jueves, 5 de mayo de 2011

TRANSITORIO. INTRAHISTORIA.




TRANSITORIO. INTRAHISTORIA.


El día que murió paquito el chocolatero
los exiliados abrieron sus mejores botellas.
De champán. Cuando todo el champán era champán.
El cava fue un invento posterior, producto de la obsesión reguladora
que puso cotos y cuotas al mercado.
Pero no nos adelantemos que esto viene después.

Se fue el dictador como suele la mayoría:
de viejo, en la cama y con honores de estado.
Y una caravana de recelosos exaltados padeciendo en la calle el tormento.
Salieron de sus ratoneras los comunistas, los ateos, los maricones.
Los periodistas, los que se dicen librepensadores.
Luchadores todos por la libertad y la justicia
desde el fondo del armario y ajenos al lugar de los hechos.
Que por algo hecho se escribe con hache de hacha:
lo que no corta mata, no te hace más fuerte.

Algo se agitaron las catacumbas donde se ocultan enterrados
los caídos por dios y por la patria.
Aquel amago de seísmo pasó rápido:
a los muertos mejor no preguntarles.
Siempre tienen algo que reprocharte.

Enfervorecidos los ciudadanos, se les llenó la boca de babas
coreando democracia democracia. Y una vez terminado el primer porro
se arrojaban a la calle gritando libertad libertad sin ira.
Hoy todos saben que la libertad se escribe con ele de luto.
Los valientes tienen que morir para que los cobardes la disfruten.

Aún no había salido del horno la tarta
cuando alguien nos colocó los muñecos de la boda.
Y a la parejita glotona le explotó la boca de nata
sin pronunciar palabra. Y hasta hoy,
que no hay dios que les entienda. Pero sí quién les mantenga.
Será que dios también fue enterrado el mismo día que el caudillo.
Vamos a ser modernos, a partir de hoy todos ateos.

Los cantaautores son setas de temporada, y en aquel tiempo
hubo una buena cosecha.
Germinan bien antes y después de las revueltas. Nunca durante,
entonces se esconden.
Gustan alimentarse de inmundicias ajenas.
Era de esperar que en todo ese detritus
apareciera un nuevo parásito,
desconocido en tierra desde los años treinta:
el político de partido.
Apareándose sin control anti plagas, nació una nueva especie
de partido en cada manzana. Para podrirla.
¡A las urnas todos a una, que esto es la democracia!
Votad, votad. Entrad a votar. Salir botando, lacayos.

Enraizaron con fuerza las especies alóctonas.
Y como tales se hicieron con el territorio
desplazando a los autóctonos.
Los defensores del pueblo recuperaron su trono
tras cuarenta años de ausencia. Donde dicen que lucharon
en la clandestinidad. Tanto que no se les vio.

Heredaron una tierra bien regada con las lágrimas de la represión
en cuatro décadas de rotura.
Las ansias de cambio explotaron sin remedio,
constreñidas en la botella de los deseos:
la copla se hizo rock
se desnudó el cine de sotana y Marcelino
se cubrieron las calles de pancartas y las paredes de siglas
engordaron los guateques hasta hacerse discotecas
las monjas, lesbianas
los curas, laicos
los militares, trofeos de aparador
los maestros, héroes
los políticos, necesarios magníficos,
símbolos del cambio materializado.

Alguien quiso ver en nosotros el ejemplo del mundo.
Sin duda, borracho o ciego.
En pocos años, hipervitaminada y bien alimentada
nació una nueva casta de preclaros sin prejuicios ni reparos.
Con camadas cada vez más numerosas
y rozando la total supervivencia.
Vástagos sanos y hambrientos a los que alimentar con pan de pueblo.
Del pueblo.
Y huevos gallinas conejos gorrines corderos.
Todo el producto de la huerta y el género que haya en la bodega.

Entretanto el populacho seguía con sus demandas de casa y de trabajo.
Se volvió exigente, qué carajo.
Así las cosas, la casta hizo del ataque la mejor defensa:
redactaron nuevas leyes normas regulaciones ordenanzas.
Todas con afán de protegerse y perpetuarse.
Que el enemigo no vive allende nuestros mares, sino en casa.

Para aún más debilitarlo, inventaron impuestos tasas multas.
Robaron la calle a los ciudadanos y pusieron precio a su uso.
Más policía, vigilantes, funcionarios, guardas.
Entre votación y votación, un ejército de paramilitares fue cebándose.
Otra vez del pueblo y contra el pueblo.
Mercenarios por un buen sueldo.

Como suele ocurrir con los farsantes,
al tiempo que la casta se blindaba ante el enemigo, de casa,
puertas abiertas al de afuera.
Así entraron en paseo militar los nuevos conquistadores:
eso que llaman los mercados.
En apenas una década se hicieron con el botín de los recursos,
pocos,
y el control de los servicios. Todos.

Juntos el nuevo ejército la casta y los mercados,
se han comido la tarta con las manos.
Dejaron los muñecos, se divierte el vulgo con ellos.

Gobernar siempre es un ejercicio de despotismo.
La casta necesitó su propio imperio:
dividieron el territorio en reinos.
Crearon nuevas facciones en su ejército. La de los técnicos,
asesores consejeros comisarios directores jefes de servicio.
Guardaespaldas, que la casta tiene las espaldas muy anchas.
Cada uno con su estandarte al cuello, que aquí y ahí somos distintos.
¿Quién nos ha llamado hermanos?
Si hay que repartir los gastos, buenos vecinos.

Ascendió de categoría la casta, saltó de la oficina a la corte.
Ahí se convirtió en nobleza. Dio rienda suelta a sus necesidades:
nuevos carruajes para visitar los reinos
muebles cuadros tapices para vestir la corte
fiestas caza chaperos putas para aliviar tensiones
pieles drogas joyas dinero en bolsas. Viajes en una nueva clase;
la clase casta.
Y para disimular la orgía, sacamos a los muñecos.
Flirtean con nobles y plebe, y tienen hijos casaderos.
Las bodas de príncipes entusiasman a los vasallos,
los casaremos por turnos de conveniencia.

Si la cosa se pone fea, de cuando en cuando elección.
Entretanto, prohibición:
no se puede decir, no se puede hablar, no se puede hacer.
Al que no obedece, persecución.
Ahora ya no nos siguen los grises, los hay de todos colores.
Ventajas de la modernidad.

Ahora cierran salas periódicos locales bares.
Endurecen las leyes, inventan alguna nueva;
que la plebe sepa quién manda.
La casta se ha hecho nobleza. La nobleza, realeza.
Reyes son del engaño.
Los ciudadanos, villanos. Súbditos en el desengaño.

Han pasado las décadas desde la noche más larga,
esa que escribió el tirano.
El sueño de la libertad, se ha escapado.
Antes controlaba la policía, ahora la tecnología.
Sin que nos diéramos cuenta, bajo su mando están las administraciones:
interior justicia economía educación trabajo defensa.
Todo pertenece al estado. Como antaño.
Y a éste sirven y protegen. Del pueblo indisciplinado.
Como antaño.
Democracia es la gran farsa, donde la casta hace lo que le viene en gana
teniendo la mejor coartada: así lo exige la mayoría.
La mayoría manipulada.
Y todos acorralados.
Como antaño.

Vamos perdiendo lo que ganamos. Volvemos a los tiranos:
si antes había uno, ahora los hay a puñados.

Se hace preciso otra revolución, pero a falta de referentes
no encontramos por qué levantarnos.
Con el tiempo y la ausencia de convicciones, nos amansamos.

¿Ha quedado algo de lo que soñamos?

domingo, 1 de mayo de 2011

PINTURA


PINTURA


Hoy he pintado una ventana:
encarnada colorada roja.
Ha quedado muy mona. Con cortinas y todo.
La he pintado en la pared de esta celda de tristeza:
un día de estos me escapo.
O me fugo o me tiro por la ventana,
todo vale con tal de salir.
De la cárcel de la memoria. Allí donde miro,
hay un recuerdo que no quiero.

Al fondo he pintado un mar. Con barcos a la deriva
y olas en retirada.
También alguna botella
con su mensaje escrito en tinta invisible.
Para que el que lo encuentre rabie.
Avisos para navegantes
Sirenas con el alma en pena
Piratas de armas tomar. Ladrones en definitiva.
Nubes en tonos grises, será porque viene tormenta,
y un sol tímido que no se atreve a salir.

Cuando salga tengo previsto hacer justicia
dar a cada uno lo suyo. Se lo merezcan o no.

Al panadero harina, para que se embadurne la cara.
Al electricista enchufes, quiero que me coloca a la hija.
Al butanero cerillas, para que suba las bombonas volando.
Al domador vaselina, y encerarlo en la jaula con cuatro hambrientos leones.
De sexo.
A la policía condones,
¡qué es eso de jodernos a todos sin tomar precauciones!
Al juez una vara, para medir sus errores.
Al pastelero nata, que empiece a tratar a su mujer con dulzura.
Al médico sus medicinas pruebas y enemas.
Al maestro una nueva escuela, tiene que aprender a enseñar.
Al cura una minifalda, veamos dónde esconde sus vergüenzas.
Al escritor papel, higiénico. Si todo lo que escribe es mierda.
A los cotillas una corneta. Metida en la oreja del revés,
y soplar con fuerza a ver si revientan.
Al tabernero modales, no es cada cliente un borracho.
Al borracho compañía. Que hable más que la botella.
Al suicida tiempo, para pensar en qué pierde y quién gana.
Al carcelero pena. De seis años y un día y que aprenda
qué supone vivir entre rejas.
Al reloj cuerda, para que no nos falte el tiempo.
Al escultor madera, necesita ablandar ese corazón de piedra.
Al pintor modelos. Menos pintarlos y más seguir el ejemplo.
A las esposas besos, que sientan que son amadas amantes.
A las amantes anillos, y valoren el compromiso.
Al maltratador una nueva infancia. Ahí es donde se rompió.
A la maltratadora, también.
Al ladrón oportunidades. De ser una persona mejor.
Al compositor musas. Que nunca pare la música.
Al intérprete partituras. Para lo mismo.
Al triunfador derrotas. Que aprenda lo de un fracasado.
Al fracasado triunfos, éste ya ha aprendido bastante
qué significa andar corto de suerte.
Al banquero deudas, que conozca cómo vive el resto.
Al político lealtad. Que valore esta novedad.

Al mundo entero un billete. Sólo ida.
Para que empezando en otro planeta de cero, esta vez sí lo hagamos perfecto.

viernes, 29 de abril de 2011

RONDA


RONDA


Di hoy una vuelta por nuestros bares de cañas
lugares entre especiales y familiares que frecuentábamos
cuando queríamos huir de nosotros mismos
fingir que éramos felices el uno en compañía del otro.

Bebíamos hasta emborracharnos para evadirnos de las preocupaciones
escapar de las ataduras del mundo.
Imaginar que éramos libres
soñar con que nos queríamos y éramos correspondidos.
Pedíamos una ronda tras otra, y el entusiasmo iba en aumento.
Rara vez nos besábamos:
sin duda un aviso al que no estuvimos atentos.
Tanto pensar en proyectos,
descuidando que el más importante debió ser el nuestro.

En uno de los locales me encontré con tu antigua amiga,
la corista. Otra artista, como tú,
de la insinuación y el engaño.
Apenas pudo articular palabra
hasta arriba como estaba de rayas.
No preguntó por ti, ya nadie lo hace.
Saben que te fuiste tras un comediante
que aparentado ser un gran empresario,
del teatro de la vida,
resultó ser un farsante.
Encontraste a tu media naranja, no obstante.
O eso creías, porque resultó ser tu medio pomelo
cuando también a ti te dio camelo.
Aun así, el uno para el otro.

