martes, 7 de febrero de 2012

DESCONCERTADO



DESCONCERTADO



Hoy me noto raro, no sé,
un sentimiento extraño que no sentía hace años.
Una emoción que se aleja de la ofuscación habitual,
la obsesión constante y la desesperación circunstancial.
TOCs que tiene uno para dar y regalar.


Hoy me siento más entero, decidido y enérgico. Qué cosas.
Casi diría que positivo,
si no me diera vergüenza reconocer el delito.
Que hasta para ser feliz se ha de pedir permiso.
Todo nos es dado bajo sospecha y previo pago.


Tan acostumbrado a lo contrario que había perdido el tono.
En medio de este desconcierto,
barro la hojarasca que todo lo cubre con su frío de otoño invernal,
rastreo las huellas de esta nueva situación.
Pistas tengo pocas:


No he adelgazado un gramo
No hice el amor con mi mujer
Tampoco mi amante me ha enseñado su último salto de cama
No me han montado mis amigos ninguna fiesta por mi cumpleaños
Ni mi jefe ha pensado en mí para el ascenso o subirme el sueldo,
no soy su trepa favorito
Los hijos siguen a lo suyo
Ella tirándose a todo el que pilla
Él metiéndose todo lo que pilla
El coche, en el taller
Esta tarde tengo cita para el dentista, dolor y factura, doble hostia
Se ha vuelto a romper el cortacéspedes y tengo el jardín más asqueroso del barrio
La moto, para el desguace tras mi última caída
Del perro mejor no hablo que cuando lo hago me cuesta dinero,
mañana, otra operación. A mis ahorros, otro mordisco.
Y eso que el perro no muerde.
Las vacaciones programadas,
se jodieron con el cierre del aeropuerto por inclemencias fiscales
En el correo otra multa del radar, quedo en paz por mi seguridad,
y una carta de hacienda, inspección el mes que viene
De las molestias en el estómago tengo alguna sospecha,
ayer enterramos a mi padre por un cáncer fulminante
Los años van pasando y el futuro agotando, así que
dígame usted señora psiquiatra,
¿a qué se debe tanto entusiasmo?


Sencillo, estimado paciente,
has vuelto a mezclar la pastilla azul con la verde.


Ya decía yo, ya decía yo.
Que esto no pue ser, que esto no pue ser.

martes, 31 de enero de 2012

GOLOSOS



GOLOSOS





Dice mi amiga, de esas de toda la vida.
De la de jugar a canicas al balón a muñecas a cuentos a médicos.
A lovers.
A padres sobresaltados por accidente. Asustados por sorpresa.
A padres separados por conveniencia,
mutuo acuerdo sentido común sensatez y experiencia,
que ando goloso últimamente. Para ella,
más que nunca.
Y hubo un tiempo en que fue mucho.


Dice mi amiga, amiga de toda la vida y más que amiga.
Amiga con deberes,
voluntarios,
y derechos,
obligatorios a rozar,
que ya no me mira con aquellos ojos de cristal ni me siente con aquel cuerpo de modelo perfecta.
Que ahora que esos ojos allí donde miran sólo ven cataratas,
puro paisaje despeñado,
y que su cuerpo está cerca de arder,
no será esta vez de pasión,
cuerpo deshecho y contrahecho con los años del exceso y el abuso,
me quiere más que nunca.
Y aunque no me ama,
como nunca,
aún sirvo para un rato.
Bueno o malo, corto o largo, está por demostrar.


Dice mi amiga que ya se ve en capilla,
y si bien jamás se imaginó de blanco en un altar,
esto de verse amortajada en negro con todos sus amigos llorando y fingiendo,
aún está peor.

Dice mi amiga, agarrando mi mano fría con la suya helada,
que no la deje ahí. Que nos fuguemos.
Como hicimos de pequeños.
Dejando atrás obligaciones, compromisos, normas y leyes.
Relaciones.
Que el tiempo que nos queda quiere pasarlo conmigo,
porque fui yo el único que nada le pidió.


Dice mi amiga,
de esas de toda la vida hasta que la muerte y no la suerte nos separe,
que quiere salir conmigo corriendo hacia el horizonte.
Ese que veíamos quebrado tras los acantilados de roca y turba,
tal vez turbados, asomado a un mar verde cinabrio.
Que recuerda con nostalgia los paseos por el cielo anaranjado,
yo remando, ella soplando al viento.
Que lamenta si alguna vez nos lastimamos el uno al otro el otro al uno,
pero más aún cada vez que nos hemos silenciado.
A veces, más daño hace el olvido que un mordisco.


Dice mi amiga,
ahora que arrojo sus cenizas contra el viento y éste me las echa en cara,
que me esperará sentada en el tiempo. Y el que haga falta.
Para vernos en nuestro habitual punto de encuentro,
ahí donde el sol se esconde cada tarde.


Para que hablemos, nos amemos y luego,
¡qué cojones!,
ella baile su mejor danza del vientre y yo me jarte de dar palmas.


¡Que para eso estamos los amigos!









BEST SELLER



BEST SELLER





Un día de estos tengo que juntar mis papeles,
papeles ropa vieja cosas viejas recuerdos y trastos en general,
y escribir una historia. Mejor que no sea real.
Para que tenga un buen final, a ser posible,
feliz.


Un día de estos tengo que tirar lo que ya no me sirve.
Lo gastado lo usado y desusado lo olvidado.
Incluso, lo perdido.
Para hacer algo de sitio en el baúl de la conciencia,
y poder llenar de culpa el resto de los días.
Que la educación judeo cristiana no tenga un minuto de desperdicio,
que todo será por mi culpa mi culpa y mi gran culpa.
Y lo que no, también.
Tanta búsqueda de la paz a cualquier precio, es lo que tiene.
Pero ya sería bueno cambiar y que los mártires sean los demás.
Sólo para variar, lo digo.


Un día de estos tengo que hacer un resumen.
De los buenos ratos, este será rápido, de los malos.
De los regulares y, que no se me olviden los más importantes,
los fatales.
Con ellos elaborar una historia, mejor que sea novelada,
y reconstruir lo que fue mi paso por esta vida.
Mejor que sea ficcionada. Tendrá más pasión.


La dividiré en tres capítulos, siempre las trilogías me entusiasmaron:
Nacimiento. Vida y muerte. Olvido.


Al primero le dedicaré tres páginas: extraordinario el viaje de la inexistencia al mundo.
Inmerso, nunca mejor dicho, en mi propia dicha temporal. Mensual.
Arrullado a temperatura, salinidad y ph constante.
Defendido de toda agresión externa, incluida la peor:
conversación. Pura contaminación acústica.


Al segundo bastará con una. Pues qué es vivir sino morir.
-esto ya lo dijo alguien pero no quiero ahora recordar quién fue,
por aquello de los derechos y la genialidad anticipada-.
Podría empezar así: aquí vivió y murió quien no fue fulanito de tal
ni señor de cual ni hijo de ni esposo de ni padre de.
Aquí vivió y murió alguien que no fue.
Rápido y sencillo. Pura economía literaria y reducción de los recursos estilísticos.
Minimalismo estético y vital.
Y hoy en día, qué hay más vital que el ahorro de costes. Supervivencia obliga.


Para el tercero he pensado algo especial:
en una separata coleccionable,
publicaremos semanalmente las múltiples,
variadas e ingeniosas formas que, a medias entre la excusa y la necesidad,
hay para dejar oculto tras los muros del abandono a los amigos.
No digamos enemigos.
Con todo lujo de detalles, que se dice en estos casos,
y abundante información gráfica,
haremos ediciones especiales para coleccionistas.
Fans, fetichistas y seguidores en general,
a fin de satisfacer toda demanda, real o potencial.
Crearemos una amplia gama de artículos, atractivos de plástico inútiles,
para llenar estanterías y muebles accesorios en cualquier rincón de la casa.
Con el primer millón de ventas montaremos una cadena de televisión,
emisión codificada y sólo para adultos,
donde los atormentados, los solitarios, los borrachos, ludópatas y drogadictos.
En fin, los desesperados en general,
puedan consultar vía telefónica a minuto de oro,
cualquier estupidez que no tenga explicación.
En ella, el equipo de videntes, astrólogos
y calientapollas sacadas del reality show de mayor éxito,
entretendrán al comunicante el tiempo necesario para vaciarle las cuentas,
la vida y el alma.

Alcanzado este punto, y robado diez millones de almas,
cerraremos el chiringuito y nos esconderemos en una isla paradisíaca.
Paradisíaca fiscal,
donde poder disfrutar el resto de nuestra vida, ya olvidados,
de todo lo que nos pertenece.


Y lo que no.









martes, 24 de enero de 2012

SILUETAS



SILUETAS


 Cómo me gustaría que dejaras de perseguirme.

Que allá donde voy no te encontrara. Delante, detrás.
A veces a ambos lados.


Qué no daría para no verte más y huir de tu presencia.
Esquivarte a la vuelta de la esquina y corriendo por los callejones más oscuros
despistarte.
Es ahí donde creo que te engaño: en la noche cerrada
perdido en un bosque negro entre aullidos de lobo hambriento.
Pero, ¿son ellos o aúllas tú? ¿Quién de todos me devorará primero?


Paso las noches muerto y despierto,
porque no te encuentro y entonces tengo miedo.
Miedo de que por la espalda me asaltes, tu sitio favorito del acecho.
Sé que andas persiguiéndome,
también ahí en el negro bosque de la negra noche del negro lobo hambriento,
porque te veo cuando hay luna plena.
Y solos tú y yo, temo el momento en que te decidas y me mates.
Por la espalda, como siempre haces.


Cómo me gustaría que dejaras de estar donde yo estoy.
De escuchar lo que digo y no opinar.
De aprovecharte de mi esfuerzo para hacer cumbre en cualquier pico.
Alcanzar cualquier lugar. A veces, incluso antes que yo.
A ti qué más te da, solo tienes que esperar.


Eres indecisa, cobarde y perezosa.
Sólo me das cara cuando el sol tengo a mi espalda.
Lo mismo avanzas tumbada que de pie.
Sobre las llamas o flotando en el agua.
A veces veloz, al menos tanto como yo,
otras quieta a mi lado cuando duermo o descanso.
No para protegerme, sino para cobijarte.
Surgiste en cuanto nací. Sólo te irás cuando yo desaparezca.


Cómo me gustaría que dejaras de ser mi sombra,
porque me recuerda que ahí donde tú existes,
yo también.


Porque me recuerdas a mí.









TRIBULACIÓN



TRIBULACIÓN




No hace falta decir que debemos resolver nuestros propios conflictos
antes de seguir con el plan establecido.
Que no habrá otra oportunidad de mejorar la situación
y tampoco nadie a quien culpar.
Se nos caerán los mitos antes de empezar y pediremos a gritos una sustitución, primero de ellos,
luego de nosotros.
Mejor que alguien ocupe el puesto, que el destino ya no es nuestro.
Decididos a no colaborar e impelidos por una causa justa
abandonaremos cualquier toma de decisiones sin discusión ni debate.
Dejaremos atrás cualquier referencia, cualquier cuenta.
Más si es la cuenta atrás. Que nada ni nadie indique el ritmo.
No nos marcaremos objetivos ni fecha de inicio.
Menos aún de terminar lo que no ha hecho sino empezar.
Acabaremos con todo, por tanto, dejándolo de lado.
No queriendo con ello que tú estés de nuestro lado,
si el problema es una esfera, ¡qué lado vas a separar!

