miércoles, 15 de marzo de 2017

DON´T DON´T



DON'T DON'T



Ahora que he tirado la toalla de todo cuanto me acontece
y de aquello en donde por error aparezco
no me pidáis que os escriba para haceros pasar un buen rato.
Ya decidiré si llega el caso, cuánto de bueno o malo será, según me ajuste o no a la verdad.

No me pidáis que historias os recuerde de viejo atacado de nostalgia
y curtido en pocas y pobres batallas.

Ni que de vuestra mísera existencia bosqueje un retrato,
pues por no querer ver esa gran nimiedad
- otro oximorón aquí para colgar en la pared -
será falso.

En paisajes de cartón piedra he pensado insertaros
como el entomólogo ensarta una oruga con el alfiler de la evidencia
contra el paredón de la justicia.

Y en esa colección de disecados perpetuos
mostrar a las nuevas generaciones el fracaso de lo que ya son sus antepasados.

Vosotros, los padres de las venideras camadas de cachorros frustrados,
tendréis que hacer frente a las baterías de misiles y la carga de obuses contra vuestras posiciones
de maduros inmaduros y asustadozos paisanos.

Débiles de voluntad y quebradizos de corazón
habéis hecho del hedonismo una forma de vida como la única válida.
Entre copas de viejos nuevos gin-tonic y rayas blancas continuas de clavar por la nariz
pasáis el día babeando por un polvo furtivo contra los lavabos del primer after que no haya echado la persiana -
después de echar a la legión de gilipollas que lo llenan cada noche de sábado -.

Y ahora que los pagos a plazos ya no aguantan otro mes aplazado,
sentís el peso de la desdicha y la levedad del ser enjaulado
en sus caprichos de sujeto inútil y desorientado.

El mundo de papel cuché las tetas con brillantina los culos levantados y los puñetazos al saco del gimnasio
no son suficientes para pasar este trago
amargo como la sinceridad y largo como la pena
de no saber qué se quiere o se puede
por no ir ambos de la mano.

Y entre sollozos de padres antojadizos y proyectos descarriados
se os pasa la vida y escapan los sueños
sin otra alternativa que lamentar el pasado.

No culpéis a los tiempos de vuestra mala fortuna,
a los malos políticas o pésimos gestores de esta forma de vivir sin sentar la cabeza o reposar el culo porque es al revés:

Sentad el culo sobre algún espino frondoso y reposad la cabeza contra la almohada de cristales y clavos que oportunamente aguarda para hacer de vuestros proyectos otra realidad aumentada.
Por tanto inventada.

No digáis que no fuisteis advertidos
Que nadie os narró el auténtico cuento de la felicidad al revés,
aquella que fusiona final y principio y en ambos estados hay una bruja con besos tan lagos
como envenenados.

No miréis para otro lado pues no hay rincón sin juego de espejos que pueda volver a esconderos.
No digáis lo siento no pidáis perdón por todos vuestros pecados.
No corráis hacia un refugio seguro.
No hay dónde ocultarse cuando ya todo está perdido.

Ahora que he tirado la toalla de todo cuanto me acontece,
no me pidáis.

No me pidáis.

A mí también se me ha hecho tarde para una salvación in extremis.
Y otro premio de consolación inventado.




© CHRISTOPHE CARO ALCALDE

SUN AND THE REST

SUN AND THE REST 



Que no te confunda tu terrenal punto de vista.
No asoma el sol cada mañana para darte la vuelta entera hasta caerse por el otro lado del océano.

Eres tú doblegado en esta bola de agua y continentes a la deriva el que se hunde a los pies del astro en llamas.
Eres tú quien por unas horas sale de las sombras para mirar casi de frente a ese ojo de fuego y brasas.

Eres tú
qué otra cosa imaginabas
quien en este triángulo de amor,
tierra sol persona,
sobra.

Si no lo crees, tírate de la cama en mitad del acto,
este acto tuyo de vivir creyendo que eres un sol de persona y un dominador de la tierra;
advertirás seguramente para tu espanto
que nadie o nada te echa en falta.




© CHRISTOPHE CARO ALCALDE

jueves, 2 de marzo de 2017

SMILE CHEERS



SMILE CHEERS







Nada importará lo que hagas aunque por los demás lo hagas todo.

No tendrán en cuenta tu tiempo ni tus ganas ni tu esfuerzo

ni siquiera a ti mismo,

si hagas lo que sea que hagas da igual que sea más que todo

adornarlo no sabes con tu sonrisa de oro pintándote la cara de oreja a oreja.




Qué más da que sea falsa a quién le importa si plástica o mentira,

tú sonríe que los idiotas y los que no,

por no más que esto te están enjuiciando.




Sonríe, sonríe por tanto que el mundo es tuyo.

Aunque por dentro te estés de todos burlando.






© Christophe Caro Alcalde

martes, 28 de febrero de 2017

PROGRESIÓN GEOMÉTRICA


PROGRESIÓN GEOMÉTRICA







Primero fuiste una joven promesa.




Más tarde una promesa joven.




Terminaste siendo un viejo que prometía.




Hoy ya no prometes nada.






© CHRISTOPHE CARO ALCALDE

GERAFF









GERAFF







Estimada amiga, dos puntos.




En mi ánimo por hacerla a usted feliz sin esperar nada a cambio

-qué mentira más gorda digo aquí ahora que nadie nos atiende -

acompaño a este suyo-nuestro mensaje tristemente embotellado

una banda sonora que sin duda recordará como no lo hará conmigo.




Son los caminos del señor corazón, mente o deseo sin duda inescrutables

y donde pongo yo el clavo no golpea usted con el martillo.

Es su forma de no errar al asestar y ambos evitarnos el daño:

el suyo quizás moral, el mío quizás carnal.

No hay colaboración no hay mutuo concurso no hay compenetración

entre las partes.




No hay lo último de esto penúltimo y no seré yo quien diga por qué.

Pues en este juego del pretender, he pretendidamente prendido un alfiler en hueso

donde creí que había carne.




Olvidé que la carne no se sustenta si no hay hueso fuerte que la aguante.




Malgasté así su tiempo y el mío haciendo de estas negras capas un triste sayo.

Que no nos cubrirá ni las vergüenzas que perdimos cuando quisimos dar con la felicidad perpetua,

haciéndonos pasar por valientes sinvergüenzas.




Nosotros, temerosos de todos los fantasmas que engendramos

que como sombras cada noche nos persiguen.

Todo no fue sino un espejismo que como tal resultó ser nada.




No pasó nada no ocurrió lo inesperado nadie nos trajo la copa con el mágico elixir que nos revolviera la sangre y las entrañas.




Para bien y para mal pero era mejor esa tormenta de cuerpos enroscados

que la calma tonta de los amantes olvidados.




Deslizo la nota con mis datos, anotados,

antes de partir allá donde me quieran escuchar.

No es por esperanza pues bien sabe usted que poca tengo,

es tan sólo

por si cambia usted de parecer y quiere,

por alguna razón que hoy no concibo,

practicar el sano arte de hacer lo inmoral lo incorrecto lo prohibido.




Por ser ésta también otra forma de sentir

y decir con el tiempo:




Yo también puedo contar

hoy

los secretos que he vivido.




© CHRISTOPHE CARO ALCALDE

domingo, 12 de febrero de 2017

DE MUJERES Y SOMBRAS Y VICEVERSA

DE MUJERES Y SOMBRAS. Y VICEVERSA





Rosaura dejó a su novio por una escoba:

tenía con ella más complicidad.




Luisito a su ex por un sillón de masaje:

transmitía mejores vibraciones.




Rosarillo plantó a Pedro por una maceta:

demostró mayor fidelidad.




Luisillo a Laurita por una guitarra:

sus curvas eran auténticas.




Rosarito abandonó a Jesusín por un melocotón:

sabía más dulce.




Luiseco huyó de Pepi para refugiarse en una tragaperras:

tenia la garganta más profunda.




Rosario huyó de Albertico persiguiendo a una paloma:

ésta no tenía miedo a volar.




Luisín renegó de Anita por una bicicleta:

que tanto dar vueltas sirviera para algo.




Rosarín repudió a Jorgito por una yogurtera:

no más tragar lechosa agria sin mejora intestinal.




Luisón escapó de los besos de Jacinta tras un puñado de setas:

mucho más sabrosas.




Rosaurica se zafó de las garras de Pacorro por los pelos:

con ellos se hizo una peluca y desapareció.




Luisico renunció a la vida con Conchita por una valeriana:

con los años ya solo busca paz.




Rosaura, Rosarillo, Rosarito, Rosario, Rosarín y Rosaurica

cuentan hoy sus experiencias en un plató, de televisión:

no han encontrado forma mejor de transmitir su mensaje,

a ese mundo de idiotas.




Luisito, Luisillo, Luiseco, Luisín, Luisón y Luisico se reúnen todos los sábados junto a un plato, de chilindrón:

los únicos placeres de carne que ahora se permiten,

y disfrutan.






