domingo, 31 de octubre de 2010

PLANES



PLANES


Perdona si te pido que te levantes
pero es porque esta tumba es mía.
Pagué por ella una buena suma. Allá, en la otra vida,
en esa que estamos obligados a soportar,
aunque con miedo deseando que se acabe.
Hice mis proyectos,
para aquella y para esta.

Me juré no volver a trabajar
a malgastar energías en personas vanas
a dilapidar mi fortuna en posesiones inútiles
a derrochar mi tiempo haciendo fortuna.
No volvería a repetir mis errores:
amar a la mujer equivocada
escuchar consejos de necios
ser amable con el descortés
honesto con el tramposo
valiente solitario contra la muchedumbre cobarde
pensar en el arte como una salvación para el espíritu
cultivar el espíritu sin solazar el cuerpo.
Decir la verdad.

Por eso adquirí esta tumba. Me hicieron buen precio
perteneció a un asesino sin escrúpulos.
Una noche marchó buscando a quien matar y no volvió.
Debieron rematarlo del todo.

Te pido que te levantes, dejes todo como estaba,
y marches.
Esta otra vida he decidido pasarla aquí escondido
oculto de todos, descansando por los siglos venideros.
Seré un mero observador
de la vida de los otros.
Pero no intervendré en defensa de nada ni de nadie.
Sólo quiero paz, y para eso
hay que ignorar. Y olvidar.

Con práctica, incluso de mí.
Entonces, todo será perfecto.
De verdad que no lo siento. Vete.
Déjame ser un muerto tranquilo.

PES-ARTE


PES-ARTE


Congregadas las asociaciones de artistas del mundo
los grupos de intercambio de obras
los comisarios expertos para la mayor exhibición itinerante
jamás montada
los mecenas con sus agendas de inversiones adquisiciones y compras
las casas de subastas con el más ambicioso programa de trabajo
que se haya hecho nunca
los marchantes intercambiando datos de obras, artistas, precios,
disponibilidad docilidad y manías
los concejales de cultura de todos los gobiernos locales
los promotores de concursos a escala internacional
para jóvenes artistas, viejos artistas, emergentes artistas
los directores de las más prestigiosas ferias de arte
los medios de difusión,
información y manipulación de masas
los grupos de presión
los especuladores y revendedores.
El público, también el público.

Reunidos todos para debatir acerca de la importancia,
significación y sentido del arte. Han concluido,
tras cuatro semanas de debates, coloquios, mesas redondas
charlas, sondeos de opinión y profundos estudios
socioepidemiológicos, que el arte,
despojado de todo cuanto pertenece a la obra
desprovisto de diálogos y sesiones informativas,
que la pieza artística,
desnuda frente al espectador y el mundo

No sirven para nada.


ORÁCULO


ORÁCULO


Murmura el chamán de la tribu.
Murmura gesticula se retuerce sangra y actúa.
Adivina el futuro que nos viene:
partiendo de un presente que nos ha desconcertado
se convertirá en un mañana de dolor y de muerte.
No habrá lugar para los hombres.
Ni los niños ni ancianos.

No habrá un momento de paz
sólo gritos desolación y llamas.
No habrá un renacer, ni siquiera un hacer.
No habrá, no lo hay, nada que hacer.
Estamos aquí para perder.

Mirándote a los ojos me pregunto qué está pasando.
Qué ocultas en tu mirada perdida
entre bancos de bruma y dudas.

Machacan sus hierbas las curanderas:
en un almirez de hueso de bisonte
sacrificado a los dos años de edad
la noche de la cuarta luna nueva
mirando a las tierras del norte.

Supersticiones inútiles.

Añaden la cuarta falange de mandril macho
y el sudor de potro salvaje.
Cantan aunque no se les oiga.

Da igual lo que hagan
y lo que no. Y para qué y para quién.
Todo es vano.

Refugiados en su soledad individual
espera cada miembro de la tribu el momento de partir.
De partir hacia el abismo.

Mirándote a los ojos me pregunto qué está pasando
por qué te escondes tras tu mirada perdida.

No espero respuesta.
Ni de ti ni de nadie.

Tampoco las creería.


EVOLUCIÓN


EVOLUCIÓN


Nos conocimos surfeando, buceando entre olas de nieve.
Escapando de la resaca de un alud.
Pronto dimos el salto, y del snowpark congestionado:
de curiosos, exhibicionistas, temerarios e imbéciles,
pasamos al diálogo ácido vertiéndonos vinagre
en heridas que nos abrieron antiguos errores.

Entre bromas y burlas viajamos por montes lejanos:
para mí la fila doce, para ti la dieciséis.
Que no sea la distancia poca, que corra el aire de tregua.
Que no sea mucha y nos oigamos los susurros.

Disimulando en torno a un postre para tomar imposible
licuamos témpanos de indiferencia con el calor repentino
de unas carcajadas sinceras sin perder el contacto.
Y con tanto contacto, acabamos besándonos en el portal de un extraño.
En el cuarto del café. En esa oficina donde entre cajones
aparecen espárragos.
Y un paleto inoportuno preguntando. Siempre preguntando.
En la mesa de plenos rodamos plenos. De gozo.
Y a la silla de la autoridad le dimos un uso inesperado.
Inesperado para algunos.
Sobre tu moto de juguete tuvimos sexo acrobático. Acuático.

Como hippies de otro siglo practicamos el amor libre.
A ti te rondaron amantes. A mí
a mí ya había tenido bastante.
Lo dejé en femenino singular.
Por lo que pudiera pasar.

Nos confesamos secretos, que por algo son confesiones.
Nos dimos consejos. Consejos de amigos, de viejos.
De viejos amigos.

Con el cambio de estación cambiamos destino:
tú a Indianápolis, yo a los mares del sur.
Tú en una montura negra:
macarra ruidosa espartana.
Yo en una nave nodriza:
grande calurosa pesada.

Pasado este tiempo de liberación,
necesaria reflexiva serena; antirutina,
volvimos al origen.
Que no al punto de partida.

Ya no contamos las horas que faltan para leernos.
Leernos los labios.
Acaso porque no es necesario.

La amistad surgió despacio:
como se bebe con deleite un buen vino.
Un día de estos quedamos. Quedamos para.

Bueno. Si acaso, y si quieres,
si quieres también hablamos.


lunes, 25 de octubre de 2010

CIELO



CIELO


Miraremos atrás con los ojos de un anciano. Aunque no lo seamos.
Veremos la inmaterialidad de nuestros sueños.
Por el camino perderemos las ganas de ir o venir.

Flotando entre las nubes del amanecer
con la luz de una luna diurna
nos dejaremos llevar por los vientos del cambio.
De dónde y hacia dónde no consigo descifrarlo.

Por un día creeremos en la felicidad reflejada en la sonrisa de un niño.
Antes de que empiecen las vejaciones e insultos.
Han cambiado el guión de nuestra obra
justo antes del último acto.
Y seremos una vez más títeres del caprichoso destino.

Moribundos vagamos por tierras hostiles
huyendo de ladrones y asesinos.
Ya no nos quedan amigos
a los que poder hablar y abrazar.
Se emborracharon todos con el aguardiente de la desconfianza.

Miraremos atrás con los ojos de un ciego
nada se ve pues nada hay que ver.
Derramaré sobre tu espalda las llamas de la verdad.
Abrazados abrasados en un beso de fuego,
diremos adiós a todo el que nos traicionó.
No tendremos tiempo para despedirnos de tantos.

Flotamos entre nubes cargadas de lluvia
De rabia de ira. De desesperanza.

De mentira.

IGUAL-DÁ


IGUALDAD


Al paro ha ido la ministra,
esa que la folclórica llaman,
con todo su ministerio.
Por fin se acabó el misterio
de qué hacía este ministerio:

no solucionó el problema
para el que fue inventado
pero sí creó mil problemas
a los hombres de este chiringo.

Unos ya los sufrieron
a otros les está esperando:
falsas denuncias, órdenes de alejamiento. Sólo para los machos.
Sorteo con premio seguro. Sólo si tú eres hombre.
Cárcel por mirar a los ojos, a la vecina de enfrente.
Que siente que la has acosado.

Ha pasado una noche terrible, creyendo que a su casa entrabas.
Soñando que en su lecho dormías, para hacerle tocar el cielo.

Por haber dormido en tu casa, pensando en el trabajo pendiente,
por ella tocarás el infierno.
Por ella, la folclórica y su ministerio.

No hables en voz alta. No oses llevar la contraria.
No toques aunque te supliquen toca.
Métete en el armario si es necesario.
Y sal hecho un hombre nuevo:
un hombre que ya no es hombre porque le gustan los hombres.
Haz lo que se lleva, que a esto lo llaman tendencias.
Y de tendencia en tendencia, ensalzamos la decadencia.
La decadencia que ha elevado a delito
rabietas de adolescente.

Y basta contar un cuento para que en la cárcel acabes.

Por eso, por el inconfesable abominable,
despreciable execrable, delito de ser un hombre.

Al paro ha ido la folclórica. Haremos una gran fiesta.
La haremos sólo los hombres.
La fiesta se hará costumbre. La costumbre tradición.
Con los años la folclórica será folclore.
Y podrás volver a ser hombre.

Tal vez, y esto hay que dudarlo más,
tal vez piropear puedas
a una mujer en la calle.
Y ella no piense en denunciarte
Sino en volver mañana, deseando que se repita.

Así se conocieron los abuelos.

Los abuelos de la folclórica.

CUENTACUENTOS



CUENTACUENTOS


Creí que me querías. Que me querías de verdad.
Y sí, era de verdad:
me querías
ajusticiar.
Hacerme de tu vida,
loca descontrolada a cuatro patas
a cuatro patas arriba,
desaparecer.
Para no tener que perder.
Adversario muerto es adversario conquistado.
Adversario que deja de serlo.
Hágase la voluntad del invasor:
sin reglas leyes ni moral.
Sea el capricho del caprichoso al fin.
El fin que justifica todo medio
y con la arrolladora voluntad del que en su avance nada teme
partamos la vida del otro
también por medio.

Creí que me querías
como creí los venenos que me contabas
contabas y cuentan que cuentas.
Creí porque yo sí quería
quería que me quisieras, al menos un solo día.

Me han dicho que andas por sitios raros.
Que alguien se esconde a tu lado.
Pero que no vas de la mano.

Que ni subes ni bajas a los sitios que frecuentamos.
Que no entras ni sales del mundo que te atormenta.
Que vives a capricho
y que de capricho en capricho dilapidas tu tiempo y fortuna.

Me han dicho que no estás bonita, que el tiempo te ha machacado.
Será por el tiempo que tú machacaste
a los que había a tu lado.

Creí que me querías, hoy sé que era todo mentira.
Que yo era sólo un capricho.
Un abalorio más en tu collar de fantasía.
Y de tanto fantasear ya sólo ves en tu lado fantasmas.
Será porque por la vida, como uno de ellos te arrastras.

Yo que te creí persona, ahora me pareces un chiste.
Por mucho que tú te empeñes en darnos a todos pena
ya sólo eres un esperpento
de la sombra de tu imperio:
aquel que con tanto asco reinaste.

Me han dicho que te emborrachas
que por la calle cruzas pisando todas las rayas.
Rayas que por la nariz te metes.
Me han dicho que pareces un trapo, aunque sean caros y hermosos,
los trapos con que tú te vistes.

Me han dicho y me han contado

Nada que ya me importe.

miércoles, 6 de octubre de 2010

LA SOMBRA


LA SOMBRA


Se reúnen cada mañana los hombres en el café la sombra.
Debe ser el nombre y la costumbre de vivir entre rejas
lo que les hace huir de la cárcel de sus casas para ingresar
voluntarios
en otra claustrofobia.
Similar, oscuro lugar.

Sirve Genaro, el dueño aburrido y solitario,
café bien cargado:
así explotéis todos, murmura por dentro recogiendo la moneda.
Ridículo beneficio a su trabajo monótono y diario.