Dejaremos, entonces, de pensar más en ello. Pues ni nos va la vida,
ni lo contrario.







lunes, 23 de enero de 2012

INTENCIONES. Alguna buena



INTENCIONES. Alguna buena



Has cuidado en no poner primero el pie izquierdo al levantarte de la cama.
Que sea hoy un día completo.
Mejorable como siempre, pero pleno.


No se cayó la pasta de dientes, no hay problemas de estreñimiento
y el agua de la ducha estaba caliente.
El azúcar del desayuno no se derramó. Tampoco el café te manchó el traje.
Una novedad.
No has olvidado en casa ningún papel importante.
Ni siquiera las barritas energéticas, dos: almuerzo y comida,
que la báscula ha sido amable y dicho que el esfuerzo está valiendo la pena.
Suave descenso constante.


El tráfico ha ido bien. En la radio
aquella canción que tanto te gustó en tu juventud. La habías olvidado
y la comprarás por internet.
Aparcar, a la primera y bajo techo. Pura lotería.
El celador te ha abierto la puerta con una sonrisa,
que tenga usted un buen día.


En la oficina, todos en sus puestos. Ninguna baja. Perfectos y al completo.
La nave zarpa.
Te han invitado a comer tres clientes. Has elegido al de la comida macrobiótica.
Para no romper tu buen rollo con el peso.
Y de paso, cerrado un trato pendiente. Dividendo que te quiero verde.


Tarde de footing con una amiga. Cena en su ático con las mejores vistas de la ciudad
y sexo sin compromiso.
De vuelta a casa, el taxista te ha traído por el camino corto:
un billete menos.


Metido en la cama con tu pijama nuevo
cierras el libro desconectas el televisor apagas la luz.
Pero al clavar tu mirada en las estrellas pintadas en el techo
vuelve a ti el momento de pensar.
En cómo vives por qué y para qué.
Refugiado como estás en tu aislamiento involuntario.


Y piensas, que hoy ha sido otro día de mierda.
Que aun teniéndolo todo, el vacío te llena.





REPARTO

REPARTO



¿Y qué me dices de lo mío?
¿De lo tuyo? Vendrá después de lo mío.


¿Y lo nuestro? ¿Os acordáis de lo nuestro?
¿Lo vuestro? Será después de lo nuestro.


¿Y de ellos? ¿Alguien ha pensado en lo suyo?
¿De ellos? A ellos se lo quitamos.


Trato hecho:
lo de ellos es vuestro lo vuestro nuestro lo nuestro mío.




INTERGENERACIONAL

INTERGENERACIONAL




A la solana en un banco de piedra abuelo y nieto están.
Aquel 76, éste sólo 6.


- Abuelito abuelito, ¿por qué estás tan serio?
Silencio.
- Abuelito abuelito, ¿me oyes abuelito?

Con la mano en la cabeza del niño y la mirada al infinito,
responde abuelito:

Nací en aquel año negro en que empezaban a bombardear Madrid.
A mi padre que detestaba caminar y el campo, ironías tiene la vida,
enseguida lo pasearon.
Otro cuerpo de cuneta o tapia que no vio amanecer nuevo día.
A mi madre, se sabe aunque no se dice,
de ambos bandos la violaron:
los unos por parecer roja, los otros por no serlo.
Suerte que no tuve hermanos, hubieran sido enemigos bastardos.


Mendigando trabajo y pan fuimos creciendo y luchando.
Primero para salir de pobres, después para no volver a serlo.
Créeme cuando te digo que cuesta más esto último.

De no tener nada y deberlo todo, pasamos a tener algo y no deber nada.
Todo, para que tu padre fuera por fin algo.
Y nada sin que hubiera que seguir luchando.
Comités sindicatos huelgas.
Carreras palizas cárcel.
Encierros en cines e iglesias, quién nos lo iba a decir,
y muertos en huelgas de hambre.
Con los años y algo de rejas, fuimos ganando peleas.
Peleas que vencen guerras.
Hasta que murió el tirano. Como todos:
dulcemente arrullado.


Dicen que vino libertad después,
con ira o sin ella aún nos queda por ver,
que llegó el momento del cambio:
tornaron dictador por rey.
Sin nadie preguntarnos qué. Como suele suceder.

Al rey le siguió su corte. A la corte parlamento,
parlamento que siguió sin preguntarnos qué.
Al parlamento gobiernos. Lo de siempre:
títeres con aspiraciones de rey.
Y vuelta a empezar el séquito:
de sirvientes a mil por cada pequeño trono de taifa;
que todo se hace con cargo al pueblo,
y no habrá pueblo sin gobierno, lo mismo que vasallo sin rey.

Celosos del poder vecino,
empezaron a competir los taifas simulando que era por su pueblo solo.
Aquel una residencia de estado; este un castillo de guardias bien pertrechado.
Aquel un noble teatro; este un circo romano. Pan y circo al vasallo
que repleto y contento no piensa. Y quien piensa reclama.
Aquel vaciando arcas pretextando servicios sociales.
Este acuñando monedas, de oro son su vivo retrato,
para comprar esclavos en tiempos de abolición:
paga y pensión. Que la costea el de al lado.

Juegos malabares de comediantes expertos.
Fácil fue tenernos despistados: sonreír hicimos cuando atracaron salarios.
En lugar de, nuevamente, a combatir salir.
Si bien antes fue más sencillo pues solo había un tirano.
¿Por cuál empezar primero?, ¡ahora tenemos cientos!


Con tanto juego de espejos engañaron a la sociedad
que atrapada en su laberinto la llamaron del bienestar.
Compre viaje invierta en bonos vivienda y basura.
Consúmase en el intento viviendo en el estercolero.
Hoy le hacemos descuento.
Siéntase feliz por un día, olvide que es todo mentira.
Niegue que nos hemos vestido con hilo de traje de rey.


Así hasta que llegó el seísmo que nos rompió los espejos:
desnudos ante el mundo quedamos.
Desnudos habíamos vivido creyéndonos bien vestidos.
Todo se ha malgastado, todo lo consentimos.


Pero aun siendo esto malo, lo peor vino después
cuando a la bronca de taifas no pudimos pararle los pies.
Y a nosotros nos los cortaron para que escapar no podamos.


Hoy veo las calles del pueblo y recuerdo aquel Madrid de hambre y escombros.
Ya ha empezado la guerra, no se me ocurre motivo que nos obligue quedarnos.


Mala vida te espera, hijo del hijo mío.
Dos generaciones de lucha se han perdido en apenas dos años.
Te queda volver a empezar, mendigar, trapichear.
Quién sabe si embaucar y engañar. Olvídate de soñar.
La realidad es una puta que antes de disfrutar tarifa.
Tarifa como los taifas.


- Abuelito abuelito, deja de contarme ese cuento.


Y vente conmigo al infierno.





jueves, 19 de enero de 2012

PISANDO



PISANDO


Josefine era un tronco psicópata con más mala hostia que años.
Y ya había cumplido unos cuantos.


Habituada a los menosprecios,
menosprecios a los demás,
coleccionó flores marchitas:
corrompidas en la podredumbre de sus rencillas y odios.

Algún día darás con la horma de tu zapato
Te encontrarás lo que estás buscando
Alguien te cerrará la boca…
Murmuraban a sus espaldas con resquemor.


Letanía de cobarde que confía a otros su sed de venganza.
Venganza que es a veces justicia.
Tan improbable como que nuestros deseos se hagan realidad.


Josefine era un tronco psicópata que dejó tras de sí
un reguero de víctimas malheridas.
Marcadas, perdidas en el desconcierto de la incredulidad,
la inmoralidad y la injusticia.
Ella nunca obtuvo el perdón,
ni ellos su recompensa.
Ella ganó pues ni lo buscó ni le importó.
Los demás perdieron. Empezando por la confianza.


Cuando me toque volver a nacer,
quiero reencarnarme en un árbol.
O mejor en un tronco.


Tronco psicópata.

CHRISTMAS



CHRISTMAS



Recogidas están en un cajón todas las bobadas que en navidad colgamos:
gangarrias perifollos adornos y chuches. Sólo faltamos nosotros.
Colgados, que no guardados.

Plástico y cartón para un mundo mejor.
Desprovista de todo sentido y valor,
reconstruimos momentos y fiestas empujados por la costumbre
y desarmados por la nostalgia.
Manipulados por el marketing y obligados por las normas de convivencia.
Si todo son usos y costumbres,
para qué discutes.
Únete a la causa común, y muévete por la no causa.
¿Acaso te crees con poder de decisión?
Renuncia al libre albedrío para salir del rebaño.
Pliégate a la ley de la conveniencia:
el rebaño adormece y protege.


Compra compulsivamente
Consume productos inútiles Bad Made in China.
Júntate a quienes quererse dicen
y con azúcar morena y burbujas en la boca se besan.
Será el muérdago será la nieve será el deseo.
Será que me muero por decirte que te quiero y no me atrevo.


Puede que sea lo contrario.

Consume que tu sueldo depende de ello.
Consume todo y no dejes más que humo.
Indefinidamente, sin control ni conciencia.
Será con inconsciencia.
Todo vale por una ilusión de felicidad migratoria.


Déjate llevar con la música y las luces:
ilusión de ilusionista.
Y no olvides la bebida, siempre ayuda.
A imaginar lo que no hay y ver más allá de lo que hay.
Clarividencia etílica postromántica.
Juegos de magia para una mente cansada y crédula.
Ávida de mentiras piadosas que arrullen el alma:
lo poco que de ella nos queda.


Ríndete sin más pelea a este momento dulce y laxo.
Quizás no tengas otro en un año.
No tan denso, no tan falso.


Pero algo es algo.












jueves, 5 de enero de 2012

3 DESEOS

3 DESEOS


Caminando por el desierto durante 40 días y sus mil noches sin beber,
tampoco agua, tropecé con el único objeto que de la fría arena asomaba:
siempre fui un torpe, es lo que tiene.
Mordí el polvo, que se dice.
¡Qué mala suerte la mía!, que dicen.

Resultó ser una lámpara de aspecto vulgar pero más oxidada.
En cualquier zoco las hay por docenas a bajo precio y ninguna me interesó.
La guardaré para llevar agua si un día la encuentro – me dije sin mucha convicción.
Al tocarla, una silenciosa nube de vapor salió adoptando la forma de serpiente con cabeza de asno.
Vaya fastidio – pensé. Ya está ocupada.

En ese momento me habló el asno en un idioma que no entendí.
Me lo tradujo al esperanto, que tampoco conozco pero es más asequible a la ignorancia.
No hago estas gilipolleces normalmente – rumió la nube con voz ronca,
claro, de un asno que otra cosa podía esperar,
pero estaba en medio de una pesadilla terrible
y por haberme despertado te concedo tres deseos.
Pide por esa boquita, muerto de hambre. ¡Y alégrame el día!

