domingo, 20 de noviembre de 2016

COLORS


COLORS






Cuando paseo por la ciudad voy tirando piedras a los tejados,

piedras que me llevo del campo, para que los gorriones salgan de donde están hospedados.




A falta de árboles, han adquirido el síndrome del onduline ®

y todos se ocultan bajo teja.

Son gorriones urbanos, al fin.



Sin duda hay en esto una moraleja, que no entiendo ni presiento,

por la que yo deba seguir en este vano intento de acaparar resultados y objetivos.

O quién sabe si ponerme a buen recaudo,

por lo que pueda ir pasando.




Desconozco si vivo una nueva etapa, o no más que un cambio de camiseta.

No diría de tendencia que desde que peino calvas uso gafas y monto implantes dentales,

a falta de otros aditamentos que transforman al hombre viejo en sujeto cyborg,

diría que no tiendo a nada.

Ignoro si mi propia nadería cuenta como causa, pero intención no tengo de morir en el intento; no vayan aquí a hacerme mártir antes de tiempo.




Por otro lado y no obstante

-no sé si añadir un diosmediante pues nunca se adivina cuándo el cielo nos reclama su venganza -

se me antoja que el antojo de romper las camisetas puede ser una opción interesante; por enérgica y renovadora.

Hay mensajes en ellas que ya no defiendo, diría que no queda ninguno por el que pronunciarme deba,

y romper esas envolturas compradas quizás sea la única forma de ser;

para el caso, mi propia marca.




Otra cosa es trascender, tal vez no deba aspirar a tanto, pues es,

este ser,

ya una tarea endiablada.




Por todo lo anterior y lo que vendrá después, he comprado la colección completa de Sprays El Levantisco.

Voy a pintarme en la piel mi nuevo eslogan de campaña. No se asusten, no me presento a nada y por nada, ni siquiera por mí mismo.

No vaya a parecer que ambiciono que me crean o quieran cuando ni siquiera estoy yo

en ninguno de los dos supuestos.




Es tan solo, dar una nota de color a mi vida,

lo que pretendo.




-Mi apuntador me susurra al oído que antes tengo que pedir permiso,

afirma que hay un impuesto para cada nuevo compromiso-.


© CHRISTOPHE CARO ALCALDE

FIRE ON WHEELS



FIRE ON WHEELS






Una ráfaga ruidosa detuvo el avance del grupo de asaltantes al edificio del congreso.




Ciudadanos violentos y desobedientes que armados con barras de chocolate y tetrabricks de zumo tropical pretendían detener este abuso de poder de todos los poderes públicos;

por asignación,

impúdicos

por vocación.




Ancianos sin intención de morirse jubilados sin pensión parados padres desamparados post parturientas madres solteras casrtrati actores sociales voluntarios sin oenegé y niños autistas acudieron hechizados a la llamada silenciosa de una corneja con quince años de antigüedad en el cuerpo de bomberos.




Arracimados en torno al camión grúa como garrapatas a perro viejo bajaban Carrera de San Jerónimo con la intención de entrar por la puerta sin detenerse en el control de documentos y retención de personas.

No más frenos a la libertad de expresión ni trabas al derecho de decisión. <!! Contra el poder, expropiación!! >, gritaban los que podían.

Los que no, escupían bolas de papel por el canuto de sus bolis Bic naranja cristal.




Apenas una docena de metros separaba el morro del camión del morro del primer león cuando atemorizados por esta avalancha los vigilantes de la guarida abrieron fuego sin previo aviso ni autorización.




Cientos de proyectiles hicieron blanco en varios negros que en un acto tan desesperado como heroico saltaron al camión en marcha.

Alguien gritó <!! Queremos recuperar nuestro papel!! > y eso disparó la confusión. Los subsaharianos negros eran todos sin papeles.




De disparo a disparo los fusiles arrojaban balas cuando en la ametralladora del camión solo había palabras.




En el interior, la votación contra la reforma por los mínimos de la libertad de movimientos y opiniones, no se detuvo.




Ganó el No por abrumadora mayoría: 349 contra un solitario SÍ.

La diputada estaba amamantando a su bebé durante el proceso, y éste votó por ella.




El suyo, fue el último voto de los inocentes.







© Christophe Caro Alcalde





PRIZE FOR THE IDIOTS

PRIZE FOR THE IDIOTS 



Publicado en edición limitada a los números impares el último ensayo del premio Nobel de física de partículas. 
Elementales. 
Las reducidas ventas han sugerido un cambio de tendencia de lo que antes se llamaba respetable. 
Elemental:
la masa de lectores cada día es más básica, limitada y simple. 


Mostrada en su mini página de feisbuc la fórmula para el movimiento constante por el Nobel de palancas y giros. 
Imprevistos. 
Solo un puñado de manos infantiles se han alzado con el símbolo del I Like. 
-Aylaic para los no entendidos-.
Previsible resultado:
el grueso de internautas es cosmonáutico, está siempre en las nubes, por tanto,
así la falta de conocimiento e interés ante los asuntos importantes que diferencian a humanos de ganado, 
es generalizada. 
Para mayor espanto. 


Los últimos avances en el campo de la antimateria han inspirado al Nobel de medicina alternativa para hallar la vacuna que resolverá el problema de la malaria. 
Una fórmula simple: la antimalaria. 
-Ya se ha dicho que era medicina alternativa, qué esperabas-. 
Sin fondos públicos suficientes para su desarrollo, ni público apoyando el buen propósito, sigue la molécula estampada en el papel de su cajón esperando saltar de la idea a la prueba. 
Otra prueba, la del algodón anti mediocridad, que tampoco ha sido superada. 
Por agentes sociales, ni por la sociedad entera o troceada. 


Se hacen eco las cadenas de radiotelevisión de medio mundo, y después del otro medio, del último Twit -tuit para los no entendidos- que con hache intercalada y nuevos acentos ha escrito el futbolista del momento: Shoy Là ôhstia!!

Miles de millones de creyentes han retuiteado -retuiteado para los no entendidos - Estas tres Últimas y magníficas Palabras. 

Surgida la tormenta, de ideas estúpidas, no habrá antitormenta que la pare ni sentido común ni humano sensato, 
que la detenga. 





© CHRISTOPHE CARO ALCALDE

lunes, 14 de noviembre de 2016

FUERZAS Y CUERPOS



FUERZAS Y CUERPOS





Tengo tengo tengo. Tú no tienes nada.

Tengo tres personas
en una cabaña.
La una me da amor la otra me da paz. La otra no da nada.
Por eso le doy hostias, para castigarla.

Debo compensarla por tanto desaire. Tanta burla y chanza.
Tanto oír de sus labios: ¡No me da la gana!

Y es que es muy arisca y muy mal mandada.
Que no me obedece ni a buenas ni a malas.
Por más que lo intento y, sin remordimientos,
le doy de comer en una palangana.
A veces pan y agua otras excrementos.
De los otros dos, socios de cautiverio.
Caídos los tres en una redada
dimos por bueno lo que no era nada.

Un poco de maría otro de farlopa; metidos en un bote
de leche condensada.
¡Bajo una pancarta de esto no es España!

Con todo no había ni para una merienda,
pero aquí dijimos que fue una gran redada.
Y gracias a esta burla de crimen y castigo
hemos ascendido los primeros del cuerpo.

Yo soy inspector mi inspector ahora es comisario.
El comisario de antes es el nuevo ministro
desde el interior.
Que no del interior
que lo que más le gusta es ser un topo para contarlo todo.
Y cobrar por ello del mejor postor.

Tengo tengo tengo
tenemos tres pringaos en el calabozo.
Durmiendo desnudos y sin calefacción.
Sobre el duro suelo todo de hormigón.

