domingo, 31 de julio de 2011

PAREDES


PAREDES


Levantaron las variables de la fortuna,
de la mala o buena fortuna,
el muro infranqueable que partió a medias nuestro mundo.
Cuando a medias era lo mismo que en dos.
A un lado entre las rejas yo.
Al otro tú sin rumbo.

Vivo entre claroscuros desde entonces,
entre votos de silencio y de pobreza,
por los infinitos pasillos de la soledad y el abandono.
En un claustro de pensamiento obsesivo y recurrente.

Una mesa y un jergón desvencijado son mi patrimonio.
En la mesa sueño que no vivo en un mal sueño.
En el jergón estoy despierto por miedo a morir mientras dormir.

No curan las heridas de la última batalla con remedios caseros.
Tampoco de curanderos.
No pasa el tiempo que se lleve estos tormentos.
Ni veo el sol brillar con fuerza ni ganas.
¿Sin ganas él o yo?
No hay un solo día sin tormenta.

Extramuros no sé qué fue de ti.
Dicen cuentan hablan esto y lo otro.
Que se te fue la cabeza y perdiste la cartera en una sola apuesta.
Que trabajas de camarera de alterne.
Y alternas de amantes como de pendientes. A ti,
que sólo te gustaban los discretos:
discretos pendientes, desesperados pretendientes,
por las migajas de tu amor a golpes.
A golpes de desprecio.

Dicen cuentan hablan. Siempre bobadas, qué si no.
Entretanto, yo aquí sigo contando los días de cautiverio.
Esperando que un juez, no sé si sobrio no sé si ebrio,
arroje las llaves de mi cárcel por la ventana:
de fuera a dentro.

Dicen que podré salir un día. Ya sabes:
cuentan hablan. Bobadas.
No habrá punto final a vivir en este infierno.
No habrá solución ni remedio que cure el profundo daño
hecho por tanto sufrimiento.
¿Saben los que hablan de qué hablan?
Sólo el enfermo su mal siente.

Cayeron la otra noche algunas piedras,
del muro que conoces.
Afirman unos que alguien quiso saltar,
¡hacia dentro!
Aseguran otros que fue una mujer de muerte herida.
Hay quien jura, no sé si en vano,
que eras tú.
Que al refugio de este monasterio,
prisión de almas desdobladas, acudías.

He aprendido a dudar de todo, a no creer nada ni a nadie.
A no perdonar ni confiar.
Sé que aún me queda entrenamiento para no desesperar.
Pero si así fue, si al encuentro de un remedio te acercabas,
tal vez la extremaunción del moribundo arrepentido,
piensa que el día que lo hagas aquí ya no estaré.

Buscando una libertad que ya tenías,
y una felicidad que es traicionera,
elegiste el sendero peligroso:
de porque soy libre hago lo que quiero,
porque hago lo que quiero sé que soy libre.

Era el tuyo un suicidio vestido de amapola.
¿cómo es que aún no lo ves?:
al final morirás sola.

ROSITAS





ROSITAS


Has engañado a los que no te conocen.
Burlado a los que sí
.
Despreciado a quienes te amaban
Traicionado a tus leales
Desprestigiado tu apellido
Insultado tu sangre.

Defendido a los mezquinos
Luchado con los cobardes
Alzado la bandera de los innobles.

Estando en lo más alto te dejaste caer a los más bajo.
No es de extrañar que hoy nadie te respete.
Quiera hable escuche crea espere. Ame.

A pesar de todo, tuviste suerte:
no hubo para ti ley del talión
no recibiste el daño que causaste.
Aún puedes considerarte con fortuna.

Las leyes son para quienes de ellas se aprovechan.
La justicia para quienes suerte tienen.

viernes, 29 de julio de 2011

MEDIO LLENO/VACÍO


MEDIO LLENO/VACÍO


No te sientas mal por el día amanecido:

otro puto día de frío y lluvia.

Gritos prisas deudas multas recibos impuestos
providencias de embargo notificaciones judiciales
accidentes demandas traiciones de pareja
diagnóstico de enfermedad terminal intoxicación alimenticia
cancelaciones de vuelos inundaciones despido laboral
muerte de un familiar,
querido;
atropello,
en carretera;
atropellos,
estatales;
detención ilegal atentados llamamientos al orden
llamamiento a filas guerras,
de sexos;
guerra,
de los mundos;
terremotos,
económicos;
seísmo,
tectónico.

No te sientas mal por todo y nada:
No lo creerás pero,
siempre se puede empeorar.

SOCKET


SOCKET


Te echo de menos.
Vago por la casa pronunciado tu nombre en voz alta.
Me responden el eco y el silencio. Por ese orden.

Sé que no duró mucho nuestra unión. No hubo bodas de plata.
Tampoco bronce. No hablemos del oro.
No hubo grandes festejos en aquel tiempo. Ni aventuras.
Solo respeto.

No me parece poco.

Sí justo reparto de deberes cotidianos:
yo la casa, tú el jardín y alrededores.

Un tumor te llevó el hígado. El hígado te llevó a ti.
No quedó tiempo para trasplantes.
No queda nada de ti aquí.

Yo sigo con mis tareas, pero
¿quién perseguirá a los roedores?

MALOS TRATOS



MALOS TRATOS


Defiende el abogado a su cliente
porque es inocente.
Aunque sabe que está todo perdido de antemano.
No habrá trato, sí truco.

Ataca la contraria al acusado.
No busca justicia, sí venganza y revancha.

Acosa el fiscal al mismo sujeto, no es por convicción.
Ni por deber. Sí por su interés:
el interés de ganar puntos ante las próximas oposiciones,
para juez.

Desconfía el juez del reo.
Lo mira y duda si es culpable, tampoco inocente.
Éste lo niega pero, ya se sabe:
todo criminal miente.
Piensa un momento, breve, y lo condena.
No lo hace por convicción,
tampoco por las pruebas.
Sí por interés: el personal de condenar para olvidar.
La tranquilidad de dar la razón a la víctima que nunca fue.
Sí lo es desde el momento final de la sentencia favorable:
favorable a ella.
y elimina toda responsabilidad.

Otro hombre a la sombra es otro triunfo del sistema:
corrupto y hambriento de carnaza. De presas fáciles.

Acuden a la escalinata resbaladiza y traidora de los juzgados
las moscas de la mierda, perdón, de la prensa:
otra condena otra víctima vengada otra victoria. Otra justicia.
Otra justicia más justa, sí, es la que nos falta.

Busca la alcachofa de la radio la ministra
y el ojo mentiroso de la cámara.
Busca el voto feminista y el del hombre que no sabe dónde está
ni lo que quiere. Ni por qué va a donde va. Si es que va o viene.
Habla engolada y sonriente:
aquí se ha hecho justicia, afirma.
Barbulla y no tiene puta idea lo que dice. Es su estilo.
Va con los tiempos: prêt á porter de la mentira y la calumnia.
Vota al partido oportunista. Vota vota vota bota bota y hazme la pelota.

Denuncia que al sistema le hace falta. Es por esto que te apoya.
La verdad se fue por el desagüe.
La misma cloaca en que enterraron a la presunta.
Presunta inocencia desterrada.

Las acusaciones, ruido.
Las pruebas, humo.
Arde en la hoguera el inocente.
Baila en derredor todo el sistema.
Henchida está en su trono la reina mentirosa.
Más feliz cuanto más llorosa.

No hay justicia,
sí burocracia vestida de negro.

martes, 26 de julio de 2011

MEDIDAS CAUTELARES


MEDIDAS CAUTELARES


De tanto apretar la mandíbula con rabia,
rabia que es siempre contenida y es por ello que es suicida,
te has clavado los dientes hasta perforártela.

Rabia por lo que te quitaron, te insultaron, te humillaron.
rabia por tener que huir al refugio del bosque,
a vivir entre alimañas y, como un cobarde,
esconderte.

Te llevarán preso si te mueves, si te oyen. Te rebelas.
Si entre sueños despiertas reclamando justicia y libertad.
Justicia y libertad pero, ¿cómo te atreves y blasfemas?

De tanto apretar los puños para el combate,
combate desigual:
tú maniatado, con guantes bien cargados tu contrario,
te has clavado los dedos en las manos hasta atravesártelas;
ya no podrás agarrar tus ilusiones.

De tanto apretar los párpados reprimiendo el llanto,
tanto llover lágrimas que es el llanto del ahogado,
te has clavado los ojos en la nuca para no ver el horror del mundo.
¿Es el tuyo o es el mío?

De tanto endurecer el estómago para soportar los golpes de la vida
te has hecho un agujero que, cruzándote de lado a lado,
podemos ver a su través los restos del pasado que hoy puedes contar.
Si hay dudas, es mejor callar.

De tanto apretar el corazón para que no te lo rompan
se ha convertido en una piedra que te impide sufrir y padecer.
Si fuera necesario, tampoco amar.
Ni a ti ni a los demás.

Tanto mejor:
menos amor, menos dolor.

lunes, 18 de julio de 2011

BIFURCACIÓN


BIFURCACIÓN


La H1 es una autopista que va al cielo.
La H2 dicen que al infierno
pero ésta
esta yo sé que no va a ninguna parte.
Tampoco la primera.

Aún no sé por qué ni cómo vine a parar a este recóndito lugar
atrapado en la interminable caravana de la soledad.
Tengo tantos muertos delante como detrás.

Circulamos, vagamos en realidad,
como autómatas desprogramados.
Completamente ajenos a la utopía del libre albedrío.
Nuestra vida estaba escrita antes de llegar.
El destino definido.
También el principio y el final del camino.

Nada hay que podamos hacer si de verdad queremos.
La libertad es sólo una palabra
Un término inespecífico y letal:
con solo pronunciarlo,
alguien muere.
Tantos han sido los asesinados en su nombre por nada.
Caídos están todos en la fosa del olvido,
tan común,
que nadie ya los tiene en cuenta.
Ni contarlos vale ya la pena.

Sólo podemos decir adiós los que aquí seguimos,
puesto que no nos volveremos a ver,
nos queda despedirnos.

No digáis que me echaréis de menos.
No será cierto.

JARDÍN


JARDÍN


Un pozo sin agua ni brocal,
peces muertos en el fondo.
Diez enanos de piedra sin ojos.
El pelícano rosa,
qué tiempo en que todo era de rosa.
La hierba sin cortar,
tampoco las malas hierbas.
Las camelias sin novia que las porte
La sombrilla tirada por el viento
La ropa tendida que nadie recogió
La caseta del pobre perro que murió de pena y abandono
Las azaleas hortensias begoñas
El abedul magnolio tamariz.
Las ilusiones plantadas,
nunca regadas.

Gusanos y lagartos son hoy los dueños del imperio.

Es tiempo de reconstruirlo todo, pero,
debo elegir mejor el lugar:
aquella no era tierra para sueños.


DEVOLUCIÓN


DEVOLUCIÓN


Antes de partir en tu viaje hacia el nuevo mundo,
nuevo que no siempre es mejor,
pediste las cartas de amor que nunca me escribiste.
¿Será quizás que las perdiste?

No sé si por las drogas
tal vez por tus malos consejeros
pero te traicionó la memoria:
nunca estuve en tus pensamientos.
Menos aún si fueron buenos.

Tan solo puedo devolverte
algún beso robado
unos abrazos olvidados
y una caja de caricias sin abrir.

Nada hay que quiera ya de ti:
no temas por el mal uso del pasado.
Pues ni en éste
estoy interesado.

lunes, 11 de julio de 2011

BANDOS


BANDOS


Cuando la comunidad de estúpidos,
abundante cobarde y agitada,
decida agruparse en la milicia,
sé listo: ¡alístate!
Pues si el tonto con poder es el peor enemigo,
mejor estar con ellos infiltrado.

El cateto endomingado se desliza rápido por la pendiente de la estulticia,
aunque para él descender sea trepar,
y hace cumbre sin esfuerzo en la soberbia.
Cumbre que invertida es el abismo de la ciénaga en que nació,
creció y morirá.
Clava en ella con orgullo la bandera,
que chulesca ondea su idiotez al mundo entero.
Tal es su cortedad: más feliz cuanto más lejos se proyecta
la silueta de su sombra simiesca.