© CHRISTOPHE CARO ALCALDE

martes, 7 de febrero de 2017

lunes, 6 de febrero de 2017

ROSCÓN Y SE ACABÓ



ROSCÓN Y SE ACABÓ




Asoma por la cañonera otro año con ganas probablemente de guerra. Que aquí estamos para dar por saco y birlarnos hasta la merienda.

Quéjate tú de la falta de tacto que ya lo hago yo de lo contrario:

ha habido demasiado contacto en estos últimos meses y ahora y aquí los presentes estamos mucho más que hartos.

De besuquearnos el rostro y frotarnos las manos como si fuéramos esos negros que se llaman hermanos y se apuntan con el revolver.




Ni hermanos ni primos ni siquiera buenos o malos amigos. Mejor cada cual en su sitio que no es otro que el que le robe al vecino. Da más gusto cuanto más jode jode más cuanto más cercano.




Preparemos las escopetas que ya han pasado las fiestas donde a tragos de esputos amargos nos emborrachamos.

Tú eras de esos valientes que no rebajan las emociones fuertes con hielo. Otros los más cobardes gustábamos quedar helados: no hay forma más efectiva de no saber qué se siente.

Por no sentir no duele por no doler se consiente, que nos llamen a insultos y nos toquen a golpes. Todo es amor donde suele:

los anuncios de regalos y las portadas de calendarios.




La noche que se las prometía Buena terminó como Torquemada:

a preguntas de inquisidores respuestas de difamadores. Y sobre las brasas del acusado las gambas dieron su último salto brincando de plato en plato.

Por voluntad no quedó y a guantazos de turrón duro nos fuimos como quien dice arreglando.

Pocas son las cosas que han de resistirse a unas garrapiñadas. No obstante y por si acaso, peladillas para los disidentes y sidra dulce hasta que se les caigan los dientes.




La mañana de Navidad fue más tierna de lo habitual: sajamos a cuchillo carnicero a todo aquel que quiso tomarnos el pelo diciéndonos cuánto te quiero.

A los postres nos comimos sus dedos bien caramelizados.

Dormimos toda la tarde para digerir el mal trago muy cerca estuvo de vomitardo.




Para noche vieja preparamos el gran despelote. Cocidos de champán dulce y uvas dulces y postres dulces y besos empalagosos nos dio un subidón de azúcar que nos puso por las nubes con el pálpito arrebatado.

El despelote se hizo inevitable.

Y verbal:

estalló la lluvia de reproches como suelo minado.

A cada gesto una explosión tras cada una un cuerpo destrozado. Con cada muerto una liberación.

No hicieron falta los fuegos de artificio en la ciudad que los cohetes de colores los pusimos nosotros. Aportamos una novedad: también eran de malos olores.

Despegaron todos desde casa y nadie nos pagó por ello.




Pero si el 31 acabamos descompuestos para el uno de enero ya estábamos recompuestos:

nada como los besos tiernos tras los saltos de esquí y mucho antes de año nuevo el concierto.

En Viena vestidos de gala tocan palmas; en casa vestidos de mala gana tocamos las gaitas.

O los cojones cuando unos a otros queremos soplarnos los mocos.

A rebosar de nuevo las salseras las fuentes y las soperas, a reventar otra vez los estómagos pero fieles a nuestra lealtad seguiremos la parábola del pobre:

antes reventar que sobre.




A la carga esos guerreros

que no nos tilden de cobardes porque se escape la comida del plato.

Aquí hoy hacemos historia y arrasamos con lo que pillamos; solo es un entrenamiento previo al regusto de acabar con todos:

primos hermanos cuñados sobrinos abuelos padres suegros y resto de malvenidos que sin haberlos llamado otra vez se han invitado. Más vale un festín por la cara que cien promesas volando

aunque sea mal acompañado.




Y así de asalto en asalto como de plato en plato llegamos adonde estamos:

tragándonos el haba cuando salga que aquí no hay roscón que lo valga.

Ande yo con la boca llena y llámeme tontolaba.




Queda una última cosa por la que hostiarse debamos:

Quién

con ese aro de cartón

de los cretinos va a coronarse rey

para cada día del año.




Una vez terminado el acto

ya podéis de inmediato salir todos de aquí zumbando.

Llamadme el año que viene

parspetado en la cañonera

os estaré esperando.





© CHRISTOPHE CARO ALCALDE

domingo, 5 de febrero de 2017

RUEDAS


RUEDAS




Por andenes y calles y alguna plaza se mueven los autómatas de este nuevo tiempo de entreguerras.

Cada uno libra su propia batalla pero ninguno afronta el combate total: no hay falta de ganas que sobra motivación y rabia, hay miedo a perderlo y ser doblegado el resto del siglo por un mismo poder absoluto.

¿Quién ha de vivir cien años para conocer otro tiempo? Mejor no tentar al diablo que éste ya viene voluntario.



Siguen pues en las trincheras los hijos de la nada; van de aquí para allá que viene a ser como del vacío a ningún lado. Y en el proceso acarrean sus hatilllos plenos de insignificancia.

Del autobús al metro del metro al tren de éste a las vías por vagos y maleantes o al menos parecerlo.



Corren compran corren consumen corren trabajan corren comen corren beben corren fuman corren se meten corren duermen corren follan perdón por la redundancia corren maldicen corren pagan corren deben corren vuelta a empezar.



Hay quien se detiene en el quiosco a dejarse engañar por las últimas noticias. Otros, los menos pero más inteligentes, optan por invertir ese dinero en un carajillo que, además de quitarles la caraja como nada perdón de nuevo por la redundancia, da más brío y miente menos.

La realidad tiene sus aristas, ayuda localizarlas con tiempo para esquivarlas.



Otros, los más adictos a las emociones frágiles, prefieren la cafeína y antes de las once horas ya se han tomado doce: Starbucks con doble de azúcar y un chorrito triple de Have a nice day por favor.

En la puerta del local donde se arraciman los apestados, prenden cigarrillos para completar el cupo diario de energía relativa. Si pensabas que diría positiva te jodiste, ésta no sale del bucle donde se arremolinan los engaños; llámalos si prefieres sueños.



Resuelto el momento de la recarga diaria y colectiva, vuelan a ras de suelo hacia sus puestos de irresponsabilidad donde tomar decisiones absurdas para joder al que pueden.



Para cuando cae la noche, quien más quien menos yace medio muerto en la cuneta.

Esperando la dosis diaria de estulticia televisiva que los reanime con el señuelo de que otra felicidad es posible.

En sus sueños, besos lascivos de enfermeras ataviadas como putas mantendrán a algunos contentos.

Para ellas, hay tanta variedad de uniformes como falta de caballeros dispuestos a doblegarse

solo por un anhelo.




© CHRISTOPHE CARO ALCALDE

viernes, 3 de febrero de 2017

FRUIT BOWL

FRUIT BOWL





Me deja usted desconcertado cuando por telemática vía

pide que en consecuencia decida

qué fruta deseo probar sin advertirme siquiera

de qué consecuencias tendrá.




Y hete ahí que me ha puesto no sé sin pretenderlo en un brete

-siempre quise incluir esto en uno de mis discursos pero no tuve oportunidad -

a la hora de decidirme.




Pues si bien sé lo que quiero no tanto lo que usted pretende.

Dejándome con la duda de si estoy en el frutero

o tengo ya un pie más fuera que dentro.




Para mejor acertar he acudido a las fuentes.

Y en el diccionario de todos define que elegir

es poder decidir entre una variada oferta.




Por tanto

para que pueda yo tomar de usted alguna en cuenta

debo conocer primero qué es lo que aquí me muestra.

Explique al que suscribe si en su frutero tiene

al margen de imposibles medias naranjas

posibles medios pomelos.

O quién sabe si están enteros.

En este caso, dígame si es por miedo. Que atenazada la veo cuando a estas alturas del siglo debía usted andar más atenta.

Atenta de lo que sólo por miedo, niega que se está perdiendo.

Y por qué no, varias zancadas más suelta para ganar tiempo al tiempo.




Aunque hablando de miedos son éstos los que más me aterran

ya perdonará la redundancia. Los suyos a ser descubierta, los míos por si al morder la fruta prohibida que es la más sabrosa fruta,

fuera ésta a salir corriendo y por olvidado me diera.

Qué tendrán los miedos que ni en este tramo de nuestro particular cuaternario, somos capaces de despojarnos.




También me gustaría resolver

si hay entre las naranjas y sus pomelos

alguna otra fruta madura como pudiera ser una pera o quizás dulce mandarina.

De esas con piel desenvuelta a las que desnudarse no importa.

O exóticos kiwis, lichis o piñas.

Si tal vez la piel que toco es la de un melón sapo o una sandía rayada.

Quizás una roja manzana de las que le sacan a usted los colores

y con ella se me atraganta.

O unas uvas pasas como los años, unos melocotones con pelusa de los que te irritan los labios.

Unas nectarinas tersas y finas como las que usted tenía

cuando tenía quince años.

Quién sabe si salvajes nísperos o partidos albaricoques.

Unos fresones carnosos como lo fueron sus nalgas o duros aguacates por fuera cual corazones de viejo

por dentro frutos cremosos.