Se hará lo que se pueda para que entre unos y otros se quiten la vida.
Pues una vez resuelto el último delito
que no era de ellos pero así lo hemos prescrito
a nadie le importa que desaparezcan.

Más bien al contrario que esta sociedad de bienintencionados no quiere a esta chusma ni viva ni muerta.
Viva porque gasta muerta porque estorba.
No hay reproche más impertinente
que el que hacen los muertos desde sus comunes fosas.

Tengo tenemos tenéis tres granos en el culo que son estas tres personas.









© CHRISTOPHE CARO ALCALDE

SUZANNE







SUZANNE





A la puerta del camarote número 13 llamó hoy Susanita.
Con el sobrenombre de Suzanne viajaba de polizonte.
Se había colado en el barco hace más de 2 años. Cuando a lomos de Pérez,
el ratoncito escarlata con peluca de lagartija y manos de piña colada, entraron por la puerta falsa;
de carga del nivel menos tres del buque.
Entre cajas de munición Made in USA y gatos de la mala suerte Made in China,
pasaron los primeros meses.
Comiendo rellenos de paja y serrín y bebiendo agua de lluvia los días de tormenta floja.

Los de temporal salvaje tragaban agua salada como si fuera...
Como si no fuera agua de mar bravía.

Pronto dejaron la bodega de carga para subir al nivel pasajeros:
Pérez encontró un trabajo flexible haciendo felices a niños
con apariencia de desdentados.
Por cada hueco una moneda, robada previamente al maestre,
mucho más asequible que John el contramaestre: intolerante por definición.

Esas monedas trincadas Suzanne iba distrayéndolas por almohadas.
A cambio de que los niños sin dientes dejaran de dar por saco a los papas. Y mamas
-verdadera razón de su ser y estar en el mundobarco: que vivan los padres tranquilos
-de haber hecho por sus hijos algo-.

La travesía no presentó más problemas que las migajas robadas.
Algún escobazo frustrado y más de un escupitajo; acertado puag qué asco.

Pérez lleva ya dos semanas que no quiere dar palo al agua.
Y mira que es difícil cuando mar es lo que les sobra.

Ha conocido varón y quiere salir del armario.
Suzanne aconseja lo contrario diciendo que se va a llevar un tortazo. O sartenazo. O portazo o mazazo.
Que todo lo que sea salir ahí fuera no entraña sino peligros y no aporta más que problemas.
Que el mundo de fantasía en el que viven es de carácter reversible; por tanto recuperable.
El verdadero no hay gato que lo esquive ni ratón que lo remedie.

Pérez no atendió a razones y ha dejado sin completar los tres últimos encargos:
niño de 6 primer molar niña de 5 colmillo superior izquierdo niño-a trans 2 dientes frontales:
uno por cada género.

En el barco se está extendiendo la creencia de que hay una nueva epidemia:
periodontitis extremis, la llama el médico de abordo.
Un salamandro con pocas pulgas pero muy mala hostia para compensarlo.
Escupe cada vez que habla palabras con sabor amargo. Y ácido. Y cáustico. Y
Han dejado de consultarle pues está acabando con todos, enfermos y sanos. Intoxicación por mal aliento médico. Patología sin remedio. Y sin embargo.

Por la borda han arrojado ya a media docena.
No está preparado el barco para hacer de la cubierta
un melancólico campo santo.

Desatada la alarma que puede tornar el crucero en tragedia
Suzanne ha querido desvelar el engaño.
La raíz del problema y el origen de la confusión.
Por eso está ahora frente a la puerta del camarote número 13:
en él guarda el capitán todas las llaves, copias y originales,
de cada cuarto y armario que pueda esconder a Pérez.

Susanita conoce bien a su compañero y sabe que tras un idilio breve
volverá por donde suele: rendijas y laberintos. Nada de que el amor todo lo puede.

Y que éste alboroto tonto lo arreglan ambos tan solo con devolver
a cada cual su diente.

Deben mantener la ilusión para que las personas adultas,
niños con más frustración,
puedan seguir adelante.








© CHRISTOPHE CARO ALCALDE

CRASH

CRASH





Con frecuencia me pregunto adónde voy.



Con harta frecuencia me respondo



cuando me estrello contra la pared.









© CHRISTOPHE CARO ALCALDE

domingo, 13 de noviembre de 2016

PROYECCIÓN





PROYECCIÓN





Cuidado con volver tu notoria imagen pública.

O la envidia de algunos



se tornará notoriamente impúdica.


© CHRISTOPHE CARO ALCALDE

PUBLICIDAD SUBLIMINAL



PUBLICIDAD SUBLIMINAL






Visite nuestro paraíso. Fiscal.

Tráiganos lo peor de sí mismo. Lo mejor de la sociedad.

O se arrepentirá.



De no haberse arrimado antes.


© CHRISTOPHE CARO ALCALDE

SOLUCIÓN



SOLUCIÓN






-No te morirás cabrón no te morirás cabrón.



-Pues mira se murió.



-Ah, vale.



-Qué a gusto nos hemos quedado todos. Creo que tenías razón.








© CHRISTOPHE CARO ALCALDE

jueves, 10 de noviembre de 2016

Y QUÉ VAS A HACER






Y QUÉ VAS A HACER







Con todo lo que cambiar no puedes y sin embargo te arrastra

al anfractuoso lugar donde la vida,

de los otros y propia e impropia,

arroja como escombro todo lo que le sobra.

Y a veces nos falta.




Y qué vas a hacer amiga, querida tuya en ocasiones mía,

con tu vida que llamas plana yo solo diría que diferente,

a las otras planas vidas de los demás,

ahora que aclarado tienes

esas cuatro cositas que faltan

y las cuatrocientas que sólo son excedentes.




Cómo y cuándo vas a carpetazo dar,

y todas las carpetas cerrar,

con sus miles de problemas dentro

que ajenos te son pero obligada te ves

a sentirlos como propios.

Incluso y esto es lo peor

defenderlos por si la vida en ello te fuera.




Cómo vas a deshacer esta de las apariencias madeja

que puertas afuera a mostrar firmeza decisión entereza

obligada te ves.

Y hacia dentro doble cerrojo al portón,

después triple vuelta a tu corazón.

Que no se rompa otra vez que romperse se puede

y para gracias no estás.

Para graciosos ya has tenido bastantes:

toma pan y moja en su chiste,

luego sal corriendo del plato y del lugar.

Pues la gracia que mostraban pronto se transformará en desgracia.




Y qué vas a hacer querida amiga ahora que el tiempo nos vuela

como sobrevuelan las bombas en esta guerra del día tras día

manteniendo lo que nos queda para que no nos quedemos en nada.

Y qué vas a hacer con tus baúles de recuerdos sin cerrar

y tus cartas sin contestar

y tus pedidas de mano sin devolver

y tus besos pendientes

y los abrazos que en el aire quedaron

y los buenos ratos

que pudiendo pasar no pasaron.

Y los gemidos que pudiendo ser no fueron.

Y las brasas que apagar no quieres porque ceniza no eres.

Ni lo pretendes.




Qué vas a hacer, sí, te preguntas una y otra vez.




Pero en el ínterin

El tiempo se pasa

Se apagan las brasas

El corazón se arruga

Se van los que asaltar tu castillo quisieron

Se mueren las oportunidades reviven los oportunistas

Se ajan los cuerpos y las esperanzas

Se desfiguran las ilusiones y algunos sueños

deslavan.




Qué vas a hacer querida amiga

para quedarte en el prólogo que precede al ínterin

Y al resto...




Al resto como tú dices

pues que le den que no te queda tiempo para perderlo con éstos.










© CHRISTOPHE CARO ALCALDE

Y DIGO YO


Y DIGO YO


Que diciéndote ná te lo digo tó

Lo sabes. 