Entusiasmado con sus tontas gestas siempre está,
por esto se vuelve peligroso.
Y mandará que te fusilen si lo cree provechoso.
Debatir con sabios ni sabe ni puede ni le gusta.
Es en las marismas de las ideas donde se atasca.
Lo suyo es el marasmo de la mente obtusa y hueca.
El cruce de navajas con la mirada baja,
preferible por la espalda.

Cuando el ejército de inútiles publique un nuevo bando,
¡quédate quieto!:
tras él vendrá el toque de queda.
Los arrestos a diestro y siniestro,
más estos últimos.
Las detenciones e insultos en la acera.
Los juicios sumarísimos,
que siempre son resumidísimos.
Los finales de una era:
llámala justicia y libertad.

Cuando las llamas del aborregamiento devoren libros y bibliotecas,
¡echa a correr!
Seguirán por las chabolas, llegarán hasta tu casa.
Y te quemarán a ti:
se dieron cuenta de que eras más inteligente. Y lo peor:
que tienes tus ideas.

Cuando la hueste de imbéciles se hace con el poder,
demuestra que la democracia es una furcia malcriada
sobrealimentada titubeante e inmadura.
Pone marionetas de gobierno
Quita mentes privilegiadas que no hacen gracias a la audiencia.
La urna es una gran olla bien podrida.

domingo, 10 de julio de 2011

VOYAGE VOYAGE



VOYAGE VOYAGE


Encaramados a la pata norte de la Señorita de París,
siempre al norte siempre el norte,
trepamos con el aplomo de la iguana hasta la antena más alta.
Agárrame te agarro yo.
Equipo de escalada sin escalas:
arriba, ¡arriba de un salto!
Hoy somos el techo de Francia, my love.
De aquí al mundo.

Amanecimos en Gant sin saber cómo:
hechizo de algún maestro brujo que erró el destino.
Nada importó, supimos aprovechar este cambio de rumbo,
tal vez por esperado.
La historia de la vida de los hombres,
de algunos hombres,
grabada en piedra con el sudor y la sangre de generaciones.
Conquistas, reconquistas, victorias y derrotas,
para rehacerlo todo una y mil veces.
Y acabar siendo lo mismo.
Qué más da
ya corregirá el historiador
los errores de príncipes y reyes.
Ya lo sufragarán los de siempre:
campesinos.

De canal en canal, una barcaza barquilla nos meció
por el barrio de las casas inclinadas
las mujeres torcidas y los hombres distraídos:
clientes.

Venden en sobres de perejil semillas de marihuana:
todo natural. De primera calidad.
La ofrecen junto a bulbos de tierra y fotografías de colores:
todo artificial, lo llaman arte floral.
En algún momento brotarán.
Se supone.

Las camelias granates que te pasearon el día de tu boda
salen a tu encuentro.
Todo un acierto. Nadie lo supo pero,
fuiste en realidad la novia sola.
Habrá que hacer recuento y adquirir buenos ejemplares,
de camelias, de ti no hay pares.
Serán para nuestra tierra lejana.
Los abonaremos con diamantes,
dicen que dan agua para siempre.

Y si infiltrados fuimos en el Rouge de la noche parisina
cómo no hacerlo en los molinos holandeses:
maquinaria zabordada en espera de turistas sorprendidos.
Cruce de épocas, cambio de escenario.
Antes eran para el pan, tan codiciado.
Ahora nadie lo quiere: ni el pan ni el molino.

Fuimos siendo jóvenes adultos.
Hemos vuelto distintos.
Nunca es el viaje indiferente,
si es el viajero inteligente,
ni la historia toca tu piel sin arañarla.
Siempre aquella es desgarrada.
Y desgarra.

Hemos, una vez más y como siempre,
mirado, escuchado.
Y aprendido.
Esto, nunca es suficiente.
Lo sabemos.


EFECTOS SECUNDARIOS


EFECTOS SECUNDARIOS


Si la vida te trata con indolencia
surge el cínico.
Se lo hace con dulzura,
surge el complaciente. Contigo mismo.
Si lo hace injustamente
el rencoroso.
Si te trata con respeto
el considerado.
Si te lo falta
el agraviado.

Si la vida te es violenta
nace el deseo de venganza.
Si te desprecia
surge la amargura.
Si te ahoga
la desesperación.
Si te estafa
surge el ladrón.
Si te engaña
el mentiroso.
Si no te escucha
el egoísta.
Si no te respeta
el agresivo.
Si te roba la ilusión
el desconsuelo.

Si la vida te da amantes
felicidad.
Si te da amor
paz.
Si te lo niega
el vacío.
Si te premia
el vanidoso.

Si te da trabajo
un preso.
Si te lo quita
un derrotado.
Si te ignora
el frustrado.

Si te da poder
el tirano
Si no te da ninguno
el esclavo.
Si te da riquezas
el hedonista.
Si te da poder y riquezas
el extorsionador.

Si te da pobreza
el humillado.

Si te da inteligencia
el pensador.
Si no te da ninguna
el tonto feliz.
Si te da lecciones
el humilde.



miércoles, 29 de junio de 2011

GUASÁMÁM



GUASÁMÁM


Y llegarán los días de gloria.
Días de acumular cosechas en grandes silos
sufragados con los beneficios del éxito.
Días de vino y rosas que hacen olvidar otros días;
en verdad, todos los días.
¿Alguien quiere recordar el tiempo del sacrificio?

Vendrán los días de dudas.
Dudas entre el color verde o azul del nuevo descapotable.
Entre cortinas de lino o seda en la mansión de la sierra.
De si es mejor puertorriqueño o francés el personal de servicio.
Si la ampliación de la clínica se debe hacer hacia el este:
saludemos al sol de mañana;
o al oeste:
¡qué hermosos atardeceres!
Si el yate que nos compramos merece ser renovado.

Los días de dudas existenciales:
¿acaso puede existir una existencia mejor?
Sabemos que no hay infierno en la tierra, pero,
¡qué bien en el cielo vivimos!

Días de una mejor comunicación:
¿qué tal con una nueva plataforma satélite?
De una mejor comprensión:
fundamos los lingotes de oro y ahorremos espacio con ello.
Ah, perdón, quise decir compresión.

De metas más elevadas. De ideas para ser escuchadas:
es cátedra lo que hablamos.
Del respeto de nuestros pares. Palacios de exposiciones:
menos será para nosotros poco;
congresos:
ahí sí que brillaremos;
libros:
cientos escribiremos, todos serán bestseller.
Ruedas de prensa autógrafos largas sesiones de fotos.
La crítica derretida en halagos.
Besos de las mujeres. Y de los hombres…
De los hombres también.
Documentales, coloquios de nuestra carrera y hallazgos.
Biopics de nuestra vida y méritos.
Cómo llegamos hasta aquí. Cuándo surgió nuestra gran idea:
esa que cambió el mundo.
El de los demás y el nuestro.
Dudas de a qué fundación donamos un tercio de la fortuna.

Llegarán días de ensueño:
realidad se hizo el mejor de los sueños.
Tal será nuestro empacho,
que quizás echemos en falta aquel tiempo tan lejano,
ahora me parece extraño,
en que solos tú y yo nos bastamos, nos llenamos,
de paciencia respeto abrazos.
De preguntas y más preguntas:
en la pantalla y el alma,
todas desparejadas.
Como emparejadas estaban tu soledad y la mía.
Esa que no es la soledad del mando. Tampoco la del que está en la cumbre.
Llámala del opositor, y multiplica la nuestra por dos.

Quién sabe si, volviendo la mirada atrás,
añoremos aquel sencillo refugio,
si quieres llámalo nido
si quieres llámalo retiro,
desde el que echamos a rodar el mundo.
El mundo que es solo nuestro.
Donde prófugos valientes austeros,
guerreros contra el desencanto, soldados contra el adocenamiento,
contrabandistas de frontera venezolana, exiliados de embajada,
cuidadores de la sociedad norteamericana,
iniciamos este nuevo camino.
Y fuimos algo más que muchedumbre en mansedumbre.

Tú y yo solos, amor mío.

Quién nos iba a decir que hoy, hartos del estrellato,
de esta vida holgada excesiva acomodada,
íbamos a recordar aquel minúsculo piso donde,
entre la cocina de fantasía,
por imaginada,
y el dormitorio de las alegrías,
por todo cuanto soñamos y transpiramos,
fuimos de verdad felices.
Como pocas veces se puede.

Felices por ser y no ser nosotros.
Por decidir o no querer hacerlo.
Por acertar o errar.
Por ir contracorriente o dejarse arrastrar.
Felices por, al fin, ser libres.

Pero tú y yo sabemos, amor mío,
que a pesar de nuestra ciencia y experiencia,
de tanto hilvanar coser y remendar;
de a todos curar y reparar: tú los cuerpos, yo las almas,
corazones son de quita y pon,
una herida hay que sanar no supimos.
Y es haber, todo este tiempo,
vivido con las familias mutiladas.

Deseamos, soñamos, luchamos. Vencimos.
Aunque tú y yo sabemos que al ganar,
también perdimos.

No te alejes de mi lado.
Sigamos construyendo esta vida que nos dimos.
Hagámoslo por nosotros, lo valemos,
y por los que atrás dejamos,
se lo debemos.
Sabes que a algunos, ya no veremos.

Que las lágrimas el desvelo el miedo,
marquen el camino de una vida que narrarse pudo.
Seamos respetuosos en el recuerdo
Virtuosos en el agradecimiento
Generosos en la compensación.

Seamos dignos, mi amor, de merecerlo.

jueves, 23 de junio de 2011

SENTIRÉ


SENTIRÉ


Cuando las lentejuelas de tu vestido de noche rueden calle abajo
Cuando las plumas de tu sombrero de fiesta
se las lleve el viento de los malos tiempos
que siempre nos aguardan al final de este final.
Cuando rompas tus tacones de hacer sangre
en el adoquinado de la rue St. Germain
Cuando te atraquen de un tirón y te arrastren por los charcos del camino
Cuando la burla y el engaño te abofeteen
hasta perder el sentido de lo que es real o imaginario
Cuando las copas de champán sean la resaca del ayer mal trasnochado
Cuando no te queden joyas que empeñar
ni tu cuerpo sea objeto alguno de interés
Cuando no te queden días felices y no recuerdes si hubo alguno
Cuando hayas enterrado a tu familia,
algunos vivos,
y compartas mesa en nochebuena con tu sombra soledad
Cuando pasen los días de fortuna
y constriña tu arrogancia la chaqueta de fuerza que supone la escasez
Cuando humillada e insultada vuelvas de tu viaje a Sudamérica
sin fortuna sin palmeras sin hacienda
Cuando el baile delirante de todos tus errores
sea el epílogo culminante fulminante a una vida de caprichos
Cuando no quede en tu cuerpo un espacio sin arrugas
y en retirada huya tu hermosura de juventud
vencida por la implacable senectud
Cuando se te congele la sonrisa por los triunfos espejismo
y se rompa como el hielo con los fracasos realismo
Cuando la alegría de la vida regalada
sea amargura por las deudas del pasado
Cuando ya no oigas el canto de los pájaros traidores
y te asfixie el abrazo de los depredadores
Cuando te llegue la noche y no sepas si será esa la última

No sentiré lástima por ti
y sí alegría porque todo ese sufrimiento
me perdí.

sábado, 11 de junio de 2011

LEAVING


LEAVING


Dejaré un día esta tierra que no me vio nacer;
nunca le interesé. Ni a mí ella:
es mutuo el desinterés.

Dejaré esta tierra de pobreza violencia y mezquindad.
Será sin avisar,
para que no me persiga.

Dejaré sin recoger la cosecha:
los frutos en el árbol
el trigo en el campo
las patatas en el barro.