Siempre había soñado con un momento así, de modo que largué sin dudar lo que ya tenía pensado.
Como quien quiere confesarlo todo y joder la vida a su vecino.

En primer lugar, deseo que la fortuna venga a visitarme más pronto que tarde.
Para hacernos un té y que me cuente cómo son las cosas fáciles.
Nunca hemos sido presentados y ya dudo que exista. Así que tenemos mucho de qué hablar.

Después, que la salud me devuelva lo que al nacer me robó mientras mi madre descansaba.
Solitario en aquel nido sin poderme defender, dejó mi vida marcada para siempre.
Hay quien lo llama herencia genética, pero fue un simple robo: de salud.

Y ya que hablamos de vivir, a la vida…
A la vida le pido sólo que me deje en paz. Y mejor me arreglo solo.
Sin tanta intromisión ni sugerencia ni presión.
Sin tanto afán por gobernar,
mi vida,
y mis asuntos.

Mucho me pides –contestó aquel diablo con intenciones de personaje arrepentido.
Veré qué puedo hacer.

Desapareció ocultándose en la lámpara de nuevo.
Y hasta hoy, que han pasado cuarenta años sin que de aquel encuentro nada trascendiera.

A veces, sólo creo que fue un mal sueño.
Otras, cuando levanto la lámpara del aparador de la entrada para quitarle el polvo,
miro dentro y creo ver la nube de vapor arrebujada en el fondo.
La vuelvo a colocar, y sigo esperando.

Sigo esperando.

lunes, 2 de enero de 2012

FIESTA


FIESTA


Hemos pasado la noche de local en local.
En unos para emborracharnos, en otros para meternos:
hasta el fondo, que hay sitio.
Hasta el fondo del cerebro. Ya no tanto.

Y en otros para reventarlos y pagar los gastos fijos:
alcohol y cocaína.
En cantidades estrictamente necesarias para la supervivencia del espíritu,
en trance de volatilidad,
y la ruina del cuerpo. En tránsito hacia la inmaterialidad.

Acostumbrados a los excesos, hemos molido a golpes a un policía:
nos quiso detener por escándalo público y daños contra la propiedad.
Pública también, qué impropio.
Eso que ahora llaman exteriorismo urbano.
En esta época de tantas interioridades impúdicas era un insulto intolerable.

Ahogamos en la fuente a un segurata que nos llamó escoria blanca.
Por eso mismo, para limpiarnos y mejorar nuestro aspecto pues en realidad
éramos negros aquel día.
Cambiamos de piel según el momento y conveniencia.
Ventajas de la crisis de identidad. No hay autoestima que se le resista.

Prendimos fuego al palacio del infantado con toda la cuadrilla dentro.
Tal vez fuera un infanticidio, nos quedó alguna duda semántica al respecto.
Menos con el problema de sucesión, se acabó la vida regalada.
Para algunos.

Provocamos una alerta bacteriológica en el hospital general.
Colapsamos el transporte público y el servicio de emergencias:
con llamadas de “socorro que me ahogan”. Los impuestos.
Rápidamente se sumaron a la rebelión la gente de las redes:
de contrabando, narcotráfico, drogas, armas y prostitución.
Ahora las llaman sociales.
Cosas de la voluntad por el cambio involuntario.

Entre juerga y juerga, aprendimos que lo que importa no es vivir a cualquier precio,
alto o bajo depende del mercado,
sino arrasar con la ley y el orden.
Poner fin a tanto mequetrefe disfrazado de importante.
Y mequetrefa disfrazada de importanta:
con este nuevo lenguaje nunca se sabe.

En nuestro punto de mira está el capitalismo.
Y el comunismo el marxismo el socialismo.
El liberalismo el integrismo.
Incluso el cubismo:
tanto afán por geometrizar la sociedad no se puede soportar.
Reglas, en fin y en mal.

Todo, con tal de evitar el paroxismo.

Hemos pasado la noche de local en local.
Antes que malvivir,
reventar.

OFICIOS


OFICIOS


Rosco el fontanero hace tiempo que no monta calderas nuevas.
Resiste reparando las viejas y desatascando como puede tuberías en mal estado.
Y de todo tipo.

Kimi el carpintero dejó de fabricar armarios hace dos años.
Desde entonces arregla cerraduras, puertas y persianas.
Con esto y los ahorros mantiene a la familia:
en casa esposa y en la universidad dos hijos.
Todos en la familia crecen y él se encoge.
Como la moral y el ánimo.
Ha pensado en emigrar a la Argentina:
pastor a caballo de ganado bovino.
Al menos, de cuando en cuando comerán carne.

Mira la panadera al dueño del bar:
aún le adeuda todo lo comprado el año anterior.
Él dice que no gana, que se fue la clientela.
Ella dice que así tampoco. Y pierde.

Zusco es un artista disfrazado de pintor. Con brocha gorda.
Se acabaron los estucos, las pinturas al huevo y oro, los trampantojos.
Nada de estarcidos ni pincel fino. Ahora toca rodillo y pintura barata.
Una sola mano que le cliente mal paga.
Porque no puede.
Zusco tampoco y la montaña de facturas y deudas se amontona sobre la mesa
de la cocina. Hace meses que prescindió de su despacho:
lujo de oportunistas y mafiosos.

Tino, el profesor de matemáticas, ha perdido cuatro puntos de poder adquisitivo.
Y está que no puede. Sin poder, es lo que tiene.
Su jefe dice que tiene muchas deudas, que todo lo hizo para sus empleados
pero que ahora no puede afrontarlas. Por ello toca repartir las cargas entre todos:
o les quita medio sueldo o los despacha.
En poco tiempo derrochó ese jefe lo ahorrado en años.
Ahorrado con el dinero de otros.
Desperdició personal y recursos en proyectos imposibles y ruinosos.
Ávido de encontrar la gloria en la historia.
Hasta que el delirio explotó.
Su jefe es un malcriado con criados. Mantenido a capricho y todo lujo,
que se llama gobierno.

La peluquera ha puesto su local en venta después de haber tenido que empeñar
su último juego de tijeras. Para no perder la casa.
Se la quitaron hace un año.
Ahora también quieren el local. para compensar los intereses usureros.

En idéntica situación está Rosaura:
enfermera de profesión y desencantada por convicción.
Acostumbrada al medicamento,
ha pensado en la autolisis digestiva como solución.

El terreno que rodea a la iglesia,
camposanto o campomuerto,
está cercado por una gran verja.
Cuelgan de ella los anuncios de los damnificados:
foto edad oficio y año de fallecimiento.
Esto último es una redundancia,
todos en los pasados treinta meses.
y todos han sido por asfixia,
una de las muertes más angustiosas descrita por sus protagonistas.

Más cuando la asfixia es económica.

miércoles, 28 de diciembre de 2011

TESIS PARA LA DEFENSA


TESIS PARA LA DEFENSA


Dando por sentado que aun siendo falsa la lista de tus crímenes
habrás de declararte culpable,
elaboraremos un plan de contraataque
que no busque al verdad de los hechos,
sino la improbable vía de que tus acusadores lo prueben.
Una vez arrojados al lodazal que llaman justicia
no nos va a importar una mancha menos o más.

Tampoco esperamos encontrar algo valioso,
llámalo verdad,
entre toda esta basura.
Que corren malos tiempos lo sabemos pero,
¿recuerdas si alguna vez lo fueron buenos?
En el circo de vivir o de morir hemos de luchar como valientes.
Siendo como somos todos unos cobardes.
Y no importan las armas o estrategias que utilices
pues lo único que cuenta es ganar o perder.

Arrojados nos han a los leones
aquellos que una vez dijeron ser nuestros amigos.
También nuestros amantes.
El pasado no existió si no apoya la nueva causa.

Reescribiéndose está nuestra insulsa y corta historia.
Rehaciendo hechos, discursos y gestos.
Todo a fin de conseguir el objetivo, ya lo he dicho,
de no tener nada que perder cuando se ha perdido todo.

Así no apagaremos ningún fuego: más nos interesa prenderlos.
Ni resolveremos problemas importantes:
mejor será crearlos.
Trataremos sólo de no abrasarnos
en esto que no es sino vivir en el infierno.
Y si ya metidos en la refriega judicial no es malo saber que todo vale
sí lo es que también vale al enemigo.
Y nos lleva éste gran ventaja:
porque golpeó primero, y porque era nuestro amigo.

Abandona toda esperanza de encontrar una salida digna a este conflicto.
Piensa que nadie va a curarte las heridas
y algunas puede que nunca lo hagan.
Que no se hará justicia tanto si pierdes o si ganas.
Que pase lo que pase no habrá otra oportunidad.
Que tu cansancio aún siendo mucho,
comparado a lo que viene no es nada.
Y que tendrás que vivir con la sospecha,
pesada carga,
de no saber si fuiste culpable, o inocente.

CLASES DE BAILE


CLASES DE BAILE


Ando de puntillas por la casa
para no hacer ruido y despertar a las arañas:
verdaderas residentes de este lóbrego lugar.
Quedé en arresto domiciliario por no tomar el tren a tiempo
y marchar.

Antes de esta circunstancia inesperada
ya andaba yo de puntillas por el mundo.
Para no ser visto y molestar.
Que siempre fue incómoda mi presencia, a propios y extraños,
tanto por ser,
como por estar.

No sé por qué te crees tú mejor que yo
y vas por la vida a grandes pasos y con ruido.
Pisa fuerte, pisa, engreído
que lo único que te distingue de mí,
es la suerte. Buena o mala está por ver.
Ya la vida se encarga de repartir golpes a todos:
si aún no has recibido los tuyos, espera un rato,
y serás abastecido.
Que en el mercado de abastos de las hostias y patadas
hay género de sobra y se regala.

Ando de puntillas como una bailarina
al ritmo de los tambores de guerra
pues cada día que pasa es una batalla
en la que más se pierde que se gana.

Sigue mi ejemplo tú que tanto sabes
y cómprate ya unas zapatillas.




RÍO QUE SUENA


RÍO QUE SUENA


Ni que decir tiene que esto no era lo pactado:
tú aquí yo allí los dos en ningún sitio.
Ni que el trato hecho haya dado ningún resultado.
Solo malo.
Tendremos que asumir
que si bien puede que seamos el uno para el otro
no parece que estemos en el lugar adecuado.
Ni vivamos en el momento propicio.

Dejaremos, pues, los proyectos aparcados
Los compromisos adquiridos serán papel mojado
De la responsabilidad compartida,
ante la familia las instituciones el estado,
emanarán consecuencias de difícil solución.
No en vano, estamos ya cada uno por su lado.

Trato aparte merece de las ganancias el reparto,
la adjudicación equitativa de lo que no se puede dividir.
Trocear la sustancia indisoluble que un día fueron nuestros sueños.
Parece un imposible fragmentar lo inmaterial,
qué idea fue tuya, cuál era mía,
de las que unidas nació un avance nuevo.
Un salto importante hacia adelante.
Hoy, que ya hemos dado este triple mortal,
y para atrás.

