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jueves, 24 de junio de 2010
EXTRAÑO
EXTRAÑO
Extraño es ver las lanzas clavadas en el campo.
Ruedas de carros girar y girar solas durante años y años.
Las sillas apiladas en mitad del camino.
Tocar una gallina un solo de piano a ocho dedos.
Ver llorar de amor a un cocodrilo.
Amamantar dos bueyes a un ternero refugiado.
Peinar los caracoles en verano.
Ponerte lechugas en el pelo.
Hacerte un collar con diez tomates y conquistar al auditorio.
Extraño es que hayas caído en este espacio del mundo
habiéndolo ya entero conquistado.
Extraño que ningún bandido de palacio haya querido seducirte
y llenar contigo los salones mejor engalanados.
Extraño es que el buhonero más zalamero no te haya ofrecido
el elixir para recuperar la felicidad perdida.
Que la tentación del papel cuché no te haya hecho perder
la razón, el objetivo y el camino.
Extraño es que con toda tu ciencia, biología:
molecular, crepuscular,
hayas optado por aplicar la fórmula más simple.
La del amor catalizado con el reactivo de una sonrisa sincera.
Duradera.
Extraño resulta verte contar las horas que han de pasar
hasta que nos volvamos a ver.
Aunque sabes que para llegar a tu puerto
no necesito ningún viento.
Extraño se me hace que tengas una mirada tan oscura y clara.
Una palabra siempre amable, esperando salir del dulce refugio de tu boca.
Que no duden tus manos en correr
por los rincones de mi cuerpo y no se pierdan.
Que tengas la piel toda marcada de besos
y que los pueda recoger.
Extraño es que no habiendo yo estado nunca en ninguno de tus planes
nunca ahora los hagas sin consultarme.
Que de todos los hombres malos de este mundo
te hayas empatado, colegiado, enamorado,
de mí.
Extraño es que habiéndonos ayer subido al mismo barco
por ambos elegido
nos parezca haber viajado media vida agarrados de la mano.
Y con la misma mano a un timón que sólo traza
el destino que por fin hemos querido.
Así es extraño y no es extraño que me digas mi amor,
cuánto te extraño.
Es extraño y no es extraño que ahora perdamos los amigos
por hablarles sólo de nosotros.
Que se aparte la familia para dejarnos elegir el mismo lado.
Que los extraños, incluso los extraños,
sientan envidia sólo con mirarnos.
No es extraño que con este plan no programado y sí firmado de antemano,
queramos, capítulo a capítulo,
y por encima de todos y de todo,
llevarlo a cabo.
martes, 22 de junio de 2010
INCÓGNITAS
INCÓGNITAS
Siempre hay cosas para hacer en un momento
pero no un momento para cada cosa.
Se fue la posibilidad de rematar los detalles
y la falta de ellos nos remató definitivamente.
Hay una gran laguna donde se han hundido los recuerdos.
Un páramo donde se perdió toda esperanza de mejorar.
Lo que no mejora empeora.
De mal en peor fichamos cada mañana
para cumplir nuestro horario con la vida.
Pero la vida la hemos cambiado por dinero.
Y por poco dinero.
Somos esclavos y soñamos como tales.
Justo aprendimos a atarnos los cordones
para no perder los zapatos. Porque caer nos caemos igual.
Con ellos pisamos con mala gana deberes y obligaciones.
Nos hemos obligado a tantas cosas que ya estamos acostumbrados.
A ceder.
Somos la otra mejilla. El saco terrero en la trinchera.
Ahí donde se pierden las cartas de amor nunca redactadas.
Donde no llegan las escritas con lágrimas de tinta.
Ahí estamos, viendo morir al compañero. Y para no seguirle rezando.
No asistiremos a su entierro.
Y tampoco queremos participar en el nuestro.
La supervivencia es una vieja incógnita.
Un deseo maldito bien arraigado en el cerebro.
Supervivencia, ¿para qué?
No son súper las vivencias.
No sé por qué tanta insistencia.
SANGRE EN LAS CALLES
SANGRE EN LAS CALLES
Cuando haya sangre en las calles, compra propiedades.
Es el momento.
Aliados empresarios y gobierno
han sumado su poder para acorralar al obrero.
Recortando en meses años de lucha, sudor lágrimas y celda,
por un trabajo digno. Por unas condiciones, más humanas.
Compra propiedades.
De reforma en reforma, laboral consentida sindical,
ha retrocedido el enemigo a su trinchera:
allí desde la cual aplasta a quien sólo ha hecho perder en esta guerra.
Despojados han quedado los soldados,
de bienes, derechos. Futuro.
En el trueque una mochila bien cargada:
de deudas, desencanto y mal presagio.
Piedras contra minas antipersonal.
Compra propiedades.
Surgirá de entre la masa del desengaño,
una voz demagoga y salvapatrias.
Que hará promesas de igualdad y libertad.
De justicia y revancha solidaria.
Compra propiedades.
Convencerá a los pueblos el enmascarado
con su mensaje visceral e incendiario.
Incendiarán ciudades al grito unánime de ha llegado nuestra hora.
Este tiempo ya nos pertenece.
De su mensaje serán ciertas tres cosas:
por los jóvenes muertos en el campo de batalla
habrá más bienestar a repartir entre los viejos.
Sobrará trabajo reconstruyendo las ciudades arrasadas.
Habiendo luchado por la misma meta y objetivos,
compartirán también la misma fosa de cal.
Presidentes, patronal.
Mostrará entonces su segunda piel el líder liberador.
Manipulador, estafador:
inútil toda la sangre derramada por inocentes y culpables.
Acabado con el poder repartido
será concentrado en uno solo.
Vende propiedades. Huye a otro lugar.
Y vuelta a empezar.
1ª CLASSE
1ª CLASSE
Vagos contrabandistas maleantes estraperlistas.
Rufianes canallas trapicheros de cualquier pelaje.
Desposeídos desatendidos. Abandonados.
Arreglacuentas a navajazos.
Rompelunas escupecoches asaltaplazas pincharuedas.
Chupahuesos mendrugueros lamebotellas sorbemigas.
Duermebancos meacajeros cagaportales buscacartones.
Uñasnegras piesdescalzos pringaaceras muerdecolillas.
Malanoticas hundepercápitas jodepolíticos atrapacámaras.
Bocametros huyemunipas llamambulancias llenaurgencias.
Asustabuelas aterraniños.
Mendigos, pobres, parias, descastados, apartados.
Desplazados, refugiados.
Nacisteis de noche y con hambre de pan. Nunca con él.
No caísteis de pie.
Rehúyen las miradas vuestro encuentro. Buscado o casual.
Os hacen sitio a vuestro paso. Pero es por asco.
Nadie se interesó por vosotros en vida.
Y nadie os recordará cuando hayáis muerto.
jueves, 17 de junio de 2010
NANA
NANA
Ni hemos llegado lejos:
al ladito estamos del punto de partida
ni amasaremos fortunas:
sí que hemos manejado grandes amarguras
ni nos reconocerán el éxito alcanzado:
no da para un epitafio la narración de nuestras hazañas.
Tampoco nos olvidarán:
cómo hacerlo si ni siquiera fuimos conocidos.
Tenemos todo por descubrir:
no hay manera de que avancemos.
Toda una vida por delante:
también esto es falso,
nuestra vida ya está sólo por detrás.
Disfrutaremos de cada día que nos queda:
si las desventuras y malaventuras no lo impiden.
Tenemos que dar un giro al mundo:
pero sólo conseguiremos que salga el sol por occidente.
No está el cambio en nuestras manos.
No conseguiremos lo que nos propongamos:
esto es un cuento infantil para matarnos a trabajar ya siendo niños.
Nuestra unión no hará la fuerza:
por mucho que seamos, ellos aunque menos, son más fuertes.
Ricos, poderosos. Codiciosos.
No cambiamos gobiernos con el voto:
son las alianzas, empresariales,
las que quitan y ponen.
No habrá revolución hasta que no les interese.
Decidirán quién es el líder insurgente que a todos más conviene.
Y harán de él el títere que más les entretiene.
Y entonces, entonces sí será televisada.
Nacimos entre esclavos.
Vivimos desencantados.
Y moriremos engañados.
VOLANDO TEVAS
VOLANDO TEVAS
Arrastrarás mi nombre por el estiércol de la difamación.
En el lodazal de la calumnia arruinarás mi reputación.
Dirás que era lo que nunca fui.
No pronunciaron mis labios cosa parecida alguna
a todo lo que hoy cuentas.
Harás uso y abuso de la ley
y el coro de zalameras te llevará en vuelo
hasta lo más altivo de tu reino.
De taifas.
Se mezclan en ti la rabia de años y los trastornos heredados.
La pérdida de valores, si alguna vez los tuviste.
Han pasado los años, tus años:
se ve que no te han servido para nada. Pues sólo una cosa
aprendiste de la vida:
qué fácil es hacer lo que te da la gana.
Tuviste la suerte de cara en todo:
familia, amigos, amor, te vino regalado.
Tal vez por ello nunca valoraste este tesoro tan raro.
Tal vez por esto no te importó arrojar a todos de tu vida.
De tu vida y a las fieras.
Disfrutaste con ese espectáculo de sangre y muerte.
De inocentes destripados en la arena.
Nunca como entonces sentiste el poder de tu trono.
Nunca hasta entonces te habías deleitado con la orgía de la venganza,
de tal modo.
Nada como todo el poder en tus manos.
Nada como la tiranía del que se sabe tirano y lo practica.
Pero la soledad del mando es la soledad del impostor.
No hay amigos, no hay leales, no hay verdades.
Y aunque la mentira es tu medio de vida,
también es aquella un boomerang.
Vendrán tiempos difíciles, volverán los campos a secarse.
Dejarán tus esclavos sin recoger el grano
y morirá de hambre el ganado.
De nada servirán entonces tus alianzas. Tus zalameros.
Tus besamanos. Palanganeros.
Todos te olvidarán cuando nada tengas para dar:
sólo pedir.
Llorarás por los amigos que fusilaste. Por la familia que abandonaste.
Por el amor que despreciaste.
Llorarás hasta que se sequen tus lágrimas. Como los campos agrietados.
Hasta secarte por dentro.
En el vacío de todo lo perdido
te arrugarás, te encogerás. Pedirás de rodillas ayuda.
Pero sólo los buitres bajarán a presenciar el momento final de tu caída,
sobre el barro, sobre el mismo lodo
con el que toda mi vida embadurnaste.
Quedarán tus huesos esparcidos como despojos.
Volarán tus entrañas en sus estómagos trituradas.
Por fin, si esto buscabas, volarás por encima de los hombres.
Aunque sea hecho pedazos.
Será este un último estertor de tu insolencia y tu espíritu divino.
Serás un estertor esperpéntico.
Serás, al final sólo serás,
polvo en el camino.
martes, 15 de junio de 2010
CLASSESS
CLASSESS
Clase media. Clase en medio de nada
y en medio para todo.
Clase pisoteada, aniquilada, anulada, ignorada.
Espoliada, explotada, expulsada, clase ex.
Clase ofendida, oprimida, ocultada, olvidada.
Humillada, burlada.
Clase media, clase soporte.
Soporte para soportarlo todo,
todo lo que venga malo, que vamos a ser solidarios.
Clase pagafantas, pagaimpuestos, pagamultas:
otro impuesto.
Clase despido, mejor si puede ser libre.
Clase negada si el pastel hay que repartirlo.
Clase parada de la noche a la mañana.
Carne cañón de obra cualificada a precios de desmañada.
Carne de huelga si conviene al sindicato.
Carne de embargo por un solo impago.
De inspección de hacienda cuando toca hacer caja.
De hay que ajustar los salarios, mejor si pueden quitarlos.
Clase sirviente, arrodillada.
Clase muda que cuando grita es encarcelada.
Clase presidio genocidio.
Clase engrasada: manchada de grasa y betún.
Clase ensangrentada: por la vena y el bolsillo desangrada.