Que diciéndotelo tó no te enteras de ná 

Lo sé yo.



© CHRISTOPHE CARO ALCALDE

El MISTERIO DE LA AVIACIÓN






EL MISTERIO DE LA AVIACIÓN







Ella creyó ver en su piloto

-un amor tardío para las pasiones maduras que del cielo cae como dulce fruta-

la yesca para una llama que nunca se apaga.

Que aún le arde el corazón y las entrañas que ella no está acabada.

Por esto apuntó alto su arco por si en el cielo aguardaba

el amor que buscaba para los grandes momentos.

De vino y rosas de champán y ostras. De orujo y miel

puede que también.

Los días de ensueño los sueños perfectos.




Tras varios intentos fallidos de aquí te pillo y te mato,

fallidos porque efectivamente se murió el candidato

-del susto de observar sus maneras y miradas de infarto y modales y andares y agitar sus caderas, y lo que un hombre imagina

solo con verla con la boca abierta-

dio la flecha en el blanco.




Blanco como mirlo blanco y reblanco que él no era perfecto,

era pluscuamperfecto.

Un príncipe de cuento un rey con un trono mágico un señor en la tierra un ángel en los cielos.




Un no te vayas mi amor un quizás vuelva a tus brazos mañana un te esperaré lo que haga falta aunque esto pueda ser para siempre.




- Un casi siempre, que tarde o temprano dejaremos,

mi amor,

de darnos la mano.




- La mano y los besos, principalmente esos besos, que nos regalamos al poco de vernos.

Nos comimos, sí, la boca y el cuerpo hasta que nos hartamos de tener el mismo menú,

cada poco en el plato.




Dejaron, menos tarde de lo que ella había soñado,

de cruzar media Europa para verse a los ojos de todos

y amarse en un profundo secreto.




Los caramelos se deshacen en la boca con la saliva y la lengua.




Ella se quedó en tierra descompuesta y sin novio.

Él en los cielos recompuesto y con el amor de su vida:

la vieja avioneta con la que cruzar el océano y al mundo poner por montera.




Cuentan quienes lo conocen que él está en Canadá.

Volando de estado estado en un no parar.

Ahí donde los paisajes son sin igual y no hay más abrazos que los abrazos de oso.




Murmuran quienes la conocen que ella vive sola.

Que no sale de casa porque no comprende,

que él la abandonase

por una hélice loca y dos alas de lata.




Le avergüenza contar a amigos y público que a ella también la han dejado por otra.

Ella tan sexy tan rubia tan madura tan mona.




Le enfurece contar que la otra es esa avioneta.

Con ésta él se reparte el mundo sin planos ni fronteras ni mapas.




¿Hay algo mejor?



© CHRISTOPHE CARO ALCALDE

sábado, 5 de noviembre de 2016

DON´T WORRY

DON´T WORRY



Dijimos que todo iría bien.

Dijiste tú, que yo ni me lo planteé:
acostumbrado a lo contrario, no me lo reproches.

Dijiste que no llovería más sobre nuestras cabezas calvas. Que no caerían piedras a nuestro tejado de paja.
Que jamás se aplicaría en nos
la ley de la contrariedad.
Que no andaríamos a salto de mata ni de fosa ni zanja.
Ni nada nos arrebataría aquel momento dulce
como el jengibre
y perfumado
como el estiércol.

Que las perdices serían abundantes la carrera próspera
los proyectos plausibles.
La casa acogedora las amistades sagradas
los amigos eternos los abrazos auténticos los amores,
ah qué dijiste de los amores que no lo recuerdo.

Quizás, y repito quizás porque no hay nada claro ni cierto,
aquel 40 de agosto yo no estaba despierto.

Dijiste creí pensé imaginé soñé...
Ya no sé qué pensar.

Puede que falsas expectativas.
Sin más.





© CHRISTOPHE CARO ALCALDE

TIEMPO DE PRESBICIAS. Y ALGUNAS CARICIAS


TIEMPO DE PRESBICIAS. Y ALGUNAS CARICIAS


Si ya no ves donde todo era nítido
y una mancha enturbia las líneas que antes eran puras
no culpes al objetivo de haber hecho ese borrón,
quién sabe si también una cuenta nueva,
por ser más probable que la tara esté en tus ojos
y no en el sujeto observado.

Que se te han escapado algunos años ya lo sabes.
Que no todos han sido malos ni buenos,
también.

Que la primera parte vivida no igualará a la segunda,
viceversa,
lo adivinas.

¿Y?
¿Qué piensas hacer al respectivo respecto?
Respectiva o retrospectivamente hablando
no eres sino causa y efecto.
De las causas abiertas en tu glorioso pasado
oyes y vives o malvives ahora
las sentencias acuñadas con maza de plomo.

Cuándo has cruzado la frontera entre lo joven y viejo
lo naif y lo experto
lo arrebatado o sereno
lo por llegar o escapado
la duda o la certidumbre
el pasado y presente sin saber qué día se fue tu futuro,
no sabes cómo ni cuándo:
si ayer decías tenerlo claro
hoy está todo borroso y tú más confusa que nunca.

¿Y?

Si la torre de los años cumplidos es cada día más alta
¿Cómo vas a actuar contra este nuevo mareo de altura?
¿Un novio joven una casita en la playa un descapotable un viaje a los confines del mundo?
Donde, ahora sí, te dejarás manosear como siempre has querido
pero nunca pedido porque estaba prohibido.
Al policía que montaba guardia en tu cabeza has conseguido,
por fin,
despedirlo.

Te soltarías la melena si tuvieras,
pues no se te ocurre otra forma de ondear la bandera
señera de tu propia autodeterminación.

Vas a corretear por ciudades, carreteras y campos.
A emborracharte cada día bebiéndote a grandes tragos todos los momentos.
Vas a saber lo que es bueno porque vas a probarlo.
A actuar como nunca lo has hecho
en este teatro de marionetas de cartón arrugado
con trajes de época y antifaces para ocultarse del resto
tanto como de ellos.
Vas a pedir otra copa y a Sam que
tocándola otra vez
pruebe también a tocarte.
Vas a bailar hasta el amanecer con quien se atreva a seguirte.
Ahora que has dejado atrás a padres e hijos
padres por muertos hijos por desterrados
vas a quemar las naves de tus ahorros en un gran carnaval.
Que se enteren todos de quién eres
Y dónde estás.
Que vergüenza ya no te queda por haberla usado tanto;
tanto que fue demasiado.

Has relativizado todo
lo que relativizar se puede.
Concedido urgencia
solo a casos de vida o muerte.
Has acabado con idioteces e idiotas
estupideces y estúpidos;
cretinos necios bobos lamebolis y muerdelápices
pelotas y robapelotas
borrachos fantasmas y fantoches
babosos, inoportunos, pagafantas, pusilánimes y engreídos.
Has echado al vertedero a todo lo que no te gusta
y el cerrojo a todo el que no te gusta :
hoy tu tiempo es más valioso que el oro.

Ahora que mires donde mires ya no ves lo que antes
vas a creer que todo tu monte es orégano y dejarte saborear con especias exóticas.
Si es preciso, tóxicas.
Pues hoy que ya estás de vuelta de todo,
qué más te da otra vuelta de tuerca
con la que reventar tus viejas y oxidadas amarras.

Y en ese súbito impulso de libertad
vas a sonreír como siempre
pero disfrutar como nunca.

Vas, vas, vas...
Por si acaso
No tardes en empezar.






© CHRISTOPHE CARO ALCALDE

TRÁFICO AÉREO


TRÁFICO AÉREO



Y ella tomaba aviones de papel
para verse con urgencia en moteles de carretera o playas de piedra
con su amante que no era de cartón.