De lo que no espero que haya son mangos ni plátanos pues ambos,

qué quiere que yo le diga ambos yo se los traigo.

© CHRISTOPHE CARO ALCALDE

TIEMPO DE SABAÑONES

TIEMPO DE SABAÑONES



Arrimado a la lumbre pasa las tardes el abuelo Jacinto. Corta unas lascas de queso y unos dados de jamón que acompaña de aceite virgen y vino rancio.

Llamaradas de encina seca calientan algo la cocina y mucho más la chimenea. Por ésta se escapan pavesas de tristeza y suspiros de aburrimiento: al abuelo Jacinto le acompaña Felisa.

Menos abuela pero más cansada.

Harta que está de esa vida en el campo.

Apta sólo para nostálgicos desinformados que vienen de la ciudad los domingos conduciendo sus Mil Quinientos. A ochenta y siete por hora y trotando El Patio De Mi Casa.

Disparan a los conejos roban setas queman algo de leña para calentar el almuerzo y con esto afirman que podrían vivir en esta tierra de aulagas y lagartos.

Pero antes de ponerse el sol ya salen todos zumbando, no vaya a cogerles lo oscuro fuera de la protección de sus casas.


Felisa blasfema porque lo ponen todo perdido y Jacinto se queja de cómo revientan los caminos.


Un perro algo sordo pero con el olfato intacto aguarda su limosna de jamón, pan o queso. Con suerte, de las tres cosas que a veces de todo cae al suelo.


La gata se arrebuja entre la falda más larga que negra de Felisa la triste. Lamenta los dos hijos que se fueron a la guerra: el mayor al cuerpo de infantería donde cayó cuerpo a tierra.

El más pequeño perdió la cabeza, por una piedra perdida de una bomba perdida que por un piloto perdido fue arrojada sobre un pueblo cualquiera. Y en medio de la sierra perdido.

Curioseando entre las paredes ametralladas recibió el hijo la piedra y nunca más se supo de ella, ni de él.


La vida ya no fue la misma para estos abuelos sin nietos, quienes en silencio asumieron las pérdidas en un duelo perpetuo.


Como noctámbulos siguen su diaria rutina de trabajar comer dormir trabajar. Arar sembrar cosechar las duras terrazas de tierra sedienta. Y también llena de piedras.

Alimentar limpiar alimentar limpiar matar: dos marranos que son la carne para todo el año. Trece gallinas para los huevos y el caldo. Veinte conejos para el arroz con patatas.

Y de ciclo en ciclo vuelta a empezar cada año diez años más viejos y malgastados por estos pagos de soledades y fríos. De pocos cambios, de crecimiento lento y sufrimiento largo. De zorros robando huevos a las perdices de jabalíes hozando de corzos brincando entre púas de rastrojos de tejones escondidos en madrigueras y matojos.

Alimañas para el hombre del campo cuando en los bichos silvestres no encuentra beneficio inmediato.


Jacinto se frota con vinagre los sabañones. Ha probado remedios más escatológicos pero ninguno funciona.

Culpa al agua del pozo, que está fría como la muerte.

Del índice al meñique tiene lentejas rosadas que se agrietan como cuero seco, e hilos de sangre se mezclan con el jamón, el pan, el queso; mientras rumia que éste será otro invierno cabrón en el que ni con toda la leña del cobertizo tendrán para darse calor.

Felisa no le presta atención: a ella le serpentean varices como culebras por ambas piernas. Nunca estuvo bonita, pero ahora se muestra horrorosa.

A pesar de todo, irán aguantando hasta que se congele la sangre. Llegado el momento, frente a un fuego caduco perecerán sin que nadie se entere.

Puede que algún curioso de los que vienen en sus Mil Quinientos los encuentre tiesos como estatuas si antes no se los han comido los perros, o los gatos o los zorros.

Poco alimento; que mucho antes ya engulló a Felisa el abandono a Jacinto el aburrimiento.

Ambos, devoran como lobos.


Nadie llorará su pérdida ni reclamará su herencia.

Si acaso, hurtarán las perchas de chorizos aireándose en el desván.


© CHRISTOPHE CARO ALCALDE







domingo, 15 de enero de 2017

CARTA DE ARROCES


CARTA DE ARROCES








Ya no hacemos paellas los domingos, vida tuya,

con todos sus sacramentos y benditas eucaristías

donde ponernos morados de tanto untarnos los morros

comiendo si menester fuera

hasta con las propias manos.




Qué cabrón este rodillo del tiempo, vida mía,

que molió aquellos encuentros de familia en torno a la mesa

una mesa

repleta de buenos momentos.




No sé por qué no hicimos caso del mensaje premonitorio que la foto sobre el aparador

la que se ve al lado izquierdo de la gran foto de aquella última reunión familiar

nos envió como un mensajero del diablo. O del miedo.




La primera se hizo en el Berlín de 1938. Felices que parecíamos con los amigos del barrio. Apenas un cuartillo de vida por detrás y todo por aprender y vivir. Para bien, qué si no.

La segunda, la grande, en agosto del 39. Entusiasmados con un futuro pleno de significado

y un presente con ambición y sentido.




La guerra nos devolvió a otro presente.

Ni sospechamos que era el infierno. O un sinsentido.




Años antes habíamos plantado cara a los acontecimientos con un arroz caldoso.

Tan ligero de condimentos como grandes los temores que nos venían cercando.




Para suplir sus carencias

a la lumbre lo cocinábamos horas

como si para alimentarnos bastara con irnos mimando.

No hay amor que cien años dure ni barriga que con quereres se llene.




En el 44, ya sin fotos en el aparador; ni aparador ni salón comedor ni pisito siquiera que todo lo evaporó un obús descarriado,

en un sótano sin ventanas ni puertas pero sí escombros y cucarachas,

aprendimos a sacarle gustos exóticos al arroz a lo pobre.

No hubo mejores condumios que nuestro paladar probara:

de las gambas a las cigalas del conejo al cordero del agua turbia al burdeos.

Todo tenía cabida en el vacío plato

rebosante de imaginación.




Esquivar la artillería pesada nos permitió llegar al 56.

Incipientes granjas locales criaban cerdos tan esclavos como escuálidos para nuestro arroz con costillas.

Eran puro hueso que la carne tenía precio de ultramarino, pero qué es la costilla sino un paréntesis del cuerpo.

A nuestro arroz con costillas le llamamos entre paréntesis

como algo contado al margen de los grises acontecimientos.




Fueron pasando los años, querida tuya,

con intención de ir prosperando.

Inventamos un risotto negro con tinta de calamar disecado:

quisimos dejar constancia de que íbamos por el buen sendero.

Con más tinta que acompañamiento,

parece que no nos quedó nada

en nuestros platos tintero.




Vamos por el 68,

año de despertares y de expulsar a la calle

parte de nuestros pesares.

Con tanto hablar y suspirar y practicar el amor libre, nos dimos al arroz meloso.

Nunca cientos granos juntos ligaron tan armoniosamente

ni se arrimaron tanto sin que terminaran quemándose.




Pero todo menú tiene su época y todo plato su hartazgo.

Para el 79 llegaron nuevas necesidades. Abandonamos lujos asiáticos y nos volvimos espartanos.

Disciplinados y austeros

no hay en el puchero ya otra variedad de grano

que no sea arroz integral.

Buscando no sé si con esto nuevas formas de integrarnos;

pues con los años gastados pudiéramos desintegrarnos.




Hoy nos miramos, compañera por decir algo,

casi como si queridos fuéramos.

Pero en lugar de besarnos

no hacemos sino rumiarnos.




Parece que de todos nuestros arroces ha quedado en la carta

esta carta sin remite ni dirección que aún no sé dónde estamos ni adónde vamos si vamos

solo el del sabor amargo.






© CHRISTOPHE CARO ALCALDE

BREAKING NEWS

BREAKING NEWS




Rompen la ciudad excavadoras de cincuenta toneladas.

Abren galerías en sus carnes para descubrir que bajo la máscara de asfalto y hormigón

no hay más cosa que tierra.




Tierra es pues donde todo se sustenta. Tierra humilde tierra eterna. A veces húmeda a veces seca. A veces a reventar de vida a veces muerta.

Siempre fue tierra.




Oscura y olvidada materia de la que emergen edificios que a escala de gusano humano pareciera que tocan el cielo.

Es la mirada del delirio ciudadano pues apenas levantan unos palmos del suelo.




Nuevas galerías de inmundicias surcarán este subsuelo, a escondidas arrastrando todas nuestras porquerías allá donde no lleguen los ojos.

Tierra que no pisamos también será envenenada. Y el agua bendita de los ríos bajará estéril a su encuentro con el mar donde avergonzada buscará desaparecer.




En el camino, succionan débiles nubes vapor de agua quemada, el viento infatigable traslada nubes negras que generosas descargan corrosiva lluvia sobre los tejados, de los edificios de los desalmados.




Por canalones y acequias veloz se mueve esta agua que un día fue clara.

Hoy es claroscura igual que los rostros de suplicantes que por las calles huyen de su propia sombra.