Beben café amargo y fuman.
Fuman para reventar, beben para no perder
el punto de amargura del hogar en todo el día.
Ese punto de nicotina y cafeína que conduce sus vidas al infarto:
el último estallido muscular.

Hablan poco. De mala gana:
duro es volver a la lucidez del día viendo las mismas caras repetirse.
Como la propia: cada cual reflejándose en el espejo de los otros.

Los lunes algo se anima la jornada con el fútbol:
tercer ingrediente necesario del intragable rancho de sus vidas.
Los viernes decae el entusiasmo. Nada peor que el horizonte próximo
de un fin de semana…
en el hogar: mujer e hijos.
Más aburrimiento y gritos.
Pero hasta que llegue la pesadilla de verlos a todos reunidos, bebamos.
Bebamos este último trago de café amargo.
Que hoy hay suerte:
aún es martes.

MY NAME IS TOM



MY NAME IS TOM


My name is Tom. Lonely Tom.
Ayer cumplí veinte años. Nada especial:
salvo porque soy un viejo. Un gran viejo.

No hubo festejos, regalos, estirones de orejas,
y mira que las tengo grandes.
Ni siquiera una comida especial.
Nadie recordó mi cumpleaños.
Claro, a veces tampoco recuerdan cómo me llamo,
y se dirigen a mi tirando piedras.

Nací un día cualquiera de un diciembre cualquiera.
Pero la euforia de vivir pronto se tornó amargura del malvivir.
Con cinco meses fui ya condenado:
a cadena perpetua.
No he conocido desde entonces otro lugar donde morar
que en esta casa de campo abandonada.

Mi espacio se reduce a los tres metros cuadrados que me permite
la cadena que aquel día dejé ingenuamente que me ataran:
nunca creí que fuera para siempre.

En este ridículo espacio al que me veo condenado
paso frío en el invierno, calor y sed en el verano.
Me mojo cuando llueve y la nieve me hiela hasta el centro de los huesos.
Es hermoso este paisaje aunque nunca pude disfrutarlo.
El ruido de una carretera cercana me mantiene despierto día y noche.

Ayer, sin ir más lejos, atropellaron a la niña de la casa.
Lo sentí por ella. Y por mí.
Era la única que a jugar conmigo se a cercaba.
Me contaba sus historias de niña inocente
y yo escuchaba agradecido.
Hoy estoy más solo que nunca
y me he declarado en huelga de hambre hasta matarme.

Mi nombre es Tom, Lonely Tom. Y no soy sino un viejo perro.
Lleno de pulgas y garrapatas.
Desdentado, casi ciego, un poco sordo.

Me condenaron a cadena perpetua desde que era un cachorro.
No he conocido otra vida, pero sé que esta no me gusta.

¿Hay alguien ahí que me pueda romper esta cadena?

Sólo quiero morir en libertad.

domingo, 3 de octubre de 2010

ESTACIÓN


ESTACIÓN


La tonta del móvil redacta los esemeeses moviendo los labios.
Como la oyera alguien en alguna parte,
incomunicada como está con la distancia corta
y enganchada en la lejana.
Son los nuevos tiempos:
Me despego de ti porque estás cerca
Me pego al que tengo lejos para sentirlo cerca.

La del flequillo negro tazón mira hastiada los paneles.
Si tarda un poco más el autobús se va a liar a hostias.
Una pena, porque es mona y apunta maneras de buena amante.
Aunque parezca nula conversadora.
Pero quién quiere hablar según qué ratos.

El chófer se marcha resoplando porque está hasta los cojones.
La azafata resopla de tanto oírle resoplar.
Y entre tanto resoplar no queda aire limpio que respirar.
También es el signo de los tiempos:
la prisa y la impaciencia.

El segurata se asegura de que todo esté seguro:
aunque para ello tenga que dejar a todos inseguros,
desnudos, bocabajo. En el suelo de la calle.
La autoridad y la necedad siempre hicieron mala pareja:
porque desparejan todo lo que encuentran a su paso.

El hombre de la corbata me mira cansado y con barba de dos días.
Se le nota que tiene ganas de marchar.
Más si es para no volver.

Para eso estamos aquí todos:
para marchar.
Mejor que sea para no volver.
Nadie vale la pena en este lugar.

Tampoco yo.

LO QUE QUIERO


LO QUE QUIERO


Quiero acompañarte en la compra del pan.
Del pan de la leche la sal. De todos tus alimentos:
para el espíritu y cuerpo.

Quiero cerrarte las puertas que te dejes abiertas.
Y abrírtelas cuando no lo esperas:
colarme y saquearte.

Quiero cerrarte los ojos tras tu muerte:
muerta de tanto reírte.
Muerta de petite mort.
Muerta, después que yo.

Quiero abrirte la boca:
de desconcierto y asombro.
De sorpresa que es agradable porque no se piensa.

Quiero verte respirar, resoplar.
Y todo lo que acaba en ar que aquí es blasfemo mencionar.
Verte al inicio del camino, al borde del precipicio,
y esperar para hacerlo conmigo.

Quiero ser un billete para viajar siempre en tu cartera.
Billete de lotería, billete de viaje,
billete de entrada VIP a todos los festivales.

Quiero ser tú siendo yo. Ser como tú cuando quieres ser como yo.
Como soy yo cuando soy como tú.

Quiero ser de tu equipo porque juntos siempre ganamos aunque perdamos.
Celebrar todos los éxitos cuando lo son por el hecho de serlos.
Y los no éxitos, pues por ser de los dos no los llamaremos fracasos.

Quiero ver lo que tú ves cuando no ves:
para sentir lo que sientes y que por no ver padeces.

Quiero celebrar tus alegrías y compartir tus penas:
que las primeras disfrutadas aumentan.
Y las segundas repartidas decrecen.

Quiero compartir todo tu tiempo.
Tiempo que será ganado al tiempo
que hará que vivamos más tiempo que el tiempo que nos es dado.

Quiero robarte el periódico por la página que estás leyendo.
Ocultarte las noticias que buscas y ser yo tu primera plana.
Y ya que hablamos de planos
hacer juntos el plano de todos nuestros proyectos.

Quiero proyectar en ti lo mejor que hay en mí:
sólo porque tú ya lo has hecho.

Quiero, ya puestos, que sepas ...

Lo demás, ahora resulta superfluo.


miércoles, 29 de septiembre de 2010

VISITA


VISITA


Han llamado a mis puertas los enemigos del pueblo:
han venido a llevárselo todo. Incluso lo que no tengo:
fortuna hijos esposa.
Mejor en orden inverso.
Felicidad, esperanza y paz:
esto lo que más lamento.

La esposa en un ataúd:
ya estaba muerta hace tiempo. De pena.
Los hijos en un baúl:
para cruzar la frontera y encuentren una vida mejor.
La fortuna en una cartera:
no da para más esta hacienda.

La felicidad la esperanza y la paz.
Juntas en una mochila:
hacía años que su ausencia me pesaba como piedras.

He abierto la puerta a los enemigos del pueblo.
Ayudado a cargar los paquetes.
Una botella de vodka les he dado para el camino:
agradecido que estoy.
De puro llevárselo todo, y quedarme con lo puesto,
puedo decir aliviado, que hoy soy un hombre nuevo.

Si fue una errata este pasado, mejor corregirlo rápido.
Y nunca, nunca, dar fe de lo ocurrido.

LOTS OF THINGS


LOTS OF THINGS


Tu guitarra, su voz.
Los viajes por el desierto haciendo desierto.
La cárcel o el exilio. Tal vez el autoexilio.
Los siglos en el espacio. La soledad y el silencio.
Los momentos en que no te siento
los mejores porque no los duelo.
Todos los que han venido
y otros que ya se han ido.
El mar, al fondo el mar. En el fondo del mar.
Los gritos de los ahogados.
La oscuridad que amenaza
la luz que los fantasmas espanta.
Los espantapájaros con los que vivimos
comemos, reímos, lloramos.
La quintaesencia de lo que no tiene sustancia
ni mérito ni propósito.
La gente idiota que como idiotas vive y muere.

Y mira que te lo dije:
no vayamos a ese lugar que no hay bondad ni verdad.
Perdidos todos en un bucle de mediocridad.
Mira que me lo dije:
no vayas a elegir mal la compañía de este viaje.
Largo es el camino, pero más largo según quien contigo vaya.
A la postre todo nos sobra.
Tú yo sobramos todos.
Aquí no hay esperanza para nadie. Deja de fingir que eres feliz.
Si eres fiel a la verdad, pronto te querrás marchar.
Quítate de en medio, es el atajo más rápido.

No hay música sin tu guitarra. Y no sacudas la cabeza:
te la cortaron.
Tampoco tendría sentido decirte que no la pierdas.
La cabeza.

jueves, 16 de septiembre de 2010

POSADA


POSADA


He preparado una habitación
Para cuando vengas a verme.
Será la de huéspedes. Sólo VIP. Sabes que soy exigente.

La he dejado sin puerta, para no tener que llamar.
Y así saltarme la ley.
Que sea mi allanamiento, de tu morada, legal.
Legal consentida y nada casual.
Con el sentido de hacernos perder el sentido.
El discernimiento. Si es necesario, también la moral.

Tiene vistas al campo. A unos montes lejanos.
Aunque mirando nosotros al techo y al suelo,
aquellos no los veamos.

Al suelo al techo las paredes. También algún mueble.
Especialmente una silla Luis XVI:
la erótica de la ergonomía.
La anatomía en raíz de caoba.
Juntos piel y venas, madera y vetas. Tótum sin ser revolútum.

Te he preparado una habitación, sin puerta,
pero finas sábanas. Buena cama.
Creo que te traes la almohada. Tampoco es que hiciera falta:
no pondrás en ella la cara. Salvo para morderla.
Después de que yo te muerda.
Ya sabes, para aliviar la tensión.

Esta tensión sexual no resuelta.

Resolvamos pues este largo conflicto.
No demores la visita, mejor que sea cuanto antes:
si a los problemas hay que plantarles cara,
nosotros les daremos cuerpo.
Y entre cuerpo y cuerpo pasaremos la noche despiertos.

Amaneceremos con vistas al campo, a sus montes lejanos.
Después de todo este tiempo,
de reprimir el deseo con besos en la mejilla,
al borde mismo de la orilla
de tu boca.
esta vez sí, y de verdad, hemos estado cercanos.
No recordaremos si nos amamos,
ni falta que a estas alturas nos hace.

Sólo que de verdad,
y de envidia, disfrutamos.

Y ya que hablamos de fruta,
no sé a qué esperamos tanto. Si ésta,
por ser nuestra,
no nos estaba prohibida.



JAPINES


JAPINES


Quedan sostenidas en el aire las notas de tus últimos suspiros.
Éxtasis culminante a setenta y dos horas de detención,
no sé si legal, por un abrazo sin final.

Dulce es el olor de tu sonrisa en guardia de alivio permanente.
No será la última que vea oiga sienta, de ti.

Yo que la quimera de la felicidad siempre soñé distante
y viví lejana.
Que el disfrute de lo sencillo
me pareció un engaño del pensamiento complicado.
Que la alegría no era un presente del presente,
menos aún un regalo no abierto del pasado.
Yo que viví mal viví y morí por la mala compañía.
Negándome a todo cambio tal vez por resignación.
Tal vez por miedo. La costumbre de la mala costumbre.
Tal vez por desencanto. El engaño del desengaño.
Descubrí en ti cuanto estaba equivocado:
posible es el cambio.
posible deseable indispensable.
Para no seguir muriendo de infelicidad.
Para no seguir huyendo de casa en busca de paz.