Clase aguanta y no revienta.
Fugitiva en el sillón de su casa.
Acorralada en su tiempo de ocio.
Objetivo de todas las marcas
para venderles lo que no hace falta.
Clase voluntaria de la clase pobreza
criada de la clase riqueza.
Que en todas las plazas reza: para no ir a peor.
Clase acomodada: acomodada en su propio temor
a perder lo poco que le ha rendido el sudor.
Clase soñadora: de todo lo que ve mejor.
Perdedora: esto por definición.
Clase bruta: embrutecida a fuerza de golpes.
Clase obrera nunca reina.
Clase frontera: entre fantasía y realidad.
Clase comprensiva: comprensiva con los problemas del mundo.
Y comprimida por ellos.
Clase revolución: la que muere por la revolución.
La que lucha y termina en las calles.
Clase bastarda: sin iglesia que la reconozca ni estado que la apadrine.
Clase heroica de cementerio: infatigable y fatigada siempre.
Clase media: naciste para ser esclava y morirás esclavizada.
Clase media. Clase en medio de nada
y en medio para todo.
Clase pisoteada, aniquilada, anulada, ignorada.
Espoliada, explotada, expulsada, clase ex.
Clase ofendida, oprimida, ocultada, olvidada.
Humillada, burlada.
Clase media, clase soporte.
Soporte para soportarlo todo,
todo lo que venga malo, que vamos a ser solidarios.
Clase pagafantas, pagaimpuestos, pagamultas:
otro impuesto.
Clase despido, mejor si puede ser libre.
Clase negada si el pastel hay que repartirlo.
Clase parada de la noche a la mañana.
Carne cañón de obra cualificada a precios de desmañada.
Carne de huelga si conviene al sindicato.
Carne de embargo por un solo impago.
De inspección de hacienda cuando toca hacer caja.
De hay que ajustar los salarios, mejor si pueden quitarlos.
Clase sirviente, arrodillada.
Clase muda que cuando grita es encarcelada.
Clase presidio genocidio.
Clase engrasada: manchada de grasa y betún.
Clase ensangrentada: por la vena y el bolsillo desangrada.
Clase aguanta y no revienta.
Fugitiva en el sillón de su casa.
Acorralada en su tiempo de ocio.
Objetivo de todas las marcas
para venderles lo que no hace falta.
Clase voluntaria de la clase pobreza
criada de la clase riqueza.
Que en todas las plazas reza: para no ir a peor.
Clase acomodada: acomodada en su propio temor
a perder lo poco que le ha rendido el sudor.
Clase soñadora: de todo lo que ve mejor.
Perdedora: esto por definición.
Clase bruta: embrutecida a fuerza de golpes.
Clase obrera nunca reina.
Clase frontera: entre fantasía y realidad.
Clase comprensiva: comprensiva con los problemas del mundo.
Y comprimida por ellos.
Clase revolución: la que muere por la revolución.
La que lucha y termina en las calles.
Clase bastarda: sin iglesia que la reconozca ni estado que la apadrine.
Clase heroica de cementerio: infatigable y fatigada siempre.
Clase media: naciste para ser esclava y morirás esclavizada.
viernes, 11 de junio de 2010
INTERIOR
INTERIOR
Siendo niño abandoné mi tierra:
aquel país arrasado por el fuego y oleadas de salvajes.
Caminé y caminé y caminé.
Crucé fronteras, desiertos, cordilleras.
A veces, creí poder tocar el horizonte:
allí donde la bruma se confunde con la raya quebrada de las montañas.
Busqué y busqué y busqué.
Con los pies en llagas, las manos secas, y el rostro ajado por el viento,
di con mis huesos en un falso refugio.
Falso como todos los anteriores, donde siempre quisieron robarme.
Tuve que huir del lobo hombre
Y la zorra mujer.
Me golpearon tantas veces que ahora las confundo.
No me hice más fuerte, simplemente me fui muriendo.
Fue cosa del destino que acabara en el punto de partida.
No lo reconocí hasta pasadas las semanas:
todo había cambiado.
Las verdes praderas cubrían lo que antes sólo eran cenizas.
Salían a mi encuentro pájaros, serpientes y ratones.
Pero nadie habitaba ya esa tierra.
Después de mí, todos marcharon o murieron.
Cansado y viejo, decidí quedarme.
Hoy me oculto que no vivo en un bosque de sombras de todos los colores.
Con voces y ecos que no entiendo.
Saltan de rama en rama los susurros, los gritos, las carcajadas.
Se arrastran y escapan por el suelo las dudas que son mis amenazas.
Ocultas están las trampas con todos mis terrores.
Soy un viejo cansado.
Mi vista está cansada.
Mis oídos opacos.
Mis huesos arrugados.
Ante mí el paisaje inalterable de la soledad.
De todo lo que hice y deshice, viví y desviví,
queda el recuerdo difuso de la equivocación.
El peso de la culpa por el desacierto.
Fue el mío un viaje estéril del que no recogí cosecha alguna.
No doblará por mí campana solitaria. No habrá duelos.
Ni flores ni plegarias ni lágrimas. No habrá cortejo.
Ni murmullo que acompaña al difunto.
Sentado sobre una roca desnuda miro al cielo
y al mar de nubes que se aleja sin descanso.
Nada espero. Nada quiero.
Sólo amor, pero éste
también me fue negado.
jueves, 10 de junio de 2010
USELESS FIGHT
USELESS FIGHT
Pasarán los días haciendo lo que no querías.
Mentirás, robarás, matarás.
A dónde huir, no tendrás.
Te perseguirán tus fantasmas.
El temor imagina amenazas que convierte en terror.
Del terror nacen los monstruos que nos atenazan.
Te devorarán dragones de fantasía.
Te perseguirán enemigos que a cada paso surgen.
Brillarán en la oscuridad angustiosa los ojos de tus espías.
Nada habrá que puedas hacer. Sólo bramar de ira.
Nadie que te pueda salvar: todos se atropellan en la huida.
Será la soledad tu compañera.
El llanto tu conversación.
La soberbia, tu mala consejera.
Lucharás con tu vida por la vida.
Al final, sólo la muerte podrá aliviar tanto dolor.
POSTERGADO
POSTERGADO
Se escapa el tiempo como la vida
de las muñecas de un suicida:
gota a gota.
Todo se intentó para evitarlo.
Nada nos queda salvo la resignación:
última morada donde se ocultan los fracasados.
Aceptaremos humillados los golpes
los insultos, los cortes.
Las heridas en el alma y en el pecho.
De lado a lado.
Se oyen tambores de tribus lejanas.
Es su llamada de difuntos.
A este lado de la selva la sangría es aún mayor.
Huye presuroso el gentío del resto del gentío.
Ha estallado la revolución de las clases suicidas:
las que nada pierden cuando pierden la vida.
Caerán los tiranos, los asesinos genocidas.
Con ellos su corte de alabanceros y mangantes.
Serán pasados a cuchillo los que antes fusilaban a las masas.
En masa.
Se regarán las calles con la sangre de los populistas,
demagogos y farsantes.
Sellado está su destino.
Y el nuestro.
Por cada dictador muerto surgirán diez dispuestos.
Por cada ladrón, cien buscando una sola razón.
Por cada asesino, mil esperándote en el camino.
Nada cambia para los que al mundo entraron
por el lado equivocado de la vida.
Nacieron perdedores y morirán perdidos.
Es la esperanza el engaño de los ingenuos.
¡Corred! ¡Corred!
DESPEDIDA
DESPEDIDA
Y me despido con un beso.
Un beso de labio grueso y de trazo grueso.
Un beso que estalla como uva madura
en la capilla rosada de tu paladar.
Un beso avieso y travieso.
Un beso agresivo invasivo intrusivo y canalla.
Me despido con un beso que muerde los labios.
Que se enrosca en tu lengua hasta inmovilizarla.
Un beso anaconda sin final y letal.
Me despido con un beso gusano
que buscando mejor refugio te da dos vueltas al cuello
con su hilo de seda: un beso collar.
Me despido con un beso rodante.
Y cayendo por el desfiladero de tu esternón
ansía hacer cumbre en las blancas colinas,
gemelas monocigóticas,
que entre tus dos hemisferios alteran el clima.
Me despido con un beso que desciende sediento
al tranquilo oasis de tu ombligo: un beso gravitatorio.
Y allí repone fuerzas mientras tú
en retaguardia has replegado todas tus fuerzas.
Me despido con el beso que te dije invasivo y ahora explorador:
de tus pasadizos secretos al interior de tu interior.
De tus criptas y túneles de evasión.
Te seguirá mi beso a ese lado
donde hace rato que parece que te has ido.
Me despido con un beso que te he dicho invasivo
explorador, gusano, gravitatorio y collar. Caliente y frío.
Escalador en rappel lento por los pilares de la tierra
de tus piernas.
Beso ratón juguetón. Royendo las cinco orugas asustadas
de cada uno de tus pies.
Un beso ladrón que te roba el pensamiento
la conciencia y la consciencia
el aire que se te escapa o atraviesa
y que cuando dudas entre gemir o gritar
te dice sereno:
Hasta mañana.
domingo, 6 de junio de 2010
TURISMO
TURISMO
Hoy me he caído del camello enfermo de mis obsesiones
He quedado tendido en Calle Realidad.
Sacudiéndome de encima las pesadillas que no me dejan vivir
he interrumpido bruscamente la vida pesadilla
de los que no pueden vivir.
Ni por ti ni por mi qué más da que da lo mismo.
Son tantas las emociones inútiles.
Harapientos mugrientos sedientos hambrientos.
Estafadores embaucadores aduladores.
Al final todos perdedores.
Trabajadores y vagos.
Adictos:
A la heroína y las heroínas a la jornada partida.
Las medicinas la gasolina. Al sexo no consentido.
La religión el dinero el juego. El juego del dinero.
Las telenovelas los concursos de madrugada los programas de cocina.
Los coleccionables sin final los cursos de idiomas.
Las huelgas a la japonesa las asociaciones de barrio. A rezar el rosario.
A la política camorrista a las consejerías de provincias. A las dietas de corporativos.
Y traficantes:
De todo lo anterior.
Amontonados en la acera están los cuerpos de parados y acelerados.
Los detenidos por capricho y la policía caprichosa.
Los curas pidiendo limosna las putas pidiendo amor los políticos pidiendo confianza.
Perdidos en la calle están todos los que no quieren estar.
Espiando desde los edificios:
de oficinas de lujo de áticos de lujo desde coches de lujo,
todos los que gracias a los que están en la calle en ella no están.
He roto mis cuerdas de tanto gritar pidiendo ayuda.
Me vuelvo a mi pesadilla dormida pues por serlo
al menos tiene un final cada día.
ENVUELTOS
ENVUELTOS
Nos caeremos de la cama envueltos en un abrazo.
Rodando por el suelo bajaremos a la calle.
Arrimados arrimados murmurarán los envidiosos a su paso.
No respires no comas no duermas.
Sólo abrázame, dime cuánto me quieres.
Miénteme si es necesario.
Abrázame para siempre
pues sabes que en el siempre antes que tú
te estuve esperando siempre.
COMPRAS
COMPRAS
Yon el chatarrero pasa por la vida,
de los otros,
recogiendo corazones rotos.
A peso los paga.
A poco peso.
Los niños descalzos le persiguen mendigando un abrazo.
No hay limosna suficiente para todos.
En el mercado de abastos una mujer gruesa,
muy gruesa,
ha hecho acopio de almas perdidas para cocinar un buen caldo.
Hoy estaban de oferta, es este un buen otoño y abunda la cosecha.
Ha bajado el precio, a nadie ya le importan.
Quien más, quien menos
ya vendió su alma al diablo por pocas razones.
Así que Lusinda, la mujer muy gruesa,
hoy hará su caldo de almas y una crema de lealtades.
Después de todo, las van dejando por ahí.
También se hundió el precio de éstas.
De año en año van perdiendo su valor.