Como ratones asustados corretean los pobreshombres y pobresmujeres bajo los aleros. En busca de un cobijo o un maldito sitio donde guarecerse.

A falta de todo basta con un paraguas; verdadero trono para los que no tienen nada.




Las abuelas protegen sus peinados con bolsas de plástico cuando los chiquillos dan saltos en los charcos.




En medio de la confusión y el apocamiento, espera la zanja abierta en canal:

por donde había tierra ahora fluye barro.

Y.una excavadora con un operador fumando un Ducados, escupe salivajos de tabaco negro.

Maldice la tormenta porque trabajar no le deja. Lo que antes era poderío ahora suplica misericordia.




Es la insignificancia del hombre ciudadano puesta donde merece: con las aguas negras que los desechos se llevan.










© CHRISTOPHE CARO ALCALDE

COLGAJOS


COLGAJOS








Si se te van cayendo las carnes, querido tuyo,

por el pérfido efecto de la gravedad

no culpes a esta ley universal de tu desdicha

pues es ésta la que mantiene atadas nuestras partes,

donde digo partes digo piezas digo carnes,

que viene a ser como dejarnos vivos.




Acrimina, en todo caso,

a tu acúmulo de años o tu ausencia de vigor epitelial o tu laxa fibra muscular

este cambio perceptible de tu ser esta mutación irreversible de tu envuelta este rastro que deja la vida

pues quizás no te guste la alternativa

por no ser otra que no ser.













© CHRISTOPHE CARO ALCALDE

MANDRÁGORA






MANDRÁGORA







Con opio, mandrágora, hongos y mijo

hemos hecho un caldo para quitar el frío.

Es esta una mañana escandalosa, pantanosa y pesada de las que encogen el alma. Queremos aligerarla.

Flotar como flota un hadubellmout, un lepidóptero, una komee o una idea estúpida rebotando de cabeza en cabeza.




Con el caldo en un caldero y un tarugo de pan, preparamos una sopa de las de toma pan y moja, so idiota.

Tras los primeros bocados, ja, veréis como todo cambia.

Y dónde dije Diego... Digo Ramona.




Digo chúpamela donde chúpate esa. Vete a la mierda donde iba un vente conmigo al huerto y me trajiste unas patatas. Asalta la banca por salta el banco, clava en hueso rasga la guitarra dispara a las lesbianas secuestra al policía quema las escuelas inunda el congreso pisa las flores de los parques arranca los árboles monta en patinete y déjate caer por la pendiente rueda como un trompo mira como un sapo resopla como hacen las iguanas descorcha tu peor vinagre haz leña del árbol en pie canta tus pecados blasfema tus verdades llora como un hombre maltratado insulta como una feminista y pide cuentas méate en todas las fuentes tira las llaves cierra las puertas arrójate por las ventanas pringa las aceras pinta las tapias come chicle muerde pipas en el cine roba a las abuelas métele mano a las señoras huye si te piden ayuda grita si te dicen calla fuma en las iglesias vomita en el agua bendita acelera cuando digan frena cruza los semáforos en rojo suelta pedos en misa ríete en los velatorios copia en los exámenes sé infiel y no mires con quién no respetes a los muertos y cágate en sus vivos desvela los secretos cuenta mil mentiras gástate el dinero mejor si no es el tuyo falsea tu currículum invéntate los títulos haz promesas que no puedas cumplir sé un farsante fóllate a un ortodoxo tócate delante de las monjas vierte sal en las heridas descuida a quien hayas de cuidar cuenta todo lo que sepas e invéntate aquello que no muerde a quien te dé de comer no bebas para olvidar hazlo para reventar drógate hasta caer muerto.




Y después de todo esto

ya podrás salir ahí fuera para decir que tú no fuiste un reprimido.

Que como te ha dado la gana

has vivido.




Donde digo vivido digo soñado,

Ramona

porque donde dije Diego...

digo malnacido.










© CHRISTOPHE CARO ALCALDE

domingo, 1 de enero de 2017

BED AND BREAKFAST



BED AND BREAKFAST





A Rebeca le rompieron el corazón la semana de difuntos. No fue por amor que fue con un martillo.

Pilón.

Quedó tendida en un suelo de Bermuda Grass.



Un enterrador en acto de servicio pasaba por allí con una pala y la recogió en su carretilla.

Como buen profesional, se dispuso a sepultarla antes de que llegaran las moscas con sus miles de huevos y a la muchacha se la comieran los gusanos.




Un veterinario en caza y captura, de insectos primero y después por la policía, vio en el acto su oportunidad de redimirse ante tanto perro asesinado en su quirófano por falta de sensibilidad,

ajena,

y experiencia,

propia.




Nadie quiere a las mascotas enfermas y esto terminó por envenenarle alma y cuerpo.

Un día llamó a los dueños de los bichos y los gaseó en la propia clínica.

No sin antes haberlos encerrado en sus jaulas para perros. Y perras.

Reconoce en privado que disfrutó con ello.




Enterrador y veterinario acordaron una segunda oportunidad para Rebeca:

el primero le daría viento fresco con la pala mientras el segundo aplicaba un masaje cardíaco refrescante de alta intensidad.




Al último intento desesperado reaccionó Rebeca como solía: con asco.

Un vómito azul abandonó su boca como haría un convicto de su celda: por cualquier medio a cualquier precio por encima de cualquiera.




Teñidos de mar salobre quedaron los dos hombres mientras Rebeca furiosa les espetaba:




- ¡So imbéciles! ¡Pero no veis que estaba fuera de cobertura voluntaria!




Rebeca saltó de la carretilla y abandonó el campo santo en tres zancadas largas.

Tras la interrupción de su colapso emocional autolítico, decidió que ya había superado el duelo pertinente.

En el primer bar que encontró pidió un plato de garbanzos con morcilla. No dejó ni las migas.




En la peluquería de la esquina se cortó las puntas abiertas como palmeras. No dejó propina.




En la taquilla de viajes hacia el nuevo mundo compró un billete para el primer barco que abandonara la ciudad.

No dejó atrás nada que la pena valiera.




Asomada a la proa, desde la barandilla agradece al santo martillo por haberle liberado de su última atadura sin sentido.

Cerca estuvo de caer enamorada a pesar de haber jurado ante la tumba del pájaro carpintero que jamás volvería a dejarse atravesar con ese clavo.




En el horizonte, un cielo naranja ocupación se esconde tras una lámina salada azul indómito.

Se siente feliz porque sabe que cuando caiga la noche, volverá a quedarse dormida entre campos de cebada mecidos por el viento.

En sus sueños, con la cebada produce cerveza. Con ésta, se emborracha. Cuando lo hace, se divierte. Y entonces, es feliz hasta que otro canalla antillano le mire con ojos de trampa y ella se deje convencer.

Al amanecer, volverá a empezar si otro enterrador no la despierta en mitad del sueño como hoy.

Justo antes de que el canalla le metiera la lengua hasta el estómago sin pedir permiso.

Como a ella le gusta.




© Christophe Caro






© CHRISTOPHE CARO ALCALDE

SESGO VOLUNTARIO


SESGO VOLUNTARIO 


Por querer ser miembro honorífico del mejor club de sectarios 
defiendes su causa como causa carnal. 
De tu propia carne arrancada con tus propias manos y un compromiso; 
impropio de gente cabal. 

Al tumulto de este nuevo grupo radical excluyente enconado rencoroso 
te has sumado por la cola haciendo como que no pasa nada. 
Que el tuyo no es sino un gesto natural que todo ser, 
disfuncional, 
aplaudirá. 
Es tu oportunidad, tu forma de destacar tras el largo y vacío sendero por el que tus años de vida insulsa han pasado 
con mucha pena 
y ninguna gloria. 

Ay personajillo infame, mediocre y adocenado. 
Ratoncillo asustado que no sales de tu madriguera sino es por el trozo de pan que te lanzan desde la manifestapena; ignoras que lo hacen como si fueran piedras. 
Saco de fuertes tormentos y frágiles huesos. 
Y profundas desesperanzas y enormes desilusiones. 
Y todas las cobardías para abandonar tu cueva cama y armario. 

Ay personajillo nimio e insignificante 
que en el grupo de los radicales añoras ser escuchado. 
Que te atormenta tu no ser nada tu no estar en el momento adecuado ni ser nombrado 
en ninguna parte.
Tu vivir y tu sinvivir al margen de la historia 
de los demás 
para quienes siempre fuiste historia. 
No por relevante sí por olvidada. 

Y en esta vida tuya que no es ni vida hoy te alineas con los más violentos los más furiosos los más de todo 
empezando siempre por el sótano de los de abajo. Qué has hecho sino confundir ir en la cola con estar a la última. 

Para también tú tirar piedras a los demás para escupir a quien no te gusta para fusilar al hombre que no soportas aunque no conozcas. 
Pues solo así puedes afirmar que aquí estás para algo. 
Aunque este algo sea para hacer mal.

- Nota del editor: 
Donde se lee miembro quiere decir miembra, donde dice personajillo leer personajilla, donde radicales traducir por radicalas, donde sectarios sectarias, donde ratoncillo ratoncilla, violentos por violentas, furiosos por furiosas.
Hombre dejar por hombre. 

Una vez corregido volver a leer para de verdad entender -. 



© CHRISTOPHE CARO ALCALDE

martes, 6 de diciembre de 2016

ON FIRE


ON FIRE








El blanquito caquéctico se movía en el centro de la pista como un negro atlético

subido de revoluciones.

Sin pudor describía obscenos golpes de cadera

que como un cazamariposas atrapaba las miradas de blanquitas escuálidas.

Alucinadas todas con los polvos mágicos que un camarero más generoso de lo habitual

disolvía en sus daiquiris plateados.

Era la sensación del momento y ellas se dejaban seducir hasta más allá de lo imaginable.

Pero mucho más acá de lo reprochable porque en aquel tiempo de excesos y retrocesos

y saltos en el tiempo para no llegar muy lejos

todo era probable.




Sobre las columnas de sonido los vasos vacíos y los ceniceros llenos se multiplicaban con el paso de las horas y las canciones.

Los límites los marcaba el DJ a golpe de surco y disco.

Jugándose reputación y sueldo,

y más de una paliza por frustrados con el canto equivocado,

en cada cambio de tema.




Un compromiso arriesgado pinchar algo nuevo para esas orejas de borregos que hacían como que entendían,

cuando ni siquiera oían al que tenían al lado.

Todo era ruido confusión ácidos alcohol.




Desde los lavabos de señoras,

por decir algo pues ahí las únicas señoras que entraban eran las del personal de limpieza,

el resto no dejaba de ser una fauna de fulanas en busca de polvos y sueldo sin estar claro el orden preferido,

en ocasiones se escapaba un alarido.

No era de placer, esto hubiera sido razonable.

Eran espasmos de estupefacción

ante la incongruencia del nuevo escenario tras dos ácidos mal encajados.




Por los pasillos y entre las butacas en ocasiones coincidían presas con cazadores. - No digo aquí cazadoras por no confundir con las chaquetas. Aunque también:

quien más quien menos gustaba de cambiarse la chaqueta tanto dentro como fuera tanto entre desconocidos como con colegas.

Eran tiempos, como hoy, de mucho cambio de chaqueta -.




Nada nuevo ni distinto a otra noche after cualquiera,

hasta que una rubia con buzón de chupapollas en pleno ascenso subidón le dijo a su amiga más borracha que ninguna:

- Estoy caliente.




La borracha le sopló a una tercera que la primera estaba ardiendo.




Ésta, que acababa de meterle hasta el estómago su lengua áspera a un bombero

con el que se había regalado un intercambio de manoseos tetas-verga para que la envidia matara a testigos y presentes, susurró a su hombre como una gracia que por ahí había fuego.




Tras el largo beso de la iguana ya tenía a su bombero con la entrepierna dilatada, no más que otra manguera simple de uso personal profesional esperando su oportunidad de encontrar cobijo y destino.

Iba por el cuarto " ron con cocaaa colaa " y quinto porro hachís puro marroquí,

así que también su cerebro estaba en ese nivel superior de excitación:

era el momento de demostrar virilidad hombría valor. Quién sabe si aparentar algo de coraje.

Ser leyenda entre tanta hembra delirante.




Gritó el macho con aspiraciones alfa:

- ¡Fuego! ¡Fuego!




No hizo falta un tercer aviso pues otro camarero eventual con intenciones de avispado fijo y ayudante del primero

clavó su codo siniestro de emergencia en el pulsador para emergencias mientras apropiadamente sonaba "Al Calor Del Amor En Un Bar".




Consecuentemente, lo que se prendió fue el diluvio local.

Lluvia tormentosa brotó como un milagro de los surtidores en el techo y la cortina de agua se comportó cual cortina de humo.




"La Estatua Del Jardín Botánico" quiso escapar pero antes la arrolló en estampida un gentío de colgados incapaz de encontrar una salida.

Su vida no era sino puro laberinto




En tumulto grueso y torpe, esta masa informe fue rebotando de pared a pared como lo hacen los muñecos arrojados sin piedad contra la máquina del tren.




Y como tales se fueron lastimando con pisotones y golpes. Con alaridos, ahora sí grandes gritos, y mordiscos.

No hubo sálvese quien pueda en ese circo de la decadencia y el absurdo.

No hubo opciones a las opciones de morir ahogado o aplastado.

O ambos.

"Déjame" a todo volumen en el pincha discos y Los Secretos dejaron de serlo.




Torpes y desentrenados servicios de urgencia cayeron por la zona a cuenta gotas.

- No podía ser de otro modo con tanta agua inútil de por medio -.




Y los cuerpos desarticulados de jóvenes sedientos de emociones fuertes,

y de jóvenas hambrientas de hombres fuertes, los unos clavados contra los otros como nunca antes aunque siempre habían soñado, se disolvieron en la mezcla corrosiva de ácidos alcohol agua a partes iguales.




Cuando los depósitos de la ciudad se sacaron dejó de llover en el local.

Horas más tarde el fofo cuerpo de bomberos consiguió con motobombas de alta potencia drenar el mar de estulticia de aquella sala de fiestas llena de cuerpos sin sentido.




Entre ellos, asomaba la cabeza del compañero:

un recién ascendido a oficial del cuerpo de bomberos con poca experiencia mucho afán por destacar

y todo por demostrar.

En el plato del DJ sonando en bucle: "Hoy No Me Puedo Levantar". Nadie se atrevió a quitarle la razón.




- A la mañana siguiente

la prensa local se haría eco del coraje, pundonor y entrega de éste oficial muerto en valeroso acto de servicio. Un ejemplo para la ciudad una medalla al mérito un sentido homenaje ofrecido por la corporación municipal. Del resto, solo se mencionó el número-.

© CHRISTOPHE CARO ALCALDE

THINK IT AGAIN


THINK IT AGAIN




Nunca sabrás qué te va a deparar el futuro:

una tarta de cumpleaños sin serlo o una hostia en los morros.

A mano abierta bate lanzado o maza gruesa.




No hagas planes, por tanto.

No acertarás con el resultado y te domeñará el desencanto.

A puño cerrado ojo triste o corazón plegado.

© CHRISTOPHE CARO ALCALDE

sábado, 3 de diciembre de 2016

DUMB

DUMB








A los datos empíricos me remito, que Jorgito es un tipo bruto.

Bruto no bruto de músculo,

que el tiempo de marcar silueta cultivada y fina chocolatina pasó;

desdibujado está hoy entre sus kilos de más

en lipídica reconstrucción.




Pero Jorgito es bruto por su falta de consistencia, mental y argumental. Analítica y reflexiva. Principalmente, formal.

Ergo: es Jorgito un tipejo extraordinario. Extraordinariamente informal.




No hay sustancia donde debían las neuronas llenar los baches, qué digo baches,

socavones que le cruzan ese cerebro de corcho y defunción

como quien se estampa la cara contra el muro grueso de los lerdos.

Jorgito aspira al liderazgo de éstos. Una paradoja:

en el país de los necios, el más tonto es el rey de todos ellos.




Méritos no escasean y actitud le sobra. Que Jorgito es bicho malo envidioso aprovechado manipulador y tramposo.

Farsante desde que se levanta, dado a mentir para sobrevivir o, simplemente, porque sí.

Que razones no le hacen falta porque Jorgito es así.




Pero no confundirse que Jorgito no está acabado pues Jorgito tiene futuro.

Yo diría, que mucho. Las pruebas,

empíricas,

demuestran que mucho más.




Hay un mundo ahí fuera a reventar de Jorgitos

esperando a los Jorgitos que como él tienen cancha.

Por tanto, para ellos,

hay esperanza.




Sorry for los Antonitos y Luisitos y Ramonitos y Enriquitos

y todos aquellos itos que han alcanzado otro hito

más elevado y distinto

al que a los que utilizan al resto para beneficio propio

como hacen los Jorgitos.




Jorgito es la irrefutable prueba,

de que este mundo absurdo es para los tontos listos.


© CHRISTOPHE CARO ALCALDE

viernes, 2 de diciembre de 2016

CAMBIO DE FECHAS II

CAMBIO DE FECHAS II








A la atenta atención de este consejo de administración de la OPU

- ORGANIZACIÓN DE LOS POETAS UNIDOS -

por cuenta propia y ajena me dirijo

a fin de pedir consejo

para todo lo que a continuación prosigue.

Pues en profundo dilema me hallo,

tratando de compensar tiempo con tiempo,

para que ni mi amigo ni yo, perdamos en la negociación.




Estimado Presidente Importante,

a su atención el suscribiente




EXPONE :




QUE

estamos un caballero y yo negociando ha tiempo un asunto

que a buen andar nos trae

aunque no lleguemos a ninguna parte.




A mi amigo que dice ser hombre de campo

y que para ello gloriosa heráldica esgrime,

PASTOR y de ALMENDROS por si fuera poco,

parece que desde hace un tanto vienen a sobrarle los lunes.




Yo que soy de natural flexible y a los buenos tratos me adapto

hice una contraoferta que al caballero no interesó tanto.