Yo que creía que la partida estaba ya perdida,
no queriendo más cartas marcadas por la amargura y la tristeza.
Que me perdía por angostos caminos con la desesperación del refugiado.
Que mirando atrás me preguntaba si querría repetir las decisiones importantes:
trabajo vocación esposa. Y siempre respondí que no.
Que por esto parecía la vida un fracaso tal vez sin solución.
Ni capacidad de reacción.
Hasta que un día el egoísmo sin fronteras
me empujó a tomar una decisión inesperada:
vuela en solitario.
Libre de cargas y pesos que te hunden como plomo.
Y como peso muerto ahogándome en el cuerpo de un hombre atormentado.

Lleno de dolor rasgué con un cuchillo aquella piel de moribundo
sólo alimentado con suero de lágrimas.
Y me arrojé al vacío para descubrir que no estaba vacío.
Por ti.

Floté en la ingravidez de tu ilusión,
guiado fui en la tormenta por la luz de tu sonrisa y el eco de tu voz.
Repitiéndose hasta despejar todas las nubes.
Nubes de dudas entre reflejos dorados de perplejidad.

¿Será verdad que la felicidad existe?

Será, y es. Dijiste.

NO ANSWER


NO ANSWER


Trato de adivinar qué fue lo que hice no hice o deshice.
Qué lo que dije no dije o maldije.
Si alguna vez callé o grité debiendo hacer lo contrario.
Si tuvo todo que ser al revés del revés de como crees que es.
Me pregunto cuándo fue el momento,
si es que hubo un momento o fueron un ciento,
que encendí en tu corazón la llama,
del desprecio.

La razón o miles de ellas que produjeron el cambio,
físico químico anímico,
que hizo de tu amor odio.
Y si alguna vez hubo amor verdadero no acomodado.
Si existió un lugar,
en tierra aire o ultramar,
donde mi presencia se hizo rechazo.
Puede que motivo de asco.

Me pregunto y no me respondo.
No quiero dejarme abrasar por la erupción de tu paranoia,
que tanto ha secado los campos y contaminado las aguas.

Quiero saber y a la vez no saber.
Para no perder el tiempo.
Sin duda hoy estoy más vacío, pero menos infeliz.

Ya habrás descubierto que en la maleta de tus pertenencias,
entre papeles mojados, billetes individuales de ida y falsas promesas,
también metí tus insultos, desprecios y mil tipos de ofensas.
Todas te las devuelvo, que sin ellas ahora viajo solo,
pero bastante más ligero.

Largo es el viaje, muchos los inconvenientes.
Seguramente, algún accidente. Pero lo es para todos.
Y en este equipo, yo era el todo terreno.

Que encuentres pronto la paz,
aunque sólo sea,
para que me dejes en paz.


jueves, 2 de septiembre de 2010

ACCIONES

ACCIONES


Si el capital determina las superestructuras
Si el poder económico es el verdadero poder
cómo escapar del lugar donde todo es comprar y vender.

Donde la escala de valores es medida en doblones:
de sal o de seda. De cobre plata bronce.
Oro.
Oro que ahora se ha vuelto papel
fino adornado viajero.

No te medirán por lo que mides,
sino por cuánto mide lo que tienes.
No te juzgarán por lo que hiciste,
sino por cuánto pudiste pagar por defenderte.
Te recordarán, ¡te querrán!, por tus grandes donaciones.
Aunque sea tu fortuna hecha con dinero de sangre.
Construye una iglesia o una escuela y tendrás el monumento
que otros merecen.
Harás historia siempre que puedas pagarla
Porque también es la historia un valor que se compra.
Si puede ser a la baja.

Invierte en desvalores, en malas acciones.
Rechaza los bonos del decoro:
saben los expertos que nunca fue éste un producto al alza.
Déjalo para aficionados y no iniciados.
Diversifica tu paquete de acciones adquiriendo bajas pasiones
traiciones y derivados.
Nunca pierden mercado.
Crea tú la demanda, que todos sepan quién manda.

Descarta solidarias y voluntariados.
Las primeras por parasitarias.
Los segundos por ser, de los buenos negocios, el peor aliado.
No dudes con trata de blancas, amarillas o negras.
Hachís, cocaína, venta de esclavos.
También dejan buenas propinas.

Pero si de verdad quieres ver tu dinero crecer
Trafica con armas, logística de conflictos y diseño de guerras.
Aquí sí que encontrarás competencia, por ser éste,
un mercado institucionalizado.
No repares en la sangre que por el camino dejas,
que si haces buena fortuna, te habrás garantizado la gloria.
Y tendrás un trono en la historia.

Ni amor ni política ni jueces ni papas.
No hay más poder que el poder del dinero.
Y si eres de los que esto niegan,
será porque no tienes un céntimo.
El autoengaño es tu consuelo.

FRUTOS DEL BOSQUE


FRUTOS DEL BOSQUE


Retirado a esta vida de asceta:
sin hablar ni discutir ni gritar,
a un bosque de robles castaños acebos y fresnos he venido a vivir.

Anticipadamente he puesto punto final
a mis desventuras en el desgobierno:
inútilmente sufriendo por una empresa que no tiene futuro.
Tan sólo un amargo pasado de disputas y guerras internas.
De rencillas por nada que son heredadas.
No lo llames huir, no estarás en lo cierto.
Llámalo, sólo, vivir.

Aquí de las ramas no cuelgan fantoches.
Ni hijos de puta ni putas.
Sólo hojas bellotas castañas.
Guardaré las primeras para encenderme la lumbre.
Mis cerdos comerán las bellotas antes de que yo me los coma acompañados,
de castañas.

Espero en este lugar de reposo encontrar la paz que nos falta.
Tal vez las respuestas por las que hice el camino.
Y todo lo que hice y por qué para qué.
Qué objetivo persigo.
Aunque dudo encontrar, siquiera, el objetivo,
la razón de las cosas.
Y si alguna vez yo tuve razón.

Se llevó el viento los compromisos adquiridos.
Deslavazó la lluvia los apretones de manos,
los abrazos fueron un chasco.
Por esto, de chasco en chasco y de charco en charco he llegado a este lugar.
A mi reino.
De soledad.

Donde nadie me miente me falla me engaña.
Nadie me insulta conspira se burla.
Lo que ves es lo que hay. Lo poco que hay.
Pero al menos es cierto.

Baja en ocasiones la fauna del monte:
las ardillas que siempre se van por las ramas,
los rebecos haciéndose eco,
algún alimoche buscando ratones. A veces, de noche.

Me mantengo con lo poco que como y que duermo.
Paso los días de guarida en guarida.
Teniendo siempre despejada una secreta salida.
Para la huida.
Quién sabe si hasta aquí llegarán también enemigos disfrazados de amigos.
Si huyendo de la traición y mentira me encuentro más de los mismo.
Nadie en quien poder confiar,
nadie con quien poder conversar sin temer qué contará.
Las habladurías calumnias y sonrisas fingidas hicieron de mí un escéptico.
Cruzando la raya de la desconfianza perpetua.
Viejo me hice, pues, sin pretenderlo antes de tiempo.

Hoy, cuando quiero adivinar qué hay en todo de cierto,
sólo tengo que mirar a los ojos,
de los animales.
Que salen del bosque a mi encuentro.

Compartimos sin lucha este espacio en el que no hay fortuna ni gloria.
Ni pena ni trampas de la mala memoria.
Muchas son las semanas que no hablo con nadie. Y he averiguado,
con orgullo y alivio, pues ya no tiene remedio,
que ni puta falta que hace.

NAPOLEÓN


NAPOLEÓN


Soñé ayer que a mi lado dormías.
Que aunque no me abrazabas, ni nada,
parecías querer robarme mi sueño.

Sueño que te estoy soñando, es un sueño eterno.
Inmutable al paso arrastrado del tiempo.
Del tiempo desalmado imparable.

Otra persona ocupaba tu cuerpo. Una desconocida hablaba por ti.
Hablaba actuaba se atormentaba.
Tal vez porque no era su sueño. Ni la dueña ni el centro.

Han parado a tu paso los trenes,
para evitar el conflicto.
Atracado los barcos, para que elijas el que te lleve a tu reino.
Aquel donde te aguardan esclavos y pocas sirvientas:
sólo las mudas y muy masculinas.

Preclaros tratan de resolverte el enigma:
cómo es posible llenarte, ¡de vacío!
Has roto todas las leyes de física.
Quizás porque sólo era un sueño,
aunque no fueras la prota ni el centro.

Estudiosos han querido mirarte por dentro:
has anulado otra ley metafísica,
porque has conseguido que vieran, ¡la oscuridad!

Y si entre mirarte o besarte pudiera elegir,
elegiría no verte.
Ni siquiera en un sueño al que sin llamar te has colado.

Napoleón era un gran estratega:
contra las mujeres las batallas se ganan,
en retirada.

Seguiré yo soñando mis sueños.
Sigue tú imaginando los tuyos.

domingo, 29 de agosto de 2010

MESÓN


MESÓN


Los ramos de flores en la carretera son siempre siniestros:
en este punto, alguien ha muerto.
Pasamos por encima de la sangre de esas vidas truncadas,
como si nada.
¡Qué nos importa el sufrimiento ajeno si ya vamos sobrados con el propio!
Atendamos nuestras preocupaciones y conflictos,
que cada cual tiene lo suyo.
Y espero que, en este punto, lo tuyo no sea lo mío.

Quisiéramos dar por finalizada esta partida,
pero tan partidos estamos que no queda alternativa:
la ideación suicida.

Acompáñame al palo más alto de este barco. Lancémonos fuera de un salto.
No llegaremos en él a buen puerto.
Al menos, fuera de él, se acabó el tormento.

sábado, 28 de agosto de 2010

FACESEEK


FACESEEK


Y ahora que ya somos amiguitos en Facebook,
¿tendremos por fin el hijo que tanto deseamos?
¿Iremos de vacaciones juntos?. Como amigos que somos.
¿Al monte o a la playa? ¿Nos bañaremos en el mar o la piscina?
¿Será en la bañera?

Seguro es, que follaremos.
Contaremos tus orgasmos con los dedos de una mano.
Y no nos sobrarán ninguno. Tampoco diremos el tiempo que nos tomamos.
Ni que amar, amar no nos amamos.
Da igual, no vinimos aquí para eso:
ya nos tomaron el pelo así que nos lo cortamos.
Y el corazón, blindado está. Alejado de todo riesgo.
Emparedado entre la soledad y las mentiras del mundo.

Tú prometías ser azul cielo, yo un sincero caballero.
No fue lo uno, tampoco lo otro.
No lo llames mentira. Llámalo tomar medidas.
De seguridad.
Fuimos empujados desde el piso más alto del edificio de nuestras vidas.
De milagro no nos matamos, así que mejor no se repita.
Y cayendo, entre golpe y rebote, nos encontramos:
siempre ayuda un paracaídas. Otra medida.
Por si acaso. Que la traición la estábamos esperando.

En aquel descenso vertiginoso y tramposo,
hicimos lo que pudimos: sobrevivir.
Al final, sólo se trató de eso.
No eran los traidores razón suficiente para morir:
que de amor se muere cuando uno quiere.
Y para qué querer a quien no te quiere.

Hoy remontamos despacio, construyendo un edificio nuevo.
No será sobre los cimientos del viejo,
seguro que fallarán. Y no estamos ya para nuevos hostiones.

Hay que rehacerlo todo, reescribir otra novela.
Llena de personajes inventados:
muñecos para las fiestas, acompañantes para la cena,
amantes para la cama.
Ya ves, todo será variado.

A trozos vamos llenando los huecos.
Tapando deficiencias carencias y malas vivencias.
Los errores mejor pasarlos por alto. No queda tiempo para otro ensayo.

Nos emborracharemos con el licor alquitarado de esta destilación apresurada.
Ya le añadiremos la miel si no resulta de agrado.
Lo que sea con tal de no repetir cada paso, pues no hay tiempo para volver al principio.
Y no siempre es mejor estar solo, que mal acompañado.

Haz sitio, libera una parte del banco.
Trae papel lápiz y un doble sándwich.
Verás cómo, si lo haces, alguien se sienta a tu lado.

Y aunque te desconcierte no lo creas te apabulle sonroje escandalice,
y arrastre,
déjate llevar.
No nos sobran días para desperdiciarlos.

jueves, 26 de agosto de 2010

ALICE. -ELLA


ALICE. -ELLA


El día que Alice abandonó a su marido todos se sintieron aliviados.
A su lado había malgastado la mitad de su madurez.
En realidad, la mitad de su vida tirando del brazo de un armario:
armario no sólo por tamaño.

A pesar de su inteligencia,
física nuclear astrofísica universal,
Alice no tuvo suerte con los hombres:
porque a ellos no los analizaba como al resto de sus cosas.

El primero, funcionario de profesión jugador por vocación,
a la ruleta rusa apostó su última mueca. Y perdió.
Al menos murió riendo.

El segundo, apasionado deportista y devoto juerguista,
le engañaba siempre que se emborrachaba.
Y esto era cada semana.
A ella, en cambio, ni la tocaba.

El tercero fue definitivo.
Definitivamente un estorbo.
Consultor a tiempo parcial vago a tiempo completo.
Egoísta congénito.
Alice lo adoraba.
Lo adoraba peinaba lavaba planchaba cocinaba mantenía y follaba.
Todo un prodigio. Ella, no él.

Tanto fue el tiempo que le dedicó que a su lado, ella desapareció.
Como su alegría su sonrisa la vitalidad y la cartera.
Dejó que le parasitara y él todo le succionó.
Todo menos lo que debía.

Un día, Alice se dio cuenta.
Amaneció sola como siempre y realista como nunca.
Se derrumbó.
Aterrizaje forzoso en la habitación de su casa.
Sin protección ni medidas de seguridad.
No le gustó lo que vio.

- Tengo que poner fin a esta situación, se dijo.

Llamó a sus amigos y lo contó:
todos se alegraron de lo prometido. Por fin,
iba a abandonarlo.

Aquel día Alice salió de casa repeinada maquillada
tacones altos joyas en los brazos.
Su última lencería.

- Esto tiene que acabar. Voy a dar un giro radical a mi vida.
Tengo que escapar de esta cárcel.

Y lo hizo.

Cuando llegó a la mitad de aquel largo puente
dio el giro que buscaba a su vida.
Giró la mitad de su cuerpo sobre la barandilla.
La otra mitad, le siguió.

El día que Alice abandonó a su marido todos se sintieron aliviados.


ABRAZO SILENCIOSO. -ÉL


ABRAZO SILENCIOSO. -Él.


John Smith iba para autista pero se quedó en el camino:
le faltó doctorarse.
Sacó la carrera, no obstante.

Observándole en acción se le veía tratar a su mujer
con igual desinterés que a la mesa del café.
Compartir con ella el mismo amor que el que se tiene a una llave:
por muy inglesa y pelirroja que sea.
Idéntico deseo, a su mujer no a la llave,
que el que despierta una serpiente enroscada con pasión a una ardilla voladora.
La misma emoción que transmite una babosa.
Con baba o sin ella.

John Smith era un ser sufriente.
Sufríamos todos sólo con verle.
Sufríamos por su mujer:
la ardilla voladora que en su abrazo mortal dejó de serlo.
Pura felicidad reprimida e ilusión perdida.
Perdida desde que le conoció.
Pero así es el amor:
cuando falta pasión nos queda la obstinación.
El afán por preservar conservar y guardar.
Aunque valga menos lo guardado que el precinto.
El lazo amoroso, que quien hace el acto de mimar.

John Smith rompió tres matrimonios sin hacer nada.
Tal vez por eso.
Ajeno como estaba del mundo, sus desdichas y alegrías.
Abandonado a su deambular.
Entregado a su pesimismo
agarrotó los músculos que ejercitan la sonrisa:
a su lado todo era tristeza. La vida una gran pena,
un trámite forzoso.

John Smith no hizo nada por cambiar, por nadie.
Generoso como un árbol caído
Conversador como una caja fuerte
Amable como un perchero
Entusiasmado como una rueda de molino molida.

Al final, su obstinación sin pasión dio resultado:
a su lado no encontró ella la felicidad.
Sí la liberación necesaria y gratificante de la muerte.

John Smith tampoco acudió a su funeral:
no encontró el motivo por hacerlo.

SALTA


SALTA


Aún recuerdo las llamadas de la policía,
las visitas a los jueces,
la amargura del cautiverio en las cárceles de franco.

Veintitrés años de encierro por decir esta boca es mía.
Los poemas de Federico para papel de periódico.
Los de Miguel Hernández para papel de fumar.
Al final siempre lo mismo:
tabaco y bocadillo.
El vino es para los guardias.

Aún veo las tapias y siento en mi carne las alambradas:
los espinos entre los dedos el día que nos fugamos.
Las garitas con los borrachos
el cuerpo de guardia durmiendo.
Todavía tengo pegada a la piel la grasa de las cocinas
y la mierda de las letrinas.
El hedor tanto de una y otra.

El agua tirada en el suelo para no dejarnos dormir.
Los golpes con la culata, las patadas en la garganta.
Las manos amoratadas de colgarnos de las esposas.
Las uñas, todas arrancadas.
El hambre y el hombre:
el dolor que el hombre hace al hombre.

Los cortos paseos del patio
Las amenazas de muerte
Las noches en el armario.
Los largos días de un centenario.

Sobre nuestras cabezas el inmenso azul del cielo.
Los pies pegados a un metro cuadrado de suelo.

Veintitrés años perdidos de vida para que un juez hiciera justicia.
Pero es la justicia un fiero reglamento
mutante según cambia el momento.

Nunca habrá verdadera justicia:
demasiado depende del juez y los tiempos.

Aún tengo clavados en mi los espinos de alambre
del día que nos fugamos.
Nunca lo olvidaré,
porque también fue el día que, por hacerlo,
nos fusilaron.

LOOSING


LOOSING


No perderemos más.
Más de lo ya perdido.

No saltaremos al vacío de nuevo.
Ni lloraremos por los amores olvidados.

No sufriremos por lo que se fue.
Ni cómo por qué con quién.

No haremos preguntas pues no habrá una sola respuesta.
Y no nos gustarán.

No temeremos al desafío:
al desafío a ser desafiados.

No nos acobardaremos cuando nos arrojen un guante.
Y nos batiremos en duelo para defender lo nuestro.
Acaso lo nuestro sea acabar con lo vuestro:
por fuera y por dentro.

Largos serán los días después de la lluvia:
la lluvia de ojos.
Largos, cálidos y luminosos.

Nos beberemos las botellas de ron.
Dame mentira que quiero soñar que soy libre y feliz.
No quedará una que no esté vacía.

Mataremos un carnero para festejar el fin del infierno.
De aquellas llamas haremos la lumbre que nos abrigue el próximo invierno.
Encenderemos la antorcha que nos ilumine el camino:
el camino hasta encontrar un te quiero. Verdadero.
Juntos cada paso será más firme, decidido y seguro.

Haremos de la agonía del malvivir la alegría de vivir:
todas las horas como una sola.
Pero no estaremos solos ni sólo seremos nosotros:
será una potencia de n nuestro uno más uno.

Saltaremos, correremos. Otra vez lloraremos.
La lluvia de ojos.
Pero será de alegría.

En el lugar donde nos dejó la vida,
la vida que hemos dejado en nuestro punto de partida,
partiremos con algo más que lo puesto desde la casilla de salida.
Partiremos, ya lo hemos hecho, con el amargo pasado que tanto nos torció la vida.
Tal vez ya estaba torcida y sólo la enderezó.

Hemos trazado dos líneas, dos líneas en paralelo,
y así avanzamos la vía.

No será el transiberiano, tampoco el oriente exprés,
pero será nuestro tren al que, cogidos de la mano con fuerza,
con ilusión hemos saltado.

Hay tiempo para disfrutar del paisaje, renovar el equipaje.
Ver la luz al final de cada túnel.
Apearse de visita en cada estación que elijamos.

Llenaremos las maletas sólo con lo que valga la pena.
Deberemos ser cuidadosos para evitarnos sorpresas.

No perderemos más: es tiempo para ganar.
No saltaremos al vacío: juntos ya lo hemos llenado.
No lloraremos: el dolor algo nos ha endurecido.
Ponte aquí, justo a mi lado, que si no me siento perdido.

Largo quiero que sea el camino, siempre que sea contigo.
Cálido como tu abrazo. Luminoso como el fondo de tus ojos.

Me pongo aquí, justo a tu lado. Que todos sepan
cuál es mi sitio.

UMMA


UMMA


Hoy hemos tenido un mal día:
tú te rompiste una pata, y yo me corté una mano.
Da igual, a mi aún me queda otra.

Me gustaría decirte que lo siento, fue culpa mía.
No debí meterte por donde lo hice
Obligarte a dar aquel salto
Desde aquel viejo muro de piedras mal colocadas.

Me pudo la impaciencia.
Tan grande era mi deseo de marchar:
de aquí para no volver.
Sí, llámalo huir. Tendrás razón una vez más.

Son tus ojos tan oscuros, tu mirada tan profunda.
Tu paciencia, que conmigo no se agota no se agota.
Me seguirás hasta el fin del mundo. Sin rechistar ni preguntar.
Pasando calor y sed, comiendo restos. Defendiéndome, aún con todo.

Me gustaría decirte tantas cosas. Pedirte perdón por muchas.
Casi siempre creo que me entiendes.
Aunque no sepas hablar,
y yo no haya aprendido a ladrar.



SE NOTA


SE NOTA


- Ya no me quieres.
- ¿Por qué lo dices?
- Eso se nota.
- Tienes razón. Ya no es lo mismo.

Nada como los principios. Cuando tu olor,
tu piel tu conversación, eran mi entusiasmo:
La novedad.

Tu pelo manos ojos.
La mirada.
Tu boca y tu sonrisa. Hallé en ti:
La felicidad.

Cuando tu deseo de verme era un afán por conquistarme.
Casi, amortajarme.
Cuando con el mismo amor compartíamos el tiempo
que un melocotón.
Coleccionando conchas y tréboles. Caricias y amores.
Contando las horas del invierno en aquel refugio subatómico
y platónico.
Donde nos veíamos a escondidas en aquellas noches electrónicas
plasmáticas.

Yo te cogía filo de piernas y tú de hombros. Yo te cogía,
lo que podía.
Y juntos soñamos un futuro, también cogidos,
de la mano.
Plenos los dos, de planes.

Y en la caja de música de nuestras ilusiones guardábamos trocitos de tiempo:
que la película de nuestra vida tenga la banda sonora que merece.

De los paseos a caballo han quedado las fotos más hermosas.
De las piruetas rozándonos las alas, las más vertiginosas.
De las incursiones submarinas, la paz absoluta: del medio e interior.

Todo está ya en el baúl de los recuerdos, que es nuestro baúl de los momentos.
Tiernos y no tanto.

Han pasado los meses, casi los años. Y tienes razón:
ya no es lo mismo.
Distinto es todo ahora: tú, yo, los demás.
La vida entera metida en una pecera que podemos contemplar.
Mira, mira, ¿has visto cómo nada ese atardecer de color azul cerúleo?
¿Y aquel amanecer rosa Nápoles abriendo la boca?
¿Y las noches limpiando las piedras negras del fondo y renovando el agua?
Mira cómo burbujea el restaurante donde celebramos mi noventa cumpleaños.
Sí, ahí, justo al lado del pez cebra de tu carnet de conducir.
Hay tanto por mirar y descubrir y recordar, que marea la pecera.

Así que debo darte la razón: ya nada es igual.
Ahora es mejor.

Y con gusto, satisfacción y regocijo.
Con orgullo descaro y chulería,
me paro como tú te paras y digo:

Esto, ¡esto también se nota!