No se me ocurren soluciones ante la disyuntiva planteada
no sé cómo seguir ni si seguir
ni puedo darte un consejo a este respecto.
Habida cuenta de que ha quedado este largo tiempo demostrado
que no soy yo tu consejero perfecto.

De lo dicho hasta hoy mejor será olvidarlo.
De lo hecho, también.
De lo no hecho, alegrarnos:
por cada intención no concluida, un problema menos.
Y si bien se abre un nuevo horizonte ante nosotros,
mejor mirar cada uno hacia su norte,
y no vernos.
No quisiera yo malas interpretaciones
que ya fuimos sobrados de malos entendidos.

En cuanto al día de mañana
adivinarlo no podemos. E imaginarlo no quiero.
¡Fueron tantas las cosas que pensé y nunca ocurrieron!
Con resignación y desgana me dejaré llevar por la corriente
sin luchar por alcanzar ninguna orilla.
Nadaré lo mínimo necesario, para no ahogarme.
Aunque también tengo dudas en esto
y quizás la solución esté en el fondo.
¡Tanto bregué contracorriente
como tanto me agoté y nada logré!
No me llames perdedor, ni derrotado;
tú, que sólo entiendes de cimas invertidas.
Algo sí cínico, y experimentado.

Por mi parte hasta aquí puedo llegar,
no cuentes conmigo en el futuro,
que yo ya sé que no podré contar contigo.
Lo mejor será, ya lo he dicho,
abandonarlo todo,
y olvidar.


ALLÁ EN EL OTRO LADO


ALLÁ EN EL OTRO LADO


Dice la vidente,
esa pelirroja que a todos cobra y miente,
que tu madre te pide perdón y te perdona.
La madre que te parió y escupió nada más verte.
Madre a su vida atenta. A su cuerpo, amores y lujos.
Algo menos a su alma; la que hoy te habla,
mira tú por dónde.
¡Y vete a saber desde dónde!

Dice la vidente,
esa morena cambiante y serena,
que tu padre está con ella. Agarrados de la mano.
Ahora en paz, para variar y sin que sea un precedente.
El padre que te engendró y os abandonó nada más verte.
Se diría que el error no fuera que nacieras, sino verte.
Y no será por fea.
Vida engendrada del deseo, resuelto con torpeza y muchas prisas,
pero no por ello vida deseada.

Dice la vidente,
esa rubia peróxida y oro,
que tus padres quieren verte, esta vez sí. Mira tú qué cosas,
tiene esto de la vida y de la muerte.
Que te añoran por lo mucho que te aman.
Que no les hagas otro desprecio, y vayas.
Que allí donde están todo va bien.
Ya tu madre tiene plaza fija:
primera dama en el burdel de todos los santos.
Que tu padre ha dejado de beber para olvidarte,
y disfruta de trabajo estable:
chófer a tiempo completo de la virgen que esté de guardia,
dispuesta a todo y para todos.
Una virgen siempre es virgen y hay quien eso paga.

Que ambos han comprado una casita,
linda, acogedora y ya pagada:
con horas extras de ambos en el vivero de las llamas.
Que la habitación de la buhardilla es para ti.
Con dos puestas de sol diarias, vistas al mar púrpura de oleaje grado medio,
y luna llena cada noche.
Que no han olvidado detalle. Serás por fin la nena que no pudiste.
Ya nunca más repudiada y despreciada.

Dile a mis padres que esperen, pero que lo hagan largo tiempo,
que hoy nada echo de menos.
Que mi vida al fin ha dejado de estar desordenada.
Que he encontrado mi sitio en el mundo y alguna razón para seguir.
Que mirándome al espejo no me odio y no hay desprecio.
Que gracias a ellos aprendí que sin amor puedo vivir.
Y que si alguien pudiera a mí hacerme feliz,
hoy ya sé que no son ellos.

Diles, diles mejor que no me esperen.


PAÍS


PAÍS


De vecinos envidiosos y mentirosos.
De falsos amigos, superficiales e hipócritas.
De familiares metomentodo y criticones.
De hijos vagos y despistados. Sin futuro.
De padres irresponsables y despistados. Sin futuro.

De empresarios ladrones, sin escrúpulos e insolidarios.
De obreros absentistas, sin escrúpulos e insolidarios;
o tal vez fuerza obrera sin fuerzas
por ver a tanto sindicalista limosnero y jeta.

De políticos imputados, sinvergüenzas y chulos.
De votantes necios, humillados pesebreros.
De izquierdas en la derecha y derecha desubicada.
De comunistas en la moraleja, siempre a mantel y mesa puesta.

De una monarquía intocable y un populacho vasallo,
que al grito de ¡guapa guapa! besan el suelo que pisa Alba.
De gran hermano 25 por el culo te la hinco
y de contento aún te vas dando brincos.
De romería, farándula y cuchufleta.
De corruptos, mediopensionistas y económicamente sumergidos,
en ambos sentidos.
De negligentes, escapistas y desidiosos.
De pícaros y villanías
de pillos y parasitismo.

De científicos frustrados, mal pagados e ignorados.
De futbolistas engreídos, sobre pagados e inflados.
De profesores apaleados y alumnos escaqueados.
De funcionarios maltratados y autónomos peor tratados.
De mendigos sin testigos. De pobres haciendo cola,
para no serlo.
De parados y desahuciados.
De insumisos encarcelados. Okupas liberados.
De movimientos lentos:
15 M y frenando.
De fumetas, mochileros y flautistas de guante blanco:
banqueros y aristócratas en la clase más alta.
De castas a la vanguardia. De clases sin lucha:
perdida está ya la batalla.

De periodistas payasos
policías sin autonomía autónomos
bomberos a fuego parcial
juzgados de telecomedia
comisarios de cultura incultos.
De leyes disparatadas para una igualdad sin igual.
De neofascismo feminista excluyente.
País de indocumentados en libertad y ex maridos en cautividad,
por cometer la osadía, el insulto y la grave amenaza,
de decir esta boca es mía.
País de hombres castrados por una ley revancha.
De políticas de paridad con necezuelas en el gobierno.

De listas de espera, en hospitales el INEM y colegios.
Últimos en la I más la D.
De una iglesia en retroceso y decadente.
De ateos desorientados, proselitistas.
De burla, mofa y cuento.
De escapularios, falsos devotos y cuchufleta.

De sol, playa y turista sin toalla:
atracción fatal de descuideros y amigos en general,
de todo lo ajeno.
De vermuts, terrazas, pinchos y copas.
De guardias bajo una mata para medir esos vermuts, esas copas.
¡Copón! ¡Oficialmente a la cárcel por conducción temeraria!
Extraoficial para bajar la estadística.
Tolerancia cero con los intolerantes:
hacedores de prohibiciones y leyes.

De delincuentes en consejos de administración
y desgraciados en el banquillo, a veces,
por llevarse a la boca un pitillo.
Que importa mano de obra sin título
y expulsa universitarios hartos, de tanto ser engañados.
Que se mofa del poder del mundo y alía con el tercer mundo.

De ayuntamientos en bancarrota
autonomías en espantada
estado en retirada.
De europeístas por complejo,
antes ser europeo que defender esta tierra soñada.
De abanderados por una sola causa:
llámalo fútbol o llámalo nada.

País de derrotas y pérdidas.
País hecho trozos,
por unos pocos,
y trizas,
por todos.

País que se hunde sin nadie que lo remedie.
País de

¡pies para qué os quiero!


RED APPEL


RED APPEL


Presiden la mesa de tu imperio:
decadente desmembrado endeudado,
tres grandes manzanas:
rojas apetitosas envenenadas.
Son para tus visitantes un presente:
amable protocolario sentido. Convencido
de hacernos el favor de eliminar a esa gente como sea.
Que con suerte no vuelvan a verte.
Harto como estás de tanto malparido.

Deshecho en halagos se han los nobles que lealtad te juraron,
y en secreto conspiraron tramaron perjuraron
que contigo acabarían.
En abrazos reverencias besos
se desviven las damas de tu corte
y las piernas que abrieron ningún hijo te dieron.
Tal vez por eso.
Los sirvientes que por ti antes temblaban,
a medias entre espanto y confusión de no saber si huir o si quedar,
con desgana y desdén ahora te atienden.
Y a tus espaldas roban lo que pueden.

Poderoso fuiste,
por ello por temido y despiadado respetado.
Débil está hoy tu brazo:
ya la espada que por ti a tantas vidas puso fin hoy no puedes alzarla.
Queda en un rincón mellada y solitaria.
Quedas tú al otro lado:
mellado, solitario. Abandonado.

En guerras asesinas están todos tus hijos bastardos.
Por bastardos, a socorrerte no vendrán,
de la muerte en el exilio que es hoy tu reino.
Guerras asesinas como todas, guerras cercanas fratricidas:
como pocas.
Entre hermanos codiciosos egoístas. Envidiosos.

Hoy no tienes reino, mañana no tendrás estirpe.
Pasado no te tendrán tus súbditos.
Todo mejorará.


DESIGUALDAD


DESIGUALDAD


Que siempre respeté las tiranía de las leyes
es una afirmación que puedo hacer.
Aún a mi pesar:
ya me hubiera gustado ser un furtivo de casi todo.

Que las leyes nunca me respetaron a mí
es un hecho que puedo demostrar:
condenado como estoy a la perpetua por la necesidad
que tiene esta sociedad de malhechores,
de obra o pensamiento o pensamiento y obra,
de encontrarle a cada causa el vil culpable.

Que me mantuve estoico,
hoy no sé si fue cobarde,
ante la provocación la amenaza y el insulto,
es una aseveración que no diré gratuita:
todo tiene un costo y sobreprecio.

Que la persecución la calumnia el chantaje y el engaño
condicionaron mi toma de decisiones importantes
es otra evidencia de que cada conflicto tiene su consecuencia:
por todo pagué una plusvalía arbitraria y sanguinaria
impuesta por el sistema y la comunidad,
esta vez sí,
de extorsionadores y ladrones.

Nunca se reparte el castigo por igual.
La recompensa,
tampoco.
Unos nacen para sheriff
otros para ahorcados.
Será cosa del cordón umbilical
y sus enredos.




MAL TRATADO


MAL TRATADO


Por tener un beso en una de tus cartas llenas de mentiras
tuve que rogártelo.
Tanto, que ya por rendido y humillado me lo diste.

Para guardar un mechón de tu cabello
tuve que robártelo.
Mientras soñando con príncipes lejanos parece que dormías.

Para sentir un abrazo, si bien frío y falso,
tuve que comprártelo.
Caro fue el trato. Entonces me pareció barato.

Por una sonrisa tuya tuve que disfrazarme de payaso:
nunca dejé de serlo ante tus ojos.

Por un te quiero,
por un te quiero me enmudece la vergüenza de contarlo.

Y por todo eso,
por todo eso hoy me acusas de maltrato. A mí,
que por ti fui siempre maltratado:
insultado despreciado engañado.