Yon el chatarrero y Lusinda, la mujer muy gruesa,
forman una buena pareja.
Con buen ojo para las gangas y mucha paciencia
hicieron gran fortuna mercadeando desdichas,
revendiendo traiciones,
apostando a la trampa más alta,
regateando verdades,
para luego hacer un buen tejido de mentiras.
¡Llévese hoy este paño, caballero! ¡Hará que le sonría la vida!
¡Compre señora, y se hará con él un traje!
¡De verdadera señora!
¡Apuren, apuren que me los quitan de las manos!
Hoy entre el gentío un niño harapiento y solitario.
No comprende lo que pasa
No entiende lo que ve
No cree lo que oye.
Le echaron de casa sus padres.
¡Por decir la verdad!
No sabe a dónde ir.
Nada es como le enseñaron.
Llora porque todo es falso.
Pero sólo llora él.
Yon, el chatarrero chamarilero,
recoge las lágrimas en una palangana.
Lágrimas de niño desdichado, piensa,
tengo clientes que pagarán una fortuna por ellas.
Para bodas, bautizos, funerales.
Para te quieros de mentirosa.
Para amores eternos.
Para amantes que pretenden ser sinceros.
Yon y Lusinda han abierto sucursal de su negocio en el mundo entero.
Hay lista de espera en cada uno de ellos.
ONLY BLOOD
ONLY BLOOD
Han sacrificado a los terneros más jóvenes:
para comerlos.
Han degollado a los corderos de leche:
qué mala leche.
Han desangrado a los gorrines de meses:
como niños de cuna.
Decapitado a las gallinas:
a estas por culecas viejas.
Todo para el festín de la victoria.
El día de los ganadores:
con razón o sin ella.
La multitud se aproxima en avalancha
para vitorear aplaudir rezar besuquear
al gran triunfador:
merecido o no.
Nadie recuerda al número dos.
Por ser el primero de los perdedores.
Nadie quiere mirarse en el espejo de los derrotados.
Asistir al funeral donde van los fracasados.
Siendo como somos un número infinito
no entiendo a qué se debe este huir de lo evidente.
lunes, 31 de mayo de 2010
RESIDENTES
RESIDENTES
Pasado hace tiempo el ecuador de una amistad que no saltó de ahí
miro hacia atrás y sólo veo humo.
Es la tierra quemada de nuestras confidencias
la que no nos permite volver al punto de partida.
Allí donde te encontré
sobre un banco de la calle haciendo mimo estático:
tu personaje era una musa.
El mío: un mendigo buscando abrigo.
Agarrados a la botella del olvido
cantamos, reímos, no bailamos.
Porque nos tambaleamos.
Por no ser capaces de mantener nuestra vida en pie.
Juntos soñamos con recorrer varias veces el mundo:
tú con tu mimo
yo buscando mimos.
Tú con tu disfraz de los encantos
yo encantado de verte disfrazada.
A sorbos, grandes, nos bebimos la botella y la vida.
Buscando la felicidad que se arrima a la sombra de cada borrachera.
De vivir en la calle fuimos desahuciados.
Internados en un centro para anónimos mayores.
Pero en aquel estercolero de viejos decapitados
perdimos la chispa que cada mañana encendía nuestro día.
Aunque fuera con pólvora mojada.
El engaño de tu postura mímica
y la burla de mi cordura alcohólica
dejaron de ser nuestra razón de amanecer.
Nos limpiaron los chinches y la mugre.
Nos lavaron el cerebro, la razón y el corazón.
Dejamos de ser únicos para pasar a ser unidos:
al grupo al que no pertenecemos.
Hoy he abierto las ventanas del séptimo piso,
ese al que sólo suben los enamorados.
Aunque de quién ya se hayan olvidado.
He querido hacer un último acto de valor
De libre albedrío.
Subido al alféizar he mirado al suelo de la calle:
lugar que fue nuestra morada tantos años.
Y un escalofrío de nostalgia me ha devuelto a ti,
que no a tu lado.
Miro hacia atrás y sólo veo humo.
Humo negro, humo blanco.
Salto al vacío, hago mi último viaje emocionado.
Decido, después de tantos años tutelado,
a dónde quiero ir.
Qué largos es ¡croch!
CERTEZAS
CERTEZAS
Sé que abandonaré este lugar
de zafios analfabetos mediocres.
Que no está hecho para mí.
Ni para ti.
Sé que no miraremos atrás.
Nada habrá que juntos debamos recordar.
Nada que valga la pena un segundo de nostalgia.
Sé que nuestro mundo está ahí afuera.
Que nuestro mundo es el mundo.
Y que no viene de éste.
Quemaremos los días en horas.
En horas haremos lo que otros en años.
Nunca entre nosotros será el tiempo perdido.
Y será más que dos nuestro uno más uno.
Que entre tú y yo hay una nueva lógica matemática.
Mucha química.
Y un fisicismo muy físico.
Sé que no somos ratones para esta jaula cerrada
pero sí albatros en un cielo abierto infinito.
Pincharemos el mapa del mundo con las banderas de nuestra alianza
que desvergonzada e incivilizada
sí que tendrá afán de tierra conquistada.
Echaremos el ancla en todos los puertos
pero será de visita, no guiada y sí fagocitada.
Colgados de un rabo de nube
nos dejaremos llevar por la violencia del viento.
Antes moriremos en el intento que morir de aburrimiento.
Ensilladas nuestras jicoteras
surcaremos océanos y mares.
Venciendo calimas, mar gruesa, tempestades.
Te miraré, me mirarás. No habrá más que decir.
Sabemos que nuestro futuro
está por decidir.
Pasaremos esta vida,
antes de conocerte indefinida suicida,
enroscados en torno a un objetivo:
refulgente, genuino, y común.
Sé que nuestros pactos han sido sellados
antes incluso de haberse redactado.
Que hay acuerdo en el propio desacuerdo.
Que tus razones son las mías
en el sueño de una nueva vida ya reconvertida.
Y guardaremos las historias de amor que nos contamos
en una caja de música,
la mejor Conga Matancera,
al olor profundo de tres habanos,
con amor liados a mano.
Uno por ti.
Otro por mí.
Otro por todas las razones
que nos hicieron encontrarnos.
CANCIÓN DE VERANO
CANCIÓN DE VERANO
El sol de media tarde
sopor de 35 grados.
El motocultor berreando
hora de recoger tomates.
Bailemos el bimbó, bimbó
está causando sen-sasión.
La playa de el Saler:
la arena salada
el agua caliente.
Los niños de colonias unisex
el mismo cursillo de aburrimiento a larga distancia.
El amor adolescente.
El sufrimiento adolescente.
Los abrazos insuficientes.
Los besos robados.
La frustración permanente.
La felicidad cuándo llega.
El camión de bomberos:
de juguete cómo ardió.
Un globo dos globos tres globos
el monstruo de las galletas.
La leche con galletas
las leches sin galletas.
El cinturón del pantalón
de pegar con él.
Los naranjos en flor
las naranjas en el congelador.
El pan con tomate
en la trastienda a escondidas la merienda.
Los recados tontos del niño de los recados.
El refresco con pajita
el helado de chocolate escurriendo por la mano.
Las travesuras con los amigos
a la piscina con las amigas.
Los libros para septiembre:
la amargura del verano.
jueves, 27 de mayo de 2010
CONTRARIOS
CONTRARIOS
Tanto buen hombre en la tumba
Tanto bribón que anda suelto.
Tanto hijo de puta de bares, mercados y fiestas locales.
Tanta hija de puta de traje en traje. Y de cama en cama.
Tanto desgraciado en la calle.
Tanto ladrón de hotel y restaurante.
Tanto muerto de hambre sin pan
Tanto seboso harto de untarlo.
Tanta nacida ya muerta
Tanta plañidera que a funerales de otros asiste.
Tanta luchadora sin suerte
Tanta arrogante sobrada de ella.
Tanta esclava en su casa
Tanta esclavista de esclavas.
Tanto obrero sin futuro ni reino
Tanto empresario tirano de reinos ajenos.
Tanto llorar para nada
Tanto reír por tan poco.
Tanto esperar por la suerte
Tanto la suerte huir de ti.
Tanto soñar con un cambio
Tanto cambio traumático.
Tanto querer ser feliz
Tanta infelicidad al encuentro.
Tanto llorar, reír, esperar, soñar, cambiar y querer
Para pasar la vida por nada.
miércoles, 26 de mayo de 2010
BAJOS FONDOS
BAJOS FONDOS
Los cuerpos de los negros colgando de los árboles como fruta podrida.
Las palizas en los burdeles.
Los asesinados en cuestas y callejones.
Los ciegos pidiendo con los ojos abiertos.
Los niños abandonados robando para seguir viviendo.
La policía corrupta extorsionando siempre a los débiles.
La clase media acosada.
Los negocios abocados al cierre.
Las pintadas amenazantes.
El profesor de escuela apaleado.
El cura siempre a su dios rogando.
El médico con la morfina. Colocándose con la morfina.
Las viperinas murmurando.
El panadero engañando.
El viejo bar a media luz.
El pianista interpretando a Louis Armstrong:
no so wanderful world.
La vocalista sobre un escenario de humo.
Los clientes bebiendo para escapar de la vida.
La prostituta de la mesa del fondo.
Los recuerdos abandonados en las cunetas.
Como los cuerpos.
Olvidar lo vivido para seguir haciendo camino.
EXPLOSIÓN
EXPLOSIÓN
El paso de los elefantes sobre los campos de arroz
ha destruido la cosecha.
Huyen de la gran explosión.
Les acompañan tigres, monos, cocodrilos. Dos periquitas.
Llevan corriendo dos días, muriendo de hambre, sed.
Por el calor, el de la gran explosión.
Pronto llegarán al mar. Allí, se ahogarán.
Ya no quedan hombres. Ni mujeres ni niños.
La gran explosión acabó con todos ellos.
No vino del cielo en forma de cometa errante.
Ni del centro de la tierra como mensajero de las llamas del averno.
Tampoco fue tecnológica.
La gran explosión, la que a todo puso fin,
fue demográfica.
martes, 25 de mayo de 2010
CONFUSSED LOVE
CONFUSSED LOVE
Por fin Fransuá, creyó encontrar el amor.
En el fondo estaba ahí:
en el poso del fondo de un vaso de oporto.
Turbio, áspero, camino del vinagre.
Fransuá abrió la puerta
de su casa corazón y vida
al primer toque de campana.
Tal vez por eso:
el tiempo que llevaba sin oírla.
Fransuá se abrió de par en par.
No permitió, otra oportunidad,
dejarla escapar.
Fransuá buscaba amor,
lo cambió por sexo. Y ni por eso.
Anda el amor siempre perdido en el laberinto de las emociones.
El sexo, a la vanguardia siempre, de las hermosas pasiones.
Se enredó Fransuá como un gorrión en una zarza
tras aquel primer beso de aquel desleal, traidor, infiel y
precisamente por eso,
aquel beso sabría a hiel.
Ya en su edad madura, no se hizo ilusiones.
No fue feliz mientras duró, ni soñó con serlo.
No luchó porque durara.
Tampoco aguantó lo innecesario
Ni se dejó humillar por un mediocre
Pisotear por quien nada vale.
Adivinó el engaño antes de producirse
La mentira en un te quiero postorgásmico
La falsa adulación en el preludio
La huida tras la vuelta de los amantes a la vida
Cuán petite es la petite mort
Qué difícil respirar sumergido en el fondo del deseo
Lo efímero de lo que promete ser eterno.
Juguetea hoy Fransuá con el collar de sus recuerdos.
Disfrutando las evocaciones de todos sus adornos.
No se arrepiente de ninguno.
Tampoco tendría por qué.
Por fin Fransuá, creyó encontrar el amor.
En el fondo estaba ahí:
en el poso del fondo de un vaso de oporto.
Turbio, áspero, camino del vinagre.
Fransuá abrió la puerta
de su casa corazón y vida
al primer toque de campana.
Tal vez por eso:
el tiempo que llevaba sin oírla.
Fransuá se abrió de par en par.
No permitió, otra oportunidad,
dejarla escapar.
Fransuá buscaba amor,
lo cambió por sexo. Y ni por eso.
Anda el amor siempre perdido en el laberinto de las emociones.
El sexo, a la vanguardia siempre, de las hermosas pasiones.
Se enredó Fransuá como un gorrión en una zarza
tras aquel primer beso de aquel desleal, traidor, infiel y
precisamente por eso,
aquel beso sabría a hiel.
Ya en su edad madura, no se hizo ilusiones.
No fue feliz mientras duró, ni soñó con serlo.
No luchó porque durara.
Tampoco aguantó lo innecesario
Ni se dejó humillar por un mediocre
Pisotear por quien nada vale.
Adivinó el engaño antes de producirse
La mentira en un te quiero postorgásmico
La falsa adulación en el preludio
La huida tras la vuelta de los amantes a la vida
Cuán petite es la petite mort
Qué difícil respirar sumergido en el fondo del deseo
Lo efímero de lo que promete ser eterno.
Juguetea hoy Fransuá con el collar de sus recuerdos.
Disfrutando las evocaciones de todos sus adornos.
No se arrepiente de ninguno.
Tampoco tendría por qué.
FENÓMENO
FENÓMENO
Eres un fenómeno.
Por haberle plantado cara a la vida,
y parada o puesta en pie, con decisión y firmeza,
irrevocablemente decirle:
¡hasta aquí hemos llegado!
Eres un fenómeno.
Por haber sido capaz de despojarte
de todas tus joyas tus trajes tu maquillaje.
De todo lo superficial lo frívolo lo banal,
y desnuda con sangre en los ojos de tanto rabiar
gritarle al mundo:
¡quiero ser yo, quiero vivir!
Eres un fenómeno.
Por haber tenido el coraje
de con tus propias manos cortar aquellos apéndices de tu cuerpo
que impedían moverte.
Por haber despojado tu alma del lastre que no te dejaba volar
Por haber limpiado tu corazón de toda sombra
sombra de pesar y duda.
Eres un fenómeno.
Por haber sabido distinguir entre huir y vivir.
Cuándo callar es morir
Obedecer consentir.
Por no haberte dejado comprar aun sabiendo,
que haciéndolo,
doblabas el precio de tu libertad.
Por no aceptar los regalos del tirano:
ese mortal abrazo del oso que acaba con todo aquel
que se deja cegar por los focos
y seducir por los taquígrafos.
Por ser capaz de prescindir.
De seguir luchando habiendo ya ganado todas las batallas de tu vida.
Eres un fenómeno por ser tú dejando ser a los demás.
Por rodearte de estrellas y brillar más que ellas.
Por cómo obtienes las respuestas de los otros sin formular pregunta alguna.
Por cómo me miras a los ojos,
siempre de frente,
y adivinar lo que pienso.
Aquí no hay fenómeno, es en ti. Siempre.
Es un fenómeno que siendo como eres
y siendo yo como soy
quieras estar junto a mí.
jueves, 20 de mayo de 2010
REPORTER
REPORTER
Interrumpo un dulce sueño.
dulce porque es sueño que sueña contigo
y con desgana salgo del sopor de amanecer.
Abro los ojos a este nuevo mundo y te veo a ti,
amor,
colgado de la pared en una abstracción plástica,
algo mística.
Pienso y pienso en ti. ¿Dónde estás ahora, amor?
Sé que te necesito y aún más que lo haré.
Sé que no estás aquí pero sí que yo estoy ahí.
Siempre contigo.
Deambulo por esta casa
donde juntos vivimos yo y tus recuerdos
enroscados a todo mi ser.
Aún no ha despertado el día y ya te ando buscando.
Vestida para triunfar en la amplia gama monocolor del día
me lanzo al mundo y sus batallas.
Lejos estoy de mi tierra, expoliada.
A su suerte mi familia abandonada.
Abandonada a la mía yo:
suerte la de haberte encontrado.
Fortuna recuperar contigo la ilusión.
Dicha rescatar del fondo del olvido la esperanza y disfrutarla.
Y mientras tanto, espero.
A que vuelvas.
Enfundada en blanco nuclear
hago kilómetros por este hospital.
Rodeada de locos declarados
y locas camufladas en la piel de una vida normal.
Estas las peores.
Pero entre locos y locas, también estás tú:
disparatado, ingenioso. Travieso.
A veces, también furioso.
Me estremecen los recuerdos de los días y las noches
quemadas juntos.
Minuto a minuto, eres tú mi energía.
Llega la noche, espero tu llamada.
No aguanto, lo hago yo.
Con emoción oigo tus palabras de amoroso gruñón.
Quito importancia a lo que parece y sé que no es,
porque debajo estás tú.
Te he echado de menos, como siempre.
Te he querido más: hoy como nunca.
Nunca de más.
Este es mi reporter.
Sin estarlo has estado conmigo cada suspiro del día.
Sólo por eso hoy ha merecido la pena.
Es la soledad un engaño de la mente:
no lo estoy con tu recuerdo a mi lado.
lunes, 17 de mayo de 2010
PROYECTOS
PROYECTOS
Escribiremos un libro, con La vida de los otros.
Y de nosotros:
unidos como estamos a los que estamos. Aquí.
O se quedaron. Allí.
Anotaremos los detalles. Pequeños y grandes.
Analizaremos el porqué de las cosas.
El cómo, hacia dónde. El si tal vez o pudiera ser.
Todo será con el bisturí de nuestra mirada
y la disección de nuestro intelecto:
crítico, analítico.
Desobediente, incorrecto.
Llenaremos de palabras las hojas de la vida que nos aguarda.
Sin aguardar a que ocurra porque será por nosotros que pase.
Lo que pase, que por pasar no será pasado.
Sino futuro.
Mano a mano, pecho a pecho. Corazón con corazón
escribiremos un libro que nos hará ricos.
En amor.
Y nos brotarán las lágrimas como torrentes.
Por la emoción.
Pondremos la tilde en lo que es importante.
Eliminaremos los tropiezos de las comas
para que nuestra lectura del vivir sea fluida y rápida.
Con gula nos tragaremos la vida sin atragantarnos.
Cada proyecto será un punto y seguido.
Cada día un punto y aparte.
Nos haremos un collar de letras
donde en todos los idiomas posibles podrá leerse:
¡cuánto te quiero!
Quién nos iba a decir que después de tantos años
de navegar contracorriente,
de ideas,
juntos íbamos a narrar la novela
testimonial y presencial
de una vida que por fin y al fin
y de una vez y por todas y a por todas,
para mí por ti,
es de verdad.
jueves, 13 de mayo de 2010
TURMOIL
TURMOIL
Las uvas, la ira.
La manzana, el veneno.
Las fresas con dioxina.
Toda la fruta está prohibida.
La incertidumbre, la pesadumbre, la mala lumbre.
El temor a la violencia, sin sentido y consentida.
El coro del Ángelus, el Aria de la raza aria.
La marcha fúnebre de Motzart. El Grito de Munch.
El infierno de Brueghel el Viejo. La Clase de Anatomía:
eterna carnicería.
Los momentos en que pienso en la infinita estupidez humana.
Cuando se trata de estupidez, siempre es humana.
Las carreras, las persecuciones, los arrestos.
Los fusilamientos a discreción.
Las noches en vela con una vela.
Ocultos entre dos tabiques por el miedo.
El dolor, el dolor.
El horror. El horror.
La agonía del hambre y del hombre.
La esclavitud de vivir para perder.
Los perdedores, sólo por número,
debieran ser los ganadores.
Los invasores de todo lo que puede ser saqueado.
Los años en la calle y por las calles.
La pérdida en un minuto de todo lo que fue y ya no será.
Por mucho que mañana salga el sol,
también está ahora por encima de las nubes.
La puesta de hoy, ha ardido como nunca.
Llegará mañana. Será como siempre.
RAVI
RAVI
Ravi sostiene en el regazo a todos los bastardos de su harem:
123 hijos de perra que nunca debieron nacer.
Tampoco sus madres.
Maldice a todos los que habiendo merecido morir
su corazón sigue latiendo.
Ravi ha sacrificado a su último caballo:
infatigable corredor por las estepas heladas.
De pelo áspero y mirada,
también helada.
Ha liberado a su halcón cazador
hastiado de comer sólo conejos y ratones.
Ha decidido formar un ejército de animales,
asesinos, criminales.
Hoy será el último día de paz en la tierra.
El último en que las madres,
las hijas de perra,
abrazarán la carne de su vientre:
los hijos de las hijas de las hijas de perra.
El último día en que los vasallos sembrarán la tierra.
Y los reyes la gobernarán.
Ravi acabará con civilizaciones enteras.
Y tras el último grito del último soldado muerto
entonará el salmo por el perdón de los pecados nunca cometidos.
Ravi será el último humano en la tierra:
baldía, agonizante. Muerta.
martes, 11 de mayo de 2010
GÉNERO
GÉNERO
54321 ¡Corre!
4321 ¡Huye!
321 ¡Ahora!
Tú estás solo.
Ellos son cientos.
Sólo tienes las manos.
Ellos todas las armas.
Tú estás en lo cierto.
Eso a nadie le importa.
Amparadas en una ley sin pies ni cabeza
han descubierto las lobas que la hiel
tiene una gran fortaleza.
Salen triunfantes de los juzgados en séquito.
Encarcelando inocentes por el grave delito
de ser hombres.
Culpables, culpables, culpables.
Tal vez sí. De elegir mal a las amantes.
54321 ¡Desaparece!
Se escriben las leyes con tinta deleble.
Se hace la justicia sobre papel que no es.
Siempre mojado.
4321 ¡Ahora!
ACUERDOS
ACUERDOS
En la última reunión de generales
quedó claro quién tenía que devolver la libertad a los presos:
aquel que no los hubiera matado.
En la última reunión de jueces
se acordó quién debía firmar la condena de cárcel perpetua:
aquel que nunca hubiera cometido perjurio.
En la última reunión de sacerdotes
se pactó quién excomulgaría a los infieles:
aquel que permaneciera inmutable al casticismo.
En la última reunión de dibujantes
aprobaron el final del cómic más vendido:
aquel que mostrando la vida como un cuento
terminara con perdices para todos.
En la última reunión del comité de desempleo
se eligió al nuevo representante sindical:
aquel que nunca hubiera cesado la huelga.
En la última reunión de proxenetas
votaron a favor de quién cerraría el negocio:
aquel que reinvirtiera todas sus ganancias en campamentos escolares.
Para los hijos del olvido.
En la última concentración de enamorados
por unanimidad se designó al candidato
a pasear un día entre las nubes:
aquel que no supiera lo que era un desengaño.
En la última reunión de músicos anónimos
se acordó quién debía triunfar en el próximo concierto,
maléfico:
aquel que nunca deseó abandonar.
Reunidos todos estos elegidos
fueron embarcados en el mismo avión hacia un único destino,
perdido.
miércoles, 5 de mayo de 2010
RESISTENCIA
RESISTENCIA
Haremos las paces.
Haremos las paces cuando seamos viejos enfermos.
Cuando vencidos por los años no queden fuerzas para seguir luchando.
Cuando el biberón del anciano:
la botella de suero que te mantiene en pie y en el suelo
nos ate de por vida,
ya por muerto,
a la cama del colchón antiescaras.
Haremos las paces cuando el pañal,
bien cargado,
nos impida correr al uno tras otro.
Sólo para matarnos.
Cuando el temblor de mi mano no sujete el bastón.
Cuando la desmemoria de pez nos olvide y olvide la razón
de la paz o la lucha.
Haremos las paces cuando, entre tos y tos,
respirar sea un éxito.
Cuando el puré de pastillas nos atragante el gaznate.
Cuando la ruina sea un hecho y el derrumbe esté próximo.
Cuando juntando lo malo y lo bueno nada tenga sentido.
Cuando ya ni la pena valga la pena.
Haremos las paces cuando el agua de los tiestos
nos parezca agua bendita.
Cuando el relincho del caballo se asemeje a un
sálvese quien pueda.
Cuando alternemos el Sintrol con el Síndrome de Diógenes.
Haremos las paces cuando el amor que existió,
aunque sea un segundo,
tome el control.
Haremos las paces cuando, siendo ya tarde,
no nos sirva de nada.
Y sólo nos quede mirar el final de la vida esperando,
tal vez deseando,
la visita obligada de la muerte.
martes, 4 de mayo de 2010
NIGHTMARE
NIGHTMARE
Today volví a soñar y malsoñar.
Con toros, carreras.
Muñecos de cartón que se transformaban en fieras.
Persecuciones sin descanso por calles y cunetas.
Las mismas cunetas que amojonadas con cadáveres
indican el camino de la guerra.
Today volví a soñar con el incierto final
del que es arrojado al campo.
Al campo de batalla.
Y de batalla en batalla todos pierden:
la familia, los amigos. Siempre la vida aunque no mueras.
Today volvía a soñar con ese angustioso momento:
de tensión, ansiedad. De descontento.
De que, tal vez, lo mejor sea estar muerto.
Today volvía soñar con vivir una carrera
perseguido por todos los hijos de perra.
Y por las hijas de perra fiera.
Ha vaciado mi caja de caudales.
Esquilmado todos los recursos.
Agotado mis días y mis fuerzas.
He deseado, más que nunca,
desaparecer con tal de no volverte a ver.
Hoy he soñado que nada era un sueño.
Y sí una pesadilla.
lunes, 3 de mayo de 2010
LOST IN WAR
LOST IN WAR
No teniendo más remedio que luchar contra ti por todos los medios:
legales o ilegales, civiles o criminales,
he acudido al mercado negro para adquirir
el armamento más sanguinario.
Malgastaremos la energía y los días,
todos,
haciendo de esta vida que nos queda un inútil calvario.
Son tus veleidades y vendettas las que cubren mi horario.
Te abandoné en la orilla negra del río
esa en donde las almas,
también negras, vagan en pena.
Crucé el último puente que quedaba en pie.
Y lo quemé.
Pero el tigre airado y obcecado en el que te has convertido
ha saltado hasta mí con el solo propósito de desgarrar
la paz que ahora disfruto.
Con la ventaja que da la sorpresa de un ataque a traición
has reído con las carcajadas del demonio
que aviva las llamas de tu infierno.
Sólo el tiempo dirá si este fue un golpe mortal.
¿Mortal para ti o para mí?
Pero si yo quemé el último puente
tú despreciaste las ayudas que hubieran frenado
la loca caída que te hunde en el abismo.
A fin de ganar lo que nunca mereciste
has mentido, insultado, traicionado.
Sé que no habrá justicia,
que no estará la suerte de mi lado.
Nada compensará lo suficiente el daño causado.
Ya perdí, como siempre.
Ya perderé, como nunca.
BULLSHIT
BULLSHIT
De todas las novelas que te oí contar a lo largo de la vida
la última fu la más entretenida.
Adornada con retazos de una historia reescrita
eras el héroe de una existencia fingida:
de martirio y sufrimiento.
Fábulas de un pasado inventado en el trance habitual de tus delirios.
Cuentos para no despertar de quien sueña con ser ideal.
De quien se ama por encima de todo lo que puede ser amado.
Has creído ser siempre la dama de honor en todo baile
La estrella de la fiesta
La luna que envidian todas la lunas.
Te has mimado, ensimismado, entusiasmado
sólo con ver tu presencia en un espejo.
Reflejo infinito de todos los espejos de la calle de más éxito.
Te has besado, acariciado, en el cuarto oscuro follado.
Fantaseado con un gran amante, que no podía ser otro,
que tú.
Has brindado por tu éxito
Colgado los laureles de la inagotable carrera
que fue el sin fin de tus hazañas.
Te has aplaudido, escrito y firmado libros
con tu nombre y apellidos.
Te has deseado lo mejor,
pues tú no mereces otra cosa, menor.
Te has soñado y despertado para vivir mejor
y disfrutar tu propio sueño.
Has triunfado en todo lo que decías ser un triunfo.
Te has adorado
más que el total de todos los que un tiempo te adoraron.
Has culminado tu propia cumbre.
Has sido lo mejor que te ha pasado.
Has visto nacer y morir el mundo.
Y siempre hacerlo en torno a ti.
Has hecho girar el mundo:
sólo por ti para ti.
Has sido lo que se pudo ser y será juntos.
La envidia de todos
de ti mismo.
El no va más cuando no hay más a donde ir.
La sonrisa más hermosa
La más brillante mirada
Los mejores labios del mayor de los deseos.
Has ido, vencido y conquistado.
Sólo con dejarte ver.
Pero de todo lo que has sido nos queda sólo lo que eres:
el montón de mierda
en el que tú te has convertido.
DEFENSA IMPROPIA
DEFENSA IMPROPIA
Encarcelado veinte años por un crimen no cometido
ingenuo pasivo creí que la justicia se abriría camino.
Mal aconsejado por mi abogado de oficio
oculté la verdad sin nombrar al culpable.
Atormentado por las mentiras que cambiaron mi vida
dejé de preguntarme por lo cierto, lo honrado,
el estar o no ser.
Traicionado por un amor vengativo asesino
recorrí los cuatro pasos del tablón que te arrojan del barco.
Expulsado del viaje de creer en los demás.
Sin amor, libertad, verdad o vida, me dejé ahogar.
No supe luchar, defenderme.
La pasividad del que sólo quiere olvidar.
No acerté la respuesta correcta
la que golpea a quien golpea.
La que pone en su ridículo espacio a quien no le basta con todo.
El egoísmo, la soberbia. El narcisismo, la arrogancia.
La traición y la ira.
No se combaten éstas con la verdad y el pacifismo.
Me dejé vencer por quien nada valía.
Cuando vuelva a nacer
corregiré estos errores.
Me alistaré en el bando contrario. ¡El primer día!
El de los canallas, los tramposos, los traidores.
Cuando vuelva a nacer
seré yo el enemigo.
Pues la muerte vendrá igual a visitarme
pero eso será lo que se irá conmigo.
De los golpes recibidos, qué pocos he merecido.
martes, 27 de abril de 2010
RINCÓN DE LA ADUANA
RINCÓN DE LA ADUANA
A ti, a ti que te encontré en la calle
liándote un cigarrillo de picadillo
de dudas y preguntas.
Dudas y preguntas de quién era yo.
Por qué y para qué.
Y con quién y de quién.
Y hacia dónde y de dónde y por dónde.
A ti que te encontré en la calle
calle Soledad, esquina Plaza del Desafío y la Esperanza.
Tomando un café amargo desengaño
bien cargado de azúcar de caña:
morena ilusión.
A ti que te encontré en la calle
arrimada al sol que más calienta
y alejada del doloroso frío que se escondía en tu trastienda.
A ti que sin dudarlo te pregunté vienes
y sin miedo contestaste voy.
He decidido llevarte siempre conmigo.
Prometo,
sólo prometo,
ser yo.
Prométeme,
sólo,
tratarme con respeto.
domingo, 28 de marzo de 2010
EXPLOTATION
EXPLOTATION
Queda la tierra.
Explotada está la tierra hasta la extenuación.
Por la azada del agricultor quemado por el sol
y las jornadas, que ya no son,
de sol a sol.
Queda el océano.
Agotados están los caladeros hasta el exterminio.
Por la red del pescador quemado por la sal
y los golpes de mar.
Queda lo que queda.
Queda la codicia. La avaricia.
El especismo. El final de las especies.
De uno mismo.
Queda lo que queda y no hay manera.
No hay manera de que aprendas.
viernes, 26 de marzo de 2010
BIEN Y MAL
BIEN Y MAL
Es larga la vida cuando las cosas vienen mal.
Son eternos los días y nunca vemos el final.
La pianista del momento dejó al auditorio boquiabierto.
Con un concierto a cuatro manos.
Todas eran de ella.
Amaestrados los pájaros pinzones
atacaron el palco de autoridades.
Sin contemplaciones, se acabó por fin este desfalco.
Visitó la ciudad el roquero de más éxito.
Parecía un ministro, con todo su séquito.
Poco tiempo atrás, él mismo se hubiera despreciado:
con sus letras heroína antisistema.
Aunque muy a mi pesar, he decidido no volver a verte.
Nunca más, será preciso.
Para no perder el norte. Ni la moral.
De los años que viví en el oeste,
salvaje y manso,
me he traído una pipa de arce,
media pepita de oro y un mapache.
Y la flecha de una nativa clavada en mitad del corazón.
Por la pipa contraje cáncer de pulmón.
Me robaron la pepita. La segunda mitad igual que la primera.
Murió el mapache arrollado por el tren.
La flecha he decidido no sacarla.
Por ser el único recuerdo que me queda.
Qué corta es la vida cuando las cosas lucen bien.
Son los días un suspiro,
del que nunca queremos el final.
jueves, 25 de marzo de 2010
EXÁMENES
EXÁMENES
Queriendo averiguar el porqué de cada cosa
he tomado nota de todo cuanto ocurre.
Tantos son los tomos reescritos
que he perdido el hilo de todas mis razones.
Razonadas o no, he creído y defendido
ideas, personas, pueblos
equivocados.
Ya no pertenezco a ningún ismo.
Desapareció el mundo, mi mundo,
por el que tanto había luchado.
Me desplazo a la deriva
de corrientes, continentes.
Ahora doy vueltas
y vueltas,
a lo que no tiene sentido.
Suspendí las asignaturas importantes.
Sólo sé que estoy perdido.
Aún así, ¿querrás venir conmigo?
DISTORSIÓN
DISTORSIÓN
El panadero hace bollos en el baño.
El fontanero reparte ostias, consagradas,
colgado de un alero.
La vaca sagrada en ensalada.
El bombero dirige la estación de Kings Cross.
Y todo el mundo hace la cruz y se santigua.
Hay un psiquiatra esnifando fluoxetina en cada esquina
del colegio. Del colegio de médicos.
Apostólicos y apóstatas.
Militares atienden a enfermos en hospitales de campaña.
Han caído todos en la última campaña.
La que los militares dirigieron, digirieron y parieron.
Las monjas suicidas hacen sustituciones en burdeles
mientras el niño del chupete golpea a su madre hasta matarla.
¡Por santa, por puta. Maldita la hora en que me pariste al mundo!
En el metro yonkis reparten margaritas y dinero.
A los viajeros.
Éstos esnifan las margaritas y se inyectan el dinero.
El revisor, el maquinista, el policía, todos se tiran a la vía.
Es estrecha y no se deja.
Ya no para el camionero en los burdeles.
Ahora se refugia en las iglesias.
Ancianas sordas le consuelan porque ya nadie le aguanta.
Ha cambiado la ruta el vendedor de helados calientes:
abrió mercado más allá del polo sur.
Sur o norte, da lo mismo.
El sol no sale por ninguno.
El panadero hace bollos en el baño.
El fontanero reparte ostias, consagradas,
colgado de un alero.
La vaca sagrada en ensalada.
El bombero dirige la estación de Kings Cross.
Y todo el mundo hace la cruz y se santigua.
Hay un psiquiatra esnifando fluoxetina en cada esquina
del colegio. Del colegio de médicos.
Apostólicos y apóstatas.
Militares atienden a enfermos en hospitales de campaña.
Han caído todos en la última campaña.
La que los militares dirigieron, digirieron y parieron.
Las monjas suicidas hacen sustituciones en burdeles
mientras el niño del chupete golpea a su madre hasta matarla.
¡Por santa, por puta. Maldita la hora en que me pariste al mundo!
En el metro yonkis reparten margaritas y dinero.
A los viajeros.
Éstos esnifan las margaritas y se inyectan el dinero.
El revisor, el maquinista, el policía, todos se tiran a la vía.
Es estrecha y no se deja.
Ya no para el camionero en los burdeles.
Ahora se refugia en las iglesias.
Ancianas sordas le consuelan porque ya nadie le aguanta.
Ha cambiado la ruta el vendedor de helados calientes:
abrió mercado más allá del polo sur.
Sur o norte, da lo mismo.
El sol no sale por ninguno.
SIMPLE
SIMPLE
Me he cortado la mano,
a la altura del codo,
rasgando el abrefácil de una lata.
Qué esperaba, era de navajas.
He puesto la mesa perdida,
de mala leche,
por servir directamente del cartón antigoteo, y desnatada.
Menudo cabreo.
La puerta del frigorífico es antihuellas.
¡Está llena de ellas!
Nunca está, limpia del todo,
la superficie antimanchas de mi mesa de despacho.
Qué trabajo más tonto.
La pomada antiquemaduras tampoco evitó que me abrasara
los ojos, la cara,
cuando leí aquella carta incendiaria.
El espray antimosquitos parece que los llama a gritos.
Y me resbalo, todos los días, sobre el suelo antideslizante
en dirección a mi trabajo.
Por algo dirán que éste es salud.
El colchón antiescaras en que duermo
cuesta un ojo de la cara.
Más todas las llagas que me salen por usarlo.
El sótano de mi casa lo cubrí de pintura antihumedad:
tuve que abandonarla porque el moho no me dejaba respirar.
Ése que sólo aparece en humedad.
Las puertas antifuego de mi segunda casa
no impidieron que ésta ardiera tras la gran fiesta
de borrachos con cerveza sin alcohol.
No dejo de tomar bebida anticalórica.
Y no paro de engordar.
Ya voy por el décimo antivirus en mi pece.
Pero a todos aniquilan, esos mismos.
Resignado a que nada prometido me funcione
he pulsado el botón rojo antimateria.
Para hacer limpieza, más que nada.
Joder, se ha ido todo a tomar por saco.
miércoles, 24 de marzo de 2010
MARySOL
MARySOL
Y subidos a lomos de caballos de cartón
galoparemos sin descanso por las llanuras
del mar.
En las praderas de posidonias tomaremos infusiones de coral
servidas en viejas conchas de erizos
de mar.
Tras el caminar desorientado de un cangrejo,
de mar,
seguiremos el rastro de piratas del tiempo y navegantes del pasado.
Armados con colmillos de lamprea
nos adentraremos en las profundidades del abismo
con el valor de las tortugas recién nacidas.
Y por cada tramo explorado nos colgaremos una estrella
de mar.
Encajaremos las piezas
¡todas!
de galeones hundidos
y rescataremos a los inocentes que se ahogaron:
por la mala suerte, las guerras, la corriente.
Con elefantes
de mar,
y leones,
de mar,
prepararemos una cabalgata sin reyes ni magia.
Cargaremos en ellos todo el oro:
perdido, secuestrado, robado, expoliado.
Lo fundiremos para hacer con él escudos que nos protejan de los rayos
del sol.
A salvo, emprenderemos rumbo al firmamento
y seremos la estrella del momento.
Visitaremos estrellas
¡todas ellas!
Hablando de estrellas, ¿qué habrá sido de ella?
La oscuridad del cosmos no será tanta gracias al brillo
del sol.
Del sol de tu mirada.
Adelante, adelante. Siempre con pasos de gigante.
Desde el otro lado del universo,
haremos recuento de todo lo vivido y lo viajado.
Y habrá valido esta vida que nos dimos.
Regalamos, encontramos.
En un planeta enano descansaremos. Pasearemos.
Los años del invierno.
Pasearemos cogidos de la mano.
Nada como tu mano siempre a mano.
Desde un planeta enano recordaremos que nos conocimos siendo jóvenes.
Y aprendices.
Que maduramos hasta ser viejos.
Y felices.
Emprendamos este viaje que nos aleje
de todo lo que, por ser verdad,
o por no serlo,
duele.
Tendrá esto sentido
sólo si vienes conmigo.
RECETA SALADA
RECETA SALADA
Paseando por las hojas de tu viejo y nuevo libro de recetas:
verdadero testamento de que juntos fuimos nos quisimos y vivimos,
seleccionadas para mi por ti, según criterio de sencillez y tiempo de cocción,
entre la erre de retirar y la ese de servir,
encontré una i griega desteñida. Deslavada, borrosa.
Desvanecida. Compungida. Perdida, derrotada.
Extinguida. Ahogada.
Ahogada en una gota. Pequeña, diminuta.
Resumen de un océano de sal y tempestad.
Una gota breve, rápida, efímera. Fugitiva.
Lapso de un tiempo que suspira. Que se bate en retirada.
Resumen de esos años que juntaron nuestras vidas.
Que fueron toda la vida.
Hasta que con tu cuchillo de cocina decidiste asesinarla.
40 puñaladas fueron las dadas.
¿Tanta era la rabia acumulada?
Sentado, cansado, vi pasar ante mis ojos
tus últimos tiempos de bandazos. Codazos, escupitajos.
Algún puñetazo.
Ingredientes que sobra una salsa de hiel muy bien ligada
serviste en tu último plato:
el especial de la casa tras un largo año de ensayos.
Tragué, ya envenenado, aquel tiempo en un solo bocado.
El adiós tardío de quien hace tiempo que se ha ido.
Pero te traicionaron las emociones.
Como a todos. Como a todos.
Y se te cayó una gota, salada.
Quizás avinagrada entre tu Oporto y mi Jerez.
Quizás de un corazón macerado
al abrigo de una lumbre de invierno en el verano.
Entre la erre de retirarse y la ese de soñar, cayó una gota:
se te escapó una lágrima.
Seguramente, tampoco esta creíste que la viera.
Hoy guardo tu último libro de recetas
del que no me atrevo a hacer ninguna
pues temo morirme, de dolor.
Pero que fue lo último que de ti recibí,
con algo de amor.
FRANCOISE
FRANCOISE
Descubrí a Francoise bajo el letal abrigo de un alud.
Atrapada como un insecto en la saliva de un niño
pataleaba. Por sobrevivir.
Del esquí las tablas hechas leña.
De los bastones solo el mango.
De su sonrisa, un mueca. Un gesto amargo:
último aviso de la vida cuando anuncia su final.
Con pocas ganas y mucho compromiso, tiré de ella.
Tiré con fuerza, prisa y rabia.
Nunca quise lo que vino después.
Rescatada de una muerte segura
trató de compensarme hasta el último día de todos nuestros días.
Para empezar, me contó su historia.
Por escuchar, me quedé colgado de las ramas de su hablar.
Ella, dijo, también nació en el mediterráneo.
Allí el amor le sorprendió:
mirando al mar.
Y en el largo abrazo de aquellos rayos de sol
fue feliz, el tiempo que duró.
Con la ley en la mano y de la mano, trabajó. Viajó.
A veces, disfrutó.
Con los ochenta y su movida en la oreja y de la oreja
se dejó secuestrar. Por un viajero, a veces rudo, a veces caballero,
de las altas tierras del norte.
Se dejó deslumbrar, querer otra vez. Amar, tal vez.
Y del largo cortejo de la noche de amor que tiene que durar,
esta vez sí,
prendieron dos retoños. Retozando en la arena de una playa
fluvial.
Fagocitada y exhausta, estaba, otra vez, sepultada.
Se rescató a sí misma.
De un amor que tiene que durar y no duró.
Tampoco esta vez esta vez tampoco.
A lomos de una moto nacida para correr despacio
se sacudió, nuevamente la rabia nuevamente,
los recuerdos como piedras.
Los amargos momentos.
El tiempo pasado de un presente al que ya no pertenece.
Hoy Francoise se siente libre.
Ha pasado medio siglo desde el primer día que lloró.
Y ha llorado mucho desde entonces.
Hoy Francoise se da la importancia que merece.
Y se la han quitado muchas veces.
Hoy Francoise vive en su castillo
construido con esas piedras de recuerdos del olvido
y se siente fuerte en ese fuerte:
sobrevive.
Escapa del dolor que con el amor viene.
A veces se miente, a veces se niega.
A veces, ¡se siente valiente!
Cuando mira al sol aquel sol del mediterráneo
al que vuelve de año en año.
Pero es larga la noche y la soledad amarga.
De este otro alud, también letal,
nunca la pude rescatar.
Cincuenta años después
encontré a Francoise en un refugio a los pies de una montaña.
De nieve.
Hacía cruces con los puntos y puntos en los crucigramas.
Hacía, de todo, un anagrama.
Contarle yo mi historia quise.
Era tarde. Huída de este mundo hace tiempo estaba.
Tan sólo, entregarle la razón en una caja, yo buscaba.
martes, 23 de marzo de 2010
STRATOCASTER
STRATOCASTER
Recién nombrado presidente de la comunidad de desaparecidos
Thierry Erick aprendió a tocar la guitarra. Se le antojó,
¡un mundo mejor!
Escribió miles de canciones.
No contento con este sueño imposible
¡pretendió cambiar a las personas!
Para esto creó melodías sin fin.
Tocadas a un dedo. A dos. A mano abierta.
Llamó un día a la puerta del local
el presidente de la comunidad de aparecidos.
Le exigió que se callara.
Su argumento:
tanta ingenuidad, desesperaba.
O´CLOCK
O´CLOCK
Giran las manecillas del reloj.
A contrarreloj.
Honey, ¿dónde estás?
¿Qué fue de ti, de mi?
De aquello.
¿Sirvió de algo todo esto?
Creí un día verte entre las sombras de un mercado.
¡Cuánto me costó reconocerte!
Honey, ¿dónde estás?
Te vencieron los años como nos vencen a todos.
Te pasaron la cuenta tus errores.
Como nos pasan a todos.
De todo. De todo hay que rendir cuentas.
A todos y por todo.
¿No lo sabías?
Honey, ¿dónde estás?
Mentiría si dijera que sentí lástima por ti.
También por mí. Por esto y aquello.
No terminó la vida como lo quisiera yo.
Tampoco lo mereciste.
Han pasado veinte años
desde la última vez que nos amamos.
¿En verdad lo hicimos?
Honey, ¿dónde estás?
Ya no recuerdo.
Parece cierto que la soledad y el desamor
van de la mano.
Y en torno a un punto de giro dan vueltas al tiempo.
Del reloj.
A contrarreloj.
Rotas están nuestras manos, de tanto agarrarnos,
al dolor.
Rotas están las manecillas, de tanta vuelta inútil:
al reloj.
FOTOGRAMA EN NEGATIVO
FOTOGRAMA EN NEGATIVO
Y yo que tocar la guitarra no sé
entonaré canciones que no conozco.
Con nuestros ojos ciegos nos miraremos
recordando un pasado que no existió.
Inventaremos una vida, ya perdida,
haciendo de los fracasos éxitos.
Con las derrotas contaremos historias
de triunfos en reuniones de amigos
que no vendrán a vernos:
aplaudirán los monos del circo.
Sentados en mecedoras que arrojamos a la lumbre
acariciaremos los fantasmas de todas nuestras mascotas muertas.
Abriremos con desmedido entusiasmo
las cartas de los hijos que no tuvimos:
serán de cariño y comprensión.
Al futuro que no queda
encomendaremos la felicidad que buscamos.
Daremos la vuelta a la piel del mundo, tal vez así,
encontremos lo que buscamos.
Y nos baste lo que no existe ni hay.
Déjame refugiarme en un abrazo.
Que al menos éste, sea real.
ALTERNATIVA
ALTERNATIVA
Hay un tiempo para pensar
ese en el que parado, desnudo. Tal vez en pie,
tal vez acurrucado, le miras al espejo
y le interrogas te interrogas.
¿Quién soy y por qué soy?
Y para qué.
Hay momentos de duda
en que la duda te incomoda y te perturba.
Y de todo lo que hiciste quieres sacar la cuenta.
Y no te sale. Y no te sale.
Hay puntos de inflexión y reflexión.
Y decisión.
Donde el pasado se ha esfumado,
como siempre,
y el futuro no está claro.
Lo de siempre.
Hay ejes de giro, apoyo de palanca, radio de acción.
En la conversación suspiros,
Que deciden por ti, por mi, por nosotros.
Por todos ellos.
Hay un instante que determina
el resto de tu vida.
Es ese instante un constante.
Constatarla, es lo importante.
Hay un tiempo para pensar
ese en el que parado, desnudo. Tal vez en pie,
tal vez acurrucado, le miras al espejo
y le interrogas te interrogas.
¿Quién soy y por qué soy?
Y para qué.
Hay momentos de duda
en que la duda te incomoda y te perturba.
Y de todo lo que hiciste quieres sacar la cuenta.
Y no te sale. Y no te sale.
Hay puntos de inflexión y reflexión.
Y decisión.
Donde el pasado se ha esfumado,
como siempre,
y el futuro no está claro.
Lo de siempre.
Hay ejes de giro, apoyo de palanca, radio de acción.
En la conversación suspiros,
Que deciden por ti, por mi, por nosotros.
Por todos ellos.
Hay un instante que determina
el resto de tu vida.
Es ese instante un constante.
Constatarla, es lo importante.
22-M
22-M
Hoy te he visto navegar por la mar gruesa de tus dudas.
Casi casi, naufragar.
Hoy te he visto atormentada
con tus decisiones no acertadas. Pero no equivocadas.
Producto del desconocimiento.
De estos tiempos revueltos. Casi o sin casi
revolucionarios.
Oh, honey, toma mi mano. Oh honey.
Hoy te he visto con la mirada distraída
en el horizonte de niebla
e incertidumbre.
Oh, honey, toma mi mano oh honey.
Que ésta sí es una certeza.
Hoy te he visto perdida en el laberinto de la vida.
De paso adelante paso atrás. Por un momento
a ninguna parte
has creído.
Y una lágrima entre tanto sufrimiento contenida.
Déjala, era una lágrima perdida. Y éstas,
ya tú sabes:
caen donde no deben.
Y sobre quien no las merece.
Oh, honey, toma mi mano oh honey.
Hoy te he visto al borde de la quiebra:
emocional.
De la ruptura:
sentimental.
Sentimental de sentimiento de impotencia
frustración y rabia.
Rabia de ser mejor y más que los demás.
Los demás mediocres que gobiernan tu mundo.
Y el mío. Que de mi aunque quiero no me olvido.
Oh, honey, toma mi mano oh honey.
Hoy te he visto sopesar muy a tu pesar el pesar
de no saber qué va a pasar.
Dónde tú vas a parar.
Oh, honey, toma mi mano oh honey.
Y échate conmigo.
¡A rodar!
Que este tiempo de preguntas sin respuesta.
De respuestas a preguntas nunca antes formuladas.
Que este tiempo de ida a pocos sitios y vuelta ya de casi todos.
De luz tras la larga noche de oscuridad que engendró la verdad suicida
Será lo que tenga que ser.
No sin antes, haberlo nosotros
decidido.
Hoy te he visto. Qué suerte que hoy
también nos hemos visto.
lunes, 1 de marzo de 2010
FLOR DE INVIERNO
FLOR DE INVIERNO
Encontré a Margaret enredada en la red.
En la red sin arañas que atrapa y abraza.
Tranquila, un poco cansada, también confundida
iba de la mano de su mejor perro guía:
lazarillo para ancianos que aún conservan la vista.
Pero han perdido las ganas de mirar y buscar.
Saben que pocas veces encontrar.
Allegados cercanos me dijeron que hizo grandes obras.
Que las obras de otros puso en conjunto
conjuntados a la vista y deleite de todos.
Que luchó como lo hacen quienes saben que no hay alternativa.
Que curó su corazón cuando lo rompieron: siendo tierno.
Que supo encontrar nuevo compañero
para compartir tareas de marinero.
Que una ola traidora le arrebató aquel revolucionario tardío:
siendo ya corazón maduro.
Pero antes una enfermedad fantasma alumbró su segundo retoño.
Dedicó Margaret los años a su cuidado:
al cuidado del segundo y primero.
Hasta que la tormenta sin fin que no deja vivir
con tozudez anclada en una isla hoy maldita
engulló y dispersó a sus retoños al mundo.
En este mundo de frío de abrigo de invierno
robé en un segundo el corazón del primero.
Ladrón de cuentos cuentacuentos soy.
Vive hoy Margaret alojada en la red.
De ella entra y sale para buscar alimento:
guayaba fuera, amor dentro.
Atracada su vida en un largo invierno
navío varado en la playa de una isla que se queda desierta
rayos de sol se cuelan a ratos.
Del árbol de mails nacen los frutos que endulzan momentos.
Como una niña subida en sus ramas se deja mecer.
Vuela su mirada con las gaviotas:
mar adentro, mar adentro.
Lejos están los dos salvavidas que se llevó la marea.
Lejos, más allá del horizonte muy lejos.
A veces hago de intruso y me cuelo en su árbol.
y amparado en la noche también dejo un mail:
palabras dispersas con rimas casuales
poemas en barcos de papel que Margaret recoge.
Colecciona musica y guarda.
Por ver pintado en su rostro la ilusión del hallazgo
ya vale la pena el esfuerzo.
BUS
BUS
Hileras de olmos condenados se yerguen en silencio
separando los campos.
Desde las aldeas de durmientes vigilan los propietarios de la tierra.
Hay un patrón que se repite en todas ellas:
casuchas iglesia cementerio. También pobreza.
Rencillas, mucha miseria.
Mental.
Los árboles caídos han sido asesinados:
por el viento que barrió esta tierra de cautivos.
Cautivos de la tierra
los propietarios de ella.
De vidas condenadas en su defensa.
Un perro trota solitario por un camino perdido,
el camino, no el perro.
Huyendo de ese rastro que deja la desesperación.
El desencanto.
Generaciones de soledad atrapados en rituales
que tan absurdamente nos encadenan.
Bucles de tradiciones estériles.
Mimetismo del comportamiento.
Aterradora es la frontera de la novedad.
Desconcertante su torrente de preguntas.
Sólo vendrá el cambio tras la invasión de la tragedia.
El advenimiento de una nueva forma de vida que pronto es vieja.
Mascan la hierba un puñado de ovejas aburridas.
Desentendidas.
Tampoco estará entre ellas el cordero de dios.
Tampoco está dios en esta tierra. Ni en ninguna.
Dejaré este paisaje.
Le seguirá otro que será distinto pero igual.
No cambiará la humanidad lo suficiente.
Parece que su sino es repetirse.
JUGUETERÍA
JUGUETERÍA
Ya enterramos hace tiempo
aquellos años de niños jugando a las canicas,
mejor si había chicas.
Ya dejamos atrás los fantasmas de la noche,
el señor del cuarto oscuro
el ladrón debajo del colchón
a Pérez con sus ratones desdentados
a los reyes, bueno a estos no del todo,
sólo a los magos.
Dejamos olvidados los patines
las casitas,
mejor si era con chicas.
Los coches a pilas.
En un tambor de jabón quedaron los castillos de madera:
de mil piezas excepto todas las perdidas.
En un armario el primer uniforme de colegio.
En un cajón los cuadernos de Rubio:
el señor desconocido mas por todos conocido.
En el recuerdo la emoción del primer beso.
En el estómago el nudo del primer sexo.
Ya perdimos hace tiempo la ilusión
por los paquetes nuevos.
Por los zapatos nuevos.
Por la camisa nueva.
Ya dejamos de creer que era el hombre del saco quien robaba
todos los juguetes.
Que lloraban las muñecas de verdad y que el carbón era
para los niños malos.
Ya aprendimos que el carbón es para todos.
Ya dejamos de creer en los amigos
las lealtades de compadres.
Pero sí en sus caprichos. Sus veleidades.
Ya dejamos de rezar para evitar el castigo.
Porque el castigo llega igual por mucho que hagas los deberes.
Los tuyos y los míos.
Ya pedimos perdón por todos los pecados.
Y nunca, del todo, fuimos exculpados.
Ya perdimos el chupete dos chupetes tres chupetes.
A cambio nos dieron caramelos de almendra. Siempre amarga.
Ya dejamos de fantasear con la tía buena. Voluptuosa y lozana.
Porque siempre se nos iba por las ramas.
Ya perdimos las ganas de correr tras la pelota.
De aplaudir en el teatro para niños.
De aprender canciones de payasos.
De seguirles el juego a los idiotas.
Ya dijimos adiós a todo lo que creíamos decir hola.
Y el vacío se instaló y fue el centro de la vida.
El centro y su envoltorio.
Ya dejamos atrás los años de vivir en la inocencia
Para malvivir, el resto de la vida,
en la indigencia.
Ya corrimos vivimos aprendimos,
cómo morirnos.
Ya se hizo realidad.
Ya está el fin de la vida
a la vuelta de la esquina.
MEMENTO
MEMENTO
Suelo traslocar lo real con lo soñado.
Lo vivido con aquello imaginado.
Está tan agitado el nido de mi pensamiento
que desorienta los escasos momentos de lucidez que,
a veces, tengo.
Por esto, no sé si fue una nube de la razón
que te encontré sentada, en aquel banco de aquel parque
de aquella tarde de verano.
De aquel largo año de búsqueda por los pliegues del corazón
y las circunvoluciones del cerebro.
Dudo si fue real aquel instante lejano cercano
de paseos por el bosque de las ánimas cansadas.
De visitas al club de los poetas muertos
De asistencia a galerías de soñadores y trotamundos.
Tampoco sé si fuiste tú o fui yo
quien dejó aquel sobre lleno de besos
en la bandeja, quizás de plata quizás de alpaca,
a la salida de este circo de la vida.
Tengo curiosidad por averiguar si existió aquel lugar,
tan pacífico tan hermoso,
donde prometimos perseguirnos, en bata y calcetines a rayas,
por las playas del mar del tiempo.
Revolcándonos las olas de los años.
No está claro si los largos abrazos los he disfrutado
o sólo deseado.
¿Tuya o mía la propuesta de aquel cursillo de desmemoria?
Para olvidar los malos momentos.
Sea quien sea, funcionó:
sólo recuerdo imagino vivo siento,
los buenos.
Y es esto lo que me hace sospechar:
sólo tú estás en ellos.
NOCTURNO
NOCTURNO
Esta noche pasé por tu casa
Colgándome por los balcones llegué hasta tu cama.
Mi intención, ¡tan clara!: hacerte el amor.
Pero te he visto dormir, con ese sueño inquieto que te dan las pesadillas.
Te he visto agitarte. Casi, casi, lamentarte.
Me he sentado a los pies de tu colchón
y he escuchado lo que entre tus sueños tenías que decirme:
Cuánto te quiero, amor, amor.
Así, a través de los cristales de mis lágrimas,
me he sentido el ser más pequeño de la tierra.
Acurrucada bajo el mar azul turquesa que mece la soledad que te acompaña
suspirabas, preocupada, por saber de mis andanzas.
Conocer todas mis idas y venidas.
Cuánto te quiero, amor, amor.
No marches más, quédate. Quédate conmigo.
Avergonzado, no me he atrevido a despertarte. Cómo hacerlo.
Cómo sonreír viéndote sufrir inútilmente.
Cómo no estar siempre de rodillas cada vez que me miras.
Intentado remediarlo, coloqué tus zapatillas al calor del radiador.
Tu bata bien estirada en la butaca verde montaña.
Tus pendientes, tus bolsos, tus abrigos.
Cambié el despertador por unas campanillas.
El vaso de agua por uno de guayaba.
En tu maleta de sueños me he colado como un polizón.
Y lo has consentido.
Gateando sigiloso me he arrimado al olor de tu pelo, al calor de tu cuello.
Y ahí, muy despacio, te he dejado un beso tibio.
Lo has sentido, sé que lo has sentido.
Una vez más, te he oído:
Cuánto te quiero, amor, amor.
Has dejado de agitarte, había paz en ti.
He pasado la noche cuidando de ella. De ti.
También de mí.
Porque esa felicidad siempre la devuelves.
No me quieras más por esto. No es altruismo.
Es egoísmo.
Cuidando de ti, estoy pensando en mí mismo.
Hoy duerme.
Si me dejas, también mañana calmaré tu sueño.
Si me dejas, si no te vas.
martes, 16 de febrero de 2010
AGUA
AGUA
Transitando por el filo de la depresión y la falta de cordura
tomé decisiones transcendentes:
mudé mi piel de serpiente
resulté ser una rana muda.
Escondido estaba en esta charca, abatido y cansado.
Y surgiste tú. Del agua clara.
Clara como el agua.
Ya nada fue igual:
todo mi mundo se metió en el tuyo.
Miro al futuro. No lo veo, no lo quiero
si no estás a mi lado.
Imagino un día lejos de aquí. Donde tú y yo,
poder acurrucarnos.
Por encima de todo, amarnos.
Busco en mí la paz que no encuentro. Ya,
sólo quiero respirar.
No sé cómo hacerlo.
En ti hallo el consuelo. En ti todo lo encuentro.
Aquello, incluso, que no sabía me faltaba.
El futuro será nuestro. El presente ya lo es.
Y el pasado…
a ese, sólo le agradeceremos habernos encontrado.
Dame tu mano, concédeme este largo vals de la vida que nos queda.
Y llévame, como sólo tú sabes hacerlo.
Daremos miles de vueltas con los dedos engarzados.
Y en este salón de alfombras, tapices y arañas de luz,
palidecen de envidia los cientos de invitados.
Regálame todos tus abrazos
No escatimes un solo beso
Entrégame tus noches de deseo.
Dame, dame tu mano que no la soltaré.
Créeme.
lunes, 15 de febrero de 2010
CONEXIONES
CONEXIONES
Ahoga el bandoneón el argentino:
por costumbre.
El euskaldún la txalaparta:
por esnobismo tardío.
El sevillano la guitarra:
por aburrimiento.
El irlandés el whistle, el peruano la flauta,
el africano el dengue. El austríaco Mozart al piano...
Todos, por hacer algo.
Prepara el terrorista su paquete bomba,
el político su paquete de medidas,
el ciclista su paquete para el podio,
el repartidor su paquete ajeno.
Bufa el camionero al dominguero
Aturde con su verborrea el pastelero al camionero
Camela como es costumbre la clienta al pastelero
Traiciona con satisfacción la mejor amiga a la clienta.
Conduce por ello despacio el dominguero
y elabora el mejor plan de su venganza.
Apostados los paisanos en el porche de la casa de postas
han apostado al peor cazador de patos con cartuchos de posta.
Todo está conectado.
Todo queda aislado.
CUENTO
CUENTO
Te conocí en una ciénaga creyendo que era un bello lago.
Pensando que eras princesa te di un beso de sapo.
Esperando que obrara el milagro.
Vivido a fuerza de golpes, a los tuyos me fui acostumbrando.
A tus golpes, tus insultos e infamias.
Fui cobarde, tal vez resignado. O tal vez de amor cegado.
De amor que era veneno enfrascado.
La vida perdí contigo. La vida la dignidad y el respeto.
La vida la dignidad el respeto amigos y la familia.
Revolcados en aquel inframundo de fango.
Decidido a ser, por una vez, yo mismo,
te abandoné ahogada en el barro.
Pataleando, gritando y bufando.
Nada nuevo, y sí esperado.
Sólo dos cosas lamento:
una es haber tardado tanto. Ya lo he dicho:
tal vez cobarde, tal vez de amor cegado.
Y la otra:
los años que gratis sufrí a tu lado.
TENDER LOVE
TENDER LOVE
Una mañana Henry mató a su pareja: Marietta.
También conocida como la loca coqueta.
De un tajo limpio le rajó la barriga.
La dejó desangrarse en la mesa.
Aún caliente, la despellejó y troceó.
Muy caliente, la guisó con perejil y buen ajo.
En dos tardes la merendó.
Henry sorprendió a propios y extraños.
Era un maquinista soltero.
Dócil y amable como un camarero.
Y Marietta…
Marietta una coneja muy vieja.
OBSERVO
OBSERVO
Huyendo del bosque en llamas
he llegado a la orilla de este río sin vida.
Me detengo cansado de tanto correr.
Poblados cercanos aguardan paralizados
la llegada del incendio.
Urbanizaciones enteras levantadas en los años de la gran codicia
sucumbirán mudas al final de sus días.
Aquellos que no son sino carne de obrero,
muertos sin futuro y olvidado pasado,
sueñan despiertos con su justicia divina:
la solución regalada que cambie sus vidas.
Inconscientes productores de hijos en paro.
Te he visto dormir al pie del cementerio
quizás anhelando el momento de tu eterno descanso.
Quizás la lucidez que precede al suicidio.
Definitivo colectivo.
Hay una ventaja en que me sigan las llamas:
No debo vigilar mi retaguardia.
SIN-DROME
SIN-DROME
Me amputarán los dedos por falta de riego:
síndrome de Reynolds.
Me amputarán los pies por mala sangre:
síndrome del diabético.
Me amputarán las piernas por falta de uso:
síndrome del televisor.
Me amputarán la cabeza
¿por qué la cabeza se corta y no se amputa?
Por acumular malas ideas:
Síndrome de Diógenes.
Me amputarán la familia antes de conocerla:
síndrome del bastardo.
OPEN UP
OPEN UP
Sé que llegará un día de luz e ilusión
en que olvidaremos este presente oscuro y aciago.
Que se lleve la dulzura esta angustia y amargura.
Sé que llegará un día en que podamos mirar hacia adelante sin terror
Sin terror por la sombra de la duda y la incertidumbre
Sin el temor de resbalar a cada paso
Y que un mal paso nos sepulte en el barranco
con los desposeídos y arrojados del mundo y sus derechos
derechos torcidos por la desesperanza las equivocaciones
y la mala fortuna
fortuna que se escapa con sus caudales y los nuestros
nuestro es este momento presente aunque no nos guste
¿En verdad que es nuestro?
¿Dónde está el documento que lo afirme?
Aquí no hay vida sin notario que lo diga.
Sé que llegará un verano que barrerá el largo invierno
en el que nos hemos arrastrado y malvivido.
Sé que acabarán la escasez y las penurias
Tal vez, también la sed.
Sed de tiempo y libertad para crear
Sed de paz para vivir
Sed de amor con que rebosar el tiempo
Exprimir la libertad
Prolongar la paz.
Sé,
o tal vez,
quiero creer.
PASAJE
PASAJE
No lloraremos por el daño que sufrimos
Que hicimos nos hicimos.
No vendrá la tristeza a rescatarnos
No será la melancolía el camino que nos salve.
No perdonaremos ni nos perdonarán.
Me robaron los juguetes de la cuna
los abrazos de la abuela, las bromas de todos mis hermanos.
En un reloj parado encontré la razón de tanto despropósito
la locura de vivir en la cordura
el modelo frío y matemático que gobierna las corrientes
en el peine de los vientos.
No llores cuando me veas alejarme
Hace años que me fui porque me echaste.
El bebé que gime desde el cuarto más oscuro no lo hace por temor.
Sí por soledad:
Mamá nos abandonó a todos al nacer.
Somos hijos de la calle y la frustración.
Buscamos protección en amores prestados.
Si es necesario, robados.
Cuánto daría por huir.
OH MY LOVE
OH MY LOVE
Oh my love qué nos pasó.
Cuándo se nos olvidó vivir.
Cuándo nos olvidamos del amor.
En qué momento se nos fue la esperanza y no corrimos a buscarla.
Cuándo nos perdimos: los dos. Y el uno al otro.
Oh my love ya no volveremos a sentir sino un fantasma de lo que fue.
Por qué dejamos que se escapara la ilusión.
Fuimos niños caprichosos, descuidados, egoístas.
Oh my love. Nada será como era.
Qué nos pasó, y cuándo.
Aún no puedo dejar de llorar pero no me quedan lágrimas que dar.
Cuándo el orgullo y la soberbia nos gobernó.
Cuándo dejamos que se secara el corazón.
Oh my love. Que no se repitan mis errores y la vida que nos queda,
aún sin vivir, lo sea.
Oh my love. Que encuentres tu destino y seas feliz.
Lo que no fuiste conmigo.
miércoles, 3 de febrero de 2010
WHAT I LIKE
WHAT I LIKE
Me gusta verte bailar hasta hacerme marear.
Me gusta oírte reír y todo lo que puedo sentir.
Me gusta, tú ya sabes, eso que aquí no puedo decir.
Me gusta ver cómo te mueres de sueño.
Dormida ya antes de irte a dormir.
Me gusta tu debilidad
para lo que te hace traspirar.
Me gusta tu fuerza
para todo lo demás.
Me gusta cuando te ubicas:
significa que te has encontrado.
Me gusta cuando a los demás ubicas:
para centrar a despistados.
Me gusta tu mirada efecto túnel:
escrutando qué se oculta tras lo no escrito ni hablado.
Me gustan tus manos suaves, adelfinadas.
A veces, afrancesadas.
Tus pies de patinadora
en la pista de esta vida de hielo y peligrosa.
Tu cuerpo de anoréxica arrepentida.
Me gusta tu desorientación:
de las cosas pueriles, mundanas.
Tu centro de referencia.
Tú, ser el centro de referencia:
de los avances que avanza la ciencia.
Me gusta tu serenidad, tranquilidad.
Tu aparente inmovilidad.
Pendulante docilidad.
A veces, hostilidad.
Me gustan tus discapacidades
que con humildad reconoces.
Me gustan tus genialidades
que con humildad escondes.
Me gusta que tengas frío
porque así buscas en mí el abrigo.
Me gusta que tengas calor.
Y entre los dos quitarnos la ropa que sobra.
Me gustan las arrugas que no tienes
y las que están por llegar.
Tus tendinitis y tus principios de artritis.
Me gustan tus obsesiones, impaciencias.
Todas tus emociones.
Me gustan los años que hemos vivido
pues cada día vale por cuatro.
Pero una cosa no me gusta
algo que me entristece como no puedes imaginar.
Algo que añoro y anhelo con el mayor desconsuelo.
Y es haberme perdido todos tus años pasados.
El tiempo que pudimos vivir
antes de llegar hasta aquí.
Perdóname ser egoísta.
Lo quiero todo de ti.
lunes, 1 de febrero de 2010
ÉPICA
ÉPICA
Aquellos días en París fueron los más intensos que nunca podré vivir.
Alojados en un hermoso hotel de la Rue Des Enchants
quemamos todas las noches devorándonos con besos y champán.
En la calle un trovador de la Chanson añadió música y luces
a lo mejor de aquel amor.
Rue abajo Rue arriba
corrimos poseídos y frenéticos
pues era el otro lo mejor de nuestra vida.
Asomados al balcón Eiffel sellamos un pacto
de asedio y conquista:
infatigable, irreductible y mutua.
Allí nos hicimos los mejores regalos:
la juventud, la alegría,
el tiempo y las promesas.
No viviremos si es el uno sin el otro.
No nos dejaremos vencer.
No nos faltarán las fuerzas para ayudarnos a seguir.
Y luchar, y vencer.
Esta vez sí.
Tus ojos serán los míos.
Mis manos te llevarán en brazos.
No respiraré si tú dejas de hacerlo.
No no no no será esta vida nada sin ti.
Ayer, justo ayer, te vi partir.
No ha quedado nada de mí sin ti.
Era cierto, yo también debo morir.
Y en otra vida
Volver a nuestro hotel
En la Rue Des Enchants.
ONION
ONION
Hoy me he pasado la mañana llorando.
Y la tarde analizando los motivos:
Que si la soledad, el abandono.
O el desarraigo.
Que si la frustración de juventud
o el desencanto de la mediana edad.
Que si la cartilla del paro,
la quiebra económica o la salