jueves, 8 de marzo de 2012

IN MEMORIAM


IN MEMORIAM


Ahora que ya estoy olvidándolo todo, voy a escribir mis memorias
para no perder detalle de todo cuanto acontece.
Acontece o aconteció, esto no lo tengo claro.
Hoy o ayer qué más da, todo es parte de un todo.

Empezaré por la infancia, que dicen es el principio;
principio de toda vida que aguarda ser completada.
Afirman que fui feliz, y aunque recordarlo no puedo,
diré que es esto cierto: no hay infancia más triste que la infancia que no se vive.
Diré que la viví plenamente. No quisiera yo ser menos.
Esto es lo que me cuentan, creeré porque me conviene:
no hay dolor más grande que recordar una infancia triste.
Que corríamos por las calles en dirección a la escuela.
Que corríamos tras las chicas y ellas de nosotros huían.
Que corríamos al monte con nuestros perros, pájaros, tortugas y gatos.
Que corríamos en bici a la piscina en verano.
Que corríamos corríamos y corríamos porque era lo que mejor sabíamos.
Todo hasta que nos detuvieron:
los profesores la policía las normas el disimulo las tortas la buena educación los curas los vecinos la escuela. El temor al castigo. El chantaje emocional y la intimidación de los mayores.
Desigualdad en fuerzas y medios para ejecutar la amenaza.
Obedecer y aprender. A resignarse y santiguarse. Por si las moscas.
Cuatro esquinitas tiene mi cama y a dormir. Por si las hostias.

La juventud llegó como las malas noticias: pronto y sin avisar.
Sobre ella escribiré lo mínimo, no vayan a recordarme todo lo que hice mal.
No vayan a reprocharme todo lo que pude ser y no fui.
Por pereza por rebelde por informal.
No vayan a reclamarme todo lo que prometí y no cumplí:
por imposible, por soñador y utópico.
En ella pronto nos ataron corto, no fuéramos a liberarnos antes de ser esclavos.
No fuéramos a amotinarnos antes de subir al barco.
Ese que parecía un crucero y resultó una galera.
Tiempo de desengaños y esperanzas rotas.
Algún amor extraño y muchas tortas.
Tiempo de ser mayores con experiencia de niños.
De ser muchas cosas, probarlas todas, perderlas también.
De soñar victorias para encontrar derrotas.
De hablar como héroes y comportarse como cobardes.
De pensar que cambiaríamos el mundo,
y no ver que era éste quien nos cambiaba.

El día que me hice viejo ya era demasiado tarde:
para darme cuenta e intentar remediarlo.
Tantos amigos murieron en el combate que aún me pregunto qué hice para evitarlo.
Cómo esquivé los golpes que da la vida. Las heridas para las que segunda intención no hay.
Por el camino quedaron personas y todas mis cosas. Digo todas porque ninguna se irá conmigo.
Tampoco las personas pero lo obviamos: ofender no queremos. Que nos duela, menos.
A las damas juego con mi memoria porque al ajedrez no puedo. Hay demasiados elementos en juego y hoy tiendo a la simplicidad.
Sólo como las fichas que se dejan porque estrategias no tengo.
Ni tiempo ni ganas.
Es momento de ser niños con experiencia de ancianos.
De ser un contestatario porque hoy no hay mano que se nos levante.
No por ganas, sino porque la ley nos defiende.
Leyes que nosotros votamos.
De viajar de prestado, vivir del cuento que nos contamos:
grandes cosas que no hicimos pero soñamos.
De acumular arrugas en el alma y cicatrices en la piel quebrada.
De añorar y rompernos a pedazos.
Es momento de cagarse en todo y en todos. Primero en uno mismo,
ya vendrá la asistenta a limpiarnos.
Es momento de joder con la muleta la bata el cepillo. Sí, el de los dientes postizos.
De quitarnos lo que nos sobra y quedarnos con lo esencial.
Tan poca cosa que hoy me pregunto para qué luchamos si todo es tan banal.
Si solo vemos lo que flota, que es lo superficial.
Es momento de hacer felices a los niños, para que luego lo olviden.
De aconsejar a los jóvenes, para que no nos escuchen y años después se lamenten.
De recordar lo que no nos duele.
Para lo otro ya habido tiempo: diría que la vida entera.
De engañarnos y creer que para algo valemos. Por ejemplo,
para escribir memorias.

Si hay alguien que nos las vaya dictando.




domingo, 4 de marzo de 2012

REUNIÓN


REUNIÓN


El niño jodiendo con la pelota, la mamá con la lista de compras, el hermano con los juguetes del niño, la hermana con las manías de mamá, mamá con su manía de entrometerse en asuntos de los demás, la tía, hermana de mamá, que no se caya ni debajo del agua, el cuñado enseñando su coche nuevo. Su bici nueva su corbata nueva su novia nueva. El tío con su puro y su humo, la prima con sus pastelitos de crema su afición por saberlo todo y sus kilos demás, la tía abuela siempre gruñendo, los abuelos durmiendo y roncando, los papás aconsejando y aconsejando y aconsejando y cuando seas padre comerás huevos y cuando seas madre también, la hija exigiendo dinero gastando dinero tirando el dinero, el yerno, el yerno también. Los nietos pidiendo la paga, aquí todo el mundo pide pero no paga ni intención tiene. La suegra con mala cara, el suegro bebiendo a escondidas y a escondidas metiendo mano a las chicas, los amigos a comer por la cara, las amigas queriendo llevarte a la cama, y hacerte un hijo y sacarte la pasta que dicen que la tienes gansa. La pasta. Los sobrinos…
Los sobrinos jodiendo con la pelota del niño.

Y no hagas esto y haz lo otro y no vayas y vete y yo que tú y tú que yo y tú qué hostias sabes y no escuchas no callas no hablas di algo por el amor de dios no gastes tanto eres un tacaño así nunca vas a llegar a nada si no hay más que verte vas hecho un dandi pareces un andrajo qué guapa estás qué gorda estás qué flaca estás ese vestido te hace más delgada dónde tomas el sol cuidado con los rayos uva vigila esas manchas que te cubren la cara mejor que te cubra alguno a ver si aprendes que todo no es Jauja qué piel tan pálida tienes pareces una enferma diría que pasas hambre los pantalones te están grandes deja ya de fumar que te vas a matar tómate algo qué borracha es qué poco se arregla cuánto se maquilla parece una barbie qué mona que es qué mal gusto tiene se pasa de lista qué cortica es.

Vámonos de aquí no ha venido nadie ya estamos hartos de tanto esperar.

viernes, 2 de marzo de 2012

TANTO AMOR




TANTO AMOR


Te has rodeado de gente que dice quererte y,
aún siendo esto novedad, sigues sintiéndote ausente.
Ajeno a tanto entusiasmo repentino, a los abrazos de amigos,
los besos de la gran familia, el inesperado afecto de los vecinos.

Te persiguen de día y de noche las ganas de los demás
por formar y ser parte de ti.
Y te parte siquiera que lo intenten.

Dejadme en paz malditos. ¿No veis que no me bastáis?
Dejadme en paz malditos, que perseguís y asaltáis mi soledad.
Dejadme en este paisaje vacío sin luces ni sombras. Tampoco la mía.

Buscas entre los escombros de tus amores de guerra
alguna carta perdida. Que te revuelva la metralla y te saque las dudas,
a la sangre asesina con sangre suicida.
Todas las que te plantea cada día, tu vida de ausencia.
No hay carta, no hay respuesta. No hay consejo.
No hay nada.
Sí un montón de personas que no te sirven. Gracias. De nada.
Y te dejas llevar por la fuerza de las cosas, muchas y todas más poderosas que tú:
barcos de papel, pajaritas de papel, aviones de papel. Muñecas de cartón.
De cartón piedra.

Se te secaron primero las lágrimas. Luego las ilusiones.
No el amor:
no tuvo oportunidad de nacer.

Molesto es el ruido del enjambre de esos que dicen quererte y,
aún siendo esto novedad, no saben lo que te aburren.
Quieres recuperar tu tiempo, volver al punto de encuentro
donde todo comenzó a perderse. Para,
sin moverte de él,
así al menos no quedarte sin nada.

Pero no hay ganas ni suerte que te acompañe.
Sí mucha rabia. Por verte tan acorralada.
¡Dejadla en paz, malditos farsantes!
¿No veis que estáis todos de más?

Dejadla en paz que quiere sentirse abandonada.
Dejadla en paz que hoy, quiere sentirse como está.





ESCAPANDO



ESCAPANDO


Arrojados a un mundo hostil con todo a su favor para ganar
peleamos inútilmente en nuestro afán por sobrevivir.
Dejándonos y perdiendo en el intento,
las ganas por seguir, amar. No defraudar.

Decepcionados con los giros de guión,
nos reubicamos al nuevo escenario.
Olvidando en la trasmutación el entusiasmo.
Y alguna lágrima reservada para momentos de alegría improvisados.

Qué hacer con el juego de maletas reventadas de argumentos para el escapismo,
la falsa huida. El camino accidentado hacia el interior de uno mismo.
Cómo utilizar el billete para el largo viaje a ninguna parte.

Se nos huye el tiempo persiguiendo proyectos que nunca veremos realizados.
El programa de nuestra vida es un texto mal escrito,
improvisado según el devenir de los acontecimientos.
Tachaduras, correcciones. Letra ilegible y párrafos incomprensibles.

Perdidas cientos de noches de insomnio tratando de encajar
el abstracto rompecabezas de cada día: vajillas rotas.
Sábanas ajadas. Ropa vieja. Toallas tiradas.

Dónde te vas que no me lo cuentas.
Dónde te escondes que no quieres decirme.
Tampoco la razón.
Te vas, no te alcanzo.
Si tuviéramos otra oportunidad de comenzar,
¿por dónde deberíamos empezar a destruir?

Separar lo que nos sobra es un buen principio aunque arriesgado:
¿Y si lo que queda fuera nada?


AFFAIR


AFFAIR


Siempre quise tener una amante. Circulante. Serpenteante. Mareante.
Jadeante.
Para jugar a las damas, y un solo caballero.
Para hacer el molinillo. El helicóptero. El torpedo tierra aire.
El asalto a la bayoneta calada.
El salto del tigre. El de la rana. Si es preciso, el saltamontes o la jirafa.
Para darnos el abrazo del oso. El de la boa.
El beso del escorpión. El de la viuda negra.
¿Pueden ser viudas las amantes?

Siempre quise tener una amante.
Para montarnos un pisito en las afueras.
Vernos dos días por semana. Escondernos de la gente.
Follar a lo grande. Vamos, para lo que son las amantes.
Que no me escuche, ni puta falta que hace.
No me dé hijos ni conversación ni disgustos.
No me pida hijos ni conversación ni gustos caros.
Ni tiempo ni dinero ni comprensión ni calma.
Ni amor ni cariño ni felicidad ni respeto.

Siempre quise tener una amante, y llevar una triple vida:
ella, yo y los demás.
Confundirnos en los semáforos, equivocar las respuestas,
vivir en la mentira, no acertar con las preguntas.
Tartamudear las excusas, llegar tarde a las citas,
fallar los compromisos, perder el tren de vuelta a casa.
No contestar el teléfono en público. Abrir el correo a escondidas.
Vigilar el cuello de las camisas.
Agotar la paciencia de todos. Necesitar siempre de un amigo un apoyo:
en la coartada inventada.
Hacer de cada día una carrera de obstáculos,
para no llegar ni pronto ni tarde.

Ahora que la tengo, no sé cómo acabar con todo.
Esto no hay cuerpo que lo resista ni deseo que lo aguante.


miércoles, 22 de febrero de 2012

PRIMAVERA



PRIMAVERA


Alfred ababndonó al grupo en una tormenta.
En realidad, el grupo lo abandonó a él, pero no lo tuvo en cuenta.
Siempre fue un confiado.
Y sí altera el resultado el orden de los acontecimientos.

Pasó el primer invierno un poco colgado.
Literalmente colgado de un cable del tendido eléctrico.
Suerte que la compañía no quiso demandarle por apropiación indebida:
calorías robadas para no quedarse helado.
Subía el calor patas arriba, compensando el agua y el hielo.

Se hizo con el territorio, un poco hostil, como todos.
Bajo cero en invierno, un horno en verano.
Primavera agitada y otoño lluvioso.
Lo de siempre, vamos.
Peor los piernas largas, que con su palos de hierro y fuego
arrasaban el terreno un par de veces al año.
No había bicho viviente que no sucumbiera a su persecución y estruendo.
Alfred siempre se preguntó qué harían con tanto animal muerto.

Pero la segunda primavera fue el inicio de su condena.
Conoció a un compañero, o compañera, que estaba encerrado en un extraño lugar.
A cualquier hora, en cualquier día, se veían por unos segundos.
Los que tardaba Alfred en agotarse agitando las alas.
Luego al suelo, descanso, y vuelta a empezar.

Nunca comprendió la razón de aquel cautiverio,
ni por qué aquel amigo no salía de la fría lámina de los reflejos.
En donde todo se veía de nuevo. Incluso él.

Alfred ya no se marchó de aquella casa, atrapado en un espejo del porche.
Vivía para estar con su amigo, su mejor y más fiel amigo.
El que nunca le abandonó, como hizo el grupo.

Alfred terminó por enamorarse de aquel ser leal, como él.
Nunca supo que su mejor amigo, era él.

Murió de viejo, dejando para siempre su reflejo atrapado en el espejo.

VIAJE DE NOVIOS



VIAJE DE NOVIOS


Se amaron secretamente hasta que la suerte se cruzó en su camino.
A ello le visitó la fortuna:
un millón de pesos de la noche a la mañana, o mejor,
de la mañana a la tarde,
dan para muchos proyectos.
Y ningún pesar.

Despachar a su jefe comer bien buena casa ropa de marca coches caros joyas viajar.
Conocer el resto del mundo.
Que era todo salvo la minúscula parte del suyo.
Aceptó el cheque y se lanzó al estrellato,
como tal estrella fugaz que nunca pudo ser.

A él le visitó el médico:
sibilancias crepitaciones estridores egofonías.
Pura música pulmonar. Lado derecho.
El izquierdo aún peor.
Le dio de plazo hasta el miércoles un lunes.
Para qué esperar. Cuando toca marchar, toca marchar.

A ella fueron a despedirla al aeropuerto. La familia, los amigos.
Los nuevos amigos al olor del dinero.

A él, al velatorio. La familia, algunos amigos viejos.
Para los nuevos era muy pronto, no había confianza.
Y ya se sabe que la confianza lo es todo.
Tampoco ganas.

Partieron ambos el mismo día.
Ella no quería volver. Él no podía.

Se amaron secretamente hasta que la suerte se cruzó en su camino.
Se despidieron sin conocerse.

Tengo un amigo, con mucha suerte, que dice que la suerte hay que ganársela.
Que es para los que la buscan.
Yo tengo dudas.

Debe ser cuestión de suerte.

martes, 21 de febrero de 2012

TAL VEZ



TAL VEZ


¿Y si fuera cierto que todos los cielos son plomizos, los mares de dudas,
los perros verdes, los lobos feroces, las caperucitas rojas, las lolitas calientes, los cuerpos de guitarra, las pasiones turcas, las novias bellas, los hombres valientes, las lunas de miel, los besos dulces, los abrazos largos, los niños guapos, las madres una, la verdad una, las matemáticas exactas, el arte útil, los poetas muertos, los abogados también, la justicia ciega, los políticos honrados, el deporte sano, la vida bella, el albedrío libre, la paz mundial, suiza neutral, el telón de acero, el cinturón de hierro, el comunismo bueno, el capitalismo malo, la izquierda progresista, la derecha conservadora, el voto útil, las manos limpias, los trapos sucios, las causas nobles, la muerte digna, el trato humano,  la comida basura, el tiempo vuela, gana siempre el mejor, el juego limpio, el amor libre, el sexo seguro, el marco incomparable, el momento idóneo, las noches frías, el sudor frío, la mirada fría, el corazón caliente?

¿Y si todo fuera cierto?
No quedaría espacio para la reflexión.

Y tal vez mejor.

lunes, 20 de febrero de 2012

CAEUROPA



CAEUROPA


Más de dos mil años de luchas parecen no haber sido suficientes
para aprender en nuestra parte del mundo:
pequeño, accidentado y desigual territorio. Antropizado y troceado.
Con dolor siempre quebrado.
Por clanes de primates que se ofuscaron en la evolución hacia lo humano.
Hoy deshumanizado.

No fueron suficientes los millares de guerras ni los millones de muertos.
De alianzas de pactos de tratados de traiciones
para aprender la lección más simple de todas:
no confíes en el extraño.
Menos cuando el extraño pasa por hacerse tu amigo,
y convertirse por la sangre en tu hermano.
Por la sangre derramada de la espada y no la sangre heredada de hermanos.
De sangre.
¿Será que es tu hermano tu primer contrincante?
¡Competidor despiadado por el mismo trozo de carne!
¿Será que no podemos vivir por la envidia y sin ella?
Que no somos capaces de unir nuestras fuerzas
y rabia y armas
para derribar al tirano.
Nosotros, que cuando esto vemos en sitios lejanos nos frotamos las manos,
y reventados de vanidad y de orgullo pensamos:
¡Somos el faro y el ejemplo del mundo!
¿Será que siempre hay un tirano porque lo necesitamos?
Será que no hemos aprendido nada.

Se desangra y descompone y marchita y se apaga y se pudre hoy Europa.
Sobrepoblada como está de muertos vivientes:
caminantes fantasmas deambulando por una tierra que entierra a millones de víctimas.
Hay en Europa más muertos que vivos.
Los unos porque enterrados y asesinados están.
Los otros porque vivos, asesinados también.
Han clavado los déspotas nuestras almas en la puerta de cada casa,
tosco recordatorio de que escapar no podremos.
Ya no somos dueños de nuestra vida.
Menos aún del futuro:
Entregado al diablo por unas monedas de plata
acuñadas con el reverso especial de cada casa.
Para sentirnos cómodos, y como en casa. Ajena.
Todo en aquel tiempo en que nuestros sueños eran de oro.
Hoy nos pesa aquel trato como plomo,
y hemos perdido en el trueque la ilusión la libertad y la vida.

Cayó Europa en su trampa de pensarse el centro de la tierra.
Olvidó la deriva continental. Y espiritual y militar. Y comercial:
la más autócrata y agitada de todas.
Ha quedado esta década, y la anterior y la siguiente,
en una década perdida. Y la anterior y la siguiente.

Llenamos de universidades las cabezas de los herederos
y de trabajo las manos.
De promesas imposibles, de recompensas posibles.
De la mentira de un futuro siempre mejor.
Cayó el telón de esta farsa, a la vista de todos los hilos de todos los títeres:
esos que parecen ser los gobernantes de todos. Marionetas a favor de unos pocos:
manejados por una nueva promoción de centuriones,
aprendices de Calígula en los mejores College de psicópatas.
Y los sátrapas del momento vestidos con traje de finanzas
han burlado los controles del controlador interesado. En no controlar el origen
y destino del poderoso dinero.
Para decir que ya estaba todo controlado.

Pero somos el público el que ha pagado la entrada para ver este sombrío espectáculo,
que nada tiene que ver con el programa anunciado.
Y tras el primer acto de chirria y fanfarria
rápido un golpe de teatro, antes lo llamaban de estado,
nos ha clavado a la butaca.
No saldremos de aquí con vida.
Nos devoraremos los unos a los otros
antes que unirnos contra el poder que nos metió en esta trampa.
Infelices espurios, no darnos cuenta de que en el libreto ya estaba escrito,
abajo con letra pequeña e idioma distinto,
que el sueño del bienestar produce esclavos.
Desdichados europeos que hoy deshonráis a vuestros padres,
y a los padres de los padres de los padres.
Todo cuanto ellos lograron os ha sido arrebatado.
Sumidos en el sopor amable de la vida acomodada
dejamos que nos drogaran con la pastilla azul.
Y en busca de la felicidad perfecta y perpetua, nos hemos vuelto vagos y débiles.
Insaciables buscadores de una hedonia y un placer permanente.
Consumidores compulsivos de videojuegos e irrealidad virtual.
De tratamientos para la belleza exterior y prevención del dolor.
Sobreprotegidos por leyes infantiles e insensatas.
Embelesados con la nana diaria de la buena noticia: qué fortuna vivir donde estamos. Peregrinaje de otros pueblos ya desahuciados.

Hoy nos queda reparar nuestros errores, por exceso de confianza.
Pero hacerlo, una vez más, llevará generaciones.
Nuevas castas sociales surgen por doquier:
parados despedidos hipotecados morosos endeudados excluidos olvidados condenados todos esclavos.
Trabajadores forzosos necesarios para mantener a los nuevos monarcas.
Tendremos que reabrir los talleres de humo ruido y grasa.
Con menos tecnología punta y más maquinaria pesada. Anticuada.
Resucitaremos el estajanovismo el sudor con hollín las manos de tinta.
La falta de seguridad y sin higiene en el trabajo.
Volveremos a las jornadas de catorce horas por un mendrugo de pan.
A los calcetines de agujeros y los zapatos sin suela. La sopa de patatas en la cazuela.
Los hijos sin universidad los padres sin felicidad.
Los pisos pequeños la calefacción de carbón. Las gallinas en la habitación.
Nada de hacer el amor, el sexo para los que les sobra tiempo.
Será nuestro mayor sueño volver a las fábricas porque ya no se ven en Europa.
En esta Europa en vías de subdesarrollo.
Dejamos que las llevaran en busca de una mano de obra barata. Inculta y no cualificada. Sin exigencias ni derechos.
Para poder comprar nosotros un producto barato.
Y aquellas mercancías baratas hoy nos han salido muy caras.

Caeruopa en manos de la fina ingeniería financiera.
Que tapa sus vergüenzas con elegantes trajes de marca.
Dueños son hoy de nuestro oscuro e incierto destino.
Caeuropa otra vez una vez más. Pero esta no se levanta.

No sé si por decepcionada, o agotada.

martes, 14 de febrero de 2012

CARIDAD







CARIDAD


Y con la falsa generosidad que nos caracteriza
repartiremos entre los demás lo que aún poseemos.
Que por haberlo robado nunca fue nuestro pero no nos afecta.

Daremos pan a los obesos
Agua a los hambrientos
Un colchón al perezoso
Tabaco de caña al terminal de pulmón
Una jarra de vino al alcohólico
Marisco al alérgico
Carne al vegano.

A todos hipócritas abrazos y besos.

De nuestra casa los veremos partir
animados con la mentirosa esperanza que en ellos creamos.
Prometiendo un trozo de paraíso allá donde la raya del horizonte
marca la frontera entre el antes y después.

Caerán a la fosa profunda que tras el corte de sierra se esconde
detrás de la línea quebrada de montañas con nieve azulada.
Con satisfacción seremos testigos de su agonizante final.
Y no tendrán oportunidad de regresar. Ni reclamar.
Nos libraremos así, de todo mal.
No será dios quien nos devuelva la paz.

De vuelta al agujero donde nos escondemos
por desconfianza del mundo y porque a todo tememos
sentiremos algo de alivio ante la derrota de cualquier enemigo:
quien no somos nosotros es nuestro contrario.
Y por tanto adversario.

Nos haremos así los dueños del mundo.
Gobernaremos al capricho de quien sabe que no tiene rival,
ni crítica ni opositor.
A los disidentes enterramos en la cárcel en cuanto cogimos el trono.
Sin juicio ni derecho de réplica porque estaba muy claro.
Sin vacilar decidiremos el destino del mundo.
De un mundo que no tiene futuro pero no nos importa,
porque nosotros tampoco.

martes, 7 de febrero de 2012

ENTRE AMIGOS






ENTRE AMIGOS


Dice mi amiga que soy un antisistema. Por sistema.
Yo digo que por vicio, pues tal vez lo sea.
Sí sé que no soy un antivicio.
Que me altero con facilidad cuando oiga la prensa y leo los telediarios.
Todo lo miro del revés para poderlo entender, demasiadas trampas.
Que se me acelera el pulso con tanto mentecato vestido de frac.
Y mentecata de Balenciaga.
Los unos sapos. Las otras ranas.
Todos en la misma charca.

Dice mi amiga que se me pone cara de Molotov cada vez que agito la coctelera
para prepararle un Dry Martini.
Que más que servírselo, se lo arrojo. Como se tiran las piedras
contra el pecador confeso.
O las garrafas de gasolina y ácido. Mi favorito el clorhídrico porque no tiene rival.
Que tengo voz de pancartero y brazos de borroka.
Piernas de manifestante y jerga antisocial. Mirada anticlerical.
Mochila de insurgente: cargada de adoquines contra el cordón gubernamental.

Dice mi amiga que estoy tardando en montar la ONG total y definitiva.
La ONG anti todo gobierno.
Refugio de insumisos, presos políticos, anarquistas, huelguistas y piquetes.
La ONG que hará sombra a la ONU. Que dinamitará el G7 en plena cumbre,
más antisocial que yo.
Que secuestrará el G20 para reclamar el rescate de los rescatados.
Y repartirlo entre los desheredados.
Convencerá en tiempo récord a la masa obrera americana
A los descamisados de Europa
A los trabajadores clandestinos de China, Corea, Taiwán.
A los esclavos de India y África.
Con esto ya vamos sobrados de fuerza guerrera.

Que llenará Tiananmen de ex militares con claveles rojos,
Wall Street y la City de brokers desertores.
Que vaciará las cárceles de pensadores.
El Taj Mahal hasta arriba de parias y leprosos.
La ONG que derrotará todo poder, que reventará todo gobierno
y deshará cualquier conspiración.

Dice mi amiga que cuando yo lo diga marchamos.
Primero por el barrio, luego por todas las calles.
Que no dejemos fachada sin pintar, avenida sin barricada ni plaza sin tomar.
Que sellemos furgones policiales y precintemos juzgados.
Debilitemos cajas fuertes con fuertes medidas de protección y fuertes compensaciones por daños robo o vandalismo.
Siendo vandalismo todo lo que no se parece al civismo.
Y civismo lo que nos dicen que es.
Desconectemos cámaras de seguridad, también por nuestra seguridad.
Rompamos la moneda única, la conducta y el pensamiento. Único y monocolor.

Tomemos ministerios emisoras de radio televisión rotativos de prensa.
Deprisa deprisa. Redactemos nuevas noticias: bastará con ser verdaderas.
Alejemos las cámaras del sensacionalismo y el suceso.
Capten los micrófonos la noticia que nunca se dice: la buena noticia.
Sea el fin del monopolio mediático y el imperio del miedo.

Dice mi amiga que asaltemos embajadas quememos banderas.
Diseñemos una sola, nueva y nuestra:
que signifique el fin de todo ismo. Excepto el del inconformismo.
Que reconvirtamos iglesias en escuelas sin doctrina.
Cerremos paraísos fiscales y legales. Metamos en la cárcel a sus responsables.
Que echemos a los que están. Los de las leyes de autoprotección y anti ciudadano.
Los del poder contra todos para pocos.
Del dinero bien repartido, entre ellos. Y las deudas también,
entre todos.
Los de las dietas para mantener la línea, curva.
Los viajes de tedio con chófer y aire.
Asiento permanente en fila uno del teatro. Billete en clase business.
Bisnes para los que no entendemos.
Maletines con sello gubernamental, poco peso y mucho poder.
Secretaria secretario ordenador personal móvil con cargo a los fondos.
Especiales, reservados. Privados.
Trabajadores por su país y vecinos. Afirman ser.
Y no sienten rubor.

Dice mi amiga que saquemos a las comadrejas de los ayuntamientos,
ubiquemos en ellos la sede de nuestro asentamiento.
Sin policía oficinas sellos permisos autorizaciones formularios ni horarios.
Servidores del pueblo sin salario.
Hagamos del tiempo la moneda de cambio:
¿por qué ha de valer menos mi día que el tuyo?
Volvamos al trueque de nuestros excedentes. Que deje de ser excesivo
lo que producimos consumimos tiramos. Cobramos a nuestros vecinos.
Que el comercio injusto sea el mayor descrédito.
Desmantelemos la industria de los superfluo y el clasismo:
alta costura joyería cosmética coches de lujo. Del lujo,
mejor eliminar el sector al completo.
Ocio entretenimiento armas. Caza y pesca deportiva.
¡Qué mayor deporte que matar por comer!
Ropa deportiva, calzado de marca. Náutica exclusiva.
Competiciones escaparate de empresas.
Turismo masivo. Aeronáutica de placer. Cruceros derroche.
Viajes al espacio para millonarios aburridos y afán de protagonismo.
Blindado heroísmo.

Que los trabajadores esclavos dejen de serlo.
Que puedan comer y vivir. Disfrutar ya vendrá después.
Si llega el caso.
Que no se maten por unas migas a fin de mes.
Que sea el puesto de trabajo para el que lo trabaja.
La tierra para el que la muele, el árbol para el que lo varea,
la cosecha para el que la recoge.
El barco para el que lo faena.

Dice mi amiga que queda tanto por cambiar como por celebrar;
después de haberlo cambiado.
Que ya estamos tardando. Que no queda tiempo y mucho por rehacer.
Antes demoler.
Que por ingente no es imposible la tarea.
Y cuanto antes ponernos a ella.
O nos adelantan los que con ventaja han jugado siempre.
Jugado nacido vivido.
Yo, sólo con pensarlo ya me abraso.

Que esta época ya ve su fin. Que llega una nueva era.
Y no será tecnológica, sí manual.
Que volveremos atrás de un salto y sin preaviso.
Que nos asustará el vértigo, nos atemorizará lo desconocido.
El temor, el temor.
Que nos violentará el método: salvaje contundente e incendiario.
Que solo la lucha inclemente y la purificación por el fuego traerán el cambio.
No habrá glorias, sí penas.
Después resurrección, y todo volverá a empezar.
Ella dice, yo no espero nada.

¿Dónde nos equivocamos que, siendo tantos,
contamos tan poco?







UN DÍA CUALQUIERA



UN DÍA CUALQUIERA



Algún día te van a hacer un monumento.
Colocarte una escultura en tu rincón favorito del parque.
A escala uno a uno. Como a los grandes.
Otra reducida en la Plaza Nacional.
Un busto de bronce en el salón de actos del ayuntamiento.
De todos los actos.


Un día cualquiera, el pregonero de fiestas hablará de tus valores como persona,
soldado o cosa.
Serás noticia en la prensa local.
Soldado conocido universal.
Cosa de gran valor.
Objeto y sujeto de debate en mesas redondas, ciclos de conferencias y seminarios.
Motivo de antologías y biografías. Fotografiadas y puede que noveladas.
Tal vez ficcionadas.


Estoy en que te van a sacar los colores hablando de ti
Que tus amigos van a ser más amigos que nunca
Tus amigas, más amantes
Tus enemigos, cambiarán de bando y uniéndose al delirio colectivo
participarán en homenajes y reconocimientos.
Hasta tus hijos dirán orgullosos que son tuyos,
más los bastardos,
que siempre fuiste un padre ejemplar.
Tan señor con ellos como caballero con los otros.


Tu ex mujer, abandonada definitivamente al alcohol,
los chulos de barrio y las drogas,
subirá rota en lágrimas al estrado
y confesará públicamente que nunca te mereció.
Ni trató como mereciste.
En esto tendrá razón.
De plató en plató paseará tu nombre, ahora bueno,
y juntos periodista y entrevistada montarán un documental
que será un hito de audiencia en prime time.
Un productor con olfato verá que en la historia de tu vida hay un largo de éxito,
tú, que siempre fuiste tan corto,
y se hará con los derechos de imagen y explotación pagando,
a tu ex e hijos unidos esta vez,
una generosa suma. Y suma y sigue.


Sé que un día te van a hacer justicia y vas a tener el reconocimiento que mereces.
Que considerarán considerarte.
A la altura de los mejores, nada de políticos ni artistas. Comediantes, en suma.
Lo tuyo será más.
Inventores científicos exploradores investigadores creadores.
La pomada de la sociedad, y tú en medio. Que entre ellos no eres menos.


De la pantalla darás el salto al libro, mi querido saltamontes;
siempre hay quien prefiere el libro. Manías.
O ínfulas de intelectual.
Será un best seller mundial. Mundialmente famoso.
Traducido a cien idiomas, algunos inventados,
libro de texto obligatorio en las escuelas.
Obligatorio su estudio en universidades. En él doctorarse.
Atesorado en bibliotecas de prestigio, prestado en las de barrio.
De mesilla en todas las alcobas que se precien.
Que se precien de cobrar su lectura y regalar la compañía.
Tema de conversación en bares, aceras y peluquerías.
Mito de juventudes e icono generacional.
Germen de ideologías y semilla de fanatismos.
Pasto de las llamas de la envidia.
Bandera de bandos, división de países. Brote de guerras civiles.


Motivo de reconciliación, paz y amor.
Mucho amor.
Padre de una nueva constitución.


Algún día te van a hacer justicia.
Y un monumento.
Donde algunos te quieran ver ajusticiado.
Pero no temas, será esto después de muerto.


Los honores como los postres, siempre al final.










DESCONCERTADO



DESCONCERTADO



Hoy me noto raro, no sé,
un sentimiento extraño que no sentía hace años.
Una emoción que se aleja de la ofuscación habitual,
la obsesión constante y la desesperación circunstancial.
TOCs que tiene uno para dar y regalar.


Hoy me siento más entero, decidido y enérgico. Qué cosas.
Casi diría que positivo,
si no me diera vergüenza reconocer el delito.
Que hasta para ser feliz se ha de pedir permiso.
Todo nos es dado bajo sospecha y previo pago.


Tan acostumbrado a lo contrario que había perdido el tono.
En medio de este desconcierto,
barro la hojarasca que todo lo cubre con su frío de otoño invernal,
rastreo las huellas de esta nueva situación.
Pistas tengo pocas:


No he adelgazado un gramo
No hice el amor con mi mujer
Tampoco mi amante me ha enseñado su último salto de cama
No me han montado mis amigos ninguna fiesta por mi cumpleaños
Ni mi jefe ha pensado en mí para el ascenso o subirme el sueldo,
no soy su trepa favorito
Los hijos siguen a lo suyo
Ella tirándose a todo el que pilla
Él metiéndose todo lo que pilla
El coche, en el taller
Esta tarde tengo cita para el dentista, dolor y factura, doble hostia
Se ha vuelto a romper el cortacéspedes y tengo el jardín más asqueroso del barrio
La moto, para el desguace tras mi última caída
Del perro mejor no hablo que cuando lo hago me cuesta dinero,
mañana, otra operación. A mis ahorros, otro mordisco.
Y eso que el perro no muerde.
Las vacaciones programadas,
se jodieron con el cierre del aeropuerto por inclemencias fiscales
En el correo otra multa del radar, quedo en paz por mi seguridad,
y una carta de hacienda, inspección el mes que viene
De las molestias en el estómago tengo alguna sospecha,
ayer enterramos a mi padre por un cáncer fulminante
Los años van pasando y el futuro agotando, así que
dígame usted señora psiquiatra,
¿a qué se debe tanto entusiasmo?


Sencillo, estimado paciente,
has vuelto a mezclar la pastilla azul con la verde.


Ya decía yo, ya decía yo.
Que esto no pue ser, que esto no pue ser.