Propuse días usados a cambio de unos pocos a plazo.

Conste que no hay intento de engaño

puesto que como bien sabe usted

hay días usados que sin embargo son buenos,

hay otros que estando nuevos pueden acabar mal parados.




Esta generosa propuesta al amigo no satisfizo

y me encuentro en el complicado entuerto

de recalcular lo que ya he prometido.




No pasaré por tacaño, doblo la apuesta aunque pierda:




Ofrezco mi primer día de reyes, aquel que trajeron la bicicleta

por ser este quién sabe si el mejor regalo

que haya tenido hasta la fecha.




A cambio me conformo con un par de Sietes, siempre que sean de julio.

No confundir con Julio, que éste sí que es un tipo avaro.




Pero no acaba aquí la oferta, pues si a mi amigo Pastor le gusta,

para que vea mi afán de buen trato,

a ese día le acompañan varios regalos.




Martes de carnaval del 79; miércoles y jueves de cuaresma de 3 años de su elección; lunes alternos de enero a marzo, más otros tantos de octubre; jueves santos del 81 al 83 y 3 sábados de pecado del 85, confirmo que hubo mucho pecado, intuyo que le gustará disfrutarlos; dos domingos de boda Premium en el 92 y 97 donde hubo más de un affaire; por penúltimo un viernes de junio del 2009 que empezó con mesa y mantel y ya le cuento en privado cómo terminó, con quién y por qué.




Dejo por último algo que es una incógnita,

pero que a buen aventurero no amilanará:

No, no es La Milana Bonita, sino la noche buena de 2016.

Me han confirmado que no estarán los cuñados,

es una garantía de éxito y también asegurará la fiesta.




Visto todo lo anterior, para ser justos en todo,

me quedaría también con el próximo San Andrés.

Tanto porque siendo el patrón de mi amigo,

intuyo habrá buen guiso,

como porque de vez en cuando me gusta ser menos Caro,

y más mezclarme con el ganado.




No sé, noto que fuéramos todos hermanos.

Ya me dirá usted por qué.




OTROSÍ DIGO:




Que con esto me despido.

Dejo a su buen criterio

que tome y saque y quite y ponga

a fin de que los dos tratantes puedan contar lo que sobra.

Esto querrá decir que se ha alcanzado lo imposible:

ambas partes han salido ganando.




Dios guarde a usted muchos años

Y el diablo nos dé alegría al resto.







© CHRISTOPHE CARO ALCALDE

CAMBIO DE FECHAS I



CAMBIO DE FECHAS I







Por razones que no se deben explicar con profundidad en este foro

a John un día dejaron de interesarle los martes. Aparentemente, porque el miércoles se veía con una gata parda en el secreto callejón de un polígono local de industriosos.

Y la gata le llenaba para toda la semana.




La verdad que la gata no era parda que era negra, por esto un día dejó de verla:

no pudo distinguir su oscura silueta aquella noche de apagón en la ciudad.

- He dicho que no se debía comentar en el foro, pero no que no lo fuera a hacer. Por algo me llaman el cuentalotodo -.




Lo cierto es que a partir de esa fecha tampoco los miércoles eran días propicios para John. En el mercado del jueves los puso a la venta por lotes:




< Regalo martes impar por cada miércoles que usted me compre. 5 si lo que se lleva son 3 >.




No todo el mundo comprendió su propuesta, por esto al pasar tuve ocasión de hacerle esta oferta;

creí, que no la podría rechazar:




- Me quedo con 2 martes pares si en el lote me incluye 3 miércoles impares.




No hubo trato, pero sí diálogo:




- 4 martes impares y 2 miércoles pares si me los trueca por 2 jueves de agosto.

- Si vamos a cambiar de meses tengo otra oferta mejor:

me quedo con sus martes le regalo los miércoles le ofrezco un viernes de julio por todos los jueves de marzo.




- Estoy desconcertado, pero añado a la báscula un lunes de enero y 2 de febrero si me ofrece 2 viernes de junio y media mañana cualquiera.




- Interesante propuesta, caballero, mire si ésta le convence más:

2 sábados de junio por todos los miércoles de septiembre y 10 martes a su elección.




- Me halaga usted, estimado cliente, pero

¿no le interesará por un casual este par de lunes que me cuelgan desde febrero? Confirmo que son muy pesados, pero no se los pondré al peso hoy estoy que lo tiro todo, me conformo con 2 viernes alternos de mayo a abril.




- Querrá decir de abril a mayo, apreciado tendero. Diría que nos vamos acercando.

- No, no, no. Sé muy bien por dónde me ando y estoy pidiéndole un año.




- De acuerdo, acepto ese trato si es con carácter retroactivo. Después de todo, ya los he malgastado.

¿Le interesan también mis domingos de segunda mano?

- Ah, déjeme pensar esta noche y mañana le doy la respuesta. Tengo que cerrar cuentas.




- De acuerdo, pero para ser congruentes con esta negociación del pasado, ¿no le parece más oportuno que quedemos antesdeayer?

- Efectivamente, es usted muy sagaz. Nada como la perspectiva del tiempo para poder acertar.




- Hasta antesdeayer, entonces.

- Así es, ¿qué tal a las menos 3?

- Perfecto. Yo no llevaré nada.




- Por su doble negación, entiendo que lo llevará usted todo.

- Así es. Confío en que usted sea usted.

- Lo intentaré. ¡Hace dos días yo era mucho más joven! No sé si sabré qué hacer.

- Ni yo si lo reconoceré.

© CHRISTOPHE CARO ALCALDE

BOYS BOIS VOIS


BOYS BOIS VOIS








Estuvimos bebiendo

-absenta -

y fumando -

-marihuana -

toda la noche.




Íbamos tras unas chicas que iban tras unos chicos que no éramos nosotros.




Error de apreciación de unas mentes mal calibradas por los estupefacientes y otras drogas más mundanas.




Uno del grupo solo bebía calimocho pero no se libró del sopor que acompaña a la idiotez de los enamorados enganchados.

A las drogas,

que aquellas chicas no eran para tanto ni estos chicos que menciono

estaban dispuestos a comprometerse un tanto.




Recuerdo el episodio porque no terminó como suele:

ellas cabalgando sobre sus desconocidos nosotros rumiando nuestra mala sombra contra la pared.




Por un quiebro absurdo o inesperado o quién sabe si merecido del destino

a todos nos detuvo la policía local.




A ellas por levantarse las faldas en la rotonda con la ecuestre del generalísimo.

A nosotros por hacer un calvo en grupo ante la fachada de los juzgados.




Al tomar declaración ante el secretario más tonto de la corporación

ellas afirmaron ser fieles seguidoras de los avatares de ese señor tan importante con cuerpo de bronce.

No convenció al agente y las encerraron sin contemplación.




A nosotros nos preguntaron si preferíamos piedra, papel o tijera.

Mi amigo eligió la piedra su amigo el papel yo la tijera.




El primero la metió en el papel del segundo y la arrojaron a la frente de un guardia.

Yo clavé la tijiera en el cuello del más alto y el secretario,

mudo de espanto,

no movió un músculo.




Una vez liberados nos jugamos a cara o cruz si debíamos libertar a las damas.




Salió cara, nos las llevamos.




La cruz fue soportarlas

las próximas catorce horas.




Desde entonces recuerdo aquella moraleja:




No vayas detrás de quien te huye:

seguramente será por algo.

© CHRISTOPHE CARO ALCALDE

MEN AT WORK


MEN AT WORK





Los obuses silbaron durante toda la noche sin mucho tino.

La persistente lluvia desfiguraba la masa parduzca donde se suponía el objetivo.




No hubo ninguna respuesta del pretendido enemigo hasta que asomó el frío sol del amanecer.




Cuando la luz fue suficiente para ver a media distancia, el primer centinela del cuerpo de artillería pudo leer con sus prismáticos un cartel que de dos palos colgaba ante la trinchera enemiga:




Hombres trabajando. Por favor, no molestar.


© CHRISTOPHE CARO ALCALDE

domingo, 20 de noviembre de 2016

COLORS


COLORS






Cuando paseo por la ciudad voy tirando piedras a los tejados,

piedras que me llevo del campo, para que los gorriones salgan de donde están hospedados.




A falta de árboles, han adquirido el síndrome del onduline ®

y todos se ocultan bajo teja.

Son gorriones urbanos, al fin.



Sin duda hay en esto una moraleja, que no entiendo ni presiento,

por la que yo deba seguir en este vano intento de acaparar resultados y objetivos.

O quién sabe si ponerme a buen recaudo,

por lo que pueda ir pasando.




Desconozco si vivo una nueva etapa, o no más que un cambio de camiseta.

No diría de tendencia que desde que peino calvas uso gafas y monto implantes dentales,

a falta de otros aditamentos que transforman al hombre viejo en sujeto cyborg,

diría que no tiendo a nada.

Ignoro si mi propia nadería cuenta como causa, pero intención no tengo de morir en el intento; no vayan aquí a hacerme mártir antes de tiempo.