Paz nunca tendrás, pero no será por mí,
no me culpes ya antes de empezar.
Los venenos y fantasmas que te han hecho enfermar,
por ellos,
por ellos sí será.






BELLAS ARTES


BELLAS ARTES


Seducidos por el embrujo de la investigación artística
masas de jóvenes incautos siguen al flautista del mayor cuento de todos:
que el arte es algo importante.

Fascinados por un mundo hecho de beldad y de mentira
corren mansos disfrazados de rebeldes hacia un abismo
alimentado con miles de cadáveres inocentes.
¡Fueron tantos los que antes pasaron por lo mismo!

Pudriéndose están los cuerpos
de quienes creyeron que el arte servía para algo:
tal vez comer, comerse el arte hasta tal vez envenenarse.

En la larga y penosa caída hacia la fosa de soñadores muertos
hay gusanos que se arrastran como tales
y con la usurpada autoridad de quien no es quien para enseñar,
adoctrinar mandar ni ser ejemplo,
el vacío de su frustración llenan en magnas aulas,
llenas también,
de artistas aprendices.
Quienes, tras largos años de ensayo error estudio,
son graduados, no en artistas,
sino infelices.

Al frente de esta comunidad desperdiciada se retuercen los gusanos,
qué otra cosa,
perpetuando así el mal hábito de cómo ser un artista
por quien nunca fue capaz de destacar,
no digamos deslumbrar:
fracasados enseñando a hacerse un fracasado y esforzarse en el proceso.

De este camino sin sentido hay quien se topa con la suerte.
Suerte de interesar al capital:
mercaderes disfrazados de marchantes
farsantes gobernando galerías donde se decide quién es,
quién no,
sujeto de interés. Sujeto importante.

Poderoso truhán es don dinero y al olor de un buen negocio
acuden inversores de todos los colores:
prestamistas banqueros constructores navieros aviadores comerciantes.
Traficantes especuladores y ladrones.
Todos quieren, entienden y adoran el arte.
Súbitamente.
El arte de hacer dinero a cualquier precio: contradicción.
Y adquieren pujan compran, obras que no conocen
de artistas que no les interesan.

Al final, después de esta carrera entre habitaciones mugrientas,
despachos nobles, perdón, de maderas nobles,
y pasillos infinitos
nobleza y vileza de la mano van:
nada une tanto como un buen trato.
Tú ganas si yo gano. Yo gano si primero te he encumbrado
bien a golpe de diario, bien de talonario.
Periodistas críticos expertos, todos forman parte del gran juego
que convierte la farsa,
la que otorga títulos honoríficos y vitalicios de quién no quién sí vale,
en arte.
Bella o no, es cuestión de otro debate.

Unos y otros comparten la ilusión de que el artista muera guapo y joven,
dejando en el desván de esa pensión,
la mayor parte de su obra sin vender:
“…descubierto por galerista de prestigio y buen olfato,
olfato para oler cuerpo de artista putrefacto,
autor de culto maldito suicidado en su lóbrega pensión…”.
Descubierto post morten.

“…Inaugurada oficialmente la exposición por el alcalde
el concejal de cultura hará una breve disertación
de los grandes valores ocultos en las piezas aquí hoy mostradas…”.

Abierto al fin el momento comercial,
todo es vendido al primer acto.
Éxito total, por fin, y por tanto.

Ganan todos. Uno pierde:
la vida. Gana:
la paz.


MARIE MARIE

MARIE MARIE


Marie tú eres llena de gracia
donosura caridad valor y fuerza
que a todo el que encuentras en sus labores ayudas
te das y te regalas.
Amplios son tu tiempo y gestos
mínimo lo que por derecho demandas.
Amplia tú eres entre todas las mujeres
inmensa cuando te observo entre tus menesteres.
Tantos que el tiempo no te alcanza como lo alcanzas tú:
lo mismo con verso rosa que con beso azul.

Aunque con humildad en él te escondes
no está tu sitio entre el público absorto,
porque absorto se queda cuando a él te diriges.
Es tu lugar en lo más alto
sobre la más bella mesa del más grande escenario.
Declamando con arte, pasión y arrebato
tus alegrías tus anhelos.
tu pena y tu dolor.
Pues no dejándolo salir no te dejabas vivir.

Vuelta estás ya de muchas cosas. De nuevo entera,
yo lo he visto.
¿Vuelta estás tú, no será que he vuelto yo?
Será tal vez los dos.
Distintos son, pero siente cada uno su dolor como el peor.

Manos para salir adelante
Ojos para mirar al futuro
Corazón para querer y comprender
No otra cosa podemos pedir.

Marie tú eres de gracia, tal vez de rabia
para morder a la vida el bocado que por justicia
llámala poética, no la llames divina,
de él eres digna.

Marie tú eres hoy llena de canas
que con orgullo ondeas contra el viento que más castiga.
Pero no habrá tornado que tu fortaleza doblegue:
ya de vuelta a la arena, esta vez será para quedarte.

Marie tú eres llena de sabia.
De sabia que sabios hace a quienes del sufrimiento aprenden,
lo superan. Se fortalecen.
Sabia por tus venas de gladiador corre
que a muerte contra la muerte lucha:
vencido has.
De vida quedas ahora llena.
No sea sólo para darla, también debes disfrutarla.

Apostaré por ti en la próxima subasta.
Esa que la vida, a saltos entre azar y destino,
de cuando en cuando dispone.
Sin darnos nunca tiempo suficiente a disponernos.
Pues a gobernar nuestro rumbo no parece que sepamos
ni podemos.

Polen somos a capricho esparcido por el viento:
cundo las hadas quieren, germinamos.

Envidioso y paciente esperaré a verte crecer y florecer.
Conquistar por fin y para siempre el territorio
que nunca más te será negado.
Apostaré por ti, sí.
Ni me llames amigo, ni soy un temerario.
Es a valor seguro.
Es por la satisfacción de haber estado,
aún a ratitos, aún escondido entre el gentío que te sigue entusiasmado,
a tu lado.

Un día, mirando atrás a mi tiempo ya perdido,
mi insignificancia se crecerá con el orgullo
de haberte un día conocido:
llena siempre, de dulzura,
a veces candor, nunca impostura,
sin igual pasión.

Llena de ti.




CONTRIBUCIÓN


CONTRIBUCIÓN


De mis aportaciones a la humanidad me pregunto cuál es
la más insignificante
puesto que pensar en si alguna fue importante
no sé si es ingenuidad, o vanidad.

A la vista del resultado tras un estudio exhaustivo,
tanto como exhausto me he quedado,
queda claro que en esta vida algún mérito no hubo
y que de ser un caldo de cultivo no he pasado:
sucia mezcla entre mis venenos y el de mis enemigos;
pues los amigos están destinados a marcharse
y los enemigos lo son para quedarse.

Con todos los que hacemos este montón de sobras
apenas de fertilizante unos sacos se puede elaborar.
Triturado sustrato de malos pensamientos, y peores ideas.
Desechos de humanos que de falta de ingenio anduvieron sobrados.
Sin empuje y ninguna claridad.

Habeas corpus por todos los que sin valor vivimos:
sin valor alguno que ofrecer, sin valor para vivir.
Ni padecer.

Juntos todos nuestros años de existencia
a la sombra quedan de un solo instante brillante y creativo
de cualquiera de esos genios malditos
que por miedo e ignorancia fueron condenados a la hoguera.
Por un chispazo de ingenio visionario
cambiaría yo la vida entera.
Y aún así saldré ganando, pues qué vida es esta
que no queda nada de ella.

No trascenderéis por lo que sois
pues es obvio que un día no seréis
ni por todo lo que hacéis siendo nada tal vez ese total
sino por el instante luminoso
no digáis si esforzado o regalado
merecido o serendípico da igual
en el que algo de talento quedó y sirvió a la sociedad:
que egoísta pronto ha de echar tierra y olvidaros.


TENSIONES



TENSIONES


Clavando sus mandíbulas en el centro de las tripas
hundieron los cocodrilos al gordo y torpe cerdo del estado.
Gorrines todos, con él nos ahogamos.
Quizás no todos.

Espectros somos en una ciudad de escombros.
Entre torres de cristal, edificios cerrados y supermercados vacíos.
Entre despidos, paro y escasez.
Y hambre.

A otro tiempo pertenecen los reflejos de los escaparates
el lujo de las tiendas exclusivas
los grandes proyectos de un desarrollo insostenible.
Hoy vivimos en sótanos
pelándonos con los perros callejeros por las ratas de ciudad.
Para comérnoslas.
Parientes próximas, será canibalismo.

Hoy nos culpan del hundimiento quienes se cebaron con él.
Y enriquecieron.
Convirtiéndonos en cómplices colectivos de un fracaso individual.
Político.
Del poder descontrolado y la insensatez hecha costumbre, norma y ley.
De un sentido común en estampida y un sinsentido por decreto.

Los derrotados, todos nosotros,
los humillados insultados denigrados estafados,
los atemorizados asaltados maniatados secuestrados,
peleamos por un hueco entre cartones de basura
por un peldaño de escalera en la bocametro:
el interior es sólo para empleados y viajeros.
La compasión también se ha privatizado:
se ha de pagar por su atención.
Cuchilladas por una cabina cerrada,
el imperio telefónico hace tiempo que eliminó las puertas
para impedir que nos refugiáramos en ellas.

Ya no son los portales para los enamorados,
sino para los que por ellos nos matamos.
Ya no se encaraman los gatos a por las sobras que en la basura abundan,
la basura de los cocodrilos saciados de carne fresca y sangre coagulada,
porque saben que también a ellos los cazamos. Matamos y comemos,
a los gatos, que no a los cocodrilos,
junto a esas sobras que buscaban.

Pero este sistema perverso
ha transmutado en presas a quienes siempre fuimos víctimas.
Ha llegado la hora de la revolución
el punto muerto que precede al cambio.
Parece que no nos queden fuerzas
y nuestros líderes se pasaron al enemigo.
Natural, no se vive bien con perdedores.

Hoy es la nuestra una sociedad de cínicos, durmientes y cobardes.
Los primeros, casi, los únicos valientes.
Valientes por dudar de todo lo presente
por superar la angustia que da saber que sólo se vive entre mentiras.
En las filas estamos
del mayor ejército de zombis que conoció la humanidad.
Nos lamentamos, nos miramos.
Nos desentendemos.
Y entretanto, nos desposeemos.
Incluso de nosotros mismos.

Difícil conseguir más por menos:
gratis ha salido este desfalco masivo
al sonriente cocodrilo.

lunes, 14 de noviembre de 2011

TENSIONES


TENSIONES


Clavando sus mandíbulas en el centro de las tripas
hundieron los cocodrilos al gordo y torpe cerdo del estado.
Gorrines todos, con él nos ahogamos.
Quizás no todos.

Espectros somos en una ciudad de escombros.
Entre torres de cristal, edificios cerrados y supermercados vacíos.
Entre despidos, paro y escasez.
Y hambre.