Tampoco su amor; éste lo perdió en una batalla contra el mal de altura:
se tiró de un noveno.
Para cuando llegó al tercero ya estaba muerto.
De risa.

Furtivo el amante como clandestinos aquellos encuentros.
Que no pasarán a la historia de los amores encantados,
ni harán las delicias de los novelistas románticos.
No entusiasmarán a los lectores ávidos,
de cualquier aventura que no sea la propia.
Ni a las lectoras sedientas,
de húmedos cuentos que contar en secreto.

Pero ella siguió tomando esos aviones uno tras otro.
Porque un escalofrío le sacudía el cuerpo de hombros para abajo
cada vez que recordaba el anterior episodio.

Y a la droga de los placeres complicados se engancharon ambos como al crack
de los yonquis solitarios.
De los corazones abandonados.
Hambrientos todos de emociones fuertes
y resultados rápidos.

Todo fue bien hasta que llegó el incendio.
Una puritana pirómana predecible a ratos
que inflamada de odio, prendió las llamas con su aliento de ogro.
No esperó a que los amantes abandonaran la casita de sus encuentros.
Mejor, con ellos dentro -se dijo la muy zorra.
Que no es más zorra la que hace, que la que piensa cómo joder sin dejar.
A las demás.

Y la hoguera alcanzó el cielo.
Una nube rosada, anaranjada, amarilla.
Todos los colores cálidos que del espectro nacen,
cubrió el techo del mundo como una pintura.
Nada de nubes grandes gruesas grises
con que entristecer a los muertos vivientes
que a cuatro o dos patas según el momento
por la tierra se arrastran.

Aún quedan las huellas en el aire de aquellas cenizas,
hechas con los amantes rotos.
Son las estelas que dejan los aviones de papel.

De papel de aluminio.
Quemando queroseno.
Con pilotos mustios y azafatas aburridas solo de verlos.
Con pasaje asustado
por ver el cielo y no el suelo bajo sus pies.

Y ellos ardieron como uno de esos aviones.

De papel
Mojado
En queroseno.



(Cuentan las crónicas que aún sienten envidia
los cronistas de aquel episodio
y todos los que les escuchan.)


© CHRISTOPHE CARO ALCALDE

DE MUJERES Y SOMBRAS. Y VICEVERSA


DE MUJERES Y SOMBRAS. Y VICEVERSA



Rosaura dejó a su novio por una escoba:
tenía con ella más complicidad.

Luisito a su ex por un sillón de masaje:
transmitía mejores vibraciones.

Rosarillo plantó a Pedro por una maceta:
demostró mayor fidelidad.

Luisillo a Laurita por una guitarra:
sus curvas eran auténticas.

Rosarito abandonó a Jesusín por un melocotón:
sabía más dulce.

Luiseco huyó de Pepi para refugiarse en una tragaperras:
tenía la garganta más profunda.

Rosario huyó de Albertico persiguiendo a una paloma:
ésta no tenía miedo a volar.

Luisín renegó de Anita por una bicicleta:
que tanto dar vueltas sirviera para algo.

Rosarín repudió a Jorgito por una yogurtera:
no más tragar lechosa agria sin mejora intestinal.

Luisón escapó de los besos de Jacinta tras un puñado de setas:
mucho más sabrosas.

Rosaurica se zafó de las garras de Pacorro por los pelos:
con ellos se hizo una peluca y desapareció.

Luisico renunció a la vida con Conchita por una valeriana:
con los años ya solo busca paz.

Rosaura, Rosarillo, Rosarito, Rosario, Rosarín y Rosaurica
cuentan hoy sus experiencias en un plató, de televisión:
no han encontrado forma mejor de transmitir su mensaje,
a ese mundo de idiotas.

Luisito, Luisillo, Luiseco, Luisín, Luisón y Luisico se reúnen todos los sábados junto a un plato, de chilindrón:
los únicos placeres de carne que ahora se permiten,
y disfrutan.








© CHRISTOPHE CARO ALCALDE

40% DISCOUNT

40% DISCOUNT



Tuvo y retuvo unos ojos verdes
que enmarcados en una bravía melena negra
conquistaron a los presentes y ausentes.
Como se gana un barco en altamar: al asalto que son éstas
agitadas aguas de corsarios mal pagados
en plena conversión hacia piratas de carrera y abundancia.

Era aquel tiempo de juventud una época silvestre
donde lo imposible era plausible.
Cuando los sueños sueños son
no hay muros ni límites.

No aprendió más conocimientos que los del amor libre en campo sin cultivo.
No cosechó más trigo que el de su pelo teñido al oro.
Funcionó pues un apuesto cimarrón se la llevó del solar de caravanas donde ella vivía
al solar de caravanas más grandes donde vivía él.

Y contra las cuatro paredes de su nueva roulot XL la empotró siempre que pudo.
Y ella consintió.
Que también fue siempre.

Fumaban cigarrillos y bebían tequila cada vez que las cosas salían bien.

Fumaban más y bebían mucho más cuando las cosas iban mal.
Esto ocurrió pronto:
los mercadillos habían perdido su tirón por culpa del PRIMARK

A mayor tiempo vacío más churumbeles con que llenar la caravana.
Y la hartura.
Cuatro daban ya patadas a las puertas
y paredes de cartón de la roulot
antes de que ella cruzara el vértigo de los treinta.

Se le ajó su melena loca como se pasan los higos.
Se le agrietó la barriga como se rajan los troncos.
Se le apagó la mirada como se mueren las brasas.

De aquella belleza infantil y seducción juvenil
no quedan sino las sombras en una caravana con muchas goteras
y ninguna puerta.

Dicen que él dejó los mercadillos semiclandestinos
por los mercados clandestinos.
Que se ha especializado. Vuelto un profesional.
Otro corsario ascendido a pirata por propia voluntad
y muchas ganas de triunfar.

Podría ser cierto pues ella ha cambiado su escenario de compras:
abandonados los rastros ha entrado de lleno en los chinos.
No sale de uno con rebajas permanentes al 40.

Ahora viste mucho más hortera. Ha cubierto su ropa de lentejuelas baratas y su rostro de brillos con químicos.
Quiere ser joven y guapa y apetecible otra vez.
Para que un cimarrón algo más fino y menos canalla la mude de barrio.
A poder ser, donde no haya caravanas, ni casuchas de lata.
Ni maridos borrachos ni churumbeles silvestres ni familia de quinquis ni peleas de perros ni misteriosos paseos nocturnos ni carreras al amanecer.

Ni nada de lo que tiene porque el asco que ahora siente
le hace sospechar lo repugnante que
quizás ella
podría ser.















© CHRISTOPHE CARO ALCALDE

TIEMPO DE VACIARSE. Y CONTENERSE



TIEMPO DE VACIARSE. Y CONTENERSE



One Two Three y el batería arrancó con una percusión ad hoc para el público mutante.

A medida del momento presente quien con inusitada energía
se mostró ante un gentío ávido de emociones fuertes.

Le siguió la banda con el mismo interés: llegó la hora de vaciarse.
De darlo todo como si fuera aquel el último día para la gloria.

A velocidad de urgencia subieron el ritmo del estadio
desde el nivel césped a los bordes del cielo.

Y el público, el público se revolvió con las primeras notas
como lo hace un lagarto panza arriba.
Estalló pronto la rabia tantos lustros contenida y las maneras,
las buenas maneras,
dejaron de importar como lo haría...
Otro lagarto panza arriba.

El teclista pulsó la negra mágica que despierta todos los deseos.
Y el guitarra rasgó con una cuerda rota todas las conciencias:
<>.

Ya no importan aquellos que no vendrán
ni los que desde el refugio triste de su hogar
de todo esto y lo otro y lo que sí o no,
opinan mal.