Por otro lado y no obstante

-no sé si añadir un diosmediante pues nunca se adivina cuándo el cielo nos reclama su venganza -

se me antoja que el antojo de romper las camisetas puede ser una opción interesante; por enérgica y renovadora.

Hay mensajes en ellas que ya no defiendo, diría que no queda ninguno por el que pronunciarme deba,

y romper esas envolturas compradas quizás sea la única forma de ser;

para el caso, mi propia marca.




Otra cosa es trascender, tal vez no deba aspirar a tanto, pues es,

este ser,

ya una tarea endiablada.




Por todo lo anterior y lo que vendrá después, he comprado la colección completa de Sprays El Levantisco.

Voy a pintarme en la piel mi nuevo eslogan de campaña. No se asusten, no me presento a nada y por nada, ni siquiera por mí mismo.

No vaya a parecer que ambiciono que me crean o quieran cuando ni siquiera estoy yo

en ninguno de los dos supuestos.




Es tan solo, dar una nota de color a mi vida,

lo que pretendo.




-Mi apuntador me susurra al oído que antes tengo que pedir permiso,

afirma que hay un impuesto para cada nuevo compromiso-.


© CHRISTOPHE CARO ALCALDE

FIRE ON WHEELS



FIRE ON WHEELS






Una ráfaga ruidosa detuvo el avance del grupo de asaltantes al edificio del congreso.




Ciudadanos violentos y desobedientes que armados con barras de chocolate y tetrabricks de zumo tropical pretendían detener este abuso de poder de todos los poderes públicos;

por asignación,

impúdicos

por vocación.




Ancianos sin intención de morirse jubilados sin pensión parados padres desamparados post parturientas madres solteras casrtrati actores sociales voluntarios sin oenegé y niños autistas acudieron hechizados a la llamada silenciosa de una corneja con quince años de antigüedad en el cuerpo de bomberos.




Arracimados en torno al camión grúa como garrapatas a perro viejo bajaban Carrera de San Jerónimo con la intención de entrar por la puerta sin detenerse en el control de documentos y retención de personas.

No más frenos a la libertad de expresión ni trabas al derecho de decisión. <!! Contra el poder, expropiación!! >, gritaban los que podían.

Los que no, escupían bolas de papel por el canuto de sus bolis Bic naranja cristal.




Apenas una docena de metros separaba el morro del camión del morro del primer león cuando atemorizados por esta avalancha los vigilantes de la guarida abrieron fuego sin previo aviso ni autorización.




Cientos de proyectiles hicieron blanco en varios negros que en un acto tan desesperado como heroico saltaron al camión en marcha.

Alguien gritó <!! Queremos recuperar nuestro papel!! > y eso disparó la confusión. Los subsaharianos negros eran todos sin papeles.




De disparo a disparo los fusiles arrojaban balas cuando en la ametralladora del camión solo había palabras.




En el interior, la votación contra la reforma por los mínimos de la libertad de movimientos y opiniones, no se detuvo.




Ganó el No por abrumadora mayoría: 349 contra un solitario SÍ.

La diputada estaba amamantando a su bebé durante el proceso, y éste votó por ella.




El suyo, fue el último voto de los inocentes.







© Christophe Caro Alcalde





PRIZE FOR THE IDIOTS

PRIZE FOR THE IDIOTS 



Publicado en edición limitada a los números impares el último ensayo del premio Nobel de física de partículas. 
Elementales. 
Las reducidas ventas han sugerido un cambio de tendencia de lo que antes se llamaba respetable. 
Elemental:
la masa de lectores cada día es más básica, limitada y simple. 


Mostrada en su mini página de feisbuc la fórmula para el movimiento constante por el Nobel de palancas y giros. 
Imprevistos. 
Solo un puñado de manos infantiles se han alzado con el símbolo del I Like. 
-Aylaic para los no entendidos-.
Previsible resultado:
el grueso de internautas es cosmonáutico, está siempre en las nubes, por tanto,
así la falta de conocimiento e interés ante los asuntos importantes que diferencian a humanos de ganado, 
es generalizada. 
Para mayor espanto. 


Los últimos avances en el campo de la antimateria han inspirado al Nobel de medicina alternativa para hallar la vacuna que resolverá el problema de la malaria. 
Una fórmula simple: la antimalaria. 
-Ya se ha dicho que era medicina alternativa, qué esperabas-. 
Sin fondos públicos suficientes para su desarrollo, ni público apoyando el buen propósito, sigue la molécula estampada en el papel de su cajón esperando saltar de la idea a la prueba. 
Otra prueba, la del algodón anti mediocridad, que tampoco ha sido superada. 
Por agentes sociales, ni por la sociedad entera o troceada. 


Se hacen eco las cadenas de radiotelevisión de medio mundo, y después del otro medio, del último Twit -tuit para los no entendidos- que con hache intercalada y nuevos acentos ha escrito el futbolista del momento: Shoy Là ôhstia!!

Miles de millones de creyentes han retuiteado -retuiteado para los no entendidos - Estas tres Últimas y magníficas Palabras. 

Surgida la tormenta, de ideas estúpidas, no habrá antitormenta que la pare ni sentido común ni humano sensato, 
que la detenga. 





© CHRISTOPHE CARO ALCALDE

lunes, 14 de noviembre de 2016

FUERZAS Y CUERPOS



FUERZAS Y CUERPOS





Tengo tengo tengo. Tú no tienes nada.

Tengo tres personas
en una cabaña.
La una me da amor la otra me da paz. La otra no da nada.
Por eso le doy hostias, para castigarla.

Debo compensarla por tanto desaire. Tanta burla y chanza.
Tanto oír de sus labios: ¡No me da la gana!

Y es que es muy arisca y muy mal mandada.
Que no me obedece ni a buenas ni a malas.
Por más que lo intento y, sin remordimientos,
le doy de comer en una palangana.
A veces pan y agua otras excrementos.
De los otros dos, socios de cautiverio.
Caídos los tres en una redada
dimos por bueno lo que no era nada.

Un poco de maría otro de farlopa; metidos en un bote
de leche condensada.
¡Bajo una pancarta de esto no es España!

Con todo no había ni para una merienda,
pero aquí dijimos que fue una gran redada.
Y gracias a esta burla de crimen y castigo
hemos ascendido los primeros del cuerpo.

Yo soy inspector mi inspector ahora es comisario.
El comisario de antes es el nuevo ministro
desde el interior.
Que no del interior
que lo que más le gusta es ser un topo para contarlo todo.
Y cobrar por ello del mejor postor.

Tengo tengo tengo
tenemos tres pringaos en el calabozo.
Durmiendo desnudos y sin calefacción.
Sobre el duro suelo todo de hormigón.

Se hará lo que se pueda para que entre unos y otros se quiten la vida.
Pues una vez resuelto el último delito
que no era de ellos pero así lo hemos prescrito
a nadie le importa que desaparezcan.

Más bien al contrario que esta sociedad de bienintencionados no quiere a esta chusma ni viva ni muerta.
Viva porque gasta muerta porque estorba.
No hay reproche más impertinente
que el que hacen los muertos desde sus comunes fosas.

Tengo tenemos tenéis tres granos en el culo que son estas tres personas.









© CHRISTOPHE CARO ALCALDE

SUZANNE







SUZANNE





A la puerta del camarote número 13 llamó hoy Susanita.
Con el sobrenombre de Suzanne viajaba de polizonte.
Se había colado en el barco hace más de 2 años. Cuando a lomos de Pérez,
el ratoncito escarlata con peluca de lagartija y manos de piña colada, entraron por la puerta falsa;
de carga del nivel menos tres del buque.
Entre cajas de munición Made in USA y gatos de la mala suerte Made in China,
pasaron los primeros meses.
Comiendo rellenos de paja y serrín y bebiendo agua de lluvia los días de tormenta floja.

Los de temporal salvaje tragaban agua salada como si fuera...
Como si no fuera agua de mar bravía.

Pronto dejaron la bodega de carga para subir al nivel pasajeros:
Pérez encontró un trabajo flexible haciendo felices a niños
con apariencia de desdentados.
Por cada hueco una moneda, robada previamente al maestre,
mucho más asequible que John el contramaestre: intolerante por definición.

Esas monedas trincadas Suzanne iba distrayéndolas por almohadas.
A cambio de que los niños sin dientes dejaran de dar por saco a los papas. Y mamas
-verdadera razón de su ser y estar en el mundobarco: que vivan los padres tranquilos
-de haber hecho por sus hijos algo-.

La travesía no presentó más problemas que las migajas robadas.
Algún escobazo frustrado y más de un escupitajo; acertado puag qué asco.

Pérez lleva ya dos semanas que no quiere dar palo al agua.
Y mira que es difícil cuando mar es lo que les sobra.

Ha conocido varón y quiere salir del armario.
Suzanne aconseja lo contrario diciendo que se va a llevar un tortazo. O sartenazo. O portazo o mazazo.
Que todo lo que sea salir ahí fuera no entraña sino peligros y no aporta más que problemas.
Que el mundo de fantasía en el que viven es de carácter reversible; por tanto recuperable.
El verdadero no hay gato que lo esquive ni ratón que lo remedie.