A otro tiempo pertenecen los reflejos de los escaparates
el lujo de las tiendas exclusivas
los grandes proyectos de un desarrollo insostenible.
Hoy vivimos en sótanos
pelándonos con los perros callejeros por las ratas de ciudad.
Para comérnoslas.
Parientes próximas, será canibalismo.

Hoy nos culpan del hundimiento quienes se cebaron con él.
Y enriquecieron.
Convirtiéndonos en cómplices colectivos de un fracaso individual.
Político.
Del poder descontrolado y la insensatez hecha costumbre, norma y ley.
De un sentido común en estampida y un sinsentido por decreto.

Los derrotados, todos nosotros,
los humillados insultados denigrados estafados,
los atemorizados asaltados maniatados secuestrados,
peleamos por un hueco entre cartones de basura
por un peldaño de escalera en la bocametro:
el interior es sólo para empleados y viajeros.
La compasión también se ha privatizado:
se ha de pagar por su atención.
Cuchilladas por una cabina cerrada,
el imperio telefónico hace tiempo que eliminó las puertas
para impedir que nos refugiáramos en ellas.

Ya no son los portales para los enamorados,
sino para los que por ellos nos matamos.
Ya no se encaraman los gatos a por las sobras que en la basura abundan,
la basura de los cocodrilos saciados de carne fresca y sangre coagulada,
porque saben que también a ellos los cazamos. Matamos y comemos,
,a los gatos, que no a los cocodrilos,
junto a esas sobras que buscaban.

Pero este sistema perverso
ha transmutado en presas a quienes siempre fuimos víctimas.
Ha llegado la hora de la revolución
el punto muerto que precede al cambio.
Parece que no nos queden fuerzas
y nuestros líderes se pasaron al enemigo.
Natural, no se vive bien con perdedores.

Hoy es la nuestra una sociedad de cínicos, durmientes y cobardes.
Los primeros, casi, los únicos valientes.
Valientes por dudar de todo lo presente
por superar la angustia que da saber que sólo se vive entre mentiras.
En las filas estamos
del mayor ejército de zombis que conoció la humanidad.
Nos lamentamos, nos miramos.
Nos desentendemos.
Y entretanto, nos desposeemos.
Incluso de nosotros mismos.

Difícil conseguir más por menos:
gratis ha salido este desfalco masivo
al sonriente cocodrilo.

domingo, 6 de noviembre de 2011

PASAJE


PASAJE

Caminando con mi perra enferma al curandero,
veterinario de título bata y buenos honorarios,
hallé que al matadero la llevaba sin quererlo.

Con una jeringuilla rosa expiró
abierto su vientre tripas fuera
vida huyendo
dejando en mí la pena negra
del cómplice asesino arrepentido.

Muerta quedó entre mis brazos
cuando bien viva estaba hacía solo un rato.
Muerto de angustia y culpa quedé yo,
cuando no sabiendo qué ocurría la ignoraba.
¿Morirás por fin?
¡Morirás dejándome vivir!

Aún por esperada,
es siempre la muerte de tus otros mal venida.
Vacío y dolor,
en ti se instalan.

NO


No me pidas que llore la muerte de tus seres queridos.
Son los tuyos, no los míos.

No me pidas que contigo sea solidario.
¿Acaso lo fuiste tú conmigo?

No me pidas que te eche una mano en este campo.
Si tan buena era esa entrega a los demás,
¿por qué nunca la hiciste tú?

No me busques no me llames no me ruegues.
No me exijas.
No estaré donde tú nunca estuviste.

No seré como tú nunca fuiste.
No caminaré por donde tú nunca lo hiciste.
No esperes nada de mí,
es lo que tú ya me enseñaste.

viernes, 4 de noviembre de 2011

OLVIDADA MILAGROS




OLVIDADA MILAGROS


Olvidada milagros:

las cosas van cambiando desde el día que te fuiste.
La casa está distinta; terminé aquella dura empresa en la distancia.
Aunque tú nunca lo creíste, te gustaría ver el resultado:
para disfrutarlo solamente.
Te gustaría salvo por el hecho de que yo fui el empresario,
ese ser abominable, ya lo sabes. Cruel y cavernario.

Nuestra granja de animales va en descenso. Mufi fue el primero en marchar,
no sé si lo recuerdas: apareció malherido,
habituales sus peleas callejeras por un dominio total del territorio.
Para luego marchar y no volver más.
Desconozco a manos de quién o qué murió. Pero sé que lo sentí.
Canela regordeta y cariñosa. Adiós, querido adiós.

Aún cuelga su foto junto a nuestra Umma en su camastro diminuto.
Camastro en el que hizo ella su primer viaje de mudanza.
Con nosotros entre miedos y vómitos.
Tú conducías, yo la acariciaba tratando de ahuyentar otro dolor.
Negro dolor, como todos, con orejas largas y patas algo cortas, como pocos.
No se llena el vacío tan fácilmente.

Pronto su elegancia y caminar de pasarela
nos hizo ver que Umma era distinta:
más y mejor que los demás.
Compañera de carreras al monte en bicicleta,
de días trabajando en aquella tierra de frío y soledad
lugar al que tus desaires y caprichos me exiliaron como un apestado y criminal.
Allí hemos vivido los dos últimos años.
Sumando soledad con soledad.

Volví cuando se agotó el fondo de reserva
y a punto de culminar mi otra gran obra.
Que no me hace mejor sino distinto,
y que suman frustración y vacío al desencanto.
Volví no para descansar, sino para no saber cómo seguir ni adónde ir.
Perdidos están mis objetivos y poco claro mi destino.
Diría que éste siempre fue oscuro,
sin alejarme demasiado de lo que es verdad.
Y lo que no.
No sé quién soy ni qué seré,
suponiendo que algo quede de este montón de confusión,
pero no creo que sea para mejor.

Contigo aprendí a desconfiar del mundo entero
a perder aún cuando ya estaba perdiendo.
Y si bien sé que sólo inspiro tu desprecio
me queda una mala noticia que contarte:
murió ayer Umma de un cáncer fulminante.
Con mis ojos vi aquel trozo que reventó sus intestinos
de carne amorfa y asesina.
Dejó de correr, dejó de jugar, dejó de comer.
Al final, también de respirar.

Queda en la retina la imagen sanguinaria e indescifrable de la muerte
creciendo en el cuerpo de Umma aún caliente,
cuerpo que vive aun cuando muere,
y sus últimos latidos ignorando el desenlace.
Sin yo presintiéndolo, ni despedirme hice.
Queda en mi vida más soledad, si esto es posible.
Y la culpa de no haberla podido reparar.
Se fue su vida de nosotros, como todo se va.
O se me va.

Amortajada en plástico la enterré.
Como así fue con la primera dama que entró en esta casa:
parece ahora este un lugar que es más un cementerio.

Y de aquel que fue nuestro presente
hoy sólo queda mi pasado.
y éste, éste siempre es un ausente.
Difícil pensar sólo en el presente,
siendo tan corto como es insuficiente.
De tiempo ventana escasa y breve
lugar por donde se cuela todo lo que hiciste
y lo que no,
pero debiste.

Olvidada Milagros,
no me contestes cuando leas esta carta.
Ya ves que, de lo nuestro,
no va quedando nada,
lentamente

jueves, 29 de septiembre de 2011

MONTÓN


MONTÓN


No te llamarán de los cientos de empresas
a las que entregaste tu C.V.:
hoy no es el momento ni tampoco mañana.

No te darán un papel en la obra de teatro;
no te aplaudirán, por lo tanto.
Lo hicieron una vez, allá en la escuela,
pero eras tan joven que ya no lo recuerdas.

No te premiarán en ningún concurso;
ni tienes el talento suficiente
ni conoces a la que es gente importante.
Mejor no hablemos de la suerte.

No serás homenajeado ni reconocido;
menos aún valorado.
Será mucho más fácil lo contrario.

No recibirás un trato diferencial. Sí especial;
especialmente bajo.

No serás objeto de interés para la prensa;
salvo en la sección de sucesos.
Tampoco serás recordado por la ciencia;
quizás por alguna ocultista.
No pasarás a la historia;
ni siquiera serás historia.
Nada escribirán de ti.
A lo sumo un panegírico mal redactado.

No importará a nadie tu punto de vista;
aún cuando hables en el reino de los ciegos.
Ni cuentes con un sitio en el reino de los cielos.
Siempre vivirás en el infierno. Ya lo estás haciendo.
Cuando ves que el infierno sois tú y tu descontento.

Nunca aprendiste a sacar partido de tus trampas
y sólo tienes que copiar a los demás.

A veces, el afán por ser único y original,
ya ves que está,
de más.


miércoles, 28 de septiembre de 2011

DES-ENCUENTROS



DES-ENCUENTRO


Él entró en el bar.
Ella llevaba más de media hora junto a su copa de vino.
Él miró a la desconocida. Se acercó, preguntó:
¿Me querrás siempre?

Ella no conocía a aquel imbécil.
Desvió su mirada al vino blanco;
odiaba el tinto desde que él,
su otro él,
comenzó a emborracharse, a gritar, a perder el control.
A vomitar en el salón en la cocina en la cama.
A caerse por la casa, a decir bobadas.
A balbucear como un niño consentido y bobalicón.
Perdió el trabajo los amigos los ahorros.
La autoestima la integridad y la decencia.
Siete años duró aquel infierno donde toda su vida fue una mierda
al lado del más borracho y vago del barrio.
Siendo el hazmerreír de los demás y ella la tonta que lo mantiene.
Hasta que un buen día un camión atropelló a ese malnacido
y quedó viuda joven y libre. Al fin.

Le miró y espetó:
¡No! Vete a la mierda cabrón.

A él aquella brusquedad y crueldad gratuita en la respuesta
le recordó a ella. Su otra ella.
Con la que también malgastó media vida.
Perseguido por sus histerias e insultos.
Su pérdida de control, si es que alguna vez lo tuvo.
Sus rabietas de adolescente e impulsos de niña consentida y bobalicona.
Sus estupideces y amenazas de huida, de divorcio, de denuncia
por malos tratos inventados.
Sus hjijoputeces y sus trampas y mentiras.
Para concluir con la denuncia efectuada
y los años que él pasó en la cárcel por culpa de aquel montaje
y de una jueza resentida.
Resentida con su ex novio que la abandonó
por otra más joven y divertida.
Cuando todos estos amargos recuerdos se disiparon
él volvió al presente y respondió:

Es verdad. No estamos hechos el uno para el otro.

¡Vete tú a tomar por culo! ¡So cabrona!

VIAJEROS


VIAJEROS


Tchan tchan; tchan tchan; tchan tchan.

La mujer con el niño llorando:
treinta y ocho años, aparenta más de cincuenta. El trabajo,
que no perdona. Tampoco redime.
El niño de cinco años tiene cuerpo de tres. El hambre,
que no perdona. Tampoco sirve.

Tchan tchan; tchan tchan; tchan tchan.

Un hombre con traje de pana raída y jersey grueso de lana.
Gorra bastón y manos de labrador en campo de amo.
Sesenta y dos años sin salir de la miseria:
viudo y despedido busca trabajo donde sea.
En la ciudad si es necesario.