Me iré al anochecer, que nadie me vea.
Será con luna nueva, y caminaré hasta el alba.
Allí donde esté me ocultaré de los rayos del sol,
y los rayos en los ojos del espía.

Escondido en madrigueras de conejo
comeré carne de zorro,
siempre abundante,
bayas y raíces.
No será canibalismo, nunca las tuve.
Menú clásico de aventurero silvestre.

Despojado de todo lo superfluo
caminaré con la ligereza que da saber que no se es.
Nada ocupo en este mundo, nada espero en ningún otro.

Desprovisto de todo plan preprogramado
haré del azar mi guía,
física y espiritual,
y mi aliado.

Seré un pastor del principio de incertidumbre,
pues alcanzar la certidumbre no es la meta, es el final:
nada por descubrir, por hallar.

Dejaré un día esta tierra que no me vio crecer
ocupada como estaba en su cruce de sospechas.
De malas palabras. A veces,
de caminos perdidos.
Lastrada con el peso de la ignominia, la inmundicia.
La infamia.
Gobernada por cuentistas hipócritas analfabetos y tratantes de ganado,
humano.
Administrada por contrabandistas ladrones usureros y prestamistas.
Tierra de persecución al hombre obrero.
De veneración de histéricas, adoración de homosexuales,
adulación de indocumentados, admiración de ateos socialistas y bolcheviques.

Alcanzado mi destino, me sacaré los ojos para no ver tanta miseria,
mental:
la más común y endémica de todas las miserias.
Con clavos encendidos, quemaré mis oídos.
Para no oír tanta soflama mentirosa.
Tanta defensa de la vanidad, culto a la mediocridad,
excitación por la superficialidad y el mercado de chismes,
cuentos y bajezas.
Me cortaré las manos para no tocar los cuerpos que no me pertenecen.
Las cosas que siendo lujosas envilecen.
No hacer trabajos que no ennoblecen.

Aislado, desintoxicado y descontaminado del mundo,
será este el medio para, al fin, ser.
Ser mutilado pero entero.
Ser esencia y pensamiento.
Espiritualidad en la física del ente renovado.
Transmutada de un salto en energía.

Abandonaré, un día, estoy en ello,
esta tierra que no me vio morir.
Ajena a todo sufrimiento, egoísta degenerada y agresiva.

Enterrado al pie de una ladera, bajo toneladas de tierra deslizada,
oigo hablar al caminante. Murmurar y maldecir.
También lo hacen de mí.
A veces me apetece contestar,
sopesado lo que tengo que decir, y analizado quién me puede escuchar,
enseguida se me pasan las ganas.
He dejado el silencio tras mi ausencia,
y la incógnita de qué hubiera sido de mí.

Me pregunto cuándo se escapó el tren de la oportunidad
que hubiera cambiado el destino de mi vida.
Me contestó que quizás ya lo cogí:
¿No fue aquel que partió un día de Matanzas?

jueves, 9 de junio de 2011

DÍA LIBRE


DÍA LIBRE


Qué gran día es este para la historia
no porque haya ocurrido algo importante
sino porque no ha pasado nada.
Vacío de todo contenido
esta es la fecha idónea para historiadores:
en jornadas así se pueden inventar cualquier cosa.
No habrá hecho reseñable que lo refute.

Pasará un siglo y hoy habrá surgido una nueva tradición
Formulado tratados internacionales
Estallado guerras
Vencido guerras,
nadie quiere recordar que estuvo en el lado perdedor.
Descubierto la vacuna total
El día en que dejamos de comer con los dedos
Viajado a Plutón
Localizado el agujero donde hundieron a la Atlántida
El virus de la próxima pandemia
La primera fusión nuclear y además fría
Nacido el siguiente santo expres de la iglesia católica
La fecha milagrosa en que la montaña sí fue a Mahoma
El arranque del movimiento continuo
Nacerá la primera persona transgénica
libre de toda enfermedad heredada o contagiosa
un hombre de dentro a afuera convertido en mujer.

Se llegará hoy al centro de la tierra
y no hallaremos el infierno en ella. Felicidad plena.
Hoy tendremos la nueva boda del siglo
El nacimiento exacto de Cristo:
el cuarto nacimiento exacto.
El nombre del ángel que desvirgó a María
y si era éste hombre o mujer.
Liberada la fórmula de la coca cola
Escrito la más grandiosa sinfonía
Pintado la obra maestra de la pintura
Nacido el más ilustre dramaturgo del siglo de oro
de cualquier siglo de oro.
Muerto el más ilustre dramaturgo del siglo de oro
¿de qué siglo de oro?
Encontrado la mandíbula fósil
del ejemplar homo que reescribió la teoría evolutiva
Hallado restos de vida extrasolar
en una mota de polvo del plumero de la primera dama.
A la cola todas las damas.

Elegido el primer presidente con síndrome de Dawn:
el mejor presidente que pisó nunca la tierra de los infelices.
Hallado el remedio contra el síndrome postvacacional:
Postvacacional postcoital postlaboral postconyugal.
Nada casual, todo normal.

Sin duda, hoy será un gran día para la ciencia:
infusa
La historia:
difusa
La religión:
obtusa
La imaginación:
Profusa
El arte:
Abstruso.

martes, 7 de junio de 2011

ACONTECIMIENTO



ACONTECIMIENTO


Gracias a los que vinieron:
los que vinieron porque quisieron.
Quisimos que así fuera, que nadie quedase afuera.

También a los que no quisieron,
principalmente a éstos,
porque así no nos aburrieron.
Llueve sobre mojado y no estamos para fandangos.
Mejor así lo dejamos.
Los compromisos para quienes viven del gesto.
Del gesto la pluma el reloj la pajarita el bastón el sombrero:
gesto de llevar el bastón enseñando el reloj al ajustar la pajarita y la pluma en el sombrero.

Gracias a los que para la ocasión se vistieron:
atendamos a esta pareja con nuestras mejores galas,
sea porque se lo merecen sea porque nos da la gana.
Sea porque prometen, y tal vez los necesitemos.

Gracias a los de los vaqueros,
saben de mi espíritu rebelde, impulso de aventureros.

Gracias a los que viajaron, y medio planeta cruzaron.
Algunos, parece que aquí quedaron.
A los que surcaron los mares envueltos en su silencio.
Con una sonrisa muda. Callada que no fingida.

A los que tomaron aviones globos trenes catamaranes caballos barcos.
No era su viaje para ochenta días, tampoco de vuelta al mundo.
Aún mejor: la vuelta al abrazo de los queridos lejanos.
¡Qué decir después de tantos años!
¡Cómo no llorar, de rabia, mi hermano!

Gracias a los que nos guiaron los últimos pasos,
esos que son cruciales.
No vayan los contrayentes, en su esfuerzo final,
sentirse desfallecer.
A la lectora hermosa que con hermosa lectura,
de emoción tropiezo suspiro y gallardía,
de orgullo que se rehace y con valor recupera el ritmo que gana el pulso,
al púlpito hizo llorar.
Parecen ya muchas lágrimas, son todas de felicidad.

Gracias a los músicos que impidieron naufragara este barco
con tanta perla salada rodando por la cubierta.
Y reinterpretando nohayquellorarquelavidaesuncarnaval
reflotaron a la platea.
Dividida quedó esta tras el rescate:
oyentes alegres a la derecha, despistados a la izquierda.
Si acaso, algún infiltrado.
Es lo que tiene los intercambios,
cuando son tan interculturales.

Gracias a los abuelos, por ellos se hizo el festejo.
Y a los cuñados pesados. Ellos los que insistieron.

Gracias al vals de Hawley que nos sacó a bailar,
primero tímidos dos, luego envidiosos todos.
Y otra vez la platea dividida, la plaza embravecida:
al centro, salseros caribeños y europeos camuflados.
Valientes como toreros. Largos pases, mucho arte.
De sudor y ritmo. Arte sin lágrimas ni sangre.
Por fin.
En la grada, tímidos españolitos. Apocados de tanta bravura.
Tanta vuelta al ruedo, a hombros en trajes de coral.
Con luces de mar tropical.
Espectadores pasivos tapados con la timidez del respeto.
A estos también agradeceremos su presencia, pues,
¿qué hubiera sido de tanto artista sin público?

Gracias a los de la tierra austera. De moral regia y derecho foral.
Por poner el acento en el idioma correcto:
menos miamol te quiero y más dímelo en el encierro.
Con c de corazón y no s de corasón.

Gracias a los que dejaron la medicación para poder disfrutar.
A los que se medicaron, para lo mismo.
A los que medican, también por esto.
Que en toda la sala rebotaban, las risas de la mesa al fondo derecha.
¿Bebieron o se fumaron algo que en el menú de los demás no estaba?
A la mesa de los elegidos.
A la de los niños. Qué son, sino adultos comprimidos.

Gracias por los collares, brazaletes, colgantes.
Salvo que sean para colgarnos.
A las ropas de encaje:
otra excusa para quitarlos.
Gracias por las gemas, los billetes, los viajes.
¿Será una indirecta acaso, para decir vete y por aquí no vuelvas?

A los que huyendo del frío, buscaron aquí algo de calor.
A los que con el corazón frío encontraron, quizás, algo de amor.
¡Gracias a la televisión, por hacer de este acontecimiento indiscreción!
¿A quién se le ocurrió la idea, de no querer al mundo contarlo?

Gracias por venir. Más aún por marchar.
Gracias por ser. Y estar.

domingo, 5 de junio de 2011

DE QUERIDOS AMIGUITOS

DE QUERIDOS AMIGUITOS


Andaba yo algo afásico, un poco agnósico
y en pleno trance apoptósico
cuando surfeando por las olas de un temporal inconcluso
varada en una playa urbana te encontré.
Y aunque no nos conocíamos,
disconformes con la ausencia el uno del otro vivíamos.

Sonriente expectante y aunque vigilante confiada
iniciabas el siguiente capítulo de tu profundo cambio.
Escribiendo los primeros versos de tu vida hecha un poema.
Acaso un poema como el mío.

¿Hola dónde vas quieres ir donde yo voy?

Aclarados los puntos cruciales,
concretamos la alianza de proyectos y objetivos.
Sellamos el pacto de metas y destino
siguiendo, sin embargo, cada uno su camino.
Pero esta vez al mismo paso y, cómo evitarlo,
bien cogidos de la mano.
Ya tú sabes: empatados.
Ya yo sé, enroscados. En una helicoidal mil pies.
Tú subiendo 3´ - 5´. Yo bajando 5´- 3´.

Observador atento, pronto vi qué grande eres, Migdyrai,
ignoro si podré volar contigo. Igual altitud y ritmo.
Sorprendida, respondiste lo mismo.

¡No te escapes! ¡No me escapo!
Seamos clásicos, que ya somos contemporáneos.

Intercambiando las llaves de nuestro corazón con cerradura nueva
invadimos cada uno el hábitat del otro.
Ese lugar recóndito al que a veces se accede sin permiso.
No fue el caso. Nada hicimos sin el otro quererlo.
Nada que no fuera querernos. Dejarnos llevar por la corriente
apresurada o tranquila
de sucesos.
Pronto nos copiamos las recetas magistrales,
esas para ocasiones especiales.
Tú me diste oxitocina, yo te la devolví convertida en dopamina.
Abrazada con largas cadenas de endorfinas.

Turquesa es ahora esta metafase.
Embullados como estamos en nuestra agitación mitótica.
¿Te sobra alguna guanina?
Te la cambio por diez citosinas.

Anclada a mi membrana plasmática
inyectaste tu ADN contestatario.
Inconformista y contrarrevolucionario.
Medidas de contención y agitación.

Combinados tu ARN y el mío
se fundieron las mariposas de los cromosomas
en un solo suspiro.

No estamos aquí para pasar el tiempo
pero sí haremos que el tiempo pase al paso que queramos.
Llenándolo de sentido y contenido.
Y no será necesario fugarse a Madagascar.

¡No te escapes! ¡No me escapo!
Seamos clásicos, que ya somos contemporáneos.

La voluntad de ser tú misma te trajo a este lugar.
Un dieciocho de enero, nada menos.
Hasta mí la necesidad de no querer hacerlo sola.
Y si todos sabían cuán inteligente eras, Migdyrai,
ahora que a mí me elegiste,
ya ven que mucho más.

No se detuvo el tiempo en aquel tiempo.
Hemos ido venido construido conquistado. Amado.
A días llorado, pero no por culpa del otro.
Hemos hecho, deshecho. También rectificado.
Caminado a saltos, tropezones. En suma,
hemos vivido.
Qué somos sino dos personas y un destino.

No nos sentiremos culpables de arrastrar aquí
a todos los que están. Pues ya sabemos que sí son.
Como también son los que no están:
Margarita, Raudilio, Hilda.
Y ese otro millón de queridos amiguitos
que tú tienes repartidos por el mundo.
Que sois muy expansivos los cubanos
y la isla hace ya varias revoluciones que se os quedó pequeña.
A todos damos gracias. Que para algo fuimos bien nacidos.

¡No te escapes! ¡No me escapo!
Seamos clásicos, que ya somos contemporáneos.
Es por ello, ¡nos casamos!

Terminará el sol hoy su tango diario
como todos los días pero más arrebatado.
Cerrará la noche este prólogo breve de la larga novela
que por escribir nos queda:
a cuatro manos, párrafo tú párrafo yo.
Romántica tú quieres,
de aventuras yo busco.
No serán nuestros próximos cien años, de soledad.

Liberados del lastre que llaman mediocridad
apostado hemos con el as que somos en la manga del otro.
Jugado pues con ventaja esta nueva partida
de la vida que comienza cuando otras ya terminan.
La experiencia del adulto en la ilusión del niño.

Tu mirada aprendizaje en un tiempo escéptico yo envidio.
Mirada que es serena yo codicio.
Nuestras manos temblorosas se calman cuando están emparejadas
y nos pasan los momentos envueltos en abrazos y en silencio.
Para oírnos lo que tenemos que contarnos
es mejor quedar callados lo sabemos.
El gozo intelectual de estar atentos,
y escucharnos.

Seré tus ojosa a falta de espejuelos.
Tu consejo en este mundo hostil mundo nuevo.
Serás la paz que necesito en los días de tormenta.
De tormento.
El consejo en este mundo hostil mundo nuevo.

Seremos lo que queramos buscamos merecemos.
Capítulos de entregas, por entregas.
Entregados.

¿He dicho ya que nos casamos?


jueves, 5 de mayo de 2011

TRANSITORIO. INTRAHISTORIA.




TRANSITORIO. INTRAHISTORIA.


El día que murió paquito el chocolatero
los exiliados abrieron sus mejores botellas.
De champán. Cuando todo el champán era champán.
El cava fue un invento posterior, producto de la obsesión reguladora
que puso cotos y cuotas al mercado.
Pero no nos adelantemos que esto viene después.

Se fue el dictador como suele la mayoría:
de viejo, en la cama y con honores de estado.
Y una caravana de recelosos exaltados padeciendo en la calle el tormento.
Salieron de sus ratoneras los comunistas, los ateos, los maricones.
Los periodistas, los que se dicen librepensadores.
Luchadores todos por la libertad y la justicia
desde el fondo del armario y ajenos al lugar de los hechos.
Que por algo hecho se escribe con hache de hacha:
lo que no corta mata, no te hace más fuerte.

Algo se agitaron las catacumbas donde se ocultan enterrados
los caídos por dios y por la patria.
Aquel amago de seísmo pasó rápido:
a los muertos mejor no preguntarles.
Siempre tienen algo que reprocharte.

Enfervorecidos los ciudadanos, se les llenó la boca de babas
coreando democracia democracia. Y una vez terminado el primer porro
se arrojaban a la calle gritando libertad libertad sin ira.
Hoy todos saben que la libertad se escribe con ele de luto.
Los valientes tienen que morir para que los cobardes la disfruten.

Aún no había salido del horno la tarta
cuando alguien nos colocó los muñecos de la boda.
Y a la parejita glotona le explotó la boca de nata
sin pronunciar palabra. Y hasta hoy,
que no hay dios que les entienda. Pero sí quién les mantenga.
Será que dios también fue enterrado el mismo día que el caudillo.
Vamos a ser modernos, a partir de hoy todos ateos.

Los cantaautores son setas de temporada, y en aquel tiempo
hubo una buena cosecha.
Germinan bien antes y después de las revueltas. Nunca durante,
entonces se esconden.
Gustan alimentarse de inmundicias ajenas.
Era de esperar que en todo ese detritus
apareciera un nuevo parásito,
desconocido en tierra desde los años treinta:
el político de partido.
Apareándose sin control anti plagas, nació una nueva especie
de partido en cada manzana. Para podrirla.
¡A las urnas todos a una, que esto es la democracia!
Votad, votad. Entrad a votar. Salir botando, lacayos.

Enraizaron con fuerza las especies alóctonas.
Y como tales se hicieron con el territorio
desplazando a los autóctonos.
Los defensores del pueblo recuperaron su trono
tras cuarenta años de ausencia. Donde dicen que lucharon
en la clandestinidad. Tanto que no se les vio.

Heredaron una tierra bien regada con las lágrimas de la represión
en cuatro décadas de rotura.
Las ansias de cambio explotaron sin remedio,
constreñidas en la botella de los deseos:
la copla se hizo rock
se desnudó el cine de sotana y Marcelino
se cubrieron las calles de pancartas y las paredes de siglas
engordaron los guateques hasta hacerse discotecas
las monjas, lesbianas
los curas, laicos
los militares, trofeos de aparador
los maestros, héroes
los políticos, necesarios magníficos,
símbolos del cambio materializado.

Alguien quiso ver en nosotros el ejemplo del mundo.
Sin duda, borracho o ciego.
En pocos años, hipervitaminada y bien alimentada
nació una nueva casta de preclaros sin prejuicios ni reparos.
Con camadas cada vez más numerosas
y rozando la total supervivencia.
Vástagos sanos y hambrientos a los que alimentar con pan de pueblo.
Del pueblo.
Y huevos gallinas conejos gorrines corderos.
Todo el producto de la huerta y el género que haya en la bodega.

Entretanto el populacho seguía con sus demandas de casa y de trabajo.
Se volvió exigente, qué carajo.
Así las cosas, la casta hizo del ataque la mejor defensa:
redactaron nuevas leyes normas regulaciones ordenanzas.
Todas con afán de protegerse y perpetuarse.
Que el enemigo no vive allende nuestros mares, sino en casa.

Para aún más debilitarlo, inventaron impuestos tasas multas.
Robaron la calle a los ciudadanos y pusieron precio a su uso.
Más policía, vigilantes, funcionarios, guardas.
Entre votación y votación, un ejército de paramilitares fue cebándose.
Otra vez del pueblo y contra el pueblo.
Mercenarios por un buen sueldo.

Como suele ocurrir con los farsantes,
al tiempo que la casta se blindaba ante el enemigo, de casa,
puertas abiertas al de afuera.
Así entraron en paseo militar los nuevos conquistadores:
eso que llaman los mercados.
En apenas una década se hicieron con el botín de los recursos,
pocos,
y el control de los servicios. Todos.

Juntos el nuevo ejército la casta y los mercados,
se han comido la tarta con las manos.
Dejaron los muñecos, se divierte el vulgo con ellos.

Gobernar siempre es un ejercicio de despotismo.
La casta necesitó su propio imperio:
dividieron el territorio en reinos.
Crearon nuevas facciones en su ejército. La de los técnicos,
asesores consejeros comisarios directores jefes de servicio.
Guardaespaldas, que la casta tiene las espaldas muy anchas.
Cada uno con su estandarte al cuello, que aquí y ahí somos distintos.
¿Quién nos ha llamado hermanos?
Si hay que repartir los gastos, buenos vecinos.

Ascendió de categoría la casta, saltó de la oficina a la corte.
Ahí se convirtió en nobleza. Dio rienda suelta a sus necesidades:
nuevos carruajes para visitar los reinos
muebles cuadros tapices para vestir la corte
fiestas caza chaperos putas para aliviar tensiones
pieles drogas joyas dinero en bolsas. Viajes en una nueva clase;
la clase casta.
Y para disimular la orgía, sacamos a los muñecos.
Flirtean con nobles y plebe, y tienen hijos casaderos.
Las bodas de príncipes entusiasman a los vasallos,
los casaremos por turnos de conveniencia.

Si la cosa se pone fea, de cuando en cuando elección.
Entretanto, prohibición:
no se puede decir, no se puede hablar, no se puede hacer.
Al que no obedece, persecución.
Ahora ya no nos siguen los grises, los hay de todos colores.
Ventajas de la modernidad.

Ahora cierran salas periódicos locales bares.
Endurecen las leyes, inventan alguna nueva;
que la plebe sepa quién manda.
La casta se ha hecho nobleza. La nobleza, realeza.
Reyes son del engaño.
Los ciudadanos, villanos. Súbditos en el desengaño.

Han pasado las décadas desde la noche más larga,
esa que escribió el tirano.
El sueño de la libertad, se ha escapado.
Antes controlaba la policía, ahora la tecnología.
Sin que nos diéramos cuenta, bajo su mando están las administraciones:
interior justicia economía educación trabajo defensa.
Todo pertenece al estado. Como antaño.
Y a éste sirven y protegen. Del pueblo indisciplinado.
Como antaño.
Democracia es la gran farsa, donde la casta hace lo que le viene en gana
teniendo la mejor coartada: así lo exige la mayoría.
La mayoría manipulada.
Y todos acorralados.
Como antaño.

Vamos perdiendo lo que ganamos. Volvemos a los tiranos:
si antes había uno, ahora los hay a puñados.

Se hace preciso otra revolución, pero a falta de referentes
no encontramos por qué levantarnos.
Con el tiempo y la ausencia de convicciones, nos amansamos.

¿Ha quedado algo de lo que soñamos?

domingo, 1 de mayo de 2011

PINTURA


PINTURA


Hoy he pintado una ventana:
encarnada colorada roja.
Ha quedado muy mona. Con cortinas y todo.
La he pintado en la pared de esta celda de tristeza:
un día de estos me escapo.
O me fugo o me tiro por la ventana,
todo vale con tal de salir.
De la cárcel de la memoria. Allí donde miro,
hay un recuerdo que no quiero.

Al fondo he pintado un mar. Con barcos a la deriva
y olas en retirada.
También alguna botella
con su mensaje escrito en tinta invisible.
Para que el que lo encuentre rabie.
Avisos para navegantes
Sirenas con el alma en pena
Piratas de armas tomar. Ladrones en definitiva.
Nubes en tonos grises, será porque viene tormenta,
y un sol tímido que no se atreve a salir.

Cuando salga tengo previsto hacer justicia
dar a cada uno lo suyo. Se lo merezcan o no.

Al panadero harina, para que se embadurne la cara.
Al electricista enchufes, quiero que me coloca a la hija.
Al butanero cerillas, para que suba las bombonas volando.
Al domador vaselina, y encerarlo en la jaula con cuatro hambrientos leones.
De sexo.
A la policía condones,
¡qué es eso de jodernos a todos sin tomar precauciones!
Al juez una vara, para medir sus errores.
Al pastelero nata, que empiece a tratar a su mujer con dulzura.
Al médico sus medicinas pruebas y enemas.
Al maestro una nueva escuela, tiene que aprender a enseñar.
Al cura una minifalda, veamos dónde esconde sus vergüenzas.
Al escritor papel, higiénico. Si todo lo que escribe es mierda.
A los cotillas una corneta. Metida en la oreja del revés,
y soplar con fuerza a ver si revientan.
Al tabernero modales, no es cada cliente un borracho.
Al borracho compañía. Que hable más que la botella.
Al suicida tiempo, para pensar en qué pierde y quién gana.
Al carcelero pena. De seis años y un día y que aprenda
qué supone vivir entre rejas.
Al reloj cuerda, para que no nos falte el tiempo.
Al escultor madera, necesita ablandar ese corazón de piedra.
Al pintor modelos. Menos pintarlos y más seguir el ejemplo.
A las esposas besos, que sientan que son amadas amantes.
A las amantes anillos, y valoren el compromiso.
Al maltratador una nueva infancia. Ahí es donde se rompió.
A la maltratadora, también.
Al ladrón oportunidades. De ser una persona mejor.
Al compositor musas. Que nunca pare la música.
Al intérprete partituras. Para lo mismo.
Al triunfador derrotas. Que aprenda lo de un fracasado.
Al fracasado triunfos, éste ya ha aprendido bastante
qué significa andar corto de suerte.
Al banquero deudas, que conozca cómo vive el resto.
Al político lealtad. Que valore esta novedad.