Las buenas gentes al final:
se han colado sin pagar.
Aquí ya no queda sitio para castos, remilgados, beatos, decentes, pudorosos, honrados.
Tenemos entrada libre los que con prisa vamos,
que el festejo es digno de indignos;
otra cosa son los indignados y si me das a elegir
prefiero los indígenas:
al menos éstos saben dónde están, de dónde vienen.
Incluso,
puede que adónde van.

Han acudido a este concierto desconcierto
ciudadanos de todas las clases,
pero solo los de una edad media tenían Pase Sin Llamar.
No eran los de la Clase Media pero sí los de la Edad Media.

Hay en estos una prisa por llegar por fin hasta el final
de todo lo que no pudieron probar.

<>
se lee en pancartas y carteles junto a
<>

<
que vengan si se atreven
a robarnos lo que aquí hemos bailao>>.

Para cuando el bajo repitió el estribillo
no quedaba una camiseta sin arrancar
un vestido por arriar ni un pantalón por derrocar.

Los de la Edad Media ya no tienen tiempo para pedir permiso
ni para esconderse por mucho que el reglamento del estadio
prohíba todo lo que no sea contenerse.
Reprimirse.

Y por la cuidada hierba del césped ruedan ahora cuerpos como barriles de cerveza.
Ruedan barriles como cuerpos sin control.
Untados los deseos en marihuana y Triple Seco, saben
mucho mejor.

En la séptima canción la banda repitió un tema escrito para la ocasión.
Entregado el público a su causa,
ni la oyó.

<>,
gritaba el cantante como grita
cualquier lagarto panza arriba.

<>,
respondió alguien de la primera fila
con las uñas de una desconocida cruzándole la cara
y el efecto del último tiro cruzándole el cerebro
como un torpedo a un feliz lagarto panza arriba.

Doce temas más tarde
la mitad del público no quería volver a casa esa noche.
La otra mitad, nunca más.

A tomar por saco obligaciones responsabilidades lealtades.
A tomar por saco las diarias cárceles.
El registro laboral el pay per view el horario de llamadas
la tarifa plana las ofertas 2 x 1.
El cinturón de seguridad el del pantalón el de castidad.
Los controles de alcoholemia, de drogas, sanitarios, de calidad.
Tele 5, El Objetivo, La Mañana, sesión de cine y los documentales de La 2.
A tomar por saco la vulgaridad o ser tan cool
que no te quepa en el armario.

A tomar por saco las visitas por compromiso
los saludos a los que ya no son amigos
los abrazos de bienvenida a todos los malhallados.
A tomar por saco el frutero del barrio y el mercadona.
El corte a medida y El Inglés.
La gasolina barata y el frenar en cada curva.
La obediencia civil y militar.
La declaración de intenciones y de hacienda.
Los juicios de valores y de todas las Salas,
Excelentísimas o Villanísimas.
A tomar por saco todo lo que felices no nos hace;
y por consiguiente infelices nos vuelve.

Antes del último bis ya no quedaba nadie en pie.
Exhaustos, tal vez, de ser fieles a la letra que el cantante no dejó de repetir como el mantra
para esta nueva Edad Media que aún está por descubrir:

<
de Vaciarse
Ha llegado la hora>>.







© CHRISTOPHE CARO ALCALDE

BON-HITO





BON-HITO



Qué bonito es el amor.
Pero qué bonito.

Qué bonito.
Qué bonit
Qué boni
Qué bon.

!BON!

Hasta que estalla.



© CHRISTOPHE CARO ALCALDE

BABY I



BABY I



Baby I...

Va a ser que no te diré lo que esperabas.
Que te quedarás plantada como un geranio mustio en tu maceta.

Tampoco, que la maceta era de barro y como tal se rompió en...
¿Cuántos miles de pedazos?
Del geranio no hablamos ya dije qué seco estaba.

Baby I traté de avisarte, con tiempo suficiente por si querías remangarte.
Reaccionar, no confundirte con lo que tú creías real.
Deja ya de soñar y encara la realidad como se tientan los toros.
Quien coraje tenga de tentarlos pues no es cosa de todos,
retar las afiladas astas de una realidad en estampida y embestida.

Baby I qué bonito sueño ese que transcurrió entre febrero y mayo.
Breve, de intensidad suficiente.
De esperanzas las justas para no hacernos daño.
Tú sabrás yo sabía que no había futuro en las cuencas vacías de nuestros ojos muertos.
En las lenguas envenenadas de nuestras acres bocas.

Baby I la ilusión, con qué ilusión se marchó:
ilusionada en busca de mejor ocasión.
No la culpo, yo tampoco creía en vos nos.
Solo dejamos pasar el rato donde consumir el final de las cenizas.
No ya las brasas, éstas quedaron en el arroyo. Empapadas en soledad y desesperanza.
La humedad, ya lo decías, lo pudre todo.

Baby I diría yo que merecimos otro relato más amable.
Otro pedazo de algo que no fuera más vacío en el vacío;
otro genuino bucle de desencanto donde presentar nuestros respetos,
a nosotros los difuntos,
para mayor gloria de un recuerdo falso.

Baby I don't love lo que tengas que decirme a estas alturas y bajuras del concierto.
La música ya se ha acabado, la orquesta hace rato que se ha ido.
Y el público, en realidad no vino.
Nadie quería presenciar otro mal trago en vivo.

Baby I qué diría que servir sirviera, no para vos ni para nos que esto ya está vencido,
sí para los perdidos del camino los que vienen de mendigos los que a por todas van
y ninguna se llevan.

Para estos, tal vez para estos,
tengamos algo que narrar de este desescombro absurdo.
De este naufragio tonto
que tan pavadamente

nos ha puesto en nuestro sitio.




© CHRISTOPHE CARO ALCALDE

DESPEDIDA SIN CIERRE

DESPEDIDA SIN CIERRE







Ya veis, querida, que este casual encuentro

llega no por casualidad a su fin. 

Que sugerente fue la propuesta

como hermosa la inesperada razón

que me condujo hasta aquí.



Pero, velero sin rumbo que soy,

por los vientos me dejo arrastrar

allí donde la corriente me estrelle.

Si el estrellato, también,

puede ser mi otro objetivo

nunca lo confesaré.



Te dejo por hoy sin saber por cuántos hoy será mi partida. 

Pero deseo que la tuya partida,

de juego alegre o canalla o perverso o retorcido de esta

y otras jodidas vidas,

la ganes con una rotunda victoria.



Que la suerte te acompañe el tiempo más que suficiente. 

Que el trabajo te llene lo justo pues siempre hay cosas más 


importantes. 

Que el dinero no sea una pesadilla que lastre. Tampoco una obsesión


que haga de la vida un imposible. 

Que la salud del cuerpo aguante. Aguante las carencias del alma

y todo lo que el corazón sufre. 

Que aparezca si quieres esa media, media... No ya no diré media 

naranja que ya pasó el tiempo de esta cosecha. 

Diremos medio pomelo por ser lo más parecido a esa media


que no se encuentra,

ni por voluntad propia rodando llega. 

Que el desencanto no sea la habitual costumbre de mentar al pasado,

ni la resignada forma de vivir el presente. 

Que vivir no siga siendo estar como ausente. De esta vida hecha 


retazos del corazón pedazos de las entrañas... dolientes. 

Que no esperes más para encontrar ese faro

que ilumine la costa

para orientar bien tu barco.

Porque así lo quieras no porque impuesto sea.



Que seas la que tomes el mando

del barco de la vida y el faro. 

Prendiendo a éste fuego, si fuera necesario.

Pues las llamas alumbran igual que liberan. 

Que hagas, ya, que escribas, desde ahora, que decidas,

para siempre desde este momento,

qué hilo de Ariadna

va a marcar tu destino.



Que sea lo que tenga que ser, bueno o malo está por conocer,

pero que consigas que sea.


© CHRISTOPHE CARO ALCALDE

jueves, 19 de mayo de 2016

CRASH PLOF CHOF






CRASH PLOF CHOF







Soy un crack soy uno monstruo.

Qué digo, soyo una máquina uno fenomenal fenómeno.



Cada día nos aparecemos más

mi computadora a yo

yo a mi computadora.



Y no es porque ella atenga patas

ni yo contransistores.

Sino porque son muy similares

nuestros errores de procesamiento.








© CHRISTOPHE CARO ALCALDE

miércoles, 18 de mayo de 2016

ANIMI CUSTOS



ANIMI CUSTOS







Si desaparecemos ahora,

¿quién nos iba a echar de menos?



El Publicano, el Sheliach, el Alwazir.



El primero por nuestro dinero.

El segundo porque por no tenerlo

ha de comunicarnos 

que nos viene a detener el tercero.



Si nos vamos ahora, mi amor,

¿quién nos iba a echar de menos?



El impositor el cartero el alguacil.

Esos que nos hacen sentir

que somos para quien gobierna

lo que se persigue primero.








© CHRISTOPHE CARO ALCALDE

lunes, 16 de mayo de 2016

SHOE-SHINE GIRL



SHOE-SHINE GIRL







La muchacha de la mirada fiera y la actitud hoscosa

fue escupida al mundo por una parturienta dócil pocos años antes

de que el cambio de siglo amenazara con su trágico final

de apagón y fin de fiesta todos a correr.

Aquel error de cálculo por los técnicos cualificados

no nos barrió del hemisferio norte para arrojarnos al sur del sur

y aún seguimos aquí contando unos y ceros como si fuera lo esencial

y lo primero.

Nadie sabe si esto es una suerte de suerte o lo contrario.



También la muchacha torva, también.

Para su desgracia y la de la parturienta:

una madre mansa que aún le pide perdón por haberla traído al mundo

sin su consentimiento.

Y a la que en esta escena de teatro callejero y vivo o muerto

ni se le ve ni se le espera.



Sí que tiene un papel importante la primera,

la muchacha adusta al fin protagonista

como ella soñaba y en la Gran Vía.

Nada menos pues no nació ella para sierva sino para reina.



Hoy hay Premier y la calle se llenará de estrellas.

La muchacha arisca conocerá a gran parte de ellas:

tiene un puesto fijo en este tramo de acera que lo ha ganado a fuerza de golpes

y mordiscos contra sus compañeras.

Es el canibalismo de quienes no queriendo vivir como personas

optaron por malvivir como fieras.



Tras años de arremeter contra el peor ejemplo que dice fue su madre

en su escala social de dime a quién conoces y te diré cuánto vales

la muchacha ceñuda afirma que la supera:

ejerce de limpiabotas para todo el que quiera,

servicio gratis para sus estrellas.



La novedad está en cómo la muchacha intratable oficia:

a cuatro patas cuatro sobre la baldosa y con la piel desnuda.



Contra ella limpian las suelas de sus zapatos caros todas las estrellas

y los baratos las que no lo son.

De agua en el asfalto de aceite de calle de grasa de autobús de mierda de perro

de chicles de niño de escupitajos de viejo.

De todo cuanto los viandantes con o sin destino van pisando por las aceras.



La muchacha rota hoy a veces piensa

qué pensará ahora de ella su parturienta.







© CHRISTOPHE CARO ALCALDE

viernes, 13 de mayo de 2016

PUSH IT !



PUSH IT !







¿Cansada de fingir que todo va bien?, mi amor.

¿Harta de sonreír las estupideces a ese idiota?

¿Hastiada de repetir un día tras otro como si hubiera un mañana

o no lo hubiera o lo contrario y hoy, ya ves tú,

fuera el comienzo de todo?



Ven, vente pá cá que diría tu novio el harto de ajos

con sus ademanes zafios bajo el traje de paño

pagado con la venta de los últimos gorrinos.



Acércate mi amor.  Aquí donde me ves que antes me ignorabas,

tengo la solución.

Deja a ese mediocre con ínfulas de noble, a la entremetida de su madre

la fulera de su hermana el tonto del bote de su padre el ruido de lata de

sus hermanos los catetos los sorbesopas de sus primos las rasgasábanas de todas las cuñadas.



¿Ahíta de vivir y maldecir en disimulo?

¿De no poder soltar dos patadas tres cornadas cuatro hostias bien dadas

a tantos como se arriman al caldero para ver cuánto llenan la cuchara?



¿Asqueada de pelar pollos y gallinas? Y pollas y conejos y…

de todo lo que te echan encima como a una prójima

estos que ningún prójimo tienen.



¿Pringada como la pez y quemada como el aceite de sebo viejo?

¿Churretosa como una cocinera de bar, tiesa como la mojama o

agotada como los cuartos?



No lo dudes, cielo tuyo,

tengo lo que buscas para escapar de ese inframundo siniestro que te amortaja.

Aquí, junto a mí,

sobre esta humilde mesa que robé del rastro más mísero

donde menesterosos y tunantes se arremolinan cada domingo para hurtarse las migajas

los unos contra los otros,

he instalado un botón rojo.



Ven.

Ven mi amor que te será fácil escapar de esto que digo y lo otro que no me cuentas

porque, si lo pulsas,

¡guauuu ya verás!



Estalla todo.








© CHRISTOPHE CARO ALCALDE

martes, 10 de mayo de 2016

STULTUS ES



STULTUS ES







Una nueva especie ha aparecido en el planeta.

Una suerte para biólogos una desgracia para todos.



Seres aquellos terrestres que contra toda explicación

no hacen uso de las cuatro patas cuando así debiera

ser su natural modo de locomoción.



No hay tal cosa.

Y camuflan con facilidad entre la masa escasa de primates sapiens.



Empero:

con un test sencillo que da siempre positivo puedes fácil descubrirlos.

Es el test de inteligencia.



Por ello y su afición a las estupideces

el botánico de tan triste hallazgo con tino de tal forma los ha bautizado:



Tontainómanos Stultus Es.









© CHRISTOPHE CARO ALCALDE
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© CHRISTOPHE CARO ALCALDE

lunes, 9 de mayo de 2016

GENÉRICOS



GENÉRICOS







Desde que me puse estricto con un lenguaje no sexista

ando más confuso que nunca en esto de llamar a las cosas

o personas o persona-cosa

por su nombre.



Tanto es así

que hube de acudir a un académico de las lenguas plásticas

quien no resolvió pero sí al menos puso a mis dudas algo de color.



Un alivio:

ahora veo que puede llegar a ser normal

estar rodeado de la siguiente fauna.

Presento:



Es una Peza Globa esa que a la izquierda de la mesa regurgita burbujas de agua,

no confundir con agua de burbujas.

El que se escurre como un furtivo bajo las sillas se llama Rato De Alcantarilla.

Dicen que se fue a Sevilla… pero volvió.

Una Sapa Principesa la que sin venir a cuento y nunca mejor dicho

ondea la bandera del orgullo gay.

Caballa De Tierra esa que contra pronóstico y natura flirtea con Caballo De Mar,

mientras Atuna La Rápida aplaude con la cola y Tejona roba un muslo de Polla

De Corral para su amante Culebro Lento.

Cuñado de Víboro Plateado y primo lejano de Galla Gritona recién operada

de órganos superfluos.

Amigos los dos de Abejo Zumbón El Picador De Pleitos nunca supimos por qué.

(Lo de amigos, que lo de pleitos es natural como la naturaleza.)

A la derecha con un Martino Rojo entre las plumas una Martina Pescadora

da sorbos a su bebida mezclada no agitada.

Más cerca, un erizado erizo con su nombramiento Doctoro Honoris Causo

por la Conseja de Direcciona de la Universidado

olisquea ansioso la sobaca de el Águilo Garfio,

quien con las uñas clavadas en la tela telonera contiene su instinto rapaz de devorarlos.



Y así dejarnos de hostias para que cenemos todos.












© CHRISTOPHE CARO ALCALDE

E = ∞. ¿? (2)




E = ∞. ¿? (2)








De entre todas las habilidades, destrezas o capacidades

que los ingeniosos muestran,

hay una que por enigmática difícil aprehender es para el resto de mortales:



la necesaria pericia para hacer de un asunto menor

un problema de estado

irresoluble y gigante.



Si bien nadie habla ya aquí de talentos,

pues qué son esto querido Pancho sino discapacidades.











© CHRISTOPHE CARO ALCALDE

domingo, 8 de mayo de 2016

XXS



XXS







Que estés rodeado de gente pequeña y no puedas estirar el cuello

no quiere decir que tú también seas un enano.



Ocurre que al estar ellos amontonados los unos sobre los otros

como fardos de lerdos se te echan encima para enterrarte.

Nunca dejarán que tus ideas vean la luz del sol, menos aún:


marques el norte.



Es así como sobreviven los mediocres:

siendo muchos y arrasando.



Si crees que estos simples siete versos te describen

sal corriendo de allí donde te encuentres:

tú también estás en el lugar equivocado.








© CHRISTOPHE CARO ALCALDE

sábado, 7 de mayo de 2016

DEEP DARK BLUE



DEEP DARK BLUE





Nunca sabremos qué llevó a aquella muchacha,

no tan muchacha cada día menos muchacha tiempo ha que no es muchacha,

a abandonar un futuro tan poco prometedor con un trabajo mal pagado en una

empresa de jefes relistos una hipoteca y media por soportar una interminable lista

de intentos fallidos pocos pretendientes el mejor comprometido y los liberados,

nulos. (Nulos de pleno derecho por méritos propios o más bien ausencia de ellos.)



Un regusto dócil a las compras por internet y la subsiguiente ilusión de abrir los regalos.

Una resignación a que ya está todo hecho y al mundo ella no le interesa.

Una solución que es una revancha para que sea ese mundo el que la mantenga.

Una sensación de que la escasa pólvora que guarda en su santabárbara está toda mojada.

Un océano de desencanto a su alrededor un pedazo de madera minúsculo en forma de

hombre ridículo al que aferrarse que no la salvará de su ahogo final:

pasó la oportunidad de su supervivencia cuando rechazó la última posibilidad de hacer

algo más que mirar y protestar de que nadie me da una oportunidad.



Nunca sabremos qué llevó a aquella muchacha a dar el golpe de timón definitivo

que la estrelló contra las rocas.



Hoy, en el lecho marino entre peces exóticos juega con estrellas de colores sobre praderas

de posidonia mecidas por las corrientes de fondo. Y sin nadie que la acompañe.



En el fondo, nunca sabremos qué fue de ella ni por qué ni cuándo ni cómo.







© CHRISTOPHE CARO ALCALDE

jueves, 5 de mayo de 2016

AGARROTADO DAGUERROTIPO



AGARROTADO DAGUERROTIPO





Aquel niño que ocasionalmente quiso ser piloto

miró a la cámara con la cautela de una tribu

que teme le estén robando el alma en cada foto.

¿Quién eres tú sujeto intruso

que fijarás este momento en la retina de todos los curiosos?



A falta del aparato adecuado

gobierna desde las riendas un borrico gris plomo tóxico como la época.

Y se pregunta si puede confiar en el fotógrafo:

¿un padre que pasaba por allí?

¿un tío despistado un amigo del padre un conocido del tío?

¿un amigo del amigo de sus amigos? ¿un enemigo de todos?



Queda para el baúl de las preguntas sin respuesta el cuarto sujeto de esta escena

porque el tercero es el borrico. Soportando a la fuerza de un amo

quién sabe si maltratador,

la inestable carga con estoicismo. Propia de otro asno resignado

por la fuerza de los palos y las cosas.



¿Cómo te atreves sin permiso a retratar este momento digno de olvido?

¿Es que no ves que un día yo me veré y no querré reconocerme?

¿Quieres acaso que me tire yo del animal para que esto no ocurra

puto día cabronazo cuando tras un duro encontronazo

con los años y la fuerza a palos del destino

deba hablar conmigo mismo y prefiera haber sido yo el borrico?



Tras el que nunca fue piloto

un segundo personaje interpreta la escena con tristeza.

Sabe que entre ellos y el mundo habrá siempre una pared

recia gris dura como la que cierra su espalda.



No habrá perdón para lo que a renglón siguió no habrá consuelo.

No habrá justicia ni amor que lo remedie ni pena que el tiempo cure.

No habrá lugar para el olvido no tendremos lo que merecimos.

O sí demasiado de lo contrario.

No seremos más que otra mancha en el trapo viejo del tiempo que,

por culpa de una foto que nos hurtaron,

no limpiaremos.



Seremos, quién sabe aún lo qué seremos. 














© CHRISTOPHE CARO ALCALDE

3 ENRAYA-DOS



3 ENRAYA-DOS






Piedra papel tijera

Piedra papel tijera

Piedra papel tijera.



Mano papel tijera

Mano papel tijera

Mano papel tijera.



Mano:

Meter mano a la caja.


Papel:

Destruir todo papel de prueba.


Tijera:

Meter la tijera a los gastos del estado.

Para que rebose la cartera de quienes meten mano y la esconden

porque tiran la piedra. 

Contra todo el que para acusar, 

se mueva.







© CHRISTOPHE CARO ALCALDE

DESPEJA LA ECUACIÓN


DESPEJA LA ECUACIÓN





Si el volumen de tus emuntorios es similar al de los alimentos ingeridos

¿dónde está lo que nos mantiene vivos?







© CHRISTOPHE CARO ALCALDE

SHOOTING DAY



SHOOTING DAY






¡A las armas!

A las armas camaradas que se abrió la temporada de abatir

de dos patas patos.



De patas largas o estiradas patas lisas o peludas morenas o blancas.

Tersas o fofas zambas o rectas bellas o feas.

Patas al frente de arrogantes patas que corren de cobardes.

Patas de inútiles de sujetos que no sirven para nada.

Patas de pazguatos de zopencos de obtusos.

Patanas bestias criminales necios.

Patas de tantos que no debían tener patas ni sitio ni vela ni otro lugar

en este entierro que no fuera el agujero.



A las armas camaradas que sobran patas que estorban tantos

que no resuelven nada.

Que no suman no aportan no crean no inventan no ayudan.

No se soportan.

Carne sin picar baja en sustancia gris alta en grasas saturadas solo apta

para piensos de animales. Animales de cuatro patas o dos alas.

Carne de cañón de trinchera. Carne de pasto de tiburón.



A las armas camaradas que no hay tiempo que perder y queda mucho por hacer.








© CHRISTOPHE CARO ALCALDE

REPERCUSIÓN



REPERCUSIÓN






Harto del arte de meter tanto la pata sin gloria que lo compense

ni consuelo que lo soporte

he tomado una sabia decisión complementaria

que resolverá para siempre estos problemas de ajuste:



amputar ambos apéndices locomotores a la altura del tronco

para no caer más en el error.



Problemas de entendimiento con mi cirujano cáustico

llevaron a éste a seccionar los miembros indicados a la altura del tronco…

encefálico.



Tanto mejor:

eliminando cualquier posibilidad de acción

desaparece todo patrón que conlleve una intención.



El mundo es ahora un lugar más amable para todos.

Incluido yo.









© CHRISTOPHE CARO ALCALDE

ARTE MAYÚSCULO



ARTE MAYÚSCULO






El gran artista no es otro que quien

con el hábil discurso encantador para públicos con puestos importantes

es capaz de convencer a los demás de que lo que él hace

sí es arte.







© CHRISTOPHE CARO ALCALDE

NÁUSEA



NÁUSEA






La periodista de Tele Pingo, con el semblante grave ad hoc para la ocasión

y el discurso henchido para la narración,

informa del accidente no menos grave ocurrido en una vía ordinaria.

(Menos que ella pero más que muchas otras:

un consuelo cuando ha perdido toda esperanza el espectador.)



-Fallecido el conductor extraído a pedazos del amasijo de hierros

por personal de bomberos ambulancia del SAMUR solo certifica su muerte.

Nada se pudo hacer para salvarle.



Nada nuevo ni original con que informar al respetable.

Más bien al contrario pero la divina quiso apuntillar, o rematar:



-Conducía un vehículo de ALTA GAMA.



Y por esto el muerto ya no es solo un muerto que ahora es un muerto culpable.

Un cadáver que merece la cárcel.

Alta Gama High Responsability Top Cruelty.



Acusa y condena la periodista que por algo tiene el poder de la última palabra:

el que no admite réplica y después de ella el silencio.

Nada se pudo hacer por el muerto y tampoco lo mereció.

Queda manifestado.



Queda de manifiesto su propia mediocridad cuando aparece,

robada oportuna en el lugar de tan oscuro siniestro

sin permiso ni lo pretende del personal siniestrado,

la imagen de un viejo Passat.

Le ha contado a la periodista de Tele una coleguita de Calle

que el amasijo caliente es un automóvil Premium porque parece un vehículo grande.



Fundido a negro la noche la noticia y el coche

queda la doble sentencia de muerte en el aire

que a esas lejanas instancias donde la verdad se esconde

nadie recurrirá.





© CHRISTOPHE CARO ALCALDE

miércoles, 4 de mayo de 2016

¿POR DÓNDE IBA?


¿POR DÓNDE IBA?





Qué más da que impongan a la cultura un alto IVA

si a esta sociedad de españolitos

mayoritariamente autoexiliados en la isla de la vulgaridad donde se aplaude a los mediocres

y con devoción se sigue a Sir Easy Money y Mr Scoundrel Hyde

el tema de la cultura

ni le I.V.A.

ni le V.E.N.Í.A.










© CHRISTOPHE CARO ALCALDE

BURRITO CALIENTE



BURRITO CALIENTE





Es uno de esos días de primavera

en que antes de que rule el guion de la alegría por los acontecimientos,

el arquitecto de este tinglado oficial ha emborronado en el proyecto algunos cambios por azar.

O mala hostia.



Y un gorrión confundido por el reflejo se parte el cuello con el cristal de tu ventana cuando

estabas en el baño jodiéndote los dientes con un cepillo viejo y del susto te haces daño en las

encías y la espuma-baba se te atraganta y rompe una tos reactiva que proyecta de gotelé lechoso

el espejo donde no encuentras al bello adonis que fuiste o imaginaste ser ni vuelves a hacerte las

estúpidas preguntas sin mayor trascendencia que habitualmente figuran en tu repertorio de

gilipolleces cuando esta vez una mosca atrapada en el cuarto del día anterior se alborota con

tanto jaleo y sigues tosiendo y la espuma-baba se desliza por el canal respiratorio para explorar

qué se esconde en tu interior con un bloqueo minúsculo pero efectivo por el que llevas ya sin

respirar cuarenta y dos segundos tiempo más que suficiente para que un desgraciado como tú

sin entrenamiento a las apneas sienta que el aire que le falta es lo que un cronista diría en estos

casos de vital importancia o de letal amenaza mientras la mosca a tu alrededor da vueltas casi

tantas como las que tú dibujas atrapado en tus estertores sumergido en una nube densa de

confusión sientes el espasmo de la laringe y la fuga de fuerzas deja laxos los músculos de tus

piernas y vas a caer al suelo entre lavabo y ducha con un tirón de cortina que la arranca de cuajo

y desesperado sintiendo la tragedia te revuelves en el frío suelo e involuntariamente se te enrolla

la tela plástica que dos meses atrás adquiriste en el chino a muy mal precio toda llenita de horteras

dibujos de flores.



Flores para una linda mañana de primavera que traerá las flores que ya no verás.



Ciento setenta y seis segundos más tarde la mosca se posa sobre la cortina.

Quedan restos de alimento entre sus pliegues. Un buen bocado dentro

envuelto como una croqueta-burrito que ahora ya no eres tú:

solo es un cuerpo inerte que te perteneció.



Es uno de esos días de primavera que…

Que mala hostia tiene el azar.





© CHRISTOPHE CARO ALCALDE

domingo, 1 de mayo de 2016

ETAPAS DE MONTAÑA



ETAPAS DE MONTAÑA






Sin duda, hay episodios que marcan una vida y te estampan contra la realidad

como un mosquito en parabrisas, un bofetón de hijoputa madre o directamente

un golpe de bate.



El primero llegó el día que, caminando por la calle yo te vi,

un tierno muchacho te espetó:



-¿Me dice la hora, señora?



Tú, desde la escandalosa turgencia de tus caderas prietas

y el sobreexcitado orgullo de tu autoquerencia

tragándote ese sapo con espinas obedeciste marchando del lugar tan rápido

como malherida.

No sería la última.



Habías asimilado ya esta tragedia repetida con el cabalgar de los años hasta que

un amargo de infarto emocional te reubicó otra vez:



-Perdiste por edad la oportunidad del carnet joven el bono joven la beca joven

y las oposiciones juventud.



Como fichas de dominó atizó la última ese castillo de naipes

en el que pensabas vivir para siempre como la bella dama más hermosa y más bella

que conoció la tierra.

Fue que no.



La última sonrisa fresca que de tus labios calló, clavada quedó en la oxidada verja

que desganada abre el traumático paso hacia la madurez:



Un páramo del desencanto, un desierto de ilusiones, un erial cubierto con polvo,

otros polvos,

de desengaño; un yermo campo donde alijar rutinas y frustraciones.



Resignada a esta travesía de los cuarenta años largos por el desierto

sin dios ni milagros que te amparasen

comenzaste a ver flores donde solo había cardos

oportunidades que disfrazaban engaños amores que solo eran cuernos

felicidad en el sexo con extraños soluciones todas y siempre en los vasos de güisqui.



Incluso a esto estabas acostumbrada que a todo se adapta el buen superviviente

hasta que un día, uno cualquiera de esos que te hacen creer que ya tienes todo bajo control,

entre paso y paso corto para no caer y hacerte pedazos,

recibes lo que pensaste podría ser tu llamada de la esperanza:



-Al otro lado, la operadora amable de sonrisa fácil y piel turgente

que todavía conserva y usa el carnet de joven,

solo quiere venderte tu último seguro.

Que ya no es de vida sino de muerte. Lo llama de decesos para que no enteres.



Entrada ya en esta etapa amarilla y rancia como el tocino viejo

te haces la última y única pregunta que nunca quisiste:



-¿Para qué estás aquí qué es lo que has hecho que cayó en barbecho

y cuánto te queda antes de ver la cruz

de tu última moneda?










© CHRISTOPHE CARO ALCALDE

DIVIDEN-DOS



DIVIDEN-DOS





Te daría el beneficio de la duda,

mi amor,

si no fuera porque en esta sociedad de magros gananciales

ha tiempo que ya hicimos suspensión de pagos.



Ergo:


aquí no quedan beneficios para nadie.







© CHRISTOPHE CARO ALCALDE