Tchan tchan; tchan tchan; tchan tchan.

Dos hombres más en el asiento de enfrente.
No se hablan pero sus miradas lo dicen todo:
queremos algo. Algo mejor.
Si nos lo quitan lo robamos. Es de justicia.
Armas bajo el abrigo. Navajas en los bolsillos.
Es la ley de la supervivencia sin remordimientos.
A por ellos, que son unos cobardes y nosotros más violentos.

Tchan tchan; tchan tchan; tchan tchan.

Otra mujer, parece joven pero vete a saber:
dos gallinas en la cesta. Pan y huevos.
Va a casa de sus tíos en la ciudad.
Dicen que tienen trabajo para ella,
de costurera. O lo que sepa. O no sepa y quiera hacer.
Para el señorito:
placeres extravagantes. Gustos raros.
Muy exquisito.

Tchan tchan; tchan tchan; tchan tchan.

Don Nicolai,
rico hacendado que heredó la fortuna de su padre
que heredó la fortuna de su padre:
cientos de hectáreas de tierra fértil, con río y caza,
que su abuelo robó a los más débiles, o desarmados,
en la guerra.
También era la ley de la supervivencia.
En el asiento más próximo a la puerta de emergencia.
La costumbre de salir corriendo.

Tchan tchan; tchan tchan; tchan tchan.

Kilómetros de vacío a ambos lados pasan despacio
pero parece rápido. Todo son apariencias.
Es el efecto aburrimiento.
Alguna casa de madera, ganado suelto.
Pobres campos de grano mal sembrado. Carros y bueyes.
Avanza el paisaje, se diría que la vida se detiene.
Queda como está para los que nada tienen.

Tchan tchan; tchan tchan; tchan tchan.

Al fondo del vagón un cura mal tratado.
Perdió su parroquia y feligreses por no convencer:
demasiado años diciendo que el esfuerzo tendrá su recompensa.
Que es el dolor una prueba del señor.
Que el amor todo lo puede.
El amor a uno mismo, más que al prójimo.

A pedradas lo echaron. Por amor a uno mismo. También.

Tchan tchan; tchan tchan; tchan tchan.

Dos asientos adelante, o detrás según la marcha,
tres judíos ortodoxos. Mudos y circunspectos.
Es la norma.
Tal vez circuncidados. Es la costumbre.
Pies negros en sandalias. Difícil averiguar de sus rostros pétreos
si van o vienen. Lo que ganan lo que pierden.
Imposible adivinar la verdad de lo que esconden.

Tchan tchan; tchan tchan; tchan tchan.

Otro tanto ocurre con el hombre de la gabardina
y la mujer con sombrero muy tocado que le acompaña.
No se rozan pero no pueden despegarse.
No se hablan pero no dejan de escucharse.
No se miran pero no dejan de verse.
Tanto es el deseo que les sobra que no cabe nadie más en su fila de asientos.
Son la flor en este vagón de muertos.
De vidas sin destino. De historias que nunca harán historia.
De obreros que no conocerán a su patrón. Señor.

Huyen de todas partes, no llegarán a ninguna.
Sin saberlo han tomado el tren que se coge en cualquier sitio,
pero se pierde en el camino por un mal cruce de vías.
En ese lugar donde,
dicen,
se juntan las líneas paralelas.

Tchan tchan; tchan tchan; tchan tchan.

viernes, 23 de septiembre de 2011

OFICIOS



OFICIOS


Desde que dijeron que era un hombre orquesta
no he parado de tocar la gaita.
Alguien me llamó soplagaitas
y empecé a soplar las velas en todos los cumpleaños:
envejecí rápido y tuve pronto que dejarlo.

Me pasé a los bautizos, rejuvenece más.
Diez lustros me quité de encima. Tanto se notó,
que un día me excomulgaron.
La envidia, que es mu mala cosa.

Sin iglesia credo ni religión
ingresé en la oenegé Los cazadores de sorpresas.
Buscaba algo menos aparatoso, pero ahora todo está bien organizado.
Por ello fundé la OOO, Organización para Organizar Organizaciones,
y fue un absoluto fracaso.

Comprobé lo que ya sospechaba:
no a todo el mundo le gusta que le organicen el resto de su vida.
Prefieren un desenlace suicida.

Me pasé a las pompas fúnebres, como medio de vida.
Una ironía, puesto que lo que había en medio delante y detrás
era la muerte.
Pero al menos los muertos no discuten.
Y como el que calla otorga es como si te siguieran la corriente.

Cansado de tener siempre razón
ingresé en el cuerpo de los Desposeídos Oficiales.
Con dolor aprendí qué significa que nunca te la den. Esa razón, digo.
Acabas por deberle todo a todos.
Y tu vida se convierte en un favor. De los demás.

No soy hombre de deudas, así que me hice prestamista.
Nada como ver que todos los demás, además de deberte algún favor,
también dinero.
A veces la mano de algún gánster asesino. Me interesó,
e ingresé en el Crimen Organizado.
Dada mi dilatada experiencia anterior, cómo si no.
Por organizado, me refiero.

Pronto mis métodos, más brutales y sanguinarios que ninguno,
fueron copiados y crearon escuela.
Aprovechando el tirón abrí una academia,
y en menos de un año fundé mi primer colegio:
de gansterismo con programa de objetivos y mejora de la competitividad.

Hoy atiendo a los indecisos del mundo:
les doy clases de todo para que al final no se queden con nada.
Así, entre duda y duda,
crece la clientela y yo me forro.

Cuando gane mi primer billón, tengo previsto abrir una fundación,
como hacen los que grandes fortunas tienen,
y dedicar todas mis ganancias a la maledicencia, la malquerencia
y la malversación. Puritita conversión.
De sentencias y capitales.
Así, crearé una sociedad paralela;
refugio de escapistas y desanimados.

Nunca quise ayudar a los demás, pero finjo que lo hago
y todo tendrá sentido.

No me quejo, porque después de tantos años he encontrado mi camino.
Pocos pueden decir lo mismo.

jueves, 22 de septiembre de 2011

MÍNIMO


MÍNIMO


Han tocado tantas veces las campanas de mi pueblo
que ya no sé por que lo hacen.
Perdí la cuenta, y el interés,
de saber qué es lo que ocurre.
quién ha muerto quién nacido.
Qué casa arde o si lo hace el monte.
Qué aviones son estos que ahora bombardean.

Se adueñó de mí la indiferencia y la ausencia de dolor por los demás.
Si el infierno son los otros, mejor cuanto más lejos.
De ellos, y de su sufrimiento;
del que tienen y provocan.

Sé que van muriendo todos, no porque alguien me lo cuente,
sino porque no los oigo ni veo por las calles:
gritar o hacer el tonto.
Es tanta la estupidez de los hombres,
y mujeres,
que ya no me sorprende.
Así, mejor de todos desprenderse.

Es mi casa el lugar más solitario de la aldea.
Es esta aldea la más alejada de toda la comarca.
La comarca más deprimida de toda la provincia.
La provincia más despoblada desde que se acabó el carbón en el país.
Y este país el más pequeño del mundo.

Con un poco de suerte, en poco tiempo nadie sabrá ya de mi vida.
Y si nadie me reconoce ni recuerda
¿podré decir que ya no existo?

Me tengo a mí, que no es mucho ni poco.
Tan solo lo que hay.
Intentaremos, pues, llevarnos bien;
nunca se sabe cuándo puedo hacerme falta.
Y sería una pena no tener mi ayuda por habernos enfadado.

lunes, 19 de septiembre de 2011

LUMBRE

LUMBRE


Qué tendrá el fuego cuando lo prenden
que enseguida se le coge gusto:
empiezas quemando libros
luego los muebles
y al final los inquilinos.

Y tan calentito.

SUBASTAS


SUBASTAS


Anticipándote a cualquier amenaza de embargo
has sacado a subasta tus mejores tesoros:

muebles tapices encajes
joyas alfombras relojes
coches caballos carruajes
escudos lámparas cuadros
cuberterías plata manteles
bonos pagarés acciones
oro antigüedades pieles.

Todo vendido a buen precio.
A buen precio para el comprador,
quien más provecho saca de la desdicha del vendedor.

No cubrió el botín la suma de tu bancarrota;
pusiste a la venta cosas que nunca pensaste:

abrazos besos gemidos amores
recuerdos sueños ilusiones proyectos
carcajadas lágrimas suspiros
emociones intuición latidos.

Todo a precio de saldo.
Nada sacaste de esto.
Pagar por la vida de los otros no interesa.
Menos aún por la tuya. ¿Qué esperabas?

Pronto se llevarán todo:
lo que tuviste y fuiste,
que ambas cosas de la mano van.

Empezar de nuevo no querías,
más grandes son los golpes de la vida
que el deseo de seguir con ella.

¡A tomar por culo!


domingo, 18 de septiembre de 2011

MANIFIESTO CARMESÍ


MAN IFIESTO CARMESÍ


Desde los más lejanos rincones del mundo
hemos venido a este punto donde recuperar lo que es nuestro.
Sin saber cómo ni cuándo,
en algún lugar del camino perdimos el rumbo.
Toca volver a encontrarnos aunque tampoco sepamos cómo ni cuándo.

Perdimos las oportunidades como se pierden los amigos:
cuando más se necesitan.
Dejamos escapar el objetivo y el destino.
Nos creímos todos los cuentos: también llamados discursos.
Confiamos en las buenas noticias: difícil encontrar una no manipulada.
Todo sin saber que ya estábamos atrapados
en la gran jaula que encarceló nuestro futuro.
Si es que algún día tuvimos uno.

Del gran festín nos dejaron las migas como escupitajos.
Incluso esto nos pareció bien.
Dormidos hemos estado todo este tiempo.
Quién sabe si drogados por farsantes ejerciendo de gobernantes.

El poder religioso hace tiempo ardió en la hoguera;
a mayor satisfacción de resentidos.
La mayoría lo vimos apropiado.
Al poder judicial lo engulló el político;
ahí tuvimos dudas.
Pero no las suficientes para intentar oponerse.
Tal es el atontamiento que las drogas habían hecho ya en nuestro cerebro.
Al político lo zarandea el mediático;
ni lo notamos porque también a nosotros.
El mediático es solo la voz del económico.

Hoy el mundo pertenece a financieros psicópatas.
A individuos sin escrúpulos
dispuestos a cualquier cosa por una buena comisión.
Cuando la cosa es nauseabunda,
se resuelve con una suma mayor.

Sabemos que nuestra generación ya está condenada y perdida;
aspiramos únicamente a que no lo sea la siguiente.
Si nuestros hijos no viven mejor,
que al menos no lo hagan peor.
No solo nos quitaron la ambición, también la esperanza y la ilusión.
No hablemos de los sueños, que los sueños sueños son.

Desconcertados, quedamos a merced de los acontecimientos,
que cambian como el viento.
Entretanto, vamos sacando turno en el comedor de la beneficencia.
Tanto se ha empobrecido a la clase media,
que a los pobres ya ni se les ve.
Bien sea porque se han muerto de hambre,
bien porque se han camuflado con nosotros.