Al mundo entero un billete. Sólo ida.
Para que empezando en otro planeta de cero, esta vez sí lo hagamos perfecto.

viernes, 29 de abril de 2011

RONDA


RONDA


Di hoy una vuelta por nuestros bares de cañas
lugares entre especiales y familiares que frecuentábamos
cuando queríamos huir de nosotros mismos
fingir que éramos felices el uno en compañía del otro.

Bebíamos hasta emborracharnos para evadirnos de las preocupaciones
escapar de las ataduras del mundo.
Imaginar que éramos libres
soñar con que nos queríamos y éramos correspondidos.
Pedíamos una ronda tras otra, y el entusiasmo iba en aumento.
Rara vez nos besábamos:
sin duda un aviso al que no estuvimos atentos.
Tanto pensar en proyectos,
descuidando que el más importante debió ser el nuestro.

En uno de los locales me encontré con tu antigua amiga,
la corista. Otra artista, como tú,
de la insinuación y el engaño.
Apenas pudo articular palabra
hasta arriba como estaba de rayas.
No preguntó por ti, ya nadie lo hace.
Saben que te fuiste tras un comediante
que aparentado ser un gran empresario,
del teatro de la vida,
resultó ser un farsante.
Encontraste a tu media naranja, no obstante.
O eso creías, porque resultó ser tu medio pomelo
cuando también a ti te dio camelo.
Aun así, el uno para el otro.

Te habrás enterado de que me he mudado de barrio.
Que ahora vivo en una zona más despejada,
libre de aires viciados y lluvias tormentosas.
Tengo un trabajo nuevo.
Dejé la gasolinera donde tú me metiste,
a aquella le prendí fuego,
y ahora construyo sueños.
Otros los llaman casas.
De momento en ellos la gente vive feliz
Aunque no me hago ilusiones
sé que en cualquier momento
todo se echa a perder.

Yo me he vuelto a casar,
con una mujer hermosa.
De cuerpo y mente.
Aquí sí que tuve suerte.
Tenemos un niño precioso
ese que tú no me diste
porque eras demasiado egoísta
para dar un grito por nadie.
Dice que quiere ser arquitecto.
Los tres somos un equipo perfecto.
¡Tenemos un montón de proyectos!

No te he dicho que ella cura almas.
En esto es la mejor que conozco.
Y sabes que yo no hablo
si no es por experiencia propia.

No fui al funeral de tus padres.
Cuentan que murieron de viejos.
Yo sé que fue asesinato:
tú los mataste de pena y de sufrimiento.
No creo mucho en la justicia
menos si tiene que ser divina
pero merece tu caso excepción.

A mí la vida me dio,
todo,
más de lo que me quitó:
tú.
A ti te quitó,
yo,
más de lo que te dio:
nada.



jueves, 28 de abril de 2011

CLASIFICADOS


CLASIFICADOS


Leyendo eso que dejas escrito en el buzón del mundo
he intentado adivinar lo que pensabas:
vaya cosas más tontas que no interesan a nadie.
Leer es lo que cuesta, demasiado trabajo para no entender nada.
Tampoco tú.
Momento sublime de comprensión:
saber que da igual lo que digas porque nadie te escucha.
Nos ahorraremos el esfuerzo de la conversación
dejaremos esto de comunicarnos para mejor ocasión.
Colgaremos una pancarta que diga: se hablan idiomas.
No diremos cuáles para que nadie se entere.
No vaya a pasar algún extranjero perdido
y buscando compañía nos joda el silencio.

Qué nos importa la vida de los demás
si nosotros no le importamos a nadie.
Ríndete, el momento de replegarse ha llegado.
Cuelga el uniforme de soldado descarriado y contestatario.
Acata las órdenes del sistema.

miércoles, 27 de abril de 2011

DESTINO


DESTINO


Acabó un nido de ametralladoras con el hijo de los marqueses.
No está claro si era de los guardeses.
Qué más da que da lo mismo si el hijo ya está enterrado.

Se alistó voluntario, del lado de los buenos en la gran guerra.
Creen los voluntarios tener siempre a su lado la verdad.

Joven apuesto licenciado bien plantado
entusiasta leal comprometido.
Valiente y decidido.
Un ejemplo de persona una joya de hijo
una envidia de novio un lujo de marido.
Educado deportista sin vicios. Chico sano.

Carne de cañón. Un paso al frente.
Al frente el primer día de su corta vida de soldado.

Se le pasó por la cabeza hacer carrera en el ejército.
Los licenciados ascienden rápido, le contaron.
Se le pasó por la cabeza justo antes de que una bala
le pasara por la cabeza, y la estallara.

Todo lo que estudió aprendió vivió disfrutó, sufrió,
quedó esparcido por el barro rojo sangre.
La vida y los recuerdos entre caracoles sapos y hormigas.
Nutrientes al fin y al cabo que disfrutaron bichos hambrientos.

Nada dura para siempre ni nada se pierde.
Nos alimenta la tierra y luego la alimentamos.
No es nuestra madre, somos hermanos.
Hermanos de sangre.

Hoy es un nombre en una larga lista de caídos.
Caídos por la libertad, por la justicia, por la paz.
Qué ironía.
Si antes era único, ahora es uno más.
Nada es tan igualitario como la muerte.
En ese silencio, todos idénticos.



FUTURO


FUTURO


Sobreexplotación de los recursos
Deforestación incontrolada
Esquilmado de caladeros
Contaminación de las aguas
Envenenamiento del aire
Lluvia ácida
Fugas radioactivas
Calentamiento global
Desertización de la tierra
Agotamiento de los acuíferos
Destrucción del hábitat
Explosión demográfica
Holocausto medioambiental
Extinción de las especies:
sexta extinción.
Guerra relámpago
del homo contra su entorno todo.
Hambruna
Genocidio
Colapso social
Hundimiento de la civilización
Adiós al homo hidrocarburo.
Fin.

Principio.
Contaminación negativa del aire
Lluvia limpia
Recuperación de las aguas valles y montes
fauna flora mares y bosques
Nuevas especies
ningún mono entre ellas
ningún homo entre ellos.
La vida se abre camino
La vida por delante.
Nuevo futuro.


martes, 26 de abril de 2011

MARY MARY


MARY MARY


Mary cruza la calle con prisa:
se hace tarde se hace tarde.
Cita a las siete con su compañero:
caballero silencioso ausente.
Tarde de cine, ya se verá si es de película.
Película de desventuras, como a él le gusta y a ella le aburre.
Mary accede y cede, como siempre.
Hace tanto que no le ha visto sonreír
que por él todo lo puede.

Lo conoció hace tres años, en una feria de muestras.
Ella se mostraba, él curioseaba.
El trato fue instantáneo, al primer golpe de mano.
Yo te amo ¿tú me amas? Pues nos vamos.
Aquella noche la pasaron en un motel de carretera:
poca conversación muchas risas cerveza de lata.
Nada de condones. Todo natural.
Después de tantos años de búsqueda
ya iba ella a rendirse.
¡Lo mío no son los hombres! Decía.
Cambió su suerte cuando él la miró con avaricia.
No sabía que era para mal.

Enseguida se mudaron a un piso compartido.
Compartido por ambos, porque él
pronto se convirtió en su compañero. De piso.
Mary ilusionada no quiso darse cuenta.
Le bastaba su sonrisa, la de ella,
porque él la perdió aprisa.
Mary lo resolvía con imaginación:
imaginaba que iban a bailar y él la llevaba
como un pájaro a una rama.
Que era él un marinero, fuerte y apuesto,
y le contaba increíbles historias de aventuras,
ahora sí,
de sus largos viajes por el mundo.
Que era cierto un amor en cada puerto
y ese amor siempre era ella.
Que eran felices y no podían estar el uno sin el otro.
Que tenían la vida por delante
y un bello pasado por detrás para con nostalgia recordar.
Que era su amor eterno y perfecto.
¡Imaginaba tantas cosas hermosas!

Miró el reloj, las siete treinta.
Otra vez se ha vuelto a retrasar, pensó.
Le llamaré, pero no le reñiré,
que el enfado le dura varios días y a mí la pena media vida.

En el móvil un mensaje:
te dejo. Avísame cuando empaquetes mis cosas.
Mandaré a alguien a por ellas. No me acoses
y olvídate de mí.

Mary cayó en la acera, pero fingió que se sentaba.
Tacón roto vestido manchado medias rotas.
Móvil hecho añicos. Su corazón, también.
Mary, al igual que los que han sentido el ahogo del abandono
antes que sola
prefería estar mal acompañada.



lunes, 25 de abril de 2011

CONVULSIÓN


CONVULSIÓN


Arden las plazas en las capitales del mundo:
rojas amarillas blancas azules. Qué más da.
El color es lo de menos si el descontento es lo demás.

Se agitan las juventudes cuando ya les han robado su futuro.
Estudiantes por una carrera inútil
Profesionales por un trabajo inexistente.
Voluntarios todos en la oenege de las causas perdidas:
tantas que faltan manos para ser atendidas.

Quema las calles el fuego de la ira y la desesperación.
Contraatacan los antidisturbios,
eufemismo progresista y posmoderno para no llamar a las cosas
por su nombre: represión.

Apoyan la policía y el ejército del régimen.
Se doblega siempre al régimen el ejército que nace del pueblo
para ello escribe y mata con su propio código de adhesión y sumisión
que no pueda salir ni pensar ninguno que entra.

Rebotan disparos en las paredes, estalla la revuelta:
revueltos están los que protestan
ordenados siempre los que callan, acatan las órdenes, defienden,
al régimen:
tiranos ladrones psicópatas pesebreros. También algún usurero,
prestamista a dos bandos que con el dinero robado de los débiles
financia las armas de los fuertes.
El dinero es lo primero, quita y pone guerreros.

Perseguidos, encarcelados o muertos,
al final los revolucionarios siempre guardan silencio.
La ley del fusil es más fuerte que la ley de la gravedad.
Como graves son los acontecimientos que suceden al levantamiento.
Pero todos pierden cuando los oprimidos que se amotinan
terminan encerrados. O enterrados.
Significa que ahí no se hizo justicia.

Cuando la muchedumbre se agiganta
sólo hay una oportunidad para el éxito:
esa en que de los fusiles no sale plomo,
sino claveles.
El momento en que el pueblo que viste de uniforme
toma conciencia de cuál es su sitio y aliado.
A quién debe defender y proteger.
Y de quién.
Cuándo el superior no merece ser obedecido
y es al pueblo al que hay que custodiar de otro tirano.

Sólo entonces la revolución se hace carne
y no sangre.

domingo, 24 de abril de 2011

REFLEJOS


REFLEJOS


No busques la verdad en los ojos de la gente
Eso que llaman el espejo del alma que es el espejo
del corazón que es el espejo de su pensamiento que es
el espejo de sus emociones.
Con tanto juego de espejos no la encontrarás.
Natural.

Son las personas un laberinto de reflejos.
Una colisión de imágenes en el infinito viaje de la luz
hacia un observador distante,
seguramente desinteresado,
que no entiende una información en exceso comprimida.

No busques saber en la mirada de la gente.
Tanto juego de reflejos es un juego de engaños:
quién ve más pareciendo que no mira.
Quién oculta más simulando no hacer trampas.
Quién miente más y mejor hasta aparentar una verdad.
Quién se esconde tras el espejo:
le miras creyendo que eres tú te confías has caído.