Pérez no atendió a razones y ha dejado sin completar los tres últimos encargos:
niño de 6 primer molar niña de 5 colmillo superior izquierdo niño-a trans 2 dientes frontales:
uno por cada género.

En el barco se está extendiendo la creencia de que hay una nueva epidemia:
periodontitis extremis, la llama el médico de abordo.
Un salamandro con pocas pulgas pero muy mala hostia para compensarlo.
Escupe cada vez que habla palabras con sabor amargo. Y ácido. Y cáustico. Y
Han dejado de consultarle pues está acabando con todos, enfermos y sanos. Intoxicación por mal aliento médico. Patología sin remedio. Y sin embargo.

Por la borda han arrojado ya a media docena.
No está preparado el barco para hacer de la cubierta
un melancólico campo santo.

Desatada la alarma que puede tornar el crucero en tragedia
Suzanne ha querido desvelar el engaño.
La raíz del problema y el origen de la confusión.
Por eso está ahora frente a la puerta del camarote número 13:
en él guarda el capitán todas las llaves, copias y originales,
de cada cuarto y armario que pueda esconder a Pérez.

Susanita conoce bien a su compañero y sabe que tras un idilio breve
volverá por donde suele: rendijas y laberintos. Nada de que el amor todo lo puede.

Y que éste alboroto tonto lo arreglan ambos tan solo con devolver
a cada cual su diente.

Deben mantener la ilusión para que las personas adultas,
niños con más frustración,
puedan seguir adelante.








© CHRISTOPHE CARO ALCALDE

CRASH

CRASH





Con frecuencia me pregunto adónde voy.



Con harta frecuencia me respondo



cuando me estrello contra la pared.









© CHRISTOPHE CARO ALCALDE

domingo, 13 de noviembre de 2016

PROYECCIÓN





PROYECCIÓN





Cuidado con volver tu notoria imagen pública.

O la envidia de algunos



se tornará notoriamente impúdica.


© CHRISTOPHE CARO ALCALDE

PUBLICIDAD SUBLIMINAL



PUBLICIDAD SUBLIMINAL






Visite nuestro paraíso. Fiscal.

Tráiganos lo peor de sí mismo. Lo mejor de la sociedad.

O se arrepentirá.



De no haberse arrimado antes.


© CHRISTOPHE CARO ALCALDE

SOLUCIÓN



SOLUCIÓN






-No te morirás cabrón no te morirás cabrón.



-Pues mira se murió.



-Ah, vale.



-Qué a gusto nos hemos quedado todos. Creo que tenías razón.








© CHRISTOPHE CARO ALCALDE

jueves, 10 de noviembre de 2016

Y QUÉ VAS A HACER






Y QUÉ VAS A HACER







Con todo lo que cambiar no puedes y sin embargo te arrastra

al anfractuoso lugar donde la vida,

de los otros y propia e impropia,

arroja como escombro todo lo que le sobra.

Y a veces nos falta.




Y qué vas a hacer amiga, querida tuya en ocasiones mía,

con tu vida que llamas plana yo solo diría que diferente,

a las otras planas vidas de los demás,

ahora que aclarado tienes

esas cuatro cositas que faltan

y las cuatrocientas que sólo son excedentes.




Cómo y cuándo vas a carpetazo dar,

y todas las carpetas cerrar,

con sus miles de problemas dentro

que ajenos te son pero obligada te ves

a sentirlos como propios.

Incluso y esto es lo peor

defenderlos por si la vida en ello te fuera.




Cómo vas a deshacer esta de las apariencias madeja

que puertas afuera a mostrar firmeza decisión entereza

obligada te ves.

Y hacia dentro doble cerrojo al portón,

después triple vuelta a tu corazón.

Que no se rompa otra vez que romperse se puede

y para gracias no estás.

Para graciosos ya has tenido bastantes:

toma pan y moja en su chiste,

luego sal corriendo del plato y del lugar.

Pues la gracia que mostraban pronto se transformará en desgracia.




Y qué vas a hacer querida amiga ahora que el tiempo nos vuela

como sobrevuelan las bombas en esta guerra del día tras día

manteniendo lo que nos queda para que no nos quedemos en nada.

Y qué vas a hacer con tus baúles de recuerdos sin cerrar

y tus cartas sin contestar

y tus pedidas de mano sin devolver

y tus besos pendientes

y los abrazos que en el aire quedaron

y los buenos ratos

que pudiendo pasar no pasaron.

Y los gemidos que pudiendo ser no fueron.

Y las brasas que apagar no quieres porque ceniza no eres.

Ni lo pretendes.




Qué vas a hacer, sí, te preguntas una y otra vez.




Pero en el ínterin

El tiempo se pasa

Se apagan las brasas

El corazón se arruga

Se van los que asaltar tu castillo quisieron

Se mueren las oportunidades reviven los oportunistas

Se ajan los cuerpos y las esperanzas

Se desfiguran las ilusiones y algunos sueños

deslavan.




Qué vas a hacer querida amiga

para quedarte en el prólogo que precede al ínterin

Y al resto...




Al resto como tú dices

pues que le den que no te queda tiempo para perderlo con éstos.










© CHRISTOPHE CARO ALCALDE

Y DIGO YO


Y DIGO YO


Que diciéndote ná te lo digo tó

Lo sabes. 


Que diciéndotelo tó no te enteras de ná 

Lo sé yo.



© CHRISTOPHE CARO ALCALDE

El MISTERIO DE LA AVIACIÓN






EL MISTERIO DE LA AVIACIÓN







Ella creyó ver en su piloto

-un amor tardío para las pasiones maduras que del cielo cae como dulce fruta-

la yesca para una llama que nunca se apaga.

Que aún le arde el corazón y las entrañas que ella no está acabada.

Por esto apuntó alto su arco por si en el cielo aguardaba

el amor que buscaba para los grandes momentos.

De vino y rosas de champán y ostras. De orujo y miel

puede que también.

Los días de ensueño los sueños perfectos.




Tras varios intentos fallidos de aquí te pillo y te mato,

fallidos porque efectivamente se murió el candidato

-del susto de observar sus maneras y miradas de infarto y modales y andares y agitar sus caderas, y lo que un hombre imagina

solo con verla con la boca abierta-

dio la flecha en el blanco.




Blanco como mirlo blanco y reblanco que él no era perfecto,

era pluscuamperfecto.

Un príncipe de cuento un rey con un trono mágico un señor en la tierra un ángel en los cielos.




Un no te vayas mi amor un quizás vuelva a tus brazos mañana un te esperaré lo que haga falta aunque esto pueda ser para siempre.




- Un casi siempre, que tarde o temprano dejaremos,

mi amor,

de darnos la mano.




- La mano y los besos, principalmente esos besos, que nos regalamos al poco de vernos.

Nos comimos, sí, la boca y el cuerpo hasta que nos hartamos de tener el mismo menú,

cada poco en el plato.




Dejaron, menos tarde de lo que ella había soñado,

de cruzar media Europa para verse a los ojos de todos

y amarse en un profundo secreto.




Los caramelos se deshacen en la boca con la saliva y la lengua.




Ella se quedó en tierra descompuesta y sin novio.

Él en los cielos recompuesto y con el amor de su vida:

la vieja avioneta con la que cruzar el océano y al mundo poner por montera.




Cuentan quienes lo conocen que él está en Canadá.

Volando de estado estado en un no parar.

Ahí donde los paisajes son sin igual y no hay más abrazos que los abrazos de oso.




Murmuran quienes la conocen que ella vive sola.

Que no sale de casa porque no comprende,

que él la abandonase

por una hélice loca y dos alas de lata.




Le avergüenza contar a amigos y público que a ella también la han dejado por otra.

Ella tan sexy tan rubia tan madura tan mona.




Le enfurece contar que la otra es esa avioneta.

Con ésta él se reparte el mundo sin planos ni fronteras ni mapas.




¿Hay algo mejor?



© CHRISTOPHE CARO ALCALDE

sábado, 5 de noviembre de 2016

DON´T WORRY

DON´T WORRY



Dijimos que todo iría bien.

Dijiste tú, que yo ni me lo planteé:
acostumbrado a lo contrario, no me lo reproches.

Dijiste que no llovería más sobre nuestras cabezas calvas. Que no caerían piedras a nuestro tejado de paja.
Que jamás se aplicaría en nos
la ley de la contrariedad.
Que no andaríamos a salto de mata ni de fosa ni zanja.
Ni nada nos arrebataría aquel momento dulce
como el jengibre
y perfumado
como el estiércol.

Que las perdices serían abundantes la carrera próspera
los proyectos plausibles.
La casa acogedora las amistades sagradas
los amigos eternos los abrazos auténticos los amores,
ah qué dijiste de los amores que no lo recuerdo.

Quizás, y repito quizás porque no hay nada claro ni cierto,
aquel 40 de agosto yo no estaba despierto.

Dijiste creí pensé imaginé soñé...
Ya no sé qué pensar.

Puede que falsas expectativas.
Sin más.





© CHRISTOPHE CARO ALCALDE