Desde aquí exigimos un cambio brusco,
drástico si llega el caso,
de todo el engranaje político económico.
Parece que dramático sólo será para nosotros.

Hemos sido esclavos tanto tiempo
que ya no sabemos qué significa libertad.
Tendremos que aprender de nuevo a andar
si somos capaces de superar el vértigo la náusea y los mareos.

¿Qué fue de las promesas?
¿De los buenos programas cargados con mejores intenciones?
¿Qué será de nosotros antes de que hayamos muerto?

¡Levántate pueblo engañado y lucha por lo que te pertenece!,
sin pretender recuperar lo robado.
Levantaros desdichados,
es vuestra la revolución. La posibilidad del cambio.
Prende fuego a ministerios con todos sus villanos dentro.
Hazte dueño de las calles, acaba con los medios del estado,
sean cosas o personas,
pues siempre son de represión, contra el indefenso ciudadano.
Ajusticia financieros, billonarios. Quema en la misma hoguera
abogados jueces leyes y políticos.
Ya se sabe que empiezas quemando libros
y acabas quemando a los mezquinos.

Pero llevas tanto tiempo adocenado
que aún esperas que alguien te dirija
e indique el momento idóneo de la lucha.
Incapaces de defender nuestros derechos
pasarán así otros mil años.
En ese caso, no culpes a los demás de tu desdicha.

Quizás nacimos para estar siempre doblegados.

sábado, 17 de septiembre de 2011

CRISIS


CRISIS


Habiendo hecho los cálculos más pesimistas
sobre el desarrollo de la situación y posterior desenlace
se confirman los peores pronósticos hacia un agravamiento de los hechos,
sus consecuencias y futura repercusión en el contexto actual.

Nombrado al efecto y con carácter de urgencia
un gabinete de crisis provisional
estudiará las distintas vías de actuación si las hubiera
sometiendo al sistema a las más duras pruebas de resistencia
en función del peor escenario posible.

Con ello, no sólo estaremos mejor preparados para un futuro sombrío
sino que oscureceremos al máximo este inquietante presente.
En consecuencia
parece sensato no hacer planes muy ambiciosos para el corto plazo.
Y mejor irse olvidando del largo.

Una vez dados los pasos necesarios en la dirección equivocada
nos centraremos en el encarecimiento de los servicios
y la escasez de los productos.
Toda vez que ya se han esquilmado los recursos.
Reestructurando, recortando y eliminando
todo aquello que haya supuesto una mejora
u otorgado una ventaja.

La verdadera democratización empieza por rebajar a la sociedad
al nivel más bajo de pobreza. Desestimando así
cualquier intento suicida de alcanzar mayores cotas de bienestar.
Si nos mantenemos desunidos e insolidarios
conseguiremos que los aparatos del estado concluyan
controlando completamente la situación. Y por tanto
también a sus ciudadanos:
auténticos responsables de la involución actual de los acontecimientos.
Por ella deben pagar.

Queda una última cosa por definir:
saber si en la huida habrá sitio para todos
o tendremos que matarnos los unos a los otros
como medida justa e inevitable previa al cambio necesario.

PATICORTOS


PATICORTOS


Dicen los sabios que tiene patas cortas la mentira.
Que antes que al cojo se la coge.
Que con ellas podrás llegar muy lejos pero no podrás volver.
Lindo es el espíritu del que quiere creer, en la verdad.
Pues al final, es sólo cuestión de fe.

Pero no es la mentira paticorta, sino la verdad.
Con ésta, con esta no llegarás a ninguna parte.

Enjaulada entre sus límites, la verdad no se desplaza. No avanza, no crece.
No convence.
La verdad no puede ser desarrollada, adornada, estirada:
deja de serlo para transmutarse en la larva de una hermosa y gran
mentira.
Ya alcanzado ese estadio libertario, la mentira se embellece.
Se pinta de colores, crece. Vuela.
Vuela vuela vuela mariposa colorida.

La mentira viaja libre como nada, cruza países,
fronteras océanos.
Rápida como un relámpago, tiene la mentira todo de su mano:
móvil oportunidad y ritmo.
Puede estar en todas partes a un tiempo: ir
y volver engrandecida.

La verdad es estática. Muda.
Es una estatua en su eterno deseo de mudar. De forma y lugar.
La mentira es un mimo haciéndose la estatua:
por unas monedas cambia de postura.
La verdad es aburrida, la mentira divertida.

Ante la duda, no lo dudes:
súbete al tren de la mentira. Llegarás lejos.
Tendrás otra vida, amigos, familia.
Podrás ser otro tú mismo y,
aunque no puedas volver,
es posible que no quieras.

Porque no valga la pena.

OPERADOR


OPERADOR


Han regresado los turistas de sus viajes por las salas de los espejos.
Reflejos de la ilusión engañosa
que viene empaquetada en quince días.
Todo incluido excepto la felicidad:
ésta se paga aparte. Otro opcional.

Han vuelto con nuevos compromisos en fascículos coleccionables:
para no olvidarse. Mejor quincenales.
Tampoco hay que pasarse.

Han vuelto los turistas, repletos de sal y sol.
De recuerdos duty free y de cultura.
Cultura para turistas, toda a un dólar.
También de comida, normalmente basura.
Con la cabeza llena, de información y datos inútiles,
y la cartera vacía, por comprar cosas inútiles.
Aquellas que aseguran la supervivencia en la selva diaria.
Vacío es también el sinsentido de volver al origen
sin haber encontrado el sentido.

Turista por fin realista, de una vida a bajo coste.
Con todo incluido:
facturas impuestos paro. Gritos divorcio hijos.
Ah, esos hijos, qué grandes. ¡Grandes hijos de puta!
Más cuanto más grandes.

Han retornado los turistas del parnaso.
Donde ahí mandaban como generales,
aquí obedecen como soldado raso.
Por si acaso.

Vuelven a casa los turistas.
Víctimas de las drogas y carteristas.
De touroperadores y del overbooking.
Otros carteristas.
De guías despistados y taxistas desorientados.
De avisos en idiomas raros y señales indescifrables.
De carteles en sitios equivocados y puntos de desinformación turística.
De precios desorbitados. Claro, ¡son especiales para turistas!
De comidas frías, bebidas tibias, helados calientes.
Productos de segunda mano.
Servicios de ninguna.

Ya están en casa los turistas. ¡Deseaban tanto volver!
Tanto como ahora volver
a marchar.

HUELLAS


HUELLAS


Pegada dejaste la mano en el cristal de la sala de visitas,
esta mañana,
despidiéndote de tu padre encarcelado:
seis años y un día por dejarle negro un ojo al policía hijo de puta.
Abusón y maltratador de detenidos y protegido del sistema.
Que para algo crea su propio cuerpo de defensa personal;
y contra el personal ciudadano y desarmado.

Político es el preso que es tu padre. Como todos.
¿No son las leyes la más siniestra expresión de la política?
Persecutoria del momento que conviene.

Pegada has dejado la nariz en el escaparate pastelero.
Bombones nata cremas chocolate, todo lo prohibido.
Esa propensión tuya a retener lo inconveniente,
grasas azúcares tensiones, altas o bajas pero malas.
Dulces industriales, para lo amargo nada como la artesanía casera:
sutil y fina femenina o evidente y ruda masculina.
En cualquier caso, siempre duradera.
Amarga al fin, sin género que la distinga.

Impresas están tus apasionadas huellas en los cristales del coche.
Pies, manos. Otras partes más redondas.
No están solas esta vez.
Que no se enteren en casa, padres hermanos maridos hijos,
que saltas de asiento en asiento: traseros delanteros.
Visita guiada, nocturna y alevosa. Siempre deseosa.
Inevitable.
Ella te da lo que nadie. Lo que te arranca, también como nadie.

Negras son las dos huellas que grabaste en un papel:
administrativo, oficial, burocrático.
Siempre quisiste ser alguien.
Huellas posteriores a tu crimen previas al castigo.
Aquella noche de autos,
no de autor que visitas sino de autos que son hecho irreparable,
diste por terminada tu carrera de hipocresía y de modestia.
AK-47 y solución final.
No más huellas que borrar para que no se enteren los demás.
Ellos son tu infelicidad, tú la víctima.

Tres ráfagas de ruido y plomo tiñeron tu vida de rojo:
algo de pasión, al fin.

Te queda un último tango que bailar con el destino.
Será entre reclusas.
Del resto de tu vida, musas.

jueves, 15 de septiembre de 2011

HOP ON-OFF




HOP ON-OFF


A causa de un barco mal enSenado
corriéronte las mejillas unas lágrimas que no esperaba.
Lágrimas frustradas, lágrimas de duelo. Lágrimas tal vez decepcionadas.
Supongo que lágrimas amargas.
¿Hay alguna vez que no lo son?

Conflicto de intereses por culpa de este interesado.
En hacer, tal vez, ¿de tu capa un sayo?

Es tu felicidad a veces tan sencilla,
que cuesta creerse la magia que ella esconde.
Tanta que en toda mi simpleza no me cabe.
Tendré que aprender a esperar y renunciar.
Esperar de ti siempre lo mejor.
Renunciar de mí lo que es peor:
grande es la tarea que me aguarda.

Pero no abandonaré. Mayor será la recompensa:
tú a mi lado, yo en el que me dejes.
Que siempre es mucho, y a veces todo.

Por culpa de un proyecto de día,
cortoplacista, asistencial, circunstancial,
rodaron lágrimas de otoño en este amor de verano.
Verano amable, verano eterno. Verano templado verano tórrido.
Verano de plazo largo, en fin.
Como tu sonrisa, que no es mueca es sincera,
cada vez que me dices ser feliz.

Tantas que ya perdí la cuenta y no debiera.
Por la cuenta que me trae.

Queda en el recuerdo un viaje que debió ser relamido,
y la culpa de no haber sabido trascender.
De cruzar ese espacio, dudo si es vacío o lo contrario,
que separa ilusión de realidad.
Pues no hay estadio de dicha superior,
que el momento en que realidad se hace ilusión.

Tendré en adelante que dejarme llevar,
de tu mano larga y corta. Lo sé ya.
Larga como este verano que ya he dicho.
Corta como la distancia que siempre nos separa:
mínima expresión involuntaria,
esa que para respirar es necesaria.

No prometeré nada pues las promesas acaban por romperse.
Desearé, en todo caso; que los deseos más nos mueven.
El primero, no volver a equivocarme.
Ser paciente y negarme a que me arrastren mis demonios:
ese torbellino de las ideas cuando se vuelven negras de tormenta.
Trataré de no perder la calma cuando más se necesita:
a las puertas del conflicto que anticipa grandes pérdidas y bajas.

Pérdida de la inocencia con que los amores de verano se despiden.
Baja en la calidad de la ilusión que mantiene viva la esperanza,
los sueños y el amor.

Tengo que hacer algo para que sea efectivo el cambio.
Creo que bastará con permitir que alguien me guíe. Tú serás.

Cómo si no.