No busques ayuda consejo amistad. Compromiso.
Menos amor.
Encontrarás lo que no esperabas:
efímeros destellos totalmente vacíos de verdad.
Llenos de egoísmo y vanidad.
Acostúmbrate a vivir entre mentiras.
Si te dejas llevar por la buena vecindad
verás qué pronto te acostumbras.

Con algo más de tiempo te camuflas
y ya eres uno más.
Sé bienvenido a nuestro grupo
ya ves que, aquí,
somos, de verdad,
una gran familia.


LA CAJA MÁGICA



LA CAJA MÁGICA


El grupo de candidatos a la presidencia de la nación
elaboró un plan estratégico para ganar las elecciones en la primera ronda:
pasar todo por alto.

Con el dinero acumulado del tráfico de esclavos,
esclavos con salario vacaciones seguro médico
hipoteca recibos multas facturas impuestos y, esto lo mejor:
convencidos de ser libres aunque esclavos,
se pagaron primas al creciente voto abstemio.
Abstemio por abstención.

De ese golpe de efecto ya se ganó un cuarenta y tres por ciento.
Sin duda, el ciudadano ha aprendido a poner precio a lo que vale,
vale su voto,
y no dar gratis su apoyo pues nada se valora lo que nada cuesta.
Otorguemos justiprecio a la entrega del poder en cuatro manos.
Y no se sabe por cuántos años.

Para quienes no se venden por nada,
dicen,
si bien en estos casos lo que falla es el desajuste
entre el montante de la oferta y la pretensión de la demanda,
se ideó una opción alternativa:
coacción.
De peor imagen pero mucho más barata. Y efectiva.
Ya lo dice el refranero: bala o plata.
Bastaron unas pocas visitas de desconocidos a deshoras
para enfundar las ansias combativas de otro seis por ciento.

Cuarenta y nueve y rozando el éxito.

El otro dos por ciento faltante se dedujo de un repentino y misterioso
episodio de desapariciones colectivo.
Hay quien cree que zarparon a Sudamérica buscando trabajo
otros en China a por familia numerosa
en Nueva Zelanda proximidad
en Europa alegría y juventud
en países comunistas libertad
en África prosperidad.
¿No partieron de África las siete hijas de Eva?
Volvieron pues a las raíces.
Algunos pensamos que están en las raíces,
bajo las raíces de los árboles del bosque.

Llegado el día de autos
la nueva junta de gobierno celebró su victoria
anunciando profundas reformas.
Siempre las reformas son profundas
desde el punto de vista del sujeto reformado: llámese pueblo.

La primera, se acabó ese despropósito llamado democracia.
No más elecciones libres ni más voto cautivo,
que falta sincronía. Solución:
cautiva queda la elección.
No más libertad de prensa. ¿Qué es la prensa sino
una gran mordaza? Libremos al pueblo de esta carga.
Tampoco parece necesaria la libertad de expresión:
el sentir general será el del individuo. ¡Qué mejor conexión!
Toda la ciudadanía estará representada en un solo partido
que gobierne trabajando para el pueblo sin el pueblo.
Nada nuevo, esto es cierto.
Juntos, pueblo y su gobierno, se emplearán sin descanso
retribuciones extraordinarias ni beneficios salariales.
El libre mercado estará sujeto a regulación.
Lo contrario será libertinaje.
No más dividendos empresariales en manos de ejecutivos sin escrúpulos.
Mejor para el pueblo que vayan al partido.
No más clases sociales, con especial atención a las pasivas:
serán eliminadas como piojos
en beneficio de una sola clase productiva.
Se acabó vivir de los demás. Quien no sea rentable está de más.
Los recursos naturales de la nación son.
Y el gobierno único administrador.
Queda nacionalizada toda empresa extranjera.
La nacional ya lo está por definición.
Desaparecen los sindicatos de trabajadores la propiedad privada
las asociaciones de todo tipo, en especial las culturales:
para trabajar mejor la fuerza bruta.
No será este un lugar para aburguesados intelectuales,
vagos y alborotadores. Viciosos del pensamiento libre.
Terroristas de la palabra y proselitistas de la sublevación
voceros de la libertad e instigadores de la igualdad.
Recomendable la adhesión al partido que es también su defensor.
Justo administrador de la propiedad:
repartida en capas de abono sobre las capas sociales.
Todas germinarán en el mismo sustrato. Incluido el misticismo.

En una segunda andanada de cambios necesarios e importantes,
para la nación y el partido,
los vínculos familiares serán reorganizados.
A fin de mejorar la higiene mental de nuestro pueblo,
padres hijos hermanos abuelos serán agrupados por comunidades
generacionales. De labor.
Las relaciones familiares como hoy las entendemos
son enemigas de la productividad y la paz social.
Generadoras de grandes conflictos internos y de lazos
que no son sino un freno para el desarrollo del estado.
Clasificada por categorías de rendimiento
la sociedad será realojada en aldeas de trabajo
y el contacto entre hombres y mujeres vendrá planificado
por un comité de expertos que programarán calendarios
de acuerdo a las necesidades demográficas del país.
Será obligatorio un alumbramiento por pareja fértil
ya preseleccionada. Y el cuidado y la educación de cada hijo,
exclusivo del partido.
Retornarán los progenitores a su labor cuanto antes.
Una nueva generación de hombres y mujeres,
fuertes sanos entrenados, está por llegar.
Y barrerá inmisericorde todas las miserias y vicios de hoy:
artistas poetas escritores homosexuales drogadictos borrachos
enfermos jugadores ladrones vagos maleantes librepensadores
no tienen sitio en nuestra nueva era.
Siendo éstos últimos concentrados en campos especiales de trabajo
intensivo.
Hasta su total recuperación. O muerte.

Queridos conciudadanos, un nuevo régimen vendrá.
Un nuevo tiempo de prosperidad alejado de las falsas esperanzas
de la podrida democracia:
paraíso de demagogos falsarios corruptos y pusilánimes.
De marionetas del poder mediático y económico.

Únete al partido del pueblo.
La hora del verdadero cambio
ha llegado.


lunes, 18 de abril de 2011

MIRADAS II


MIRADAS II


Pasando la cuchilla de certidumbre por la retina opaca de tu mirada lánguida
descubrirás qué largo es el camino que creías corto y sencillo.
Un momento de revelación que no te hará más feliz,
ni honrado ni místico.
Quizás sí más sabio y, seguro, más cínico.
Desconfiado.
Se aprovecharon tanto de tu candidez
que agotaron tu confianza.
Confianza en los demás, en ti ya estaba perdida
desde que comenzaste a interrogarte.

Difícil será que vuelvas a creer en ti o en alguien.
Lo que no son intereses son interesados.
En suma, poco de interés queda por ver,
así que mejor será cerrar los ojos y decir:
esta guerra no es conmigo.

Ni aún así.
No podrás escapar de la persecución
surgida en aparente generación espontánea.
Y de generación en generación se legan las rencillas
con todos sus derechos y cargas.
Van en el mismo lote que la hacienda:
cesiones de propiedad certificada ante notario.
Al final, nadie está libre de cargas.

Pasarás la vida intentado liberarte de este peso innecesario.
Creciente con los años y tú debilitándote.
Acabarás como todos: aplastado.
¿Qué esperabas?
Si alguna vez te creíste mejor que los demás pronto vendrán
a reprochártelo.
Aquí no se puede destacar, que la chusma enseguida se hace fuerte
y no puede soportarlo.
Ponte en guardia cuando amanezcas creyéndote afortunado y dichoso.
Sobran amistades que, fingiendo saludarte,
lo joden todo.

Amigos, enemigos, qué más da que da lo mismo.


DREAM TEAM


DREAM TEAM


Casimiro tira de Tostado que tira de las correas que tiran del carro.
Delante de todos Bruno marcando el paso.
Cerrando el cortejo a poca distancia Argimina,
paraguas y rastrillo en mano.
Juntos van al paraje de Los Arroyos.
Ahí donde se bañan los niños en verano y los amantes
se ocultan en otoño.
La primavera es para Casimiro, y el invierno…
El invierno no lo quiere nadie.
El invierno es para los osos que se lo pasan durmiendo.

Avanzan en muda procesión hacia su destino,
para ellos fijados desde niños:
la vaca come la hierba el dalle la siega el rastrillo la recoge el carro
la traslada el caballo pone la fuerza el perro la compañía el amo
el trabajo. Fin.
Nacieron en la casa que está al lado de la finca donde nace la hierba
que a todos alimenta, al otro lado del camino que lleva al cementerio
donde serán enterrados siete minutos de la cuna a la tumba. Fin.

En esos cincuenta y ocho años que vivirá Casimiro sesenta y tres
Argimina dieciocho el caballo nueve el perro ciento cincuenta el carro,
su vida quedó reducida a las cenizas del trabajo:
penoso mojado sin horario ni descanso.
Cada día es un déjà vu. Un bucle infinito
un fractal del siglo pasado. Repetición de la repetición
de la repetición.
Lo suyo sí que es una alianza verdadera y duradera.
También una cadena y una condena.

Pasan ante mí todos los días:
malhumorados malolientes mal lavados maleducados maltrechos
malvividos mal pagados malgastados mal queridos.
No me hablan no me miran no les hablo no los miro disimulo
a escondidas los observo.

Aún con todo, una lección me dan cada día que los veo:
no pudo la miseria con su unión,
el compromiso de ser juntos ha vencido al egoísmo de estar solos,
son equipo.
Han sabido envejecer en la necesidad y austeridad.
Doblegarse a la máxima irrefutable de que unidos
son más de dos uno y uno.
Otra cosa es el amor. El amor es para ociosos.
Hacer equipo, para laboriosos: los que afrontan realidad con realidad,
no conociendo otra verdad.

martes, 12 de abril de 2011

PÉRDIDAS



PÉRDIDAS


La casa se la quedó el banco. ¡Serán ladrones!
El dinero, hacienda. ¡Serán… ladrones!
El barco una ola. ¡Será oportuna!
La mujer su amante. ¡Será zorra!
Los hijos, la mujer. ¡Será cabrona!
El trabajo, la crisis. ¡Será puta!
El coche, la policía. ¡Serán traidores!
La moto, los ladrones. ¡Serán… como el banco!
El reloj, la casa de empeños. ¡Serán usureros!
El perro, un traficante. ¡Será hijo puta!
La ropa, unos indigentes. ¡Serán mala gente!
El peluquín, el viento. ¡Hay que tener mala suerte!

No importa cuántas veces caigas, sino cómo te levantas.

¡Y una leche!

CALIPSO



CALIPSO


Desde mi puesto de vigilancia socorrista
espío cómo mueves tus caderas:
dando golpes al aire que se altera en tu presencia.

Mudos están los maniquíes que te acompañan.
Vacíos de ilusión y vida, pues no hay lo otro sin lo uno.
Tu energía parece no tener fin. Y la agitación de tus brazos
Es el vuelo de la libélula liberada.
Vuela vuela libre libélula.

Deseando estoy que te sobrevenga un desmayo para bajar corriendo
y ejercer, que soy un gran profesional del masaje,
también cardíaco; y de la respiración asistida.
Que no mecanizada.
Entusiasmado te haré la exploración que considere necesaria,
tratando de poner buen color a cada centímetro cuadrado de tu piel.
Pero mientras el hecho necesario y deseable de tu fatiga no se produzca
habré de conformarme con este canto de sirena:
canto yo para que vengan. Quizás para que vengas.

A pesar de contar con los medios necesarios,
no soy capaz de calcular la distancia que media entre ambos.
¿Un suspiro o un millón de gritos?
Gritos silenciosos, son más largos.

Ajena estás en ocasiones al mundo,
y no sé entonces si estoy en tu mundo o en el mío.
Sólo sé que me he perdido:
olvidé el punto del que partí y para qué.
El lugar al que nunca llegaré ni por qué.
No dije adiós ni hubo un hola.
Todo ha transcurrido en el silencio de los desheredados.
El espacio siniestro donde acuchillan los corderos.

