoles un lunes.
Para qué esperar. Cuando toca marchar, toca marchar.

A ella fueron a despedirla al aeropuerto. La familia, los amigos.
Los nuevos amigos al olor del dinero.

A él, al velatorio. La familia, algunos amigos viejos.
Para los nuevos era muy pronto, no había confianza.
Y ya se sabe que la confianza lo es todo.
Tampoco ganas.

Partieron ambos el mismo día.
Ella no quería volver. Él no podía.

Se amaron secretamente hasta que la suerte se cruzó en su camino.
Se despidieron sin conocerse.

Tengo un amigo, con mucha suerte, que dice que la suerte hay que ganársela.
Que es para los que la buscan.
Yo tengo dudas.

Debe ser cuestión de suerte.

martes, 21 de febrero de 2012

TAL VEZ



TAL VEZ


¿Y si fuera cierto que todos los cielos son plomizos, los mares de dudas,
los perros verdes, los lobos feroces, las caperucitas rojas, las lolitas calientes, los cuerpos de guitarra, las pasiones turcas, las novias bellas, los hombres valientes, las lunas de miel, los besos dulces, los abrazos largos, los niños guapos, las madres una, la verdad una, las matemáticas exactas, el arte útil, los poetas muertos, los abogados también, la justicia ciega, los políticos honrados, el deporte sano, la vida bella, el albedrío libre, la paz mundial, suiza neutral, el telón de acero, el cinturón de hierro, el comunismo bueno, el capitalismo malo, la izquierda progresista, la derecha conservadora, el voto útil, las manos limpias, los trapos sucios, las causas nobles, la muerte digna, el trato humano,  la comida basura, el tiempo vuela, gana siempre el mejor, el juego limpio, el amor libre, el sexo seguro, el marco incomparable, el momento idóneo, las noches frías, el sudor frío, la mirada fría, el corazón caliente?

¿Y si todo fuera cierto?
No quedaría espacio para la reflexión.

Y tal vez mejor.

lunes, 20 de febrero de 2012

CAEUROPA



CAEUROPA


Más de dos mil años de luchas parecen no haber sido suficientes
para aprender en nuestra parte del mundo:
pequeño, accidentado y desigual territorio. Antropizado y troceado.
Con dolor siempre quebrado.
Por clanes de primates que se ofuscaron en la evolución hacia lo humano.
Hoy deshumanizado.

No fueron suficientes los millares de guerras ni los millones de muertos.
De alianzas de pactos de tratados de traiciones
para aprender la lección más simple de todas:
no confíes en el extraño.
Menos cuando el extraño pasa por hacerse tu amigo,
y convertirse por la sangre en tu hermano.
Por la sangre derramada de la espada y no la sangre heredada de hermanos.
De sangre.
¿Será que es tu hermano tu primer contrincante?
¡Competidor despiadado por el mismo trozo de carne!
¿Será que no podemos vivir por la envidia y sin ella?
Que no somos capaces de unir nuestras fuerzas
y rabia y armas
para derribar al tirano.
Nosotros, que cuando esto vemos en sitios lejanos nos frotamos las manos,
y reventados de vanidad y de orgullo pensamos:
¡Somos el faro y el ejemplo del mundo!
¿Será que siempre hay un tirano porque lo necesitamos?
Será que no hemos aprendido nada.

Se desangra y descompone y marchita y se apaga y se pudre hoy Europa.
Sobrepoblada como está de muertos vivientes:
caminantes fantasmas deambulando por una tierra que entierra a millones de víctimas.
Hay en Europa más muertos que vivos.
Los unos porque enterrados y asesinados están.
Los otros porque vivos, asesinados también.
Han clavado los déspotas nuestras almas en la puerta de cada casa,
tosco recordatorio de que escapar no podremos.
Ya no somos dueños de nuestra vida.
Menos aún del futuro:
Entregado al diablo por unas monedas de plata
acuñadas con el reverso especial de cada casa.
Para sentirnos cómodos, y como en casa. Ajena.
Todo en aquel tiempo en que nuestros sueños eran de oro.
Hoy nos pesa aquel trato como plomo,
y hemos perdido en el trueque la ilusión la libertad y la vida.

Cayó Europa en su trampa de pensarse el centro de la tierra.
Olvidó la deriva continental. Y espiritual y militar. Y comercial:
la más autócrata y agitada de todas.
Ha quedado esta década, y la anterior y la siguiente,
en una década perdida. Y la anterior y la siguiente.

Llenamos de universidades las cabezas de los herederos
y de trabajo las manos.
De promesas imposibles, de recompensas posibles.
De la mentira de un futuro siempre mejor.
Cayó el telón de esta farsa, a la vista de todos los hilos de todos los títeres:
esos que parecen ser los gobernantes de todos. Marionetas a favor de unos pocos:
manejados por una nueva promoción de centuriones,
aprendices de Calígula en los mejores College de psicópatas.
Y los sátrapas del momento vestidos con traje de finanzas
han burlado los controles del controlador interesado. En no controlar el origen
y destino del poderoso dinero.
Para decir que ya estaba todo controlado.

Pero somos el público el que ha pagado la entrada para ver este sombrío espectáculo,
que nada tiene que ver con el programa anunciado.
Y tras el primer acto de chirria y fanfarria
rápido un golpe de teatro, antes lo llamaban de estado,
nos ha clavado a la butaca.
No saldremos de aquí con vida.
Nos devoraremos los unos a los otros
antes que unirnos contra el poder que nos metió en esta trampa.
Infelices espurios, no darnos cuenta de que en el libreto ya estaba escrito,
abajo con letra pequeña e idioma distinto,
que el sueño del bienestar produce esclavos.
Desdichados europeos que hoy deshonráis a vuestros padres,
y a los padres de los padres de los padres.
Todo cuanto ellos lograron os ha sido arrebatado.
Sumidos en el sopor amable de la vida acomodada
dejamos que nos drogaran con la pastilla azul.
Y en busca de la felicidad perfecta y perpetua, nos hemos vuelto vagos y débiles.
Insaciables buscadores de una hedonia y un placer permanente.
Consumidores compulsivos de videojuegos e irrealidad virtual.
De tratamientos para la belleza exterior y prevención del dolor.
Sobreprotegidos por leyes infantiles e insensatas.
Embelesados con la nana diaria de la buena noticia: qué fortuna vivir donde estamos. Peregrinaje de otros pueblos ya desahuciados.

Hoy nos queda reparar nuestros errores, por exceso de confianza.
Pero hacerlo, una vez más, llevará generaciones.
Nuevas castas sociales surgen por doquier:
parados despedidos hipotecados morosos endeudados excluidos olvidados condenados todos esclavos.
Trabajadores forzosos necesarios para mantener a los nuevos monarcas.
Tendremos que reabrir los talleres de humo ruido y grasa.
Con menos tecnología punta y más maquinaria pesada. Anticuada.
Resucitaremos el estajanovismo el sudor con hollín las manos de tinta.
La falta de seguridad y sin higiene en el trabajo.
Volveremos a las jornadas de catorce horas por un mendrugo de pan.
A los calcetines de agujeros y los zapatos sin suela. La sopa de patatas en la cazuela.
Los hijos sin universidad los padres sin felicidad.
Los pisos pequeños la calefacción de carbón. Las gallinas en la habitación.
Nada de hacer el amor, el sexo para los que les sobra tiempo.
Será nuestro mayor sueño volver a las fábricas porque ya no se ven en Europa.
En esta Europa en vías de subdesarrollo.
Dejamos que las llevaran en busca de una mano de obra barata. Inculta y no cualificada. Sin exigencias ni derechos.
Para poder comprar nosotros un producto barato.
Y aquellas mercancías baratas hoy nos han salido muy caras.

Caeruopa en manos de la fina ingeniería financiera.
Que tapa sus vergüenzas con elegantes trajes de marca.
Dueños son hoy de nuestro oscuro e incierto destino.
Caeuropa otra vez una vez más. Pero esta no se levanta.

No sé si por decepcionada, o agotada.