Te habrás enterado de que me he mudado de barrio.
Que ahora vivo en una zona más despejada,
libre de aires viciados y lluvias tormentosas.
Tengo un trabajo nuevo.
Dejé la gasolinera donde tú me metiste,
a aquella le prendí fuego,
y ahora construyo sueños.
Otros los llaman casas.
De momento en ellos la gente vive feliz
Aunque no me hago ilusiones
sé que en cualquier momento
todo se echa a perder.

Yo me he vuelto a casar,
con una mujer hermosa.
De cuerpo y mente.
Aquí sí que tuve suerte.
Tenemos un niño precioso
ese que tú no me diste
porque eras demasiado egoísta
para dar un grito por nadie.
Dice que quiere ser arquitecto.
Los tres somos un equipo perfecto.
¡Tenemos un montón de proyectos!

No te he dicho que ella cura almas.
En esto es la mejor que conozco.
Y sabes que yo no hablo
si no es por experiencia propia.

No fui al funeral de tus padres.
Cuentan que murieron de viejos.
Yo sé que fue asesinato:
tú los mataste de pena y de sufrimiento.
No creo mucho en la justicia
menos si tiene que ser divina
pero merece tu caso excepción.

A mí la vida me dio,
todo,
más de lo que me quitó:
tú.
A ti te quitó,
yo,
más de lo que te dio:
nada.



jueves, 28 de abril de 2011

CLASIFICADOS


CLASIFICADOS


Leyendo eso que dejas escrito en el buzón del mundo
he intentado adivinar lo que pensabas:
vaya cosas más tontas que no interesan a nadie.
Leer es lo que cuesta, demasiado trabajo para no entender nada.
Tampoco tú.
Momento sublime de comprensión:
saber que da igual lo que digas porque nadie te escucha.
Nos ahorraremos el esfuerzo de la conversación
dejaremos esto de comunicarnos para mejor ocasión.
Colgaremos una pancarta que diga: se hablan idiomas.
No diremos cuáles para que nadie se entere.
No vaya a pasar algún extranjero perdido
y buscando compañía nos joda el silencio.

Qué nos importa la vida de los demás
si nosotros no le importamos a nadie.
Ríndete, el momento de replegarse ha llegado.
Cuelga el uniforme de soldado descarriado y contestatario.
Acata las órdenes del sistema.

miércoles, 27 de abril de 2011

DESTINO


DESTINO


Acabó un nido de ametralladoras con el hijo de los marqueses.
No está claro si era de los guardeses.
Qué más da que da lo mismo si el hijo ya está enterrado.

Se alistó voluntario, del lado de los buenos en la gran guerra.
Creen los voluntarios tener siempre a su lado la verdad.

Joven apuesto licenciado bien plantado
entusiasta leal comprometido.
Valiente y decidido.
Un ejemplo de persona una joya de hijo
una envidia de novio un lujo de marido.
Educado deportista sin vicios. Chico sano.

Carne de cañón. Un paso al frente.
Al frente el primer día de su corta vida de soldado.

Se le pasó por la cabeza hacer carrera en el ejército.
Los licenciados ascienden rápido, le contaron.
Se le pasó por la cabeza justo antes de que una bala
le pasara por la cabeza, y la estallara.

Todo lo que estudió aprendió vivió disfrutó, sufrió,
quedó esparcido por el barro rojo sangre.
La vida y los recuerdos entre caracoles sapos y hormigas.
Nutrientes al fin y al cabo que disfrutaron bichos hambrientos.

Nada dura para siempre ni nada se pierde.
Nos alimenta la tierra y luego la alimentamos.
No es nuestra madre, somos hermanos.
Hermanos de sangre.

Hoy es un nombre en una larga lista de caídos.
Caídos por la libertad, por la justicia, por la paz.
Qué ironía.
Si antes era único, ahora es uno más.
Nada es tan igualitario como la muerte.
En ese silencio, todos idénticos.



FUTURO


FUTURO


Sobreexplotación de los recursos
Deforestación incontrolada
Esquilmado de caladeros
Contaminación de las aguas
Envenenamiento del aire
Lluvia ácida
Fugas radioactivas
Calentamiento global
Desertización de la tierra
Agotamiento de los acuíferos
Destrucción del hábitat
Explosión demográfica
Holocausto medioambiental
Extinción de las especies:
sexta extinción.
Guerra relámpago
del homo contra su entorno todo.
Hambruna
Genocidio
Colapso social
Hundimiento de la civilización
Adiós al homo hidrocarburo.
Fin.

Principio.
Contaminación negativa del aire
Lluvia limpia
Recuperación de las aguas valles y montes
fauna flora mares y bosques
Nuevas especies
ningún mono entre ellas
ningún homo entre ellos.
La vida se abre camino
La vida por delante.
Nuevo futuro.


martes, 26 de abril de 2011

MARY MARY


MARY MARY


Mary cruza la calle con prisa:
se hace tarde se hace tarde.
Cita a las siete con su compañero:
caballero silencioso ausente.
Tarde de cine, ya se verá si es de película.
Película de desventuras, como a él le gusta y a ella le aburre.
Mary accede y cede, como siempre.
Hace tanto que no le ha visto sonreír
que por él todo lo puede.

Lo conoció hace tres años, en una feria de muestras.
Ella se mostraba, él curioseaba.
El trato fue instantáneo, al primer golpe de mano.
Yo te amo ¿tú me amas? Pues nos vamos.
Aquella noche la pasaron en un motel de carretera:
poca conversación muchas risas cerveza de lata.
Nada de condones. Todo natural.
Después de tantos años de búsqueda
ya iba ella a rendirse.
¡Lo mío no son los hombres! Decía.
Cambió su suerte cuando él la miró con avaricia.
No sabía que era para mal.

Enseguida se mudaron a un piso compartido.
Compartido por ambos, porque él
pronto se convirtió en su compañero. De piso.
Mary ilusionada no quiso darse cuenta.
Le bastaba su sonrisa, la de ella,
porque él la perdió aprisa.
Mary lo resolvía con imaginación:
imaginaba que iban a bailar y él la llevaba
como un pájaro a una rama.
Que era él un marinero, fuerte y apuesto,
y le contaba increíbles historias de aventuras,
ahora sí,
de sus largos viajes por el mundo.
Que era cierto un amor en cada puerto
y ese amor siempre era ella.
Que eran felices y no podían estar el uno sin el otro.
Que tenían la vida por delante
y un bello pasado por detrás para con nostalgia recordar.
Que era su amor eterno y perfecto.
¡Imaginaba tantas cosas hermosas!

Miró el reloj, las siete treinta.
Otra vez se ha vuelto a retrasar, pensó.
Le llamaré, pero no le reñiré,
que el enfado le dura varios días y a mí la pena media vida.

En el móvil un mensaje:
te dejo. Avísame cuando empaquetes mis cosas.
Mandaré a alguien a por ellas. No me acoses
y olvídate de mí.

Mary cayó en la acera, pero fingió que se sentaba.
Tacón roto vestido manchado medias rotas.
Móvil hecho añicos. Su corazón, también.
Mary, al igual que los que han sentido el ahogo del abandono
antes que sola
prefería estar mal acompañada.



lunes, 25 de abril de 2011

CONVULSIÓN


CONVULSIÓN


Arden las plazas en las capitales del mundo:
rojas amarillas blancas azules. Qué más da.
El color es lo de menos si el descontento es lo demás.

Se agitan las juventudes cuando ya les han robado su futuro.
Estudiantes por una carrera inútil
Profesionales por un trabajo inexistente.
Voluntarios todos en la oenege de las causas perdidas:
tantas que faltan manos para ser atendidas.

Quema las calles el fuego de la ira y la desesperación.
Contraatacan los antidisturbios,
eufemismo progresista y posmoderno para no llamar a las cosas
por su nombre: represión.

Apoyan la policía y el ejército del régimen.
Se doblega siempre al régimen el ejército que nace del pueblo
para ello escribe y mata con su propio código de adhesión y sumisión
que no pueda salir ni pensar ninguno que entra.

Rebotan disparos en las paredes, estalla la revuelta:
revueltos están los que protestan
ordenados siempre los que callan, acatan las órdenes, defienden,
al régimen:
tiranos ladrones psicópatas pesebreros. También algún usurero,
prestamista a dos bandos que con el dinero robado de los débiles
financia las armas de los fuertes.
El dinero es lo primero, quita y pone guerreros.

Perseguidos, encarcelados o muertos,
al final los revolucionarios siempre guardan silencio.
La ley del fusil es más fuerte que la ley de la gravedad.
Como graves son los acontecimientos que suceden al levantamiento.
Pero todos pierden cuando los oprimidos que se amotinan
terminan encerrados. O enterrados.
Significa que ahí no se hizo justicia.

Cuando la muchedumbre se agiganta
sólo hay una oportunidad para el éxito:
esa en que de los fusiles no sale plomo,
sino claveles.
El momento en que el pueblo que viste de uniforme
toma conciencia de cuál es su sitio y aliado.
A quién debe defender y proteger.
Y de quién.
Cuándo el superior no merece ser obedecido
y es al pueblo al que hay que custodiar de otro tirano.

Sólo entonces la revolución se hace carne
y no sangre.

domingo, 24 de abril de 2011

REFLEJOS


REFLEJOS


No busques la verdad en los ojos de la gente
Eso que llaman el espejo del alma que es el espejo
del corazón que es el espejo de su pensamiento que es
el espejo de sus emociones.
Con tanto juego de espejos no la encontrarás.
Natural.

Son las personas un laberinto de reflejos.
Una colisión de imágenes en el infinito viaje de la luz
hacia un observador distante,
seguramente desinteresado,
que no entiende una información en exceso comprimida.

No busques saber en la mirada de la gente.
Tanto juego de reflejos es un juego de engaños:
quién ve más pareciendo que no mira.
Quién oculta más simulando no hacer trampas.
Quién miente más y mejor hasta aparentar una verdad.
Quién se esconde tras el espejo:
le miras creyendo que eres tú te confías has caído.

No busques ayuda consejo amistad. Compromiso.
Menos amor.
Encontrarás lo que no esperabas:
efímeros destellos totalmente vacíos de verdad.
Llenos de egoísmo y vanidad.
Acostúmbrate a vivir entre mentiras.
Si te dejas llevar por la buena vecindad
verás qué pronto te acostumbras.

Con algo más de tiempo te camuflas
y ya eres uno más.
Sé bienvenido a nuestro grupo
ya ves que, aquí,
somos, de verdad,
una gran familia.


LA CAJA MÁGICA



LA CAJA MÁGICA


El grupo de candidatos a la presidencia de la nación
elaboró un plan estratégico para ganar las elecciones en la primera ronda:
pasar todo por alto.

Con el dinero acumulado del tráfico de esclavos,
esclavos con salario vacaciones seguro médico
hipoteca recibos multas facturas impuestos y, esto lo mejor:
convencidos de ser libres aunque esclavos,
se pagaron primas al creciente voto abstemio.
Abstemio por abstención.

De ese golpe de efecto ya se ganó un cuarenta y tres por ciento.
Sin duda, el ciudadano ha aprendido a poner precio a lo que vale,
vale su voto,
y no dar gratis su apoyo pues nada se valora lo que nada cuesta.
Otorguemos justiprecio a la entrega del poder en cuatro manos.
Y no se sabe por cuántos años.

Para quienes no se venden por nada,
dicen,
si bien en estos casos lo que falla es el desajuste
entre el montante de la oferta y la pretensión de la demanda,
se ideó una opción alternativa:
coacción.
De peor imagen pero mucho más barata. Y efectiva.
Ya lo dice el refranero: bala o plata.
Bastaron unas pocas visitas de desconocidos a deshoras
para enfundar las ansias combativas de otro seis por ciento.

Cuarenta y nueve y rozando el éxito.

El otro dos por ciento faltante se dedujo de un repentino y misterioso
episodio de desapariciones colectivo.
Hay quien cree que zarparon a Sudamérica buscando trabajo
otros en China a por familia numerosa
en Nueva Zelanda proximidad
en Europa alegría y juventud
en países comunistas libertad
en África prosperidad.
¿No partieron de África las siete hijas de Eva?
Volvieron pues a las raíces.
Algunos pensamos que están en las raíces,
bajo las raíces de los árboles del bosque.

Llegado el día de autos
la nueva junta de gobierno celebró su victoria
anunciando profundas reformas.
Siempre las reformas son profundas
desde el punto de vista del sujeto reformado: llámese pueblo.

La primera, se acabó ese despropósito llamado democracia.
No más elecciones libres ni más voto cautivo,
que falta sincronía. Solución:
cautiva queda la elección.
No más libertad de prensa. ¿Qué es la prensa sino
una gran mordaza? Libremos al pueblo de esta carga.
Tampoco parece necesaria la libertad de expresión:
el sentir general será el del individuo. ¡Qué mejor conexión!
Toda la ciudadanía estará representada en un solo partido
que gobierne trabajando para el pueblo sin el pueblo.
Nada nuevo, esto es cierto.
Juntos, pueblo y su gobierno, se emplearán sin descanso
retribuciones extraordinarias ni beneficios salariales.
El libre mercado estará sujeto a regulación.
Lo contrario será libertinaje.
No más dividendos empresariales en manos de ejecutivos sin escrúpulos.
Mejor para el pueblo que vayan al partido.
No más clases sociales, con especial atención a las pasivas:
serán eliminadas como piojos
en beneficio de una sola clase productiva.
Se acabó vivir de los demás. Quien no sea rentable está de más.
Los recursos naturales de la nación son.
Y el gobierno único administrador.
Queda nacionalizada toda empresa extranjera.
La nacional ya lo está por definición.
Desaparecen los sindicatos de trabajadores la propiedad privada
las asociaciones de todo tipo, en especial las culturales:
para trabajar mejor la fuerza bruta.
No será este un lugar para aburguesados intelectuales,
vagos y alborotadores. Viciosos del pensamiento libre.
Terroristas de la palabra y proselitistas de la sublevación
voceros de la libertad e instigadores de la igualdad.
Recomendable la adhesión al partido que es también su defensor.
Justo administrador de la propiedad:
repartida en capas de abono sobre las capas sociales.
Todas germinarán en el mismo sustrato. Incluido el misticismo.

En una segunda andanada de cambios necesarios e importantes,
para la nación y el partido,
los vínculos familiares serán reorganizados.
A fin de mejorar la higiene mental de nuestro pueblo,
padres hijos hermanos abuelos serán agrupados por comunidades
generacionales. De labor.
Las relaciones familiares como hoy las entendemos
son enemigas de la productividad y la paz social.
Generadoras de grandes conflictos internos y de lazos
que no son sino un freno para el desarrollo del estado.
Clasificada por categorías de rendimiento
la sociedad será realojada en aldeas de trabajo
y el contacto entre hombres y mujeres vendrá planificado
por un comité de expertos que programarán calendarios
de acuerdo a las necesidades demográficas del país.
Será obligatorio un alumbramiento por pareja fértil
ya preseleccionada. Y el cuidado y la educación de cada hijo,
exclusivo del partido.
Retornarán los progenitores a su labor cuanto antes.
Una nueva generación de hombres y mujeres,
fuertes sanos entrenados, está por llegar.
Y barrerá inmisericorde todas las miserias y vicios de hoy:
artistas poetas escritores homosexuales drogadictos borrachos
enfermos jugadores ladrones vagos maleantes librepensadores
no tienen sitio en nuestra nueva era.
Siendo éstos últimos concentrados en campos especiales de trabajo
intensivo.
Hasta su total recuperación. O muerte.

Queridos conciudadanos, un nuevo régimen vendrá.
Un nuevo tiempo de prosperidad alejado de las falsas esperanzas
de la podrida democracia:
paraíso de demagogos falsarios corruptos y pusilánimes.
De marionetas del poder mediático y económico.

Únete al partido del pueblo.
La hora del verdadero cambio
ha llegado.


lunes, 18 de abril de 2011

MIRADAS II


MIRADAS II


Pasando la cuchilla de certidumbre por la retina opaca de tu mirada lánguida
descubrirás qué largo es el camino que creías corto y sencillo.
Un momento de revelación que no te hará más feliz,
ni honrado ni místico.
Quizás sí más sabio y, seguro, más cínico.
Desconfiado.
Se aprovecharon tanto de tu candidez
que agotaron tu confianza.
Confianza en los demás, en ti ya estaba perdida
desde que comenzaste a interrogarte.

Difícil será que vuelvas a creer en ti o en alguien.
Lo que no son intereses son interesados.
En suma, poco de interés queda por ver,
así que mejor será cerrar los ojos y decir:
esta guerra no es conmigo.

Ni aún así.
No podrás escapar de la persecución
surgida en aparente generación espontánea.
Y de generación en generación se legan las rencillas
con todos sus derechos y cargas.
Van en el mismo lote que la hacienda:
cesiones de propiedad certificada ante notario.
Al final, nadie está libre de cargas.

Pasarás la vida intentado liberarte de este peso innecesario.
Creciente con los años y tú debilitándote.
Acabarás como todos: aplastado.
¿Qué esperabas?
Si alguna vez te creíste mejor que los demás pronto vendrán
a reprochártelo.
Aquí no se puede destacar, que la chusma enseguida se hace fuerte
y no puede soportarlo.
Ponte en guardia cuando amanezcas creyéndote afortunado y dichoso.
Sobran amistades que, fingiendo saludarte,
lo joden todo.

Amigos, enemigos, qué más da que da lo mismo.


DREAM TEAM


DREAM TEAM


Casimiro tira de Tostado que tira de las correas que tiran del carro.
Delante de todos Bruno marcando el paso.
Cerrando el cortejo a poca distancia Argimina,
paraguas y rastrillo en mano.
Juntos van al paraje de Los Arroyos.
Ahí donde se bañan los niños en verano y los amantes
se ocultan en otoño.
La primavera es para Casimiro, y el invierno…
El invierno no lo quiere nadie.
El invierno es para los osos que se lo pasan durmiendo.

Avanzan en muda procesión hacia su destino,
para ellos fijados desde niños:
la vaca come la hierba el dalle la siega el rastrillo la recoge el carro
la traslada el caballo pone la fuerza el perro la compañía el amo
el trabajo. Fin.
Nacieron en la casa que está al lado de la finca donde nace la hierba
que a todos alimenta, al otro lado del camino que lleva al cementerio
donde serán enterrados siete minutos de la cuna a la tumba. Fin.

En esos cincuenta y ocho años que vivirá Casimiro sesenta y tres
Argimina dieciocho el caballo nueve el perro ciento cincuenta el carro,
su vida quedó reducida a las cenizas del trabajo:
penoso mojado sin horario ni descanso.
Cada día es un déjà vu. Un bucle infinito
un fractal del siglo pasado. Repetición de la repetición
de la repetición.
Lo suyo sí que es una alianza verdadera y duradera.
También una cadena y una condena.

Pasan ante mí todos los días:
malhumorados malolientes mal lavados maleducados maltrechos
malvividos mal pagados malgastados mal queridos.
No me hablan no me miran no les hablo no los miro disimulo
a escondidas los observo.

Aún con todo, una lección me dan cada día que los veo:
no pudo la miseria con su unión,
el compromiso de ser juntos ha vencido al egoísmo de estar solos,
son equipo.
Han sabido envejecer en la necesidad y austeridad.
Doblegarse a la máxima irrefutable de que unidos
son más de dos uno y uno.
Otra cosa es el amor. El amor es para ociosos.
Hacer equipo, para laboriosos: los que afrontan realidad con realidad,
no conociendo otra verdad.

martes, 12 de abril de 2011

PÉRDIDAS



PÉRDIDAS


La casa se la quedó el banco. ¡Serán ladrones!
El dinero, hacienda. ¡Serán… ladrones!
El barco una ola. ¡Será oportuna!
La mujer su amante. ¡Será zorra!
Los hijos, la mujer. ¡Será cabrona!
El trabajo, la crisis. ¡Será puta!
El coche, la policía. ¡Serán traidores!
La moto, los ladrones. ¡Serán… como el banco!
El reloj, la casa de empeños. ¡Serán usureros!
El perro, un traficante. ¡Será hijo puta!
La ropa, unos indigentes. ¡Serán mala gente!
El peluquín, el viento. ¡Hay que tener mala suerte!

No importa cuántas veces caigas, sino cómo te levantas.

¡Y una leche!

CALIPSO



CALIPSO


Desde mi puesto de vigilancia socorrista
espío cómo mueves tus caderas:
dando golpes al aire que se altera en tu presencia.

Mudos están los maniquíes que te acompañan.
Vacíos de ilusión y vida, pues no hay lo otro sin lo uno.
Tu energía parece no tener fin. Y la agitación de tus brazos
Es el vuelo de la libélula liberada.
Vuela vuela libre libélula.

Deseando estoy que te sobrevenga un desmayo para bajar corriendo
y ejercer, que soy un gran profesional del masaje,
también cardíaco; y de la respiración asistida.
Que no mecanizada.
Entusiasmado te haré la exploración que considere necesaria,
tratando de poner buen color a cada centímetro cuadrado de tu piel.
Pero mientras el hecho necesario y deseable de tu fatiga no se produzca
habré de conformarme con este canto de sirena:
canto yo para que vengan. Quizás para que vengas.

A pesar de contar con los medios necesarios,
no soy capaz de calcular la distancia que media entre ambos.
¿Un suspiro o un millón de gritos?
Gritos silenciosos, son más largos.

Ajena estás en ocasiones al mundo,
y no sé entonces si estoy en tu mundo o en el mío.
Sólo sé que me he perdido:
olvidé el punto del que partí y para qué.
El lugar al que nunca llegaré ni por qué.
No dije adiós ni hubo un hola.
Todo ha transcurrido en el silencio de los desheredados.
El espacio siniestro donde acuchillan los corderos.

Fría y húmeda está la playa. También vacía.
Colecciono conchas y espinas de pescado
para hacer con ellas una muralla que me proteja.
Cuando quiero salir de mis aislamiento sólo tengo que mirarte.
Me basta la ilusión de que lo sientes.

¿Vendrás algún día?

PROYECTOS





PROYECTOS


Este momento dulce que acaba de salir de la botella como un genio
deberíamos aprovecharlo. No durará mucho.
Ambos sabemos que estamos condenados a entendernos:
a entender que no estamos hechos el uno para el otro.

No te llamaré mi vida ni yo seré tu amor.
No encontraremos las razones para dedicarnos el tiempo necesario.
No habrá, tampoco, interés por escucharnos.
Sabemos de antemano que no nos importa lo que el otro tenga que decir:
frases sin interés ni fundamento.
Dejemos que pase el tiempo como lo hace la tormenta.
Siempre hay calma entre tormentas.

Ayer oí cantar a un ruiseñor en la ventana de nuestra habitación.
Por un instante creí que era aquello una señal.
La inspiración que te sugiere qué camino has de seguir.
En su caso, era volar o morir porque el gato se percató de su presencia.

¿Qué gato nos dio a nosotros el zarpazo letal?
Se nos llevó algo más que la lengua.
Yo lo sabía, tú lo sabías. Creo que también el gato.
¿En qué momento pasa el amor a ser obcecación? Resignación.
¿Cuándo el encanto ha cedido paso al desencanto
y no nos hemos enterado?
Será porque no hemos querido.
Será porque no nos hemos querido. Qué paradoja.
Hagamos algo por nosotros: dejémonos llevar por el viento.
Yo del norte, sabes que siempre busqué el frío.
Tú del oeste, tantas veces a mi lado tuve la impresión
de que cada día te apagabas. Te apocabas. Te ocasabas.

No lloraremos por lo que vivimos.
Sí, sí lo haremos.
Hagamos algo por nosotros: vamos a olvidarnos el uno del otro.
Cedamos paso a la inexistencia, que no es sino la mejor supervivencia.

Nada como la negación de lo vivido para llenarla de sentido.
¡Qué sinsentido!: renegar de la experiencia para actuar con sabiduría.
Abracemos esta nueva filosofía: el amor al abandono.
Ejercitar la desmemoria vaciando el viejo desván de los recuerdos.
Demasiadas telarañas descubren nuestro inútil paso por la vida.
Seamos prácticos, demolamos.

ACUERDO


ACUERDO


Me parece que debemos poner algo de nuestra parte
si queremos que esto funcione. No sé…
¿Qué tal yo las cerillas y tú la gasolina?
Para qué esperar a arder en el infierno.
Hagámoslo ahora mismo que estamos sobrados de motivación.
Amémonos a lo bonzo.
De lo contrario nos pasará
como con el resto de las cosas importantes:
se quedan para mañana y el mañana nunca llega.
Una obviedad.

¿Qué tal tú el cianuro y yo la ensaladilla?
He oído por ahí que tiene muy mal sabor,
será mejor condimentarlo.
Además, nunca se me dio bien la cocina.
No notarás la diferencia.

Tenemos que hacer algo para que esto funcione.
Aunque sea sólo una vez.
La primera y la última.

domingo, 10 de abril de 2011

LATE NIGHT


LATE NIGHT


El bravucón que se apoya en el centro de la barra
mira unas chuletas babeando.
Le gustaría comérselas de un solo bocado.
Todo lo habla desde la distancia, mirando al tendido:
cuarenta centímetros de barriga que lo separan del grupo.

Frente a él un tipo noble e ingenuo asiente sus bobadas con docilidad:
tienes razón, tienes razón. Dice.
El mayor supera los cincuenta, pero aparenta setenta:
tabaco y alcohol, es lo que deja.
Será por eso que nadie le escucha ni respeta.
La suya ha sido una vida de errores y fracasos. De mierda.
Sin dinero no hay dignidad. Parece.

A su lado la esposa del fanfarrón alardea de los güisquis
que se engulle cada tarde. Como un placer inigualable.
Después a fregar portales.
Le estalla el pantalón como las bolsas de los ojos.
Ambos se lamentan del mal hijo que han criado:
nini auténtico pedigrí cien por cien.
Aficionado a la botella, los coches rápidos,
las adolescentes fáciles. También rápidas,
que el asiento trasero no da para muchas hazañas.
Con esas mimbres de desidia y abandono, ¿qué esperaban?

Entre todos se emborrachan e iluminan mutuamente.
Claridad de ideas y soluciones,
directamente proporcional a la proporción de alcohol en sangre.
Nada como la sabiduría del bebedor. Aunque sea un perdedor.
Cosas del octanaje.

Apartadas ocho mujeres cenan en su santa compaña.
Sí que es raro.
Reservada está la mesa desde hace un mes,
cuando motivadas por un aumento de sueldo momentáneo
decidieron que debían celebrarlo.
Queda claro que son compañeras de trabajo.
Por algún suspiro parece que también amigas.
Esto ya es más raro.
Una supera los sesenta, otra no llega a los treinta.
Peluquería, tacones altos, escotes bajos, trapos raros.
Maquillaje de saldo. Bandera taxi libre.
La cena es una excusa para soñar otra vez con el príncipe valiente.
O cobarde, pero príncipe a la postre.
O vasallo. Que aparezca de una vez que nos pasamos el tempero.
Hoy estamos de rebajas.

En la televisión las chicas de la gimnasia rítmica
insultan a los clientes con sus cuerpos esculpidos
por el trabajo la disciplina y el esfuerzo.
Nada de grasas, nada de alcohol ni tabaco.
¿Nada de sexo?
Al menos, no nadan. Sería demasiado redundante.

El dueño del local corta los billetes, para que abulten,
corta la carne, para quitarle,
corta la lechuga, porque es barata.
Un avariento sin estudios sin escrúpulos sin carnet.
Un miserable contando billetes, cobrando por lo que no debe.

En ocasiones el bravucón me mira: buscando complicidad.
La madura algo que no es amistad.
El dueño conversación y otra ronda: su forma de fingir sinceridad.
El noble paga lo de sus amigos y el resto, de guión.
Las compañeras van a escote: lo apropiado después de tanto enseñarlo.
Yo me invito a mí mismo.
¡No se me ocurre mejor motivo para llevarme bien!


SELECTION DAY



SELECTION DAY


Terminado de inaugurar el último puente de la ciudad con seis años de retraso
el presidente de la región pidió darse una vuelta por el centro:
quería saltarse el protocolo, dijo.
Entusiasmada la cohorte de babosas y pelotas
diseñaron una visita ad hoc:

empezaremos por el geriátrico comarcal
donde los viejos que su familia no quiere se amontonan como sacos,
bajaremos al instituto para niños con síndrome de dawn,
luego al convento de las monjas lesbianas katalinas,
paseo por el parque de árboles octogenarios antes de talarlos,
la nueva piscina cubierta con goteras en el techo y filtraciones en el suelo,
biblioteca con hilo de musical y fumadero de opio,
centro de interpretaciones para la vida conyugal,
polígono industrial con prostitución de alta intensidad y bajo precio,
academia de música para sordos, talleres de pintura para ciegos,
teatro para mudos, estado de las obras de la nueva escuela de arte y confección
para enfermos severos de párkinson,
sótanos de elaboración de drogas de diseño,
curso acelerado de robo de coches de alta gama,
centro de apuestas clandestinas en peleas de perros y gallos,
patio del ayuntamiento donde expertos sobradamente preparados
y tristemente conocidos adiestran a los vecinos
en el manejo de navajas y todo tipo de armas ilegales, extorsión, chantaje,
robo a gran escala, tráfico de armas, drogas y clases extraordinarias
para que alumnos aventajados
puedan crear su propia red de crimen organizado
y convertirse en ejemplares ciudadanos.
Precios especiales a grupos, que este consistorio puede presumir
de tener una gran conciencia social.
Cursos acelerados de corrupción para policías y funcionarios en general,
con especial atención al personal de aduanas
y cómo mirar para otro lado con el contrabando de bebidas y tabaco.
Visitaremos a continuación los comedores de la beneficencia
antes de que desaparezcan. La chusma llama a la chusma,
lo sabe bien presidente.
Para el albergue de los sin hogar hay un ambicioso proyecto
de construir un hotel de lujo que cautivará a los visitantes con posibles.
Los únicos que posibilitan el progreso.
Tendrá información de primera mano de los enfermos
que se hacinan en los pasillos del hospital,
podrá apoyar nuestra campaña para la eutanasia activa
como media estrella de reducción de listas de espera.
En su financiación resulta fundamental la tupida red de venta de órganos,
siendo corazón y pulmón nuestros productos estrella.
A diez minutos en helicóptero
llegaremos al colegio público más grande del país,
donde el tráfico de niños es la asignatura principal.
Tenemos niños esclavos, niños para abusos sexuales,
niños drogados con pegamento rápido, niños soldado.
En el monasterio del santo cirio erguido
vive una congregación de sacerdotes pederastas
en proceso de recuperación. Recuperación para seguir
practicando. Ellos también son ciudadanos de derecho.
Es nuestra intención ceder las instalaciones
del desaprovechado polideportivo municipal
para una ampliación de aquel.
Redondearemos la visita oficial con un paseíllo extraoficial
por la nueva terminal de autobuses:
todo salidas que aquí nadie quiere quedarse.
Para terminar y sirviendo de moraleja, le proponemos
una cita a ciegas en el cementerio de la ciudad,
donde entre suntuosos panteones de granito
y finos nichos de mármol de carrara,
podrá desplegar todas sus plumas de seductor
antes de que la frágil doncella que hemos elegido para usted
caiga de amor rendida
a sus pies.

Créame, señor presidente,
no existe agasajo mayor.

viernes, 8 de abril de 2011

SCHOOL



SCHOOL


Murió el niño que hay en ti casi antes de nacer.
Pronto te arrebataron la libertad de decir lo que quieras:
Mamá, papá… culo caca pis.

No te metas el dedo en la nariz ya lo hago yo por ti
no tires eso no cojas eso no hagas eso cómete esto ponte el uniforme
estate quieto tápate las orejas los ojos no corras no grites pórtate bien
y no jodas obedece una orden tras otra se fiel a las normas
todos lo necesitamos vas a pagar lo que has roto pide perdón a ese niño
no debes pegar a nadie y cuando te peguen… aprende
a la profesora no insultes ni a las niñas metas mano ¿qué es eso de
ir robando besos? ¿a quién te abrazas sin su permiso?
¿no has oído hablar de la violencia de género?
vigila a tus amiguitos sabes que no me gustan nada
mira qué niño tan sucio ¿por qué te portas tan mal?
¿esto es todo lo que te han enseñado?
no me gustan tus compañías sabes que te lo tengo prohibido
búscate otros amigos si no estudias no serás un hombre de provecho
no vas a llegar a nada no sé si tienes algún talento
quizás para ser un don nadie a esto no habrá quién te gane
cuándo nos vas a presentar a tu novia hemos oído que no es gran cosa
queremos conocerla en casa vaya una pelandrusca
¿y con esa te vas a casar, no había nada mejor?
basta con mirarle a las uñas para saber que no dará un palo al agua
¿cómo se te ocurre tener otro hijo si estáis los dos en el paro?
a mí no me pidas dinero ya te dije qué pasaría vete a llorar a tus suegros
que nosotros no les hablamos desde la última navidad que sacaron
vuestros trapos sucios en mitad de la cena eso no se lo consiento nadie
de mi hijo no habla mal más que yo te van a quitar la casa
¿por qué te compraste ese coche tan caro? mejor vais vendiéndolo todo
no es tu segunda mujer mejor que la primera no me vas a convencer
aquella te sacó una pensión éste te sacará dos
llega tu jubilación y aún no has sentado la cabeza déjala sobre la mesa
te la pondré en una maceta cualquier cosa mejor
que la vida que llevas de mierda nunca me haces caso a nada
mira que te lo advertí: reservad en una plaza en la residencia
que ambos estáis viejos y enfermos no esperes que yo te cuide
aunque sigas siendo hijo mío ya me jodiste bastante de niño
se ha quejado el director del centro, desde que murió tu madre
te insinúas a las enfermeras a todas les pides besos y vuelves
a los tocamientos igual que cuando eras un crío
¿para qué te mandé yo a la escuela? nunca aprendiste nada
siempre has sido una carga nunca imaginé que pesaras tanto
incluso reducido a cenizas ¿qué hago yo ahora contigo?
no dejaste nada escrito y ni siquiera me gusta la urna.

Hijo mío, tarde, pero qué bien que por fin te has ido.

jueves, 7 de abril de 2011

SOFÁ


SOFÁ


Soñando con días felices, te quedabas dormida.
En paz panza arriba.
Muerta tal vez de ilusión por fuera.
Muerta tal vez de pena por dentro.
¿Quién lo supo? Tú no.

Entre cojines de cuero pasabas alguna tarde.
Descansando de tanto subir escaleras para enfrentarte a tu guerra.
Pero la verdadera lucha era contra ti misma.
Por esa vida insulsa sin chispa amor ni gracia.
¿Quién lo sabía?
Ahora está todo más claro. El tiempo, que lo lava todo.
Malo y bueno.

Difícil adivinar que tus sueños eran en lugar lejano
con alguien desconocido.
Tal vez un fantasma, o un amigo.
Pero de la realidad a los sueños dista un puente peligroso
desprotegido y largo.

A veces te veo pasear por tu orilla. Apesadumbrada.
Mal acompañada.
Otra vez malhumorada, soñadora y sola.
Tarde te diste cuenta de que iba a ir mal este viaje.
Aquel viejo puente que a la carrera cruzaste, se hundió tras de ti.
Se diría que, tú casi con él.
Ya no podrás volver hasta aquí, donde no estabas tan mal
al fin y al cabo.

Seguirás paseando sola por el resto de tus días.
Es la vida que elegiste. Como ves, no lo que soñaste.

miércoles, 6 de abril de 2011

LEX


LEX


Encadenado como un perro malquerido
te atarán al banquillo:
lugar maldito donde sólo sientan a quienes no conocen a nadie.

No esperes un juicio justo, pues por el hecho de hacerlo
ya vives un trato injusto.
Estás condenado de antemano y lo que ves
puro teatro:
a unos guardar las formas, aparentando ser serios y neutros;
a otros en bloque escupirte a la cara, acusándote por nada.
Es la norma. La fuerza que da pertenecer al sistema.
Ser un diente más de la cadena. La tranquilidad de asegurarse el salario.

A otro defenderte dudando de si serás tú un gafe sin suerte,
y le joderás el promedio de éxitos versus fracasos.

In dubio pro reo leo, en un trozo de papel casualmente mojado.
No creas lo que está escrito, por mucho sello oficial que lleve.
Las leyes cambian de forma como se cambia la tinta.
La tinta del tipo que escribe. Que escribe lo que le dictan.
¿Dictan lo que le pueblo pide?
Suele depender del momento. El que dista de las elecciones.

Cuando vengan a detenerte no preguntes por qué.
A nadie le importará si eres inocente
Sí que importa fabricar culpables. Que sea cuanto antes.
Para anotar dos nuevas cruces en el casillero de resultados.
Mera estadística, al fin y al cabo.

Solloza, protesta, rabia. Nadie te cree. No conviene a la causa.
Ebrios de justicia divina fallan los jueces sentencias.
Sentencias que a veces fallan. Todos callan.
Pues por encima de un juez otro juez.
Que es como invocar a dios.

Cuando te veas en la cárcel no pienses en escaparte.
Debiste haberlo hecho antes. Ingenuo de ti,
que te quedaste en casa seguro de tu inocencia.
Y sólo te visitó la policía: guerreros del hormiguero
con una gorra por cerebro.
Mercenarios por un salario, otra vez el salario,
que no es sino otra forma de condena, ya que hablamos de penas,
del trabajador por cuenta ajena.

Sea como fuere, para cuando te diste cuenta entre rejas estabas:
despierta levanta hazte la cama recuento forma desayuna.
Vuelta a la jaula.
Y aún estás de suerte, te entra el sol por la ventana.
Cómete esto fúmate eso métete lo otro.
Deja que te metan lo que quieran o te sacan las tripas fuera.
Date por muerto en vida.

Nada bueno esperes de la justicia de los hombres. Y las mujeres.
Siempre puedes soñar con la divina, y tal vez en la otra vida
alguien te diga, tarde:
Quedas absuelto. Vete.

martes, 5 de abril de 2011

I LIKE II




I LIKE II


Me gusta cuando te calzas los espejuelos. No porque no veas,
sino para leer entre líneas las sutilezas del texto:
esa descripción del mundo, posología, contraindicaciones y método,
que se esconde en tu particular prospecto.

Me gusta cuando soplas dormida,
se nota que hay paz en tu vida y por eso descansas tranquila.

Me gusta cuando la nariz con rabia te frotas,
por alergia, debe ser.
Tanto que la estás dejando chata.
La misma alergia que amoratados tus párpados despierta.
Y tu mirada oscura y clara se vuelve aún más potente.
Misteriosa.

Me gusta cuando por la ciudad caminas:
pensativa, distraída como tú dices.
Reflexiva, analítica. Que digo yo.
En tu mundo en realidad perdida.

Me gusta cuando me llamas mi vida
pues habiendo vivido tú tanto me creo yo un tío grande.
Si al menos lo soy para ti, haremos que esto sea bastante.

Me gusta cuando combinas, lo que por homogeneidad
no admite combinación.
Esa paleta multicolor de la que eliges, sólo uno, cada día.
La necesidad de control y el orden, pueden ser,
lo que no te permite desparramarte en tonos fuera de gama.

Me gusta cuando dices que de la pared colgar tus títulos quieres.
Aunque tu habitación no baste y haya que llenar la casa.

Me gusta que para decir vamos, digas mi amor nos fuimos.
Es la expresión más clara, de que tú ya te has largado.

Me gusta cuando bailas a ritmo de salsa y conga.
Salsa la que tú tienes, conga la que tú tocas,
y ritmo el que tú marcas.
Porque a ti nadie te dicta el paso, ni dejas que te gobierne.

Me gusta cuando con cara de éxtasis te quedas mirando a cuenca,
aunque yo insista en que hay que visitar más sitios.
Y tú siempre respondas, que ya lo haremos mañana.

Me gusta que colgados de los palos de una L, por el mundo me lleves.
Y eso que aún no me has dado el premio al acompañante valiente.

Me gusta cuando te ilusionas sonríes y dices que eres feliz.
Me gusta porque contagias.

Me disgusta no haberte encontrado antes
y alguna otra cosa perdida.
Pero ésta, de esta ya hablaremos… mañana.

domingo, 3 de abril de 2011

SMITH


SMITH


Sonríe embobado el ferretero
escuchando un programa de radio insulso y anodino.
Tanto vender clavos y tornillos es lo que tiene:
inevitable sacarle punta a todo y darle mil vueltas a las cosas.

Frente a él una clienta gruesa y zafia,
con frecuencia van unidas abandono y malas formas,
bosteza con aburrimiento un pedido indispensable:
me va a poner tres gomas para estirar el tiempo
un cepillo de alambre para el picor de ojos
un martillo de hacer amigos
una mano de plástico para saludar a los políticos
y una báscula para pesar mentiras.
Todo con pilas, debe funcionar autónomo.
Que no estoy yo para atender estos asuntos
y luego no llego a mis clases de mujer pantera.

Entra por la ventana otro cliente.
Un señor bajito con ruedas donde debería tener pies:
siempre quise ser fiel a la expresión pies para que os quiero;
y poner pies en polvorosa.
Con pólvora me los volé. – Se excusa.
Sin que nadie le haya preguntado.

De debajo del mostrador asoma una joven.
Babeante, pelo rubio ondulado.
Ancha de caderas. Buenas tetas.
Molde para neumáticas en su tiempo libre.
¿Qué desea, caballero?
Nada, sólo he pasado a saludar.
Pero si no lo conocemos.
Pues por eso mismo, señorita.

Del fondo de las estanterías surge una abuela
vestida de novia. Arrastrando la cola de raso
entre llaves inglesas y dientes de lamprea.
Se encarama de un salto al mostrador:
¡Usted dirá! –pregunta ininmutable el ferretero.
Y con voz de cazallera se contesta a sí misma:
deseo una trampa para novios,
un tensor metálico antiarrugas y una lima antivarices.
También un peine para recoger el pelo que se cae
y un microondas para secar el gato.

En la tienda de los horrores de Juan, el ferretero,
todo producto tiene su sitio.
También sirven por fax a domicilio.

SUNDAY


SUNDAy


Hoy hay tiempo y miro las gaviotas. Volando a gritos
clavando hambrientas sus picos en la espuma. Del mar.
¿Dónde si no?

Se apalean los barcos con sus mástiles,
sacudiéndose a ritmo de marea.
Una salsa salada aunque no sea tropical.
Será el contagio del mar, que a las tribus iguala.
No por fuera.

Miran al vacío detenidos los raqueros
desde la oquedad siniestra de sus órbitas.
Con su piel intensamente bronceada.
Y Pepe Hierro en lonchas se muestra indiferente.
¿Quién seccionó su cerebro para mostrarlo públicamente?
Con la distancia y la frialdad de un análisis laboratorio.
¿Quién se arrogó tal autoridad?
En cualquier caso, lo pagó la autoridad,
darémoslo por bueno que no nos queda otro remedio, y al menos,
por esta vez es su nombre la materia de la que está hecho.

Zacarías sigue con su oferta de barrio. Puerto chiquero y chuiquillero.
Se abraza a una merluza untada de tresviso
Gana en amigos y en prestigio. Cosas del comer.
A todos nos pierde la gula y la barriga. Más al cocinero.

A algunos, también, el dinero en marejada.
Todo lo anterior preside el banco, que por algo tiene su propio arco.
Y la ciudad entera se humilla y pasa besándole sus partes.
Qué gran golpe de efecto, qué sutil representación de la verdad
en un alarde de poder inigualable. Y a mí, a él,
no hay quien le calle.

Seguimos por el bulevar de los paseos cortos,
por no decir de los sueños rotos que es más ajustado
pero más usado,
y nos engulle la plaza de mendigos. Sí que son los suyos
sueños rotos.
Desde su silencio alcoholizado,
tumbados a la sombra del magnolio que da sombra al caudillo
hacen sombra a la alargada sombra del consistorio.
Enfrente. Ahí donde el cabrero vestido con corbata
deja sus puros humeantes. Y la prensa aplaude.
Lo mejor que sabe hacer.
La prensa siempre es oficial. Nunca caballero.

En la trastienda del poder, el mercado de los pobres
ofrece sus productos a pobres y ricos. Mejor a éstos últimos,
van más a menudo los primeros. Necesidad.
Los segundos por capricho y folclorismo.

Nado en la ciudad que me acogió
en el tiempo de mi propia tempestad.
Me acogió porque nada pedí. Sólo me escondí aquí para vivir.
Quizás contramarea.
No sé si debo estar agradecido,
o solo ser considerado. O todo lo contrario.
Recordaré este tiempo con nostalgia
cuando lo vea en la distancia y atrapado en la telaraña del olvido.
Seré entonces otro ser. No sé lo que seré.
Tampoco si estaré, pues sé que no es lo mismo ser que estar.
Llegará a su fin esta era de la soledad.
Recordaré las obligaciones de un momento que yo no deseé.
Ni programé. Llegó impuesto por el capricho del destino.
O quizás sólo por capricho. No diré de quién que no vale el esfuerzo.

Desde ese futuro impreciso, miraré atrás,
a este momento que es hoy presente imperfecto.

¿Y después?

PALETA


PALETA


Preclaro es el momento en que descubres que naciste para romperte
el alma el corazón y los riñones.
El alma los sueños esperando
El corazón el desamor lo fue secando
Los riñones trabajando.

Azul las excusas que antepones a romper con todo lo que debes.
Amarillo es el color de la rutina, ardiente como el sol.
Verdes los momentos de descanso, tan merecidos como escasos,
sobre un lecho de alfalfa para el ganado.
No te engañes, eres tú quien lo ha segado.
Blancas las preguntas que te haces cada día,
blancas de supermercado sin marcas conocidas.
Blancas baratas. Blancas de segunda clase.
Las cadenas no dejan que pienses en primera.
Negras las respuestas que te faltan, los silencios que te matan:
asaltacaminos acechándote mientras a ciegas y solo
en la noche avanzas.
¿Vuelves a casa o huyes reventado del trabajo?
Moradas las dudas, indefinidas como lo desconocido.
A medias de todo, concretadas en ninguna parte.
Rojos los sobresaltos como un corte en el pecho.
Con la sangre tiñéndolo todo con tu vida escapándose
descontrolada y furiosa.
Marrón la indecisión y el aburrimiento.
La falta de criterio, de ganas y objetivos.
Gris la tristeza. En esto hay consenso:
nadie niega que la llama apagada no ilumina. Una obviedad.
Transparente la verdad. Esa cosa rara que rara vez ocurre.
Difícil es de ver este color. Carente de densidad y consistencia.
Carente, en verdad, de color.

Otra perogrullada.



DAILY NEWS


DAILY NEWS


Por cada persona que bien vive decenas de personas
ni malviven. No digamos de aquellos que
son los amos del mundo:
ese resto, por ellos nos desangramos..

El reparto de la riqueza es una frase bien hecha.
Una ilusión, si acaso, un anatema.
La riqueza medianamente repartida
es clase media. Será por tanto mediar.
Mucho
es pobreza.

Hubo un tiempo en que la clase media
era una masa social crítica.
Crítica por importante:
en el voto decisorio.
Aquello pasó a la historia.
Fagocitaron los mercados toda capacidad de convocatoria.
La guerra por el poder y la justicia cedió del lado del obrero:
qué novedad. A favor del banquero.
Otra novedad.

Desarmados y estafados por los desalmados
a las víctimas sólo les queda ir a la cárcel.
Para evitarle el disgusto a sus verdugos,
más que nada.
Si Mengele murió en una playa,
bien pueden todos los criminales del mercado
disfrutar de vacaciones pagadas en el mar.

Se rescatan países, esto sí que es nuevo de verdad,
conquistarlos y hundirlos era lo habitual
y es como decir se endeuda a sus ciudadanos de por vida.
De todas sus vidas, por si alguien es terco y resucita.
Se manifiestan los huelguistas, se rebelan,
poco, los asalariados.
Ha llegado la hora de la lucha. La lucha por la supervivencia,
unos,
por el control total,
otros.
Queda a cada lado del fiel de la balanza los esclavos y los amos.
Quedan los sin futuro los del pasado oscuro.
Rara es la fortuna limpia.
Extraño ese momento de justicia, social y general.

Bombardean medio mundo aviones de combate democráticos:
¿será por justica o por petróleo?
Será por un precio justo del petróleo.
Olviden todos a los millones de cautivos encarcelados por tiranos.
¿A quién le importan los don nadie?
Tiempos de desconfianza y de traiciones.
De pocos amigos,
de barbarie.
Tiempo de salvarse como sea.
Quizás sea tarde y no se pueda.

MARIANNE


MARIANNE


Oh Marianne, te encontré llorando en un rincón
del bar más oscuro de la ciudad.
Rota por el abandono y el dolor.
No le importabas a nadie.
Tampoco a él cuando marchó.

Te dejó dos gatos y un jilguero.
Enjaulados los gatos, libre el pájaro. Para estar a salvo.
Él, tú no.

Estabas sucia y ojerosa. Con el pelo enmarañado
y la garganta rota: del tabaco, de la absenta.
El corazón también.
Ningún hombre ya se insinuaba. A ti,
que fuiste la hembra más preciada.
De ello hiciste gala, me consta, ya que
en aquel tiempo me ignorabas.
A mí, que tantas veces te reservé el pan más blanco.
A mí, que nunca me diste ni las gracias.
Arrojabas las monedas sobre el mostrador,
sin esperar al cambio,
y hasta mañana dándome rápido la espalda.
No fuera a comprometerte mi mirada.

Oh, Marianne. Quién te conoció entonces.
Y quien no quiere hoy reconocerte.
Todo lo perdiste por el hombre equivocado.
Aquel que te paseaba orgulloso por parques y plazas.
Que en los salones de baile hacía de ti el mejor trofeo.
Que, seguramente, te amó con egoísmo.
Todo esto se fue. Quedó atrás con el tiempo que barre cada día.

Hoy lloras tu soledad y tu desdicha.
Amargo es el sabor de la traición que, en vano,
tratas de escupir para olvidarlo.
Como no puedes, bebes.
Otro vaso de absenta camarero. Que este yo se lo pago.
Bébete ese trago por mí, y no me des las gracias.
Te devuelvo con él las propinas que dejaste en aquella tienda de barrio.
Que hoy seguro no recuerdas.

Adiós Marianne. Te dejo bailando con tus fantasmas
y hablando con los recuerdos confundidos.
Adiós Marianne.
Hoy solo te queda tu pasado.


OENEGE


OENEGE


Amarrada está la flota de pescadores por temor al oleaje.
Barcos insignificantes convertidos en botes de juguete
cuando la mar se enfada y echa espuma.
Airada tal vez de tanto robarle lo que guarda.
Quitarle hasta no dejar nada.

La codicia del hombre, de algunos,
el hambre de muchos, la indiferencia de todos
vaciarán las reservas de un océano tras otro.
Como se vaciaron los montes bosques y selvas
de todo lo que pudo ser aprovechado.

No hay límites para los que agotan los recursos.
No hay gobierno interesado en poner freno.
Quizás en todo lo contrario: vaciar la despensa y hacer caja.
Aunque con todo ese dinero no quede nada que comprar.
Qué más da, muchos otros morirán primero.

Erró la evolución al dotarnos de esta mente operativa:
no hemos hecho una sola operación que ahora
a la evolución le sirva.

Vamos a matar palomas al campo. Jabalíes al monte.
Patos al lago. Todo lo que se mueva en los pantanos.
Que lo que no se come es alimaña. Así que,
¡muerte a la alimaña!

Hay que fomentar un nuevo voluntariado:
el de los hombres, y mujeres, que sirvan de tiro al blanco.
O negro. O amarillo. Que aquí no somos racistas
y el color nos da lo mismo.
Hay que restablecer el equilibrio,
y eliminar a todo aquel que de lo mismo.
Al que no ha demostrado que está aquí por algo.
Hay que poner orden como sea
y amarrar la flota para siempre.
Morir de hambre si fuera necesario
nuestro último acto generoso y solidario.

Hay que ser valientes. De una vez y para siempre.

DISISDIEN


DISISDIEN


Morirás entre tanques de keroseno y tarros de pomada para niños.
También niñas.
Morirás entre sacos de cemento e infusiones de manzanilla.
Trabajando inútilmente por una noble causa
o vendiendo pegatinas de la ONG de moda.

Morirás defendiendo a las ballenas, gritando con las grullas.
Cazando focas en la selva, disparando a mariposas en invierno.
Discutiendo con un loro el sentido del hombre y sus ancestros.
Atrapado en la red de un saltamontes tejedor.

Morirás subido a un pino en llamas. Avivando los incendios.
Abriendo el tapón del desagüe del océano más grande.

Morirás corriendo en bicicleta por el fondo de un lago.
Colgando de un avión, arrastrado por un barco.
Arrollado por un tren de juguete.

Morirás de un beso amargo, de una larga caricia.
De un reproche cruel.

Morirás abrazado a un árbol caído. Besando a un sapo princesa.
Mirando cómo duermen los corderos. Dando charla a las abejas.

Morirás tocando música en el metro, pidiendo para un cartón de vino
diciendo que es de leche. Haciendo planes de futuro.

Morirás ahorcado con la tinta del bolígrafo.
Cortándote las venas con la cáscara del plátano.
Haciendo el harakiri con la hogaza de pan blando.

Morirás intentando comprender.
Calculando el logaritmo neperiano del absurdo.
Exponiendo una nueva teoría del Big Bang.

Morirás entonando una balada.
Soldando un banco de madera con las manos.
Pintando con agua helada una acuarela.

Morirás pasando el cepillo de la iglesia.
Reclamando un poco de atención al auditorio.
Ensayando con el coro de la escuela. De la escuela de hípica.

Morirás izando las velas. Besando la bandera.
Jurando lealtad con la biblia por testigo.

Morirás en compañía, morirás solo.
Gritando o en silencio.

Morirás sin sentirlo, morirás sufriendo.
Despacio o en el acto. En el acto de morir que es solo uno.
Pero morirás. Lo sabes. También,
que nadie por ti lo sentirá.

jueves, 17 de marzo de 2011

JUVENTUDES



JUVENTUDES


Cuando suena la sirena de la fábrica
cansado dejo atrás un trabajo que me anula.
Recojo las cuatro cosas que distinguen quién soy de la cadena
y me tiro abandonado a la calle que me aleja:
de todos y de todo.

Aún con todo, he de sentirme afortunado.
Por ser mi generación la que más disfruta del sol a las mañanas.
A las mañanas a las tardes. A todas horas noches incluidas.
Rivalizando por un hueco que separa a parados y jubilados de las obras:
primera fila que tengo la vista cansada.
Cansada de no ver nada.
Ociosos envidiosos del trabajo del vecino, por muy indecente que éste sea:
el vecino y el trabajo.
No corren tiempos para ser exquisitos. Ni exigentes.
Al final, puede que ni honrados.

La fantasía del universitario bien considerado
nos hizo a todos perseguir el sueño de la titulación avanzada.
Superiores en grado y convicción.
Lanzados tras la zanahoria de la nota más alta
emparejadas vendrían con las metas conquistadas.
Siempre elevadas.

La realidad se apareció ante nosotros como una visión,
qué contradicción,
y nos despertó del sueño del éxito, el reconocimiento social
y la profesión bien remunerada.
Todo era humo. Quizás ofuscación.
Fue mi generación engañada por todas las anteriores.
Las de coge el dinero y corre. Robar sólo es delito si te pillan.
Especular es de caballeros fieles a la ley del mercado,
que es una y simple: trinca la pasta y corre.
Las riquezas son para las que mueven el dinero,
que sólo pueden ser los que lo tienen.

¿Dónde se han ido, padre, tus discursos
sobre lo correcto y el valor del sacrificio?
¿Cuándo veremos, padres, que sirvieron de algo tantos años de libros
estudiados a martillo?
¿Por qué no me dijiste, padre, que nuestro futuro
estaba escrito con martillo?
Destinados a ser unos martillos y luchar a martillazos:
los unos contra otros.

Os burlasteis de nosotros siendo niños,
nos engañasteis siendo jóvenes incautos.
Nos habéis condenado a ser explotados
antes aún de ser adultos.
Este es el verdadero futuro que tenemos,
nada que ver con aquel cuento de que si estudias
te harás una persona de provecho.
Di mejor que vosotros seréis los aprovechados.

Cuando suena la sirena de la fábrica
dejo atrás un trabajo que me aliena. No es por lo que hago,
sino por todo lo que queda.
Dime padre, ¿por qué tanto mayo 68?
Porque tú también participaste, ¿verdad?
Como todos tus amigos, empresarios entre ellos.
Como los amigos de tus amigos. Banqueros incluidos.

Pareces aún no haberte dado cuenta
de que no tengo edad para tus cuentos.
Has cambiado algo el decorado, pero no los personajes.
Hoy los lobos siguen disfrazados de corderos:
son políticos, respetables empresarios y banqueros.
Y cuando pregunto me sigues ofreciendo el chupete
esperando que me calle.

Dime dónde fueron tus mejoras salariales, los beneficios sociales.
Las treinta y cinco horas semanales.
Dime qué era eso de la lucha sindical.
Cómo hacíais las huelgas generales.
Cuántas de esas cicatrices te dejó la policía,
y cuántas son mentira.

Dime padre porqué tu generación
ha hecho que viva la mía peor que los abuelos.
Cuándo se invertirá este proceso, quién lo consintió y,
porqué no necesitaron mi permiso.
Dime porqué he de trabajar para el resto de mi vida
por un sueldo miserable,
y si no te parece que mi generación está, toda ella, perdida.

Cuando suena la sirena de la fábrica,
dejo atrás un trabajo que me frustra.
No es por lo que hago.

Es por todo lo que no.



martes, 15 de marzo de 2011

BOLLO


BOLLO


Sonará el teléfono un día inesperado. Siempre lo es para esto.
Una voz ahogada y rota te dará como pueda la noticia:
se ha muerto. ¿Cómo? De repente.
Siempre la muerte es de repente.
Los medio muertos no viven.

Irás corriendo al baúl de tus recuerdos,
ese que escondes en tu mente,
y buscarás consuelo en los días pasados.
Las aventuras juntos.
No lo encontrarás porque te falta su mitad.

Con las fuerzas que no tienes te enfrentarás a decisiones
banales e importantes. Importantes para nadie:
debemos elegir un ataúd un traje de difunto
un coche fúnebre. Llama o agujero.
Había testamento o habrá guerra.
¡Si el difunto levantara la cabeza!
Quién le ha visto y quién nos ve:
a tiros por una carreta vieja.

Le llorarás un tiempo. Lo contrario estaría mal visto.
Si hasta hay un color para que los demás sepan cuánto te apenas.
Pregonarán sus bondades
y tú tendrás la bondad de afirmar que es cierto.
Ya se sabe que no hay muerto malo. Como el quinto de la tarde.
Cojearás un tiempo diciendo ¡cuánto te echo de menos!
¡Dios mío!
Como si dios tuviera algo que ver en todo esto.

La cama se hará muy grande. El paraguas, también.
El cepillo de dientes será otro viudo en un vaso contenido.
Como tú, que te contienes para no huir despavorido.
Sin saber cómo ni cuándo, empezarás navegar en solitario.
Y aunque al principio te asuste, al final te gustará.
Atracarás por azar en algún puerto.
Y titubeando pisarás la nueva tierra prometida.
Quizás no sea por azar que te cueles por sus plazas y avenidas.
Ni que te acostumbres a decidir, ahora sí, por ti y para ti mismo.

Con una camisa de aquí y un pantalón de allá,
renovarás con satisfacción tu vestuario.
Zapatos y cinturón a juego.
Chaqueta pañuelo sombrero que nunca tuve
y ahora parece el momento.
El momento sin retorno en el que comienzas a ser otra persona.
Y te sientes libre, por momentos.

HOME SWEET HOME


HOME SWEET HOME


Construirás tu casa con el sudor de tu frente,
la sangre de tus manos y la rabia que te quede.
Morirás en el intento aunque vivas para contarlo
pues aunque lo hagas, ¿a quién puede interesar?

Harás esfuerzos que nunca imaginaste. Ni debiste.
Cada día será un reto que supere al anterior.
Aprenderás lo que no tienes que hacer
siempre tarde porque será después de haberlo hecho.
Inventarás escusas pero no te servirán.
No serán posibles los atajos.

Razonarás errores disfrazándolos de aciertos.
Argumentarás pobres argumentos.
Al límite de tus fuerzas volverás a casa cada noche
Al límite del sueño. Ese sueño de muertos disecados.

Discutirás con tus otros yo hasta caer agotados. Ellos y tú.
Y no te querrán más por eso. Aún puede que menos.
Sin darte cuenta te irás rompiendo en cientos de pedazos.
Sin quererlo, dejarás de ser el mismo.
Queriendo, pretenderás ser tú mismo.
Mostrar tal vez tu identidad, a un mundo al que nada le importas.
No será motivo de orgullo tu obra faraónica.
No será el esfuerzo recompensado.
Comprenderás que después de tanto sufrimiento
en realidad habitas el vacío.
Ese espacio metafísico que no parece ser sino un concepto.
Moviéndote en la ausencia de la tercera dimensión
descubrirás la realidad áspera y dura:
que no hiciste en tu casa tu castillo,
pero sí en ese castillo tu prisión.

Esto no lo contarás. Otros te imitarán:
tendrán tu mismo final.


RELOJ


RELOJ


Día a día vamos perdiendo la cuenta
de nuestros ajustes de cuentas:
ganados o perdidos.
Si son más éstos últimos,
¿quién se queda las batallas ganadas?
¿Y por qué? ¿Es valía o fortuna?
¿Y por qué?

Día tras día pienso que tal vez merecimos algo mejor.
Y me torturo con la idea hasta que desfilan ante mí
aquellos que, también mereciendo algo mejor,
están peor.
Tantos que siento vergüenza y miro hacia otro lado.
A ese punto donde sólo hay paisaje,
evitando la caravana de harapientos mugrientos hambrientos.
La franja del horizonte que me sugiere creer en el futuro.
Precisamente, porque en él no hay nadie.
Tampoco tú, que fuiste un encuentro casual y accidentado:
nada comparado con los accidentes que siguieron a continuación.
Maldito ajuste de cuentas.

Día tras día madres de todo tipo salen de cuentas:
madres queridas mimadas felices acompañadas.
Madres solas solteras tristes olvidadas.
Madres violadas abandonadas desesperadas.
Madres que lo desean y que no quieren serlo. Madres al final,
ajustando la cuenta que con la vida toca.

Día tras día vamos encajando las piezas de todos los juguetes
quehaceres sueños promesas corazones rotos.
Disimulando la incoherencia que suponen los pedazos perdidos.
Y completamos la ilusión de que aquí no pasa nada.
Seguimos adelante a medias convencidos a medias engañados
De que también con esto podemos.
Nos olvidamos de que no era esto lo que queríamos.
¿Cómo haremos para brillas de nuevo?,
llevando tantos años apagados.

Día tras día es sólo una hilera de orugas. Con torpeza
encaminándose hacia el único propósito marcado ya
antes de nacer:
el de la supervivencia.

martes, 8 de marzo de 2011

AHTHETEK


AHTHETEK


Pequeño cejijunto y tonto, afirmas haber cruzado medio mundo.
Fanfarroneas a tus amigos de la vida que te has dado.
Del millar de lugares visitados en cada punta del globo.
Hombre te crees porque cuando hablas gritas.
No ves que lo haces porque no te escuchan.

Rabioso malhablado y falso, montas de cada estupidez un debate.
Un debate de necios, que es donde mejor te mueves:
pez en el agua corrompida de los resentidos.

Te levantas pensando en tus enemigos. Te acuestas con uno más.
Idiota envenenado y bobo, dices haberlo visitado todo.
Ocultas que, buscando a la lela de tu madre,
era de burdel en burdel.

La vida ha sido injusta contigo: al final te has hecho rico.
Robando de aquí una lechuga, de allá una cebolla.
Del vecino un arcón de heroína.
Con los pobres talentosos que hay en el mundo,
y tú con la suerte del corto.
Corto de hechuras y entendederas.

No sé qué es mejor, si que vivas mucho o poco.
Mucho para que sigas haciendo idioteces.
Poco para que no las hagas,
siendo tú quien más las merece.

lunes, 7 de marzo de 2011

MR. HAM


MR. HAM


Dicen en el bar, ese lugar donde entre hombres grises y vencidos
pierdo cada tarde la partida,
que se te ve mucho por aquí: del brazo de tu chulo avergonzada.

Cuentan que a veces con la cara entre rosa y amoratada.
Unos piensan que es porque bebes, otros porque te pegan.
Yo, creo que es por las dos cosas.
Tal es el agujero en el que ahora te encuentras:
tú, que sólo caminando creías tocar el cielo
vives ahora en el infierno.
Lugar donde te llevó tu chulería y tu soberbia.
Tanto te gustó la pasarela, que al final caíste en ella.

Dicen que pasaste unos cuantos años locos, de aquí para allá.
De fiesta en fiesta. De juerga en juerga.
Que te llevaba a casa la policía, cuando no era la ambulancia.
No saben que esto te gustaba: así volvías acompañada.
Que con todo, en tu delirio final te sentías una reina.

Dicen que ya no eres la misma. Que se te ve algo triste.
Muy callada.
Ahora sí ahora también envuelta en lágrimas.
Que recorres callejones dudosos. Lugares de poca reputación.
Y toda mala.

Dicen dicen dicen.
Dicen muchas cosas. Ninguna buena.
Seguramente ciertas.

miércoles, 2 de marzo de 2011

ATONIA


ATONIA


Aquella preciosa niña de ojos azules y pelo negro
me acompañó en la cartera hasta que se rompió la foto:
foto que nunca le hizo justicia. Foto pequeña foto blanco y negro.

Noventa y ocho fueron los meses que nació con retraso:
retraso para haber sido gemela.
Setenta y dos los meses que vivimos juntos. Poco tiempo.
Tiempo de perseguirnos: por los juguetes por la casa por el sitio.
Y de perseguir ancianos del asilo de al lado.
De tirar piedras a aquel viejo canalla y malo.
De hacer maldades por el barrio. Solitarios.
Tiempo de negros y largos inviernos.
Con Epi, Blas, Gustavo y la bruja averías.
Y de sentirnos abandonados. Cuidando el uno del otro.
Esta era la teoría, porque yo la malcuidaba y ella se resentía.
Tanto fue el amor y compañía que nos faltó
bajo la luz fría de un techo pintado de verde desesperanza.

Los bocadillos de mortadela leyendo mis libros de naturaleza.
Pocas veces los de la escuela.
La voz un poco chillona y gangosa de un diminuto televisor
enseñándonos a contar. Contar al menos hasta tres globos.
Todos se pincharon con la mala gestión de los años que después vinieron.

Jugábamos partidas de ajedrez
con la despreocupación de que no había nada que perder. Ni ganar.
O tal vez sí: vencer al jaque de la soledad.
Por un movimiento u otro, falso o arriesgado, esa fue una partida que ambos perdimos.
Partí un día la partida, y partí. Le partí el corazón.
Pudo haber sido mi alma gemela
de haber nacido en el momento adecuado. Así,
fue un alma perdida.
Atemorizada se refugió en las compañías de la calle.
Que no eran buenas ni malas pero mejores que la no compañía
de ese lugar pintado de verde.
Verde más desesperanza que nunca.
La vida marcó nuestro destino sin consultarnos..
Frustró el mío, el de ella lo vació.
Y además la culpó.

Durante años vagamos a la deriva en pequeñas balsas de desamor.
Faltos del abrazo salvavidas que dijera, tranquilos,
aquí estoy yo.

Huyendo del vacío y del miedo,
aquella preciosa niña de ojos azules tropezó múltiples veces.
Dejándome en cada caída un trozo de vida:
grandes son las muescas que dejan los errores en la culata del alma.

Sólo buscaba amor, virutas desechadas del que le faltó.
Unos se endurecen, otros pierden. Ganar no gana nadie.
Vagabundeando por las callejuelas sin salida de la adolescencia
siguió sufriendo. Por lo mismo de siempre:
¿qué hice mal para que no me dieran un poco de cariño?
¿fueron los demás o fui yo?

La vida más cruel cuanto más puede serlo,
también de esto la acusó.
Los ojos se le tornaron grises. El pelo se volvió ceniza.
La sonrisa empequeñeció.
Dame unas migajas de alegría, dame de tu compañía un solo beso
que me conformo con eso.
Dime qué tengo que hacer pues portándome bien, no bastó.
Dime cuándo me será devuelta la infancia feliz que me robaron.
Si llegará el día en que podré vivir sin miedo.
Cuándo la noche, la soledad y el abandono,
se irán de debajo de mi cama.
Si podré soltar el lastre de haber sido siempre comparada
y volar por fin siendo yo misma.
Dime que también soy alguien. Aquello que hice bien.
Que de algo ha de servir haber vivido.
Dímelo al menos una vez.
Aunque pienses que es mentira.

No sé si contarte que tendrás, una vez más,
que conformarte.
Que tal vez vivir sea resignarse a lo que toca.
Y lo que no.

jueves, 24 de febrero de 2011

POSTAL


POSTAL


El ramo de flores en el centro de mesa
el primer desayuno juntos
después de la primera gran noche juntos.

Y la vida por delante.

Un beso que voy a trabajar.
Te quiero te querré siempre.

El primer coche: utilitario de segunda mano.

Adiós hasta la noche conduce con cuidado.
Lo haré te quiero.

Larga es la espera.
La tortilla de patata para cenar los expedientes equis en la tele
el salón a media luz dormidos en el sofá.

Mañana hay reunión de vecinos será aburrida como siempre.

Los miércoles al cine con un bocadillo porque no llegamos.

Qué largo es este invierno. No para de llover.

El fin de semana con los nuevos amigos a coger setas
las discusiones sobre política las exposiciones sin ningún futuro.

Mañana no podré venir a dormir..Cosas de este trabajo de mierda.
El mes que viene es tu cumpleaños. Haremos una gran fiesta.
¿Dónde vamos de vacaciones?

Los padres se hacen viejos. Celebraremos el día de la madre.
Estas navidades toca cambiar el orden.
Tenemos que hacer algo con los ahorros.
Se ha roto el utilitario.

Tu primer mercedes la operación de estómago.

Un niño alegra la casa.
Hoy le baño yo.
Le están saliendo los dientes.
Se ha pegado en la escuela.
Ese profesor que no vigila y es un idiota.
En el trabajo me han ascendido. Más responsabilidad
pero el sueldo no es gran cosa.

¿Por qué no hacemos un viaje?
¿A quién dejamos los gatos? Te dije que no los quería.
Qué tal si encargamos un hermanito.
Ahora no es el momento me van a echar del trabajo
reducción de personal al menos lo tuyo va bien.
No esperes que yo te mantenga búscate una gasolinera.
Se ha muerto la abuela esta noche.
Al fin podrá descansar el Alzheimer ya se la llevó hace tiempo.
Hoy me duele la cabeza.
Y ayer y anteayer y mañana.
Me gustaría tener una casa.
Veremos qué se puede hacer.
Con dos grandes árboles a la entrada que se vea cómo pasan los años
voy a teñirme de rubia.
Siempre te preferí morena.
Que sea rubia platino.
Se nota cuánto me amas.
Tú que quieres controlar mi vida.
Antes me respetabas.
Sabes que las personas cambian.
No de esta manera tan brusca ahora eres otra persona.
Ya estás otra vez con lo mismo quiero irme de viaje.
¿Has pensado destino?
No quiero que sea contigo.
Parece que la cosa avanza.
Yo diría que retrocede.
Me refería a tu malestar.
En eso estamos de acuerdo alguna vez tenía que ser.
El hijo ha suspendido todas.
Te dije que necesitaba un hermano se ve que se siente solo.
Como solos estamos tú y yo te hablo y ya no me miras.
¿Decías algo? pensaba en otra cosa.

Leonard Cohen en el reproductor cientos de kilómetros bajo la lluvia
que es siempre la misma lluvia aunque siempre sea distinta
viajamos comemos amamos buscando felicidad
los donativos los seguros médicos los recibos el correo que sólo trae
facturas o malas noticias.

Qué padre morirá primero. Dónde lo enterraremos.
Quiso que lo incineráramos. Quédate tú las cenizas que a mí me producen mal rollo.
Que sola está la mamá.
Como solos estamos todos. Parece que es nuestro sino.
La vida es soledad.

Para huir de ella es que nos casamos.
Para huir de nosotros vamos al cine teatro viajes fiestas conciertos cenas
putas amantes drogas alcohol libros música iglesia consumo televisión gimnasio
fútbol trabajo. También el trabajo.
Nos sirven para olvidar que a una hora del día tenemos que volver a casa.

Buenas noches qué tal ha ido la jornada pareces tener mala cara.
El hijo ya no nos llama dicen que se ha puesto a trabajar.
Ha echado a perder su vida ¿no tienes nada que decir? te noto que estás ausente.
No es nada se me pasará.
Esta noche no me esperes es este nuevo trabajo de mierda diría que no te importa
será que te has acostumbrado será que casi lo quieres tienes cara de enfado.
No soy yo eres tú que no me dejas respirar.
Ya no quieres hacer el amor.
No es eso es que no es esto lo que soñaba.
Mañana es mi cumpleaños.
Perdona me había olvidado.
No vamos a celebrarlo.
Quizás necesitemos un tiempo.
¿Por qué no tres meses? di la verdad y es que ya no me quieres.
Tú lo has dicho yo no.
¿Qué tal si ese tiempo es perpetuo?

Las flores en el centro de mesa. Marchitadas.
Ya no esperes nada.

La vida por detrás.
Sólo somos pasado.

SOLUCIÓN


SOLUCIÓN


Hordas de guerreros enfurecidos cruzaron aquella noche la frontera.
Mataron todo lo que encontraron vivo.
Incendiaron todo lo que podía arder.
Robaron todo lo que podía valer algo.

Herederos de antiguos cazadores recolectores,
si aquellos lo hacían para comer, ahora es por codicia y diversión.
No parece que las sociedades agricultoras hayan mejorado gran cosa.
Salvo poder llenarse la panza. Algunos.

Las enfermedades infecciosas pusieron a cada uno en su lugar:
la facilidad con que se muere.
También el que mucho tiene.

Insuficiente. El cambio se tornó irreversible.
Los que antes acumulaban trigo y cabras,
ahora lo hacen con petróleo, valores y derivados.
Que pocos saben de dónde derivan pero a todos nos llevan a la deriva.
La cuenta atrás del neoliberalismo moderno se gestó hace ocho mil años.
El gen del homo ambiciossor se fijó hace ya tiempo.
Y no habrá discurso solidario ni victimas suficientes que lo cambien.
Tal vez un día volvamos a ser cazadores,
pero no quedando fauna comestible habrá que tirar a por el hombre.
Después de todo, no hay razón alguna
para desperdiciar esa enorme biomasa humana plena de proteínas.
El canibalismo debiera ser la mejor opción para acabar con el hambre:
a menos bocas que alimentar más reservas disponibles.
Y los que quedan no mueren de inanición.
Sólo insectos bacterias y virus nos superan en número.
Y con estos, poco alimento.

Hordas de guerreros cruzaron anoche la frontera.
Mataron a todo el que encontraron vivo:
para comérselo.
La naturaleza es sabia. Ha encontrado la mejor forma para acabar
con la sobrepoblación del planeta. Y después,
después ya vendrán otros que nos sustituyan.

martes, 22 de febrero de 2011

INVITATION




INVITATION


A los clásicos, a los modernos.
A los que nos aplauden a los que jalean.
A los que jaleo arman en cuanto pueden.
A los que se preguntan, a los que se alegran.
A los que dudaban de que esto fuera cierto.

A los que se emocionan, a los que lloran.
A los que lloran porque se emocionan.
A los que chinchan, a los que rabian.
A los que chinchan rabian porque nos envidian.

A los que nos aman, a los que nos apoyan.
A los que por tanto amarnos
se sobran aunque nunca sobran.
A la familia que es también amiga. A los amigos que se han hecho familia.

A los que de los errores aprenden,
y por eso en ellos la chispa de un nuevo sueño prende.
A los que nada de esto saben. ¡Y no saben lo qué se pierden!
A los jóvenes enamorados. A los adultos reenamorados.
A los viejos que, echando la vista atrás,
se arrepienten de cuantas veces la tentación vencieron.

A los que quieren venir, a los que queremos.
A los que vengan. A los que queremos que vengan.
A los que queriendo venir no pueden.
A los que no pudiendo venir quieren.
A los que porque nos quieren vienen.

A los que aparecen bien trajeados y terminan descamisados.
A las que bien maquilladas vienen y se marchan contentas y arrebatadas:
se juntaron con los descamisados.

A los santos que beben hasta que se emborrachan.
A los delincuentes porque todavía fuman.
A los que como nosotros quisieron correr la misma suerte,
y preguntan dónde se han de poner las velas.
A los que vamos a toda vela, porque valemos y nos lo merecemos.
A los que nos velan cuando de nosotros se acuerdan.
A los que se desvelan porque de nosotros se acuerdan.
A los que se rebelan porque cuando nos velan se desvelan.

A los que el día cincuenta, ¡del año que corre en curso!
quieren con nosotros venirse. Sólo por ver,
lo que tenemos que decir.

Porque queremos que todos vengan.
Y después se marchen. Y lo cuenten:
se ha hecho verdad lo que anunciaron.

DIATRIBA


DIATRIBA


Amargo es el sabor de la victoria,
por ser el preámbulo de la próxima derrota.

Si largo ha sido el camino andado,
es nada comparado con lo que queda por hacer.

Si un simple corcho salvavidas
te separa de la angustiosa muerte del ahogado,
¿cuántos céntimos vale, en realidad, tu vida?

La nostalgia es la ensoñación de lo pasado.
La melancolía la tristeza del presente.
La tristeza el poso reposado tras haberse,
el pasado y el presente, evaporado.
Si la ilusión se teje con los hilos invisibles del futuro
¿cuándo tiene sitio la felicidad en la existencia?

De todas las esperas, ¿cuál es la que más nos desespera?:
la del médico, la del tribunal.
La de lo que está por venir o la de lo que queremos que se vaya.

Mal momento elegiste para las decisiones importantes.
Presa del pánico has forzado el cambio, y ahora vivimos en el terror:
consecuencias de la precipitación.
El tiempo necesario para evaluar los acontecimientos
es inversamente proporcional al disponible para hacerlo.

Este va a ser un año difícil dijo Tolomeo.
Y hasta hoy.
No te sorprendas de que no te escuche cuando hablas:
ni tú dices nada interesante, ni yo oigo.
Dejaremos esta conversación para mañana
por aquello de que el mañana nunca llega.

B & N


B & N


Hicimos miles de fotos el día que nos casamos.
Tantas como hoy se han roto.
Cruel es este juego de la vida:
que de tanto dar vueltas se torna retorcido.
De tanto trasmutar el verso en prosa todo lo vuelve perverso.

Se quebraron todos los sueños por un mal sueño.
Un espejismo suicida con banda sonora merengada.
Y los malos momentos tornaron perpetuos.
Todo torna ya lo ves.

No descubro nada nuevo, nada útil. Nada estrictamente necesario.
Vivir es fatuo y vano. Otro mal sueño.
Aunque mejor que despertar:
siempre se puede empeorar.

De todas las promesas que hicimos,
antes aún de conocernos,
parece que ni una cumplimos.
Quizás nos faltó amarnos.

A veces, echo de menos la felicidad engañosa
de una vida acomodada.
El falso bienestar de que algún día nos quisimos.
La realidad es esta pesadilla en la que vagamos como muertos.
Con los ojos cegados por el dolor y la sangre.
Aún así, peor es el horror de ver lo que tenemos delante.

Aves de alas rotas, delfines atrapados en redes de deriva:
lo que le da menos sentido.
Caballos que ya no pueden saltar. Ni correr.
Lobos desdentados. Osos hambrientos al final del otoño.
Flores en el desierto.

Todo lo que fuimos, la fuerza que juntos nos dimos,
desapareció. Se perdió en las tinieblas de la decepción.
No eras tú. No era yo. Era que vivíamos en el infierno:
el infierno del vacío.
Nos abrasamos.

Se me secaron las lágrimas por todo lo que vi.
La culpa es el castigo que nos mata a fuego lento
Sigo preguntándome por qué
Y luego me digo, para qué.
Qué hacer con los recuerdos que se quieren olvidar.
Dónde esconde la tristeza y la soledad el derrotado.
Cómo se maneja tanto desprecio.

Vivo en un invierno permanente,
y me engaño con que a ratos sale el sol.
Cierro los ojos y me dejo acariciar.
Minúsculos momentos robados a la guillotina del tiempo.
Sobrevivir a cualquier precio, ¿es lo que importa?
Nos aferramos a esta vida inútil.
Será porque no conocemos otra.

De los miles de fotos que guardamos, sólo me queda el blanco y negro.
Se nos fue el color esperando el momento adecuado.
Se nos olvidó vivir, en realidad.

No fuiste tú, no fui yo.
Es este largo, largo desencanto.