DEMASIADOS


DEMASIADOS


Somos demasiados: para todo. Y para todo sobramos.
Demasiados en la cola del pan. Y del paro.
Demasiados soñando que los sueños se podían alcanzar.

Pero nos arrolló la vida como un tren de mercancías.
Y quedamos en pedazos esparcidos por la vías.
Vivimos mutilados. Discapacitados.
El hecho luctuoso y traumático de vivir ya te incapacita para hacerlo.

Somos demasiados riendo las bobadas de quienes viven como bobos.
Y lo contrario.
Hablando estupideces, pensando simpleces.
Limitándonos a vivir bajo los mínimos.
Nuestra propia insignificancia inventó el minimalismo,
e hizo de él una tendencia.
No se puede ser más claro.

Somos demasiados gritando y por eso no se oye:
el bramido silencioso.
Demasiados trabajando inútilmente, opositando a todo para nada,
rezando y pidiendo más fortuna. Apostando jugando haciendo trampas.
Trampas a la mala suerte. Ni por esas.
Sorteando balas y golpes. Dando golpes.
Buscando, buscando la felicidad en una lámpara vacía,
o un vaso de güisqui lleno. Ni con eso.
En el sexo diurno o nocturno. En los hijos propios e impropios.
Demasiados queriendo triunfar y trascender.
Cualquier cosa por un aplauso, por favor.
Y por un beso, no digamos por un beso.

Pero somos demasiados.
Y allí, no alcanza para todos al lugar a donde vamos.
Pues somos, y no queremos lo que somos.

viernes, 13 de agosto de 2010

VECINOS


VECINOS


Hace días que no te escribo y hoy te eché de menos:
pensé en aquellas cartas de amor que nunca nos mandamos.
Las frases bonitas que no nos susurramos.
Las caricias que se quedaron tímidas,
abrazadas al calor tibio de una taza de café:
amargo silenciosa.

Hemos dejado pasar el tiempo
tal vez la vida entera
para sólo mirarnos. Acaso espiarnos:
tras la mirilla de la puerta
en la cola del pan
en los primeros pasos de la acera.
Por el hueco de la escalera
en el oscuro del rellano
en el negro del buzón.
¿Será la carta de amor que ella tanto espera y se la lleva?

No dimos los pasos necesarios.
No fueron suficientes las excusas:
¿te queda sal azúcar arroz harina leche condensada mermelada?

Hoy es mi sesenta cumpleaños. Sesenta, seis meses y seis días.
Y voy a dar la fiesta que todo el mundo espera.
Pero sólo para ti.

Abriremos las mejores botellas que nos quedan.
Tu música favorita en la gramola.
Haré tarta de nueces, bizcocho de moka.
Crema de piña y ciruelas glaseadas.
Te invitaré a bailar sobre la alfombra del salón.
Te miraré de arriba abajo. Como si aún no te conociera.
Como si esta noche fuera la primera.

He hecho muchos planes. Todos, excepcionales.
Querremos decirlo todo y son pocas las cosas que tenemos que contarnos.
¿Hay algo de nosotros que aún no sepamos?
Vecinos, al fin.

Hoy será el último día de escucharnos tras la puerta.
Porque será la primera noche
que juntos,
estemos en el mismo lado. De otra puerta.

Recojo todo, me escondo, me pongo nervioso y me apresuro.
No quiero que me veas hacer planes y esperarte.
Otra vez, espiarte
por el hueco de escalera.

ENTRE PALOMAS


ENTRE PALOMAS


Y llegó una paloma, llamada Paloma, que a mi oído susurró:
yo sé dónde está la libertad. ¿Por qué no te vas?

Aquella Paloma, también mensajera, llevó en vuelo rápido todas mis cartas,
mis secretos anhelos, mis criptogramas.
Al blanco lugar donde la victoria que comienza por Víctor se alcanza.

Noventa fueron los días que escondí bajo sus alas las mías.
Tanta era la paz que sentía, que aún hoy allí mando mis cartas,
ya sin secretos ni crucigramas.

Dieciocho veces un mes han pasado,
y sigue paloma buscando a su Pachi en un Guguel privado.
Algunos días nos vemos. Todos, nos añoramos.

Aún oigo su voz que me dice, ¿por qué de aquí no marchamos?
Juntas iniciamos un viaje. Fuera tal vez el viaje de nuestra vida.
Hoy hay algo que veo seguro: a ambas nos la cambió.

Sin duda, para mejor.

jueves, 5 de agosto de 2010

HOY TE PIDO


HOY TE PIDO


Regálame un minuto de tu tiempo
sal de la abstracción que te ausenta.
Ven a esta parte del mundo y siéntate a mi lado.

Haré que el esfuerzo que te cuesta bajar hasta mí,
valga la pena.
Haré que olvides tus tormentos por un día.
Que barra la ilusión toda amenaza
Toda sombra de temor y de sospecha.

Acércate a mi pecho y abrázame como si fuera nuestro último día.
Como si mañana no existiera y la vida que nos quede
pudiera condensarse en un suspiro.
Regálame tu tiempo aunque no quieras:
dame el beneficio de la duda.
Y haré que nunca más vuelvas a dudar ni preguntar.
No tendrás que adivinar porque antes de hacerlo
ya sabrás.

Interrumpe ese pensamiento que te absorbe y te perturba
y déjate llevar por mi corriente
arrumar por este murmullo que late porque tú estás aquí.
Y sólo para ti.

Concédeme las miradas que te sobran cuando nada hay más interesante.
Los ratos de escucha cuando la melodía de tu felicidad
ha dejado de sonar.
El tacto de tus manos en ese descanso que te das
hasta que empiezas a moldear otra cerámica en el torno torbellino
de tu vida.
Aceptaré de buena gana los besos que te quedaron olvidados
en el largo baúl de tus amores.
Los gemidos que no quisiste ni pudiste
disfrutar.

Haz algo por mí que cualquier cosa estará bien.
Si de verdad lo haces para mí.

Y las dudas que se elevan como el humo
también como el humo se dispersan en el cielo.
Formando nubes que nos traerán el agua
en futuros tiempos de penuria y de sequía.

Queda tanto por hacer decir vivir
que lamento todos los años que pasé sin ti.
Comenzó nuestro viaje en el verano tardío de la vida.
No hay mucho tiempo para preparar un otoño cómodo
y un invierno sin frío.

Por eso hoy te pido siéntate a mi lado
Compartamos lo poco que cabe en nuestras manos
y lo mucho que haremos y pensamos.

Hoy te pido, compartamos.

AHORA


AHORA


La nostalgia es el presente de los que prefieren vivir con el pasado.
El sueño de que siempre hubo un mundo mejor.
Mirar atrás la huída necesaria para no seguir adelante.
Tal vez, ni valga la pena.

Aterrorizan menos los fantasmas de otro tiempo,
porque ya están dominados.
O quizás porque ya estemos dominados.
Quizás sea más soportable la soledad del ayer,
por ser ayer, que la de hoy y de mañana.

El silencio de este momento, sepultural animal,
arropado con la música, lejana ronroneante,
ya sólo recordada.

Que este baile en solitario pueda ser en compañía de la musa,
difusa confusa,
de un recuerdo.
Soñemos el presente, para que vivirlo no sea tan doliente.

NI UN ALFILER


NI UN ALFILER


Contra la alfombra aterciopelada de los cobistas e interesados
La áspera estera de los desagradecidos e ingratos.
Adula y sonríe sólo el que quiere algo.
Y cuando lo quiere.
Que es siempre a su orden y antojo.

Del resto no verás sino rencor y desprecio.

Resentidos quedan los que de ti no oyeron lo que esperaban.
Ni obtuvieron lo que deseaban.
Surgen los enemigos por cualquier bobada
desde la mañana al final del día.
Y para toda la vida.

Tiene el odio aliento propio y contagioso
Con qué finalidad se propaga.
Sí que es este una pandemia.

Resulta la vida una pelea a cuchilladas.
Sobrevive el más rápido, fiero.
Carnicero.

Le dije a John que no tenía razón.
A Laura que estaba equivocada.
Que no podía ser a Andrés.
Que no, que no y que no a cuantos creí que no.
Resultó como esperaba:
ya no me dirigen la palabra.

De tus obras, malas y buenas, sólo quedan enemigos
deseándote una vida dolorosa y corta.
Y como hienas viven ríen se comportan:
cazan en grupo aunque entre ellas despellejan.
Rápido se multiplican los que sólo critican
aunque poco más sepan hacer:
mal hablar y procrear.

Son tantos los que no perdonan que apenas quedan nombres sin tachar
de la agenda que me regalaron al empezar.
Por esta tierra no volveré, ya nunca más.
Por su gente no clavaré, ni un alfiler.

SHE IS SO BITTER


SHE IS SO BITTER

That lady was the only one.
Como ninguna.

Fea como ella sola.
Pequeña como muchas.
Analfabeta como pocas.
Rencorosa como nadie.
Mediocre como la que más.
Deslenguada como una víbora.
Vengativa como no hay otra.
Mal hablada soez y grosera como la peor.
Obtusa cateta y necia como una mala apuesta.

Aquella mujer fue única.
Aún con eso, o tal vez por eso,
llegó a gobernanta.
En aquel país de viejos adormilados asustados y aborregados.
A veces, amancillados.

Su mano arrebatada y furiosa firmó las más injustas sentencias.
De libertad para criminales de muerte para inocentes.

En sus años de desgobierno arruinó aquel país de lerdos.
Conchabada con explotadores foráneos
dejó que las riquezas robaran.

Quién sabe, tal vez sus votantes lo merecieran.

Yo no sé si nada de esto puede ser cierto.
Sólo cuento el cuento que me contaron.

miércoles, 28 de julio de 2010

TORNAR


TORNAR


La vuelta al trabajo es la vuelta al embargo.
El embargo del tiempo.

Sacrificado hemos la vida por cuatro monedas.
Monedas de sangre, sudor.
Siempre lágrimas.

Nacidos encadenados a un mundo de pequeños tiranos.
Pequeños sólo por su número de esclavos.

Sustituido fue un día el pañal por la mortaja.
Y amortajados vivimos.
Amordazados morimos.
Amenazados siempre estamos.

No nos pertenece el futuro:
sólo pertenece al trabajo.
Tampoco el presente: es para ir haciendo futuro.
El pasado ya lo hemos entregado.

La vuelta al trabajo es la vuelta a una realidad que mejor olvidar.

Analfabetos en los placeres
Olvidados de la buena suerte
Irresolubles parejas de la desdicha.
Condenados a ver pasar los galeones
cargados de agasajos coronas flores:
para quienes nacieron ganadores.

Alzan la copa del triunfo los listos
no los talentosos.
Es el trabajo a la inversa.

Volver al trabajo es retornar el inframundo:
aquel que nos esconde en penosas galerías de hormigueros infinitos.
¿Eres obrera o guerrera?
¿Morirás defendiendo a tu reina o prefieres vivir siendo su esclava perpetua?
Si tu espíritu es aventurero podrás ser exploradora.
Y en arriesgada avanzadilla abrir caminos para ser por otros explotados.
En ellos, podrás dejar la vida.
Y si esto no te hace feliz, naciste en el lugar equivocado.

El traje del emperador es sólo uno.
Aunque su hilo nos parezca invisible.

Nunca te harás con él un abrigo.
Para ti, sólo queda pasar frío. Eres esclavo.


APARICIONES

APARICIONES


Vendrán mientras dormimos las fantasías de vigilia
hechas realidad de muerto.
Tendremos que escapar para no caer ni ceder ni perder.

Serán los días claros, tal vez oscuros,
mirando a un horizonte difuso.
Será la metafísica del absurdo,
del carnaval diario hecho sudor y sufrimiento.
Dormiremos ajenos a los conflictos que supone estar despierto.

Sentiremos un minuto de sosiego.
Tal vez dos, a lo sumo.

No doblarán las campanas por nosotros.
Nadie pensará cómo nos fuimos y vivimos.
Haremos del hecho infructuoso de vivir
una comedia.
Tal vez un drama.
Haremos que cada hecho relevante
sea la distracción del momento.
Si acaso, un pasatiempo.
No serán nuestras andanzas memorables.
Tampoco la historia con nosotros amable.

No veremos lograremos ni triunfaremos.

Al final, puede que tampoco
seremos.

lunes, 26 de julio de 2010

VENTILADOR


VENTILADOR


Hemos dado miles de vueltas sobre el polvo de una tierra evaporada
Sofocada a todas horas por el sol.

Amado, refugiado y vuelto a amar.
Entre cactus, espinas y la costra reseca del desierto.
Entre las olas del mar.

Subidos en la nube del descubrimiento y la expectación
el análisis de las preguntas no verbalizadas y las respuestas destiladas
a la paciencia de la observación.

Hemos observado con ojos de niño
de niño cansado
la enorme llanura de plástico grisáceo.
El desierto hecho invernadero.
El invernadero hecho verduras.
El desierto hecho fortuna.

Agarrados a la mano del afecto y la posesión
hemos caminado entre casuchas con babuchas.
Escuchado sílabas ininteligibles con forma de chilaba incomprensible.
Fumado-bebido bebido-fumado en la pipa del agua
del agua que baña y refresca
y taladra y surca y sorprende y asusta
el cansado y orgulloso y pétreo corazón de la Alhambra.

No hemos comprendido del todo este mundo andalusí
Ni hemos descifrado los enigmas de la historia
tantas veces reescrita y mal contada.
Hemos aprendido a salvar las trampas de ese cazador
inagotable y furtivo llamado cotidiano.
A entender los amores no siempre amantes de señora convivencia.

Hemos ido y vuelto y vuelto a marchar para volvernos a encontrar.
Ya no en el punto de partida.
Tampoco en la casilla de salida.

Algo hemos aprendido y conocido.
Mucho nos hemos.

Y por encima y por dentro
nos hemos ventilado.

jueves, 24 de junio de 2010

EXTRAÑO


EXTRAÑO


Extraño es ver las lanzas clavadas en el campo.
Ruedas de carros girar y girar solas durante años y años.
Las sillas apiladas en mitad del camino.
Tocar una gallina un solo de piano a ocho dedos.
Ver llorar de amor a un cocodrilo.
Amamantar dos bueyes a un ternero refugiado.
Peinar los caracoles en verano.
Ponerte lechugas en el pelo.
Hacerte un collar con diez tomates y conquistar al auditorio.

Extraño es que hayas caído en este espacio del mundo
habiéndolo ya entero conquistado.
Extraño que ningún bandido de palacio haya querido seducirte
y llenar contigo los salones mejor engalanados.

Extraño es que el buhonero más zalamero no te haya ofrecido
el elixir para recuperar la felicidad perdida.
Que la tentación del papel cuché no te haya hecho perder
la razón, el objetivo y el camino.

Extraño es que con toda tu ciencia, biología:
molecular, crepuscular,
hayas optado por aplicar la fórmula más simple.
La del amor catalizado con el reactivo de una sonrisa sincera.
Duradera.

Extraño resulta verte contar las horas que han de pasar
hasta que nos volvamos a ver.
Aunque sabes que para llegar a tu puerto
no necesito ningún viento.

Extraño se me hace que tengas una mirada tan oscura y clara.
Una palabra siempre amable, esperando salir del dulce refugio de tu boca.
Que no duden tus manos en correr
por los rincones de mi cuerpo y no se pierdan.
Que tengas la piel toda marcada de besos
y que los pueda recoger.

Extraño es que no habiendo yo estado nunca en ninguno de tus planes
nunca ahora los hagas sin consultarme.
Que de todos los hombres malos de este mundo
te hayas empatado, colegiado, enamorado,
de mí.

Extraño es que habiéndonos ayer subido al mismo barco
por ambos elegido
nos parezca haber viajado media vida agarrados de la mano.
Y con la misma mano a un timón que sólo traza
el destino que por fin hemos querido.
Así es extraño y no es extraño que me digas mi amor,
cuánto te extraño.
Es extraño y no es extraño que ahora perdamos los amigos
por hablarles sólo de nosotros.
Que se aparte la familia para dejarnos elegir el mismo lado.
Que los extraños, incluso los extraños,
sientan envidia sólo con mirarnos.

No es extraño que con este plan no programado y sí firmado de antemano,
queramos, capítulo a capítulo,
y por encima de todos y de todo,
llevarlo a cabo.

martes, 22 de junio de 2010

INCÓGNITAS


INCÓGNITAS


Siempre hay cosas para hacer en un momento
pero no un momento para cada cosa.

Se fue la posibilidad de rematar los detalles
y la falta de ellos nos remató definitivamente.

Hay una gran laguna donde se han hundido los recuerdos.
Un páramo donde se perdió toda esperanza de mejorar.

Lo que no mejora empeora.
De mal en peor fichamos cada mañana
para cumplir nuestro horario con la vida.
Pero la vida la hemos cambiado por dinero.
Y por poco dinero.
Somos esclavos y soñamos como tales.

Justo aprendimos a atarnos los cordones
para no perder los zapatos. Porque caer nos caemos igual.
Con ellos pisamos con mala gana deberes y obligaciones.

Nos hemos obligado a tantas cosas que ya estamos acostumbrados.
A ceder.
Somos la otra mejilla. El saco terrero en la trinchera.
Ahí donde se pierden las cartas de amor nunca redactadas.
Donde no llegan las escritas con lágrimas de tinta.

Ahí estamos, viendo morir al compañero. Y para no seguirle rezando.
No asistiremos a su entierro.
Y tampoco queremos participar en el nuestro.

La supervivencia es una vieja incógnita.
Un deseo maldito bien arraigado en el cerebro.
Supervivencia, ¿para qué?
No son súper las vivencias.
No sé por qué tanta insistencia.

SANGRE EN LAS CALLES


SANGRE EN LAS CALLES


Cuando haya sangre en las calles, compra propiedades.
Es el momento.

Aliados empresarios y gobierno
han sumado su poder para acorralar al obrero.
Recortando en meses años de lucha, sudor lágrimas y celda,
por un trabajo digno. Por unas condiciones, más humanas.

Compra propiedades.

De reforma en reforma, laboral consentida sindical,
ha retrocedido el enemigo a su trinchera:
allí desde la cual aplasta a quien sólo ha hecho perder en esta guerra.
Despojados han quedado los soldados,
de bienes, derechos. Futuro.
En el trueque una mochila bien cargada:
de deudas, desencanto y mal presagio.
Piedras contra minas antipersonal.

Compra propiedades.

Surgirá de entre la masa del desengaño,
una voz demagoga y salvapatrias.
Que hará promesas de igualdad y libertad.
De justicia y revancha solidaria.

Compra propiedades.

Convencerá a los pueblos el enmascarado
con su mensaje visceral e incendiario.
Incendiarán ciudades al grito unánime de ha llegado nuestra hora.
Este tiempo ya nos pertenece.

De su mensaje serán ciertas tres cosas:
por los jóvenes muertos en el campo de batalla
habrá más bienestar a repartir entre los viejos.
Sobrará trabajo reconstruyendo las ciudades arrasadas.
Habiendo luchado por la misma meta y objetivos,
compartirán también la misma fosa de cal.
Presidentes, patronal.

Mostrará entonces su segunda piel el líder liberador.
Manipulador, estafador:
inútil toda la sangre derramada por inocentes y culpables.
Acabado con el poder repartido
será concentrado en uno solo.

Vende propiedades. Huye a otro lugar.
Y vuelta a empezar.

1ª CLASSE


1ª CLASSE


Vagos contrabandistas maleantes estraperlistas.
Rufianes canallas trapicheros de cualquier pelaje.
Desposeídos desatendidos. Abandonados.
Arreglacuentas a navajazos.

Rompelunas escupecoches asaltaplazas pincharuedas.
Chupahuesos mendrugueros lamebotellas sorbemigas.
Duermebancos meacajeros cagaportales buscacartones.
Uñasnegras piesdescalzos pringaaceras muerdecolillas.

Malanoticas hundepercápitas jodepolíticos atrapacámaras.
Bocametros huyemunipas llamambulancias llenaurgencias.
Asustabuelas aterraniños.

Mendigos, pobres, parias, descastados, apartados.
Desplazados, refugiados.

Nacisteis de noche y con hambre de pan. Nunca con él.
No caísteis de pie.
Rehúyen las miradas vuestro encuentro. Buscado o casual.
Os hacen sitio a vuestro paso. Pero es por asco.
Nadie se interesó por vosotros en vida.

Y nadie os recordará cuando hayáis muerto.

jueves, 17 de junio de 2010

NANA


NANA


Ni hemos llegado lejos:
al ladito estamos del punto de partida
ni amasaremos fortunas:
sí que hemos manejado grandes amarguras
ni nos reconocerán el éxito alcanzado:
no da para un epitafio la narración de nuestras hazañas.
Tampoco nos olvidarán:
cómo hacerlo si ni siquiera fuimos conocidos.

Tenemos todo por descubrir:
no hay manera de que avancemos.
Toda una vida por delante:
también esto es falso,
nuestra vida ya está sólo por detrás.
Disfrutaremos de cada día que nos queda:
si las desventuras y malaventuras no lo impiden.

Tenemos que dar un giro al mundo:
pero sólo conseguiremos que salga el sol por occidente.
No está el cambio en nuestras manos.
No conseguiremos lo que nos propongamos:
esto es un cuento infantil para matarnos a trabajar ya siendo niños.
Nuestra unión no hará la fuerza:
por mucho que seamos, ellos aunque menos, son más fuertes.
Ricos, poderosos. Codiciosos.

No cambiamos gobiernos con el voto:
son las alianzas, empresariales,
las que quitan y ponen.
No habrá revolución hasta que no les interese.
Decidirán quién es el líder insurgente que a todos más conviene.
Y harán de él el títere que más les entretiene.
Y entonces, entonces sí será televisada.

Nacimos entre esclavos.
Vivimos desencantados.
Y moriremos engañados.

VOLANDO TEVAS


VOLANDO TEVAS


Arrastrarás mi nombre por el estiércol de la difamación.
En el lodazal de la calumnia arruinarás mi reputación.
Dirás que era lo que nunca fui.

No pronunciaron mis labios cosa parecida alguna
a todo lo que hoy cuentas.
Harás uso y abuso de la ley
y el coro de zalameras te llevará en vuelo
hasta lo más altivo de tu reino.
De taifas.

Se mezclan en ti la rabia de años y los trastornos heredados.
La pérdida de valores, si alguna vez los tuviste.
Han pasado los años, tus años:
se ve que no te han servido para nada. Pues sólo una cosa
aprendiste de la vida:
qué fácil es hacer lo que te da la gana.
Tuviste la suerte de cara en todo:
familia, amigos, amor, te vino regalado.
Tal vez por ello nunca valoraste este tesoro tan raro.
Tal vez por esto no te importó arrojar a todos de tu vida.

De tu vida y a las fieras.

Disfrutaste con ese espectáculo de sangre y muerte.
De inocentes destripados en la arena.
Nunca como entonces sentiste el poder de tu trono.
Nunca hasta entonces te habías deleitado con la orgía de la venganza,
de tal modo.
Nada como todo el poder en tus manos.
Nada como la tiranía del que se sabe tirano y lo practica.

Pero la soledad del mando es la soledad del impostor.
No hay amigos, no hay leales, no hay verdades.
Y aunque la mentira es tu medio de vida,
también es aquella un boomerang.

Vendrán tiempos difíciles, volverán los campos a secarse.
Dejarán tus esclavos sin recoger el grano
y morirá de hambre el ganado.
De nada servirán entonces tus alianzas. Tus zalameros.
Tus besamanos. Palanganeros.
Todos te olvidarán cuando nada tengas para dar:
sólo pedir.

Llorarás por los amigos que fusilaste. Por la familia que abandonaste.
Por el amor que despreciaste.
Llorarás hasta que se sequen tus lágrimas. Como los campos agrietados.
Hasta secarte por dentro.
En el vacío de todo lo perdido
te arrugarás, te encogerás. Pedirás de rodillas ayuda.
Pero sólo los buitres bajarán a presenciar el momento final de tu caída,
sobre el barro, sobre el mismo lodo
con el que toda mi vida embadurnaste.

Quedarán tus huesos esparcidos como despojos.
Volarán tus entrañas en sus estómagos trituradas.
Por fin, si esto buscabas, volarás por encima de los hombres.
Aunque sea hecho pedazos.

Será este un último estertor de tu insolencia y tu espíritu divino.
Serás un estertor esperpéntico.

Serás, al final sólo serás,
polvo en el camino.

martes, 15 de junio de 2010

CLASSESS

CLASSESS


Clase media. Clase en medio de nada
y en medio para todo.
Clase pisoteada, aniquilada, anulada, ignorada.
Espoliada, explotada, expulsada, clase ex.
Clase ofendida, oprimida, ocultada, olvidada.
Humillada, burlada.

Clase media, clase soporte.
Soporte para soportarlo todo,
todo lo que venga malo, que vamos a ser solidarios.

Clase pagafantas, pagaimpuestos, pagamultas:
otro impuesto.
Clase despido, mejor si puede ser libre.
Clase negada si el pastel hay que repartirlo.
Clase parada de la noche a la mañana.
Carne cañón de obra cualificada a precios de desmañada.
Carne de huelga si conviene al sindicato.
Carne de embargo por un solo impago.
De inspección de hacienda cuando toca hacer caja.
De hay que ajustar los salarios, mejor si pueden quitarlos.

Clase sirviente, arrodillada.
Clase muda que cuando grita es encarcelada.
Clase presidio genocidio.
Clase engrasada: manchada de grasa y betún.
Clase ensangrentada: por la vena y el bolsillo desangrada.
Clase aguanta y no revienta.

Fugitiva en el sillón de su casa.
Acorralada en su tiempo de ocio.
Objetivo de todas las marcas
para venderles lo que no hace falta.

Clase voluntaria de la clase pobreza
criada de la clase riqueza.
Que en todas las plazas reza: para no ir a peor.
Clase acomodada: acomodada en su propio temor
a perder lo poco que le ha rendido el sudor.
Clase soñadora: de todo lo que ve mejor.
Perdedora: esto por definición.

Clase bruta: embrutecida a fuerza de golpes.
Clase obrera nunca reina.
Clase frontera: entre fantasía y realidad.
Clase comprensiva: comprensiva con los problemas del mundo.
Y comprimida por ellos.
Clase revolución: la que muere por la revolución.
La que lucha y termina en las calles.

Clase bastarda: sin iglesia que la reconozca ni estado que la apadrine.
Clase heroica de cementerio: infatigable y fatigada siempre.

Clase media: naciste para ser esclava y morirás esclavizada.



viernes, 11 de junio de 2010

INTERIOR



INTERIOR


Siendo niño abandoné mi tierra:
aquel país arrasado por el fuego y oleadas de salvajes.
Caminé y caminé y caminé.
Crucé fronteras, desiertos, cordilleras.
A veces, creí poder tocar el horizonte:
allí donde la bruma se confunde con la raya quebrada de las montañas.

Busqué y busqué y busqué.
Con los pies en llagas, las manos secas, y el rostro ajado por el viento,
di con mis huesos en un falso refugio.
Falso como todos los anteriores, donde siempre quisieron robarme.

Tuve que huir del lobo hombre
Y la zorra mujer.

Me golpearon tantas veces que ahora las confundo.
No me hice más fuerte, simplemente me fui muriendo.

Fue cosa del destino que acabara en el punto de partida.
No lo reconocí hasta pasadas las semanas:
todo había cambiado.

Las verdes praderas cubrían lo que antes sólo eran cenizas.
Salían a mi encuentro pájaros, serpientes y ratones.
Pero nadie habitaba ya esa tierra.
Después de mí, todos marcharon o murieron.
Cansado y viejo, decidí quedarme.

Hoy me oculto que no vivo en un bosque de sombras de todos los colores.
Con voces y ecos que no entiendo.
Saltan de rama en rama los susurros, los gritos, las carcajadas.
Se arrastran y escapan por el suelo las dudas que son mis amenazas.
Ocultas están las trampas con todos mis terrores.

Soy un viejo cansado.
Mi vista está cansada.
Mis oídos opacos.
Mis huesos arrugados.
Ante mí el paisaje inalterable de la soledad.

De todo lo que hice y deshice, viví y desviví,
queda el recuerdo difuso de la equivocación.
El peso de la culpa por el desacierto.
Fue el mío un viaje estéril del que no recogí cosecha alguna.
No doblará por mí campana solitaria. No habrá duelos.
Ni flores ni plegarias ni lágrimas. No habrá cortejo.
Ni murmullo que acompaña al difunto.

Sentado sobre una roca desnuda miro al cielo
y al mar de nubes que se aleja sin descanso.
Nada espero. Nada quiero.

Sólo amor, pero éste
también me fue negado.

jueves, 10 de junio de 2010

USELESS FIGHT


USELESS FIGHT


Pasarán los días haciendo lo que no querías.
Mentirás, robarás, matarás.
A dónde huir, no tendrás.
Te perseguirán tus fantasmas.

El temor imagina amenazas que convierte en terror.
Del terror nacen los monstruos que nos atenazan.

Te devorarán dragones de fantasía.
Te perseguirán enemigos que a cada paso surgen.
Brillarán en la oscuridad angustiosa los ojos de tus espías.

Nada habrá que puedas hacer. Sólo bramar de ira.
Nadie que te pueda salvar: todos se atropellan en la huida.
Será la soledad tu compañera.
El llanto tu conversación.
La soberbia, tu mala consejera.

Lucharás con tu vida por la vida.
Al final, sólo la muerte podrá aliviar tanto dolor.


POSTERGADO



POSTERGADO


Se escapa el tiempo como la vida
de las muñecas de un suicida:
gota a gota.

Todo se intentó para evitarlo.
Nada nos queda salvo la resignación:
última morada donde se ocultan los fracasados.

Aceptaremos humillados los golpes
los insultos, los cortes.
Las heridas en el alma y en el pecho.
De lado a lado.

Se oyen tambores de tribus lejanas.
Es su llamada de difuntos.
A este lado de la selva la sangría es aún mayor.
Huye presuroso el gentío del resto del gentío.
Ha estallado la revolución de las clases suicidas:
las que nada pierden cuando pierden la vida.

Caerán los tiranos, los asesinos genocidas.
Con ellos su corte de alabanceros y mangantes.
Serán pasados a cuchillo los que antes fusilaban a las masas.
En masa.
Se regarán las calles con la sangre de los populistas,
demagogos y farsantes.
Sellado está su destino.

Y el nuestro.

Por cada dictador muerto surgirán diez dispuestos.
Por cada ladrón, cien buscando una sola razón.
Por cada asesino, mil esperándote en el camino.

Nada cambia para los que al mundo entraron
por el lado equivocado de la vida.
Nacieron perdedores y morirán perdidos.
Es la esperanza el engaño de los ingenuos.

¡Corred! ¡Corred!

DESPEDIDA


DESPEDIDA


Y me despido con un beso.
Un beso de labio grueso y de trazo grueso.
Un beso que estalla como uva madura
en la capilla rosada de tu paladar.
Un beso avieso y travieso.
Un beso agresivo invasivo intrusivo y canalla.

Me despido con un beso que muerde los labios.
Que se enrosca en tu lengua hasta inmovilizarla.
Un beso anaconda sin final y letal.

Me despido con un beso gusano
que buscando mejor refugio te da dos vueltas al cuello
con su hilo de seda: un beso collar.

Me despido con un beso rodante.
Y cayendo por el desfiladero de tu esternón
ansía hacer cumbre en las blancas colinas,
gemelas monocigóticas,
que entre tus dos hemisferios alteran el clima.

Me despido con un beso que desciende sediento
al tranquilo oasis de tu ombligo: un beso gravitatorio.
Y allí repone fuerzas mientras tú
en retaguardia has replegado todas tus fuerzas.

Me despido con el beso que te dije invasivo y ahora explorador:
de tus pasadizos secretos al interior de tu interior.
De tus criptas y túneles de evasión.
Te seguirá mi beso a ese lado
donde hace rato que parece que te has ido.

Me despido con un beso que te he dicho invasivo
explorador, gusano, gravitatorio y collar. Caliente y frío.
Escalador en rappel lento por los pilares de la tierra
de tus piernas.
Beso ratón juguetón. Royendo las cinco orugas asustadas
de cada uno de tus pies.

Un beso ladrón que te roba el pensamiento
la conciencia y la consciencia
el aire que se te escapa o atraviesa
y que cuando dudas entre gemir o gritar
te dice sereno:

Hasta mañana.

domingo, 6 de junio de 2010

TURISMO


TURISMO


Hoy me he caído del camello enfermo de mis obsesiones
He quedado tendido en Calle Realidad.

Sacudiéndome de encima las pesadillas que no me dejan vivir
he interrumpido bruscamente la vida pesadilla
de los que no pueden vivir.
Ni por ti ni por mi qué más da que da lo mismo.
Son tantas las emociones inútiles.

Harapientos mugrientos sedientos hambrientos.
Estafadores embaucadores aduladores.
Al final todos perdedores.

Trabajadores y vagos.
Adictos:
A la heroína y las heroínas a la jornada partida.
Las medicinas la gasolina. Al sexo no consentido.
La religión el dinero el juego. El juego del dinero.
Las telenovelas los concursos de madrugada los programas de cocina.
Los coleccionables sin final los cursos de idiomas.
Las huelgas a la japonesa las asociaciones de barrio. A rezar el rosario.
A la política camorrista a las consejerías de provincias. A las dietas de corporativos.
Y traficantes:
De todo lo anterior.

Amontonados en la acera están los cuerpos de parados y acelerados.
Los detenidos por capricho y la policía caprichosa.
Los curas pidiendo limosna las putas pidiendo amor los políticos pidiendo confianza.

Perdidos en la calle están todos los que no quieren estar.
Espiando desde los edificios:
de oficinas de lujo de áticos de lujo desde coches de lujo,
todos los que gracias a los que están en la calle en ella no están.

He roto mis cuerdas de tanto gritar pidiendo ayuda.

Me vuelvo a mi pesadilla dormida pues por serlo
al menos tiene un final cada día.

ENVUELTOS


ENVUELTOS


Nos caeremos de la cama envueltos en un abrazo.
Rodando por el suelo bajaremos a la calle.
Arrimados arrimados murmurarán los envidiosos a su paso.

No respires no comas no duermas.
Sólo abrázame, dime cuánto me quieres.
Miénteme si es necesario.

Abrázame para siempre
pues sabes que en el siempre antes que tú
te estuve esperando siempre.

COMPRAS


COMPRAS


Yon el chatarrero pasa por la vida,
de los otros,
recogiendo corazones rotos.
A peso los paga.
A poco peso.

Los niños descalzos le persiguen mendigando un abrazo.
No hay limosna suficiente para todos.

En el mercado de abastos una mujer gruesa,
muy gruesa,
ha hecho acopio de almas perdidas para cocinar un buen caldo.
Hoy estaban de oferta, es este un buen otoño y abunda la cosecha.
Ha bajado el precio, a nadie ya le importan.
Quien más, quien menos
ya vendió su alma al diablo por pocas razones.

Así que Lusinda, la mujer muy gruesa,
hoy hará su caldo de almas y una crema de lealtades.
Después de todo, las van dejando por ahí.
También se hundió el precio de éstas.
De año en año van perdiendo su valor.

Yon el chatarrero y Lusinda, la mujer muy gruesa,
forman una buena pareja.
Con buen ojo para las gangas y mucha paciencia
hicieron gran fortuna mercadeando desdichas,
revendiendo traiciones,
apostando a la trampa más alta,
regateando verdades,
para luego hacer un buen tejido de mentiras.

¡Llévese hoy este paño, caballero! ¡Hará que le sonría la vida!
¡Compre señora, y se hará con él un traje!
¡De verdadera señora!
¡Apuren, apuren que me los quitan de las manos!

Hoy entre el gentío un niño harapiento y solitario.
No comprende lo que pasa
No entiende lo que ve
No cree lo que oye.

Le echaron de casa sus padres.
¡Por decir la verdad!

No sabe a dónde ir.
Nada es como le enseñaron.
Llora porque todo es falso.
Pero sólo llora él.
Yon, el chatarrero chamarilero,
recoge las lágrimas en una palangana.
Lágrimas de niño desdichado, piensa,
tengo clientes que pagarán una fortuna por ellas.
Para bodas, bautizos, funerales.
Para te quieros de mentirosa.
Para amores eternos.
Para amantes que pretenden ser sinceros.

Yon y Lusinda han abierto sucursal de su negocio en el mundo entero.

Hay lista de espera en cada uno de ellos.

ONLY BLOOD


ONLY BLOOD


Han sacrificado a los terneros más jóvenes:
para comerlos.
Han degollado a los corderos de leche:
qué mala leche.
Han desangrado a los gorrines de meses:
como niños de cuna.
Decapitado a las gallinas:
a estas por culecas viejas.

Todo para el festín de la victoria.
El día de los ganadores:
con razón o sin ella.
La multitud se aproxima en avalancha
para vitorear aplaudir rezar besuquear
al gran triunfador:
merecido o no.

Nadie recuerda al número dos.
Por ser el primero de los perdedores.
Nadie quiere mirarse en el espejo de los derrotados.
Asistir al funeral donde van los fracasados.

Siendo como somos un número infinito
no entiendo a qué se debe este huir de lo evidente.

lunes, 31 de mayo de 2010

RESIDENTES


RESIDENTES


Pasado hace tiempo el ecuador de una amistad que no saltó de ahí
miro hacia atrás y sólo veo humo.
Es la tierra quemada de nuestras confidencias
la que no nos permite volver al punto de partida.

Allí donde te encontré
sobre un banco de la calle haciendo mimo estático:
tu personaje era una musa.
El mío: un mendigo buscando abrigo.

Agarrados a la botella del olvido
cantamos, reímos, no bailamos.
Porque nos tambaleamos.
Por no ser capaces de mantener nuestra vida en pie.

Juntos soñamos con recorrer varias veces el mundo:
tú con tu mimo
yo buscando mimos.
Tú con tu disfraz de los encantos
yo encantado de verte disfrazada.
A sorbos, grandes, nos bebimos la botella y la vida.
Buscando la felicidad que se arrima a la sombra de cada borrachera.

De vivir en la calle fuimos desahuciados.
Internados en un centro para anónimos mayores.
Pero en aquel estercolero de viejos decapitados
perdimos la chispa que cada mañana encendía nuestro día.
Aunque fuera con pólvora mojada.

El engaño de tu postura mímica
y la burla de mi cordura alcohólica
dejaron de ser nuestra razón de amanecer.
Nos limpiaron los chinches y la mugre.
Nos lavaron el cerebro, la razón y el corazón.
Dejamos de ser únicos para pasar a ser unidos:
al grupo al que no pertenecemos.

Hoy he abierto las ventanas del séptimo piso,
ese al que sólo suben los enamorados.
Aunque de quién ya se hayan olvidado.
He querido hacer un último acto de valor
De libre albedrío.
Subido al alféizar he mirado al suelo de la calle:
lugar que fue nuestra morada tantos años.
Y un escalofrío de nostalgia me ha devuelto a ti,
que no a tu lado.

Miro hacia atrás y sólo veo humo.
Humo negro, humo blanco.
Salto al vacío, hago mi último viaje emocionado.
Decido, después de tantos años tutelado,
a dónde quiero ir.

Qué largos es ¡croch!

CERTEZAS


CERTEZAS


Sé que abandonaré este lugar
de zafios analfabetos mediocres.
Que no está hecho para mí.
Ni para ti.

Sé que no miraremos atrás.
Nada habrá que juntos debamos recordar.
Nada que valga la pena un segundo de nostalgia.

Sé que nuestro mundo está ahí afuera.
Que nuestro mundo es el mundo.
Y que no viene de éste.

Quemaremos los días en horas.
En horas haremos lo que otros en años.
Nunca entre nosotros será el tiempo perdido.
Y será más que dos nuestro uno más uno.
Que entre tú y yo hay una nueva lógica matemática.
Mucha química.
Y un fisicismo muy físico.

Sé que no somos ratones para esta jaula cerrada
pero sí albatros en un cielo abierto infinito.
Pincharemos el mapa del mundo con las banderas de nuestra alianza
que desvergonzada e incivilizada
sí que tendrá afán de tierra conquistada.
Echaremos el ancla en todos los puertos
pero será de visita, no guiada y sí fagocitada.

Colgados de un rabo de nube
nos dejaremos llevar por la violencia del viento.
Antes moriremos en el intento que morir de aburrimiento.
Ensilladas nuestras jicoteras
surcaremos océanos y mares.
Venciendo calimas, mar gruesa, tempestades.
Te miraré, me mirarás. No habrá más que decir.
Sabemos que nuestro futuro
está por decidir.

Pasaremos esta vida,
antes de conocerte indefinida suicida,
enroscados en torno a un objetivo:
refulgente, genuino, y común.

Sé que nuestros pactos han sido sellados
antes incluso de haberse redactado.
Que hay acuerdo en el propio desacuerdo.
Que tus razones son las mías
en el sueño de una nueva vida ya reconvertida.
Y guardaremos las historias de amor que nos contamos
en una caja de música,
la mejor Conga Matancera,
al olor profundo de tres habanos,
con amor liados a mano.

Uno por ti.
Otro por mí.
Otro por todas las razones
que nos hicieron encontrarnos.

CANCIÓN DE VERANO


CANCIÓN DE VERANO


El sol de media tarde
sopor de 35 grados.
El motocultor berreando
hora de recoger tomates.
Bailemos el bimbó, bimbó
está causando sen-sasión.
La playa de el Saler:
la arena salada
el agua caliente.
Los niños de colonias unisex
el mismo cursillo de aburrimiento a larga distancia.
El amor adolescente.
El sufrimiento adolescente.
Los abrazos insuficientes.
Los besos robados.
La frustración permanente.
La felicidad cuándo llega.

El camión de bomberos:
de juguete cómo ardió.
Un globo dos globos tres globos
el monstruo de las galletas.
La leche con galletas
las leches sin galletas.
El cinturón del pantalón
de pegar con él.
Los naranjos en flor
las naranjas en el congelador.
El pan con tomate
en la trastienda a escondidas la merienda.
Los recados tontos del niño de los recados.
El refresco con pajita
el helado de chocolate escurriendo por la mano.
Las travesuras con los amigos
a la piscina con las amigas.
Los libros para septiembre:
la amargura del verano.

jueves, 27 de mayo de 2010

CONTRARIOS




CONTRARIOS


Tanto buen hombre en la tumba
Tanto bribón que anda suelto.
Tanto hijo de puta de bares, mercados y fiestas locales.
Tanta hija de puta de traje en traje. Y de cama en cama.

Tanto desgraciado en la calle.
Tanto ladrón de hotel y restaurante.
Tanto muerto de hambre sin pan
Tanto seboso harto de untarlo.

Tanta nacida ya muerta
Tanta plañidera que a funerales de otros asiste.
Tanta luchadora sin suerte
Tanta arrogante sobrada de ella.
Tanta esclava en su casa
Tanta esclavista de esclavas.

Tanto obrero sin futuro ni reino
Tanto empresario tirano de reinos ajenos.

Tanto llorar para nada
Tanto reír por tan poco.
Tanto esperar por la suerte
Tanto la suerte huir de ti.
Tanto soñar con un cambio
Tanto cambio traumático.
Tanto querer ser feliz
Tanta infelicidad al encuentro.

Tanto llorar, reír, esperar, soñar, cambiar y querer
Para pasar la vida por nada.

miércoles, 26 de mayo de 2010

BAJOS FONDOS


BAJOS FONDOS


Los cuerpos de los negros colgando de los árboles como fruta podrida.
Las palizas en los burdeles.
Los asesinados en cuestas y callejones.
Los ciegos pidiendo con los ojos abiertos.
Los niños abandonados robando para seguir viviendo.
La policía corrupta extorsionando siempre a los débiles.

La clase media acosada.
Los negocios abocados al cierre.
Las pintadas amenazantes.
El profesor de escuela apaleado.
El cura siempre a su dios rogando.
El médico con la morfina. Colocándose con la morfina.
Las viperinas murmurando.
El panadero engañando.

El viejo bar a media luz.
El pianista interpretando a Louis Armstrong:
no so wanderful world.

La vocalista sobre un escenario de humo.
Los clientes bebiendo para escapar de la vida.
La prostituta de la mesa del fondo.
Los recuerdos abandonados en las cunetas.
Como los cuerpos.

Olvidar lo vivido para seguir haciendo camino.

EXPLOSIÓN


EXPLOSIÓN

El paso de los elefantes sobre los campos de arroz
ha destruido la cosecha.
Huyen de la gran explosión.
Les acompañan tigres, monos, cocodrilos. Dos periquitas.
Llevan corriendo dos días, muriendo de hambre, sed.
Por el calor, el de la gran explosión.
Pronto llegarán al mar. Allí, se ahogarán.

Ya no quedan hombres. Ni mujeres ni niños.
La gran explosión acabó con todos ellos.
No vino del cielo en forma de cometa errante.
Ni del centro de la tierra como mensajero de las llamas del averno.
Tampoco fue tecnológica.

La gran explosión, la que a todo puso fin,
fue demográfica.

martes, 25 de mayo de 2010

CONFUSSED LOVE

CONFUSSED LOVE


Por fin Fransuá, creyó encontrar el amor.
En el fondo estaba ahí:
en el poso del fondo de un vaso de oporto.
Turbio, áspero, camino del vinagre.

Fransuá abrió la puerta
de su casa corazón y vida
al primer toque de campana.
Tal vez por eso:
el tiempo que llevaba sin oírla.
Fransuá se abrió de par en par.
No permitió, otra oportunidad,
dejarla escapar.

Fransuá buscaba amor,
lo cambió por sexo. Y ni por eso.
Anda el amor siempre perdido en el laberinto de las emociones.
El sexo, a la vanguardia siempre, de las hermosas pasiones.

Se enredó Fransuá como un gorrión en una zarza
tras aquel primer beso de aquel desleal, traidor, infiel y
precisamente por eso,
aquel beso sabría a hiel.

Ya en su edad madura, no se hizo ilusiones.
No fue feliz mientras duró, ni soñó con serlo.
No luchó porque durara.
Tampoco aguantó lo innecesario
Ni se dejó humillar por un mediocre
Pisotear por quien nada vale.

Adivinó el engaño antes de producirse
La mentira en un te quiero postorgásmico
La falsa adulación en el preludio
La huida tras la vuelta de los amantes a la vida
Cuán petite es la petite mort
Qué difícil respirar sumergido en el fondo del deseo
Lo efímero de lo que promete ser eterno.

Juguetea hoy Fransuá con el collar de sus recuerdos.
Disfrutando las evocaciones de todos sus adornos.
No se arrepiente de ninguno.
Tampoco tendría por qué.