Fría y húmeda está la playa. También vacía.
Colecciono conchas y espinas de pescado
para hacer con ellas una muralla que me proteja.
Cuando quiero salir de mis aislamiento sólo tengo que mirarte.
Me basta la ilusión de que lo sientes.

¿Vendrás algún día?

PROYECTOS





PROYECTOS


Este momento dulce que acaba de salir de la botella como un genio
deberíamos aprovecharlo. No durará mucho.
Ambos sabemos que estamos condenados a entendernos:
a entender que no estamos hechos el uno para el otro.

No te llamaré mi vida ni yo seré tu amor.
No encontraremos las razones para dedicarnos el tiempo necesario.
No habrá, tampoco, interés por escucharnos.
Sabemos de antemano que no nos importa lo que el otro tenga que decir:
frases sin interés ni fundamento.
Dejemos que pase el tiempo como lo hace la tormenta.
Siempre hay calma entre tormentas.

Ayer oí cantar a un ruiseñor en la ventana de nuestra habitación.
Por un instante creí que era aquello una señal.
La inspiración que te sugiere qué camino has de seguir.
En su caso, era volar o morir porque el gato se percató de su presencia.

¿Qué gato nos dio a nosotros el zarpazo letal?
Se nos llevó algo más que la lengua.
Yo lo sabía, tú lo sabías. Creo que también el gato.
¿En qué momento pasa el amor a ser obcecación? Resignación.
¿Cuándo el encanto ha cedido paso al desencanto
y no nos hemos enterado?
Será porque no hemos querido.
Será porque no nos hemos querido. Qué paradoja.
Hagamos algo por nosotros: dejémonos llevar por el viento.
Yo del norte, sabes que siempre busqué el frío.
Tú del oeste, tantas veces a mi lado tuve la impresión
de que cada día te apagabas. Te apocabas. Te ocasabas.

No lloraremos por lo que vivimos.
Sí, sí lo haremos.
Hagamos algo por nosotros: vamos a olvidarnos el uno del otro.
Cedamos paso a la inexistencia, que no es sino la mejor supervivencia.

Nada como la negación de lo vivido para llenarla de sentido.
¡Qué sinsentido!: renegar de la experiencia para actuar con sabiduría.
Abracemos esta nueva filosofía: el amor al abandono.
Ejercitar la desmemoria vaciando el viejo desván de los recuerdos.
Demasiadas telarañas descubren nuestro inútil paso por la vida.
Seamos prácticos, demolamos.

ACUERDO


ACUERDO


Me parece que debemos poner algo de nuestra parte
si queremos que esto funcione. No sé…
¿Qué tal yo las cerillas y tú la gasolina?
Para qué esperar a arder en el infierno.
Hagámoslo ahora mismo que estamos sobrados de motivación.
Amémonos a lo bonzo.
De lo contrario nos pasará
como con el resto de las cosas importantes:
se quedan para mañana y el mañana nunca llega.
Una obviedad.

¿Qué tal tú el cianuro y yo la ensaladilla?
He oído por ahí que tiene muy mal sabor,
será mejor condimentarlo.
Además, nunca se me dio bien la cocina.
No notarás la diferencia.

Tenemos que hacer algo para que esto funcione.
Aunque sea sólo una vez.
La primera y la última.

domingo, 10 de abril de 2011

LATE NIGHT


LATE NIGHT


El bravucón que se apoya en el centro de la barra
mira unas chuletas babeando.
Le gustaría comérselas de un solo bocado.
Todo lo habla desde la distancia, mirando al tendido:
cuarenta centímetros de barriga que lo separan del grupo.

Frente a él un tipo noble e ingenuo asiente sus bobadas con docilidad:
tienes razón, tienes razón. Dice.
El mayor supera los cincuenta, pero aparenta setenta:
tabaco y alcohol, es lo que deja.
Será por eso que nadie le escucha ni respeta.
La suya ha sido una vida de errores y fracasos. De mierda.
Sin dinero no hay dignidad. Parece.

A su lado la esposa del fanfarrón alardea de los güisquis
que se engulle cada tarde. Como un placer inigualable.
Después a fregar portales.
Le estalla el pantalón como las bolsas de los ojos.
Ambos se lamentan del mal hijo que han criado:
nini auténtico pedigrí cien por cien.
Aficionado a la botella, los coches rápidos,
las adolescentes fáciles. También rápidas,
que el asiento trasero no da para muchas hazañas.
Con esas mimbres de desidia y abandono, ¿qué esperaban?

Entre todos se emborrachan e iluminan mutuamente.
Claridad de ideas y soluciones,
directamente proporcional a la proporción de alcohol en sangre.
Nada como la sabiduría del bebedor. Aunque sea un perdedor.
Cosas del octanaje.

Apartadas ocho mujeres cenan en su santa compaña.
Sí que es raro.
Reservada está la mesa desde hace un mes,
cuando motivadas por un aumento de sueldo momentáneo
decidieron que debían celebrarlo.
Queda claro que son compañeras de trabajo.
Por algún suspiro parece que también amigas.
Esto ya es más raro.
Una supera los sesenta, otra no llega a los treinta.
Peluquería, tacones altos, escotes bajos, trapos raros.
Maquillaje de saldo. Bandera taxi libre.
La cena es una excusa para soñar otra vez con el príncipe valiente.
O cobarde, pero príncipe a la postre.
O vasallo. Que aparezca de una vez que nos pasamos el tempero.
Hoy estamos de rebajas.

En la televisión las chicas de la gimnasia rítmica
insultan a los clientes con sus cuerpos esculpidos
por el trabajo la disciplina y el esfuerzo.
Nada de grasas, nada de alcohol ni tabaco.
¿Nada de sexo?
Al menos, no nadan. Sería demasiado redundante.

El dueño del local corta los billetes, para que abulten,
corta la carne, para quitarle,
corta la lechuga, porque es barata.
Un avariento sin estudios sin escrúpulos sin carnet.
Un miserable contando billetes, cobrando por lo que no debe.

En ocasiones el bravucón me mira: buscando complicidad.
La madura algo que no es amistad.
El dueño conversación y otra ronda: su forma de fingir sinceridad.
El noble paga lo de sus amigos y el resto, de guión.
Las compañeras van a escote: lo apropiado después de tanto enseñarlo.
Yo me invito a mí mismo.
¡No se me ocurre mejor motivo para llevarme bien!


SELECTION DAY



SELECTION DAY


Terminado de inaugurar el último puente de la ciudad con seis años de retraso
el presidente de la región pidió darse una vuelta por el centro:
quería saltarse el protocolo, dijo.
Entusiasmada la cohorte de babosas y pelotas
diseñaron una visita ad hoc:

empezaremos por el geriátrico comarcal
donde los viejos que su familia no quiere se amontonan como sacos,
bajaremos al instituto para niños con síndrome de dawn,
luego al convento de las monjas lesbianas katalinas,
paseo por el parque de árboles octogenarios antes de talarlos,
la nueva piscina cubierta con goteras en el techo y filtraciones en el suelo,
biblioteca con hilo de musical y fumadero de opio,
centro de interpretaciones para la vida conyugal,
polígono industrial con prostitución de alta intensidad y bajo precio,
academia de música para sordos, talleres de pintura para ciegos,
teatro para mudos, estado de las obras de la nueva escuela de arte y confección
para enfermos severos de párkinson,
sótanos de elaboración de drogas de diseño,
curso acelerado de robo de coches de alta gama,
centro de apuestas clandestinas en peleas de perros y gallos,
patio del ayuntamiento donde expertos sobradamente preparados
y tristemente conocidos adiestran a los vecinos
en el manejo de navajas y todo tipo de armas ilegales, extorsión, chantaje,
robo a gran escala, tráfico de armas, drogas y clases extraordinarias
para que alumnos aventajados
puedan crear su propia red de crimen organizado
y convertirse en ejemplares ciudadanos.
Precios especiales a grupos, que este consistorio puede presumir
de tener una gran conciencia social.
Cursos acelerados de corrupción para policías y funcionarios en general,
con especial atención al personal de aduanas
y cómo mirar para otro lado con el contrabando de bebidas y tabaco.
Visitaremos a continuación los comedores de la beneficencia
antes de que desaparezcan. La chusma llama a la chusma,
lo sabe bien presidente.
Para el albergue de los sin hogar hay un ambicioso proyecto
de construir un hotel de lujo que cautivará a los visitantes con posibles.
Los únicos que posibilitan el progreso.
Tendrá información de primera mano de los enfermos
que se hacinan en los pasillos del hospital,
podrá apoyar nuestra campaña para la eutanasia activa
como media estrella de reducción de listas de espera.
En su financiación resulta fundamental la tupida red de venta de órganos,
siendo corazón y pulmón nuestros productos estrella.
A diez minutos en helicóptero
llegaremos al colegio público más grande del país,
donde el tráfico de niños es la asignatura principal.
Tenemos niños esclavos, niños para abusos sexuales,
niños drogados con pegamento rápido, niños soldado.
En el monasterio del santo cirio erguido
vive una congregación de sacerdotes pederastas
en proceso de recuperación. Recuperación para seguir
practicando. Ellos también son ciudadanos de derecho.
Es nuestra intención ceder las instalaciones
del desaprovechado polideportivo municipal
para una ampliación de aquel.
Redondearemos la visita oficial con un paseíllo extraoficial
por la nueva terminal de autobuses:
todo salidas que aquí nadie quiere quedarse.
Para terminar y sirviendo de moraleja, le proponemos
una cita a ciegas en el cementerio de la ciudad,
donde entre suntuosos panteones de granito
y finos nichos de mármol de carrara,
podrá desplegar todas sus plumas de seductor
antes de que la frágil doncella que hemos elegido para usted
caiga de amor rendida
a sus pies.

Créame, señor presidente,
no existe agasajo mayor.

viernes, 8 de abril de 2011

SCHOOL



SCHOOL


Murió el niño que hay en ti casi antes de nacer.
Pronto te arrebataron la libertad de decir lo que quieras:
Mamá, papá… culo caca pis.

No te metas el dedo en la nariz ya lo hago yo por ti
no tires eso no cojas eso no hagas eso cómete esto ponte el uniforme
estate quieto tápate las orejas los ojos no corras no grites pórtate bien
y no jodas obedece una orden tras otra se fiel a las normas
todos lo necesitamos vas a pagar lo que has roto pide perdón a ese niño
no debes pegar a nadie y cuando te peguen… aprende
a la profesora no insultes ni a las niñas metas mano ¿qué es eso de
ir robando besos? ¿a quién te abrazas sin su permiso?
¿no has oído hablar de la violencia de género?
vigila a tus amiguitos sabes que no me gustan nada
mira qué niño tan sucio ¿por qué te portas tan mal?
¿esto es todo lo que te han enseñado?
no me gustan tus compañías sabes que te lo tengo prohibido
búscate otros amigos si no estudias no serás un hombre de provecho
no vas a llegar a nada no sé si tienes algún talento
quizás para ser un don nadie a esto no habrá quién te gane
cuándo nos vas a presentar a tu novia hemos oído que no es gran cosa
queremos conocerla en casa vaya una pelandrusca
¿y con esa te vas a casar, no había nada mejor?
basta con mirarle a las uñas para saber que no dará un palo al agua
¿cómo se te ocurre tener otro hijo si estáis los dos en el paro?
a mí no me pidas dinero ya te dije qué pasaría vete a llorar a tus suegros
que nosotros no les hablamos desde la última navidad que sacaron
vuestros trapos sucios en mitad de la cena eso no se lo consiento nadie
de mi hijo no habla mal más que yo te van a quitar la casa
¿por qué te compraste ese coche tan caro? mejor vais vendiéndolo todo
no es tu segunda mujer mejor que la primera no me vas a convencer
aquella te sacó una pensión éste te sacará dos
llega tu jubilación y aún no has sentado la cabeza déjala sobre la mesa
te la pondré en una maceta cualquier cosa mejor
que la vida que llevas de mierda nunca me haces caso a nada
mira que te lo advertí: reservad en una plaza en la residencia
que ambos estáis viejos y enfermos no esperes que yo te cuide
aunque sigas siendo hijo mío ya me jodiste bastante de niño
se ha quejado el director del centro, desde que murió tu madre
te insinúas a las enfermeras a todas les pides besos y vuelves
a los tocamientos igual que cuando eras un crío
¿para qué te mandé yo a la escuela? nunca aprendiste nada
siempre has sido una carga nunca imaginé que pesaras tanto
incluso reducido a cenizas ¿qué hago yo ahora contigo?
no dejaste nada escrito y ni siquiera me gusta la urna.

Hijo mío, tarde, pero qué bien que por fin te has ido.

jueves, 7 de abril de 2011

SOFÁ


SOFÁ


Soñando con días felices, te quedabas dormida.
En paz panza arriba.
Muerta tal vez de ilusión por fuera.
Muerta tal vez de pena por dentro.
¿Quién lo supo? Tú no.

Entre cojines de cuero pasabas alguna tarde.
Descansando de tanto subir escaleras para enfrentarte a tu guerra.
Pero la verdadera lucha era contra ti misma.
Por esa vida insulsa sin chispa amor ni gracia.
¿Quién lo sabía?
Ahora está todo más claro. El tiempo, que lo lava todo.
Malo y bueno.

Difícil adivinar que tus sueños eran en lugar lejano
con alguien desconocido.
Tal vez un fantasma, o un amigo.
Pero de la realidad a los sueños dista un puente peligroso
desprotegido y largo.

A veces te veo pasear por tu orilla. Apesadumbrada.
Mal acompañada.
Otra vez malhumorada, soñadora y sola.
Tarde te diste cuenta de que iba a ir mal este viaje.
Aquel viejo puente que a la carrera cruzaste, se hundió tras de ti.
Se diría que, tú casi con él.
Ya no podrás volver hasta aquí, donde no estabas tan mal
al fin y al cabo.

Seguirás paseando sola por el resto de tus días.
Es la vida que elegiste. Como ves, no lo que soñaste.

miércoles, 6 de abril de 2011

LEX


LEX


Encadenado como un perro malquerido
te atarán al banquillo:
lugar maldito donde sólo sientan a quienes no conocen a nadie.

No esperes un juicio justo, pues por el hecho de hacerlo
ya vives un trato injusto.
Estás condenado de antemano y lo que ves
puro teatro:
a unos guardar las formas, aparentando ser serios y neutros;
a otros en bloque escupirte a la cara, acusándote por nada.
Es la norma. La fuerza que da pertenecer al sistema.
Ser un diente más de la cadena. La tranquilidad de asegurarse el salario.

A otro defenderte dudando de si serás tú un gafe sin suerte,
y le joderás el promedio de éxitos versus fracasos.

In dubio pro reo leo, en un trozo de papel casualmente mojado.
No creas lo que está escrito, por mucho sello oficial que lleve.
Las leyes cambian de forma como se cambia la tinta.
La tinta del tipo que escribe. Que escribe lo que le dictan.
¿Dictan lo que le pueblo pide?
Suele depender del momento. El que dista de las elecciones.

Cuando vengan a detenerte no preguntes por qué.
A nadie le importará si eres inocente
Sí que importa fabricar culpables. Que sea cuanto antes.
Para anotar dos nuevas cruces en el casillero de resultados.
Mera estadística, al fin y al cabo.

Solloza, protesta, rabia. Nadie te cree. No conviene a la causa.
Ebrios de justicia divina fallan los jueces sentencias.
Sentencias que a veces fallan. Todos callan.
Pues por encima de un juez otro juez.
Que es como invocar a dios.

Cuando te veas en la cárcel no pienses en escaparte.
Debiste haberlo hecho antes. Ingenuo de ti,
que te quedaste en casa seguro de tu inocencia.
Y sólo te visitó la policía: guerreros del hormiguero
con una gorra por cerebro.
Mercenarios por un salario, otra vez el salario,
que no es sino otra forma de condena, ya que hablamos de penas,
del trabajador por cuenta ajena.

Sea como fuere, para cuando te diste cuenta entre rejas estabas:
despierta levanta hazte la cama recuento forma desayuna.
Vuelta a la jaula.
Y aún estás de suerte, te entra el sol por la ventana.
Cómete esto fúmate eso métete lo otro.
Deja que te metan lo que quieran o te sacan las tripas fuera.
Date por muerto en vida.

Nada bueno esperes de la justicia de los hombres. Y las mujeres.
Siempre puedes soñar con la divina, y tal vez en la otra vida
alguien te diga, tarde:
Quedas absuelto. Vete.

martes, 5 de abril de 2011

I LIKE II




I LIKE II


Me gusta cuando te calzas los espejuelos. No porque no veas,
sino para leer entre líneas las sutilezas del texto:
esa descripción del mundo, posología, contraindicaciones y método,
que se esconde en tu particular prospecto.

Me gusta cuando soplas dormida,
se nota que hay paz en tu vida y por eso descansas tranquila.

Me gusta cuando la nariz con rabia te frotas,
por alergia, debe ser.
Tanto que la estás dejando chata.
La misma alergia que amoratados tus párpados despierta.
Y tu mirada oscura y clara se vuelve aún más potente.
Misteriosa.

Me gusta cuando por la ciudad caminas:
pensativa, distraída como tú dices.
Reflexiva, analítica. Que digo yo.
En tu mundo en realidad perdida.

Me gusta cuando me llamas mi vida
pues habiendo vivido tú tanto me creo yo un tío grande.
Si al menos lo soy para ti, haremos que esto sea bastante.

Me gusta cuando combinas, lo que por homogeneidad
no admite combinación.
Esa paleta multicolor de la que eliges, sólo uno, cada día.
La necesidad de control y el orden, pueden ser,
lo que no te permite desparramarte en tonos fuera de gama.

Me gusta cuando dices que de la pared colgar tus títulos quieres.
Aunque tu habitación no baste y haya que llenar la casa.

Me gusta que para decir vamos, digas mi amor nos fuimos.
Es la expresión más clara, de que tú ya te has largado.

Me gusta cuando bailas a ritmo de salsa y conga.
Salsa la que tú tienes, conga la que tú tocas,
y ritmo el que tú marcas.
Porque a ti nadie te dicta el paso, ni dejas que te gobierne.

Me gusta cuando con cara de éxtasis te quedas mirando a cuenca,
aunque yo insista en que hay que visitar más sitios.
Y tú siempre respondas, que ya lo haremos mañana.

Me gusta que colgados de los palos de una L, por el mundo me lleves.
Y eso que aún no me has dado el premio al acompañante valiente.

Me gusta cuando te ilusionas sonríes y dices que eres feliz.
Me gusta porque contagias.

Me disgusta no haberte encontrado antes
y alguna otra cosa perdida.
Pero ésta, de esta ya hablaremos… mañana.

domingo, 3 de abril de 2011

SMITH


SMITH


Sonríe embobado el ferretero
escuchando un programa de radio insulso y anodino.
Tanto vender clavos y tornillos es lo que tiene:
inevitable sacarle punta a todo y darle mil vueltas a las cosas.

Frente a él una clienta gruesa y zafia,
con frecuencia van unidas abandono y malas formas,
bosteza con aburrimiento un pedido indispensable:
me va a poner tres gomas para estirar el tiempo
un cepillo de alambre para el picor de ojos
un martillo de hacer amigos
una mano de plástico para saludar a los políticos
y una báscula para pesar mentiras.
Todo con pilas, debe funcionar autónomo.
Que no estoy yo para atender estos asuntos
y luego no llego a mis clases de mujer pantera.

Entra por la ventana otro cliente.
Un señor bajito con ruedas donde debería tener pies:
siempre quise ser fiel a la expresión pies para que os quiero;
y poner pies en polvorosa.
Con pólvora me los volé. – Se excusa.
Sin que nadie le haya preguntado.

De debajo del mostrador asoma una joven.
Babeante, pelo rubio ondulado.
Ancha de caderas. Buenas tetas.
Molde para neumáticas en su tiempo libre.
¿Qué desea, caballero?
Nada, sólo he pasado a saludar.
Pero si no lo conocemos.
Pues por eso mismo, señorita.

Del fondo de las estanterías surge una abuela
vestida de novia. Arrastrando la cola de raso
entre llaves inglesas y dientes de lamprea.
Se encarama de un salto al mostrador:
¡Usted dirá! –pregunta ininmutable el ferretero.
Y con voz de cazallera se contesta a sí misma:
deseo una trampa para novios,
un tensor metálico antiarrugas y una lima antivarices.
También un peine para recoger el pelo que se cae
y un microondas para secar el gato.

En la tienda de los horrores de Juan, el ferretero,
todo producto tiene su sitio.
También sirven por fax a domicilio.

SUNDAY


SUNDAy


Hoy hay tiempo y miro las gaviotas. Volando a gritos
clavando hambrientas sus picos en la espuma. Del mar.
¿Dónde si no?

Se apalean los barcos con sus mástiles,
sacudiéndose a ritmo de marea.
Una salsa salada aunque no sea tropical.
Será el contagio del mar, que a las tribus iguala.
No por fuera.

Miran al vacío detenidos los raqueros
desde la oquedad siniestra de sus órbitas.
Con su piel intensamente bronceada.
Y Pepe Hierro en lonchas se muestra indiferente.
¿Quién seccionó su cerebro para mostrarlo públicamente?
Con la distancia y la frialdad de un análisis laboratorio.
¿Quién se arrogó tal autoridad?
En cualquier caso, lo pagó la autoridad,
darémoslo por bueno que no nos queda otro remedio, y al menos,
por esta vez es su nombre la materia de la que está hecho.

Zacarías sigue con su oferta de barrio. Puerto chiquero y chuiquillero.
Se abraza a una merluza untada de tresviso
Gana en amigos y en prestigio. Cosas del comer.
A todos nos pierde la gula y la barriga. Más al cocinero.

A algunos, también, el dinero en marejada.
Todo lo anterior preside el banco, que por algo tiene su propio arco.
Y la ciudad entera se humilla y pasa besándole sus partes.
Qué gran golpe de efecto, qué sutil representación de la verdad
en un alarde de poder inigualable. Y a mí, a él,
no hay quien le calle.

Seguimos por el bulevar de los paseos cortos,
por no decir de los sueños rotos que es más ajustado
pero más usado,
y nos engulle la plaza de mendigos. Sí que son los suyos
sueños rotos.
Desde su silencio alcoholizado,
tumbados a la sombra del magnolio que da sombra al caudillo
hacen sombra a la alargada sombra del consistorio.
Enfrente. Ahí donde el cabrero vestido con corbata
deja sus puros humeantes. Y la prensa aplaude.
Lo mejor que sabe hacer.
La prensa siempre es oficial. Nunca caballero.

En la trastienda del poder, el mercado de los pobres
ofrece sus productos a pobres y ricos. Mejor a éstos últimos,
van más a menudo los primeros. Necesidad.
Los segundos por capricho y folclorismo.

Nado en la ciudad que me acogió
en el tiempo de mi propia tempestad.
Me acogió porque nada pedí. Sólo me escondí aquí para vivir.
Quizás contramarea.
No sé si debo estar agradecido,
o solo ser considerado. O todo lo contrario.
Recordaré este tiempo con nostalgia
cuando lo vea en la distancia y atrapado en la telaraña del olvido.
Seré entonces otro ser. No sé lo que seré.
Tampoco si estaré, pues sé que no es lo mismo ser que estar.
Llegará a su fin esta era de la soledad.
Recordaré las obligaciones de un momento que yo no deseé.
Ni programé. Llegó impuesto por el capricho del destino.
O quizás sólo por capricho. No diré de quién que no vale el esfuerzo.

Desde ese futuro impreciso, miraré atrás,
a este momento que es hoy presente imperfecto.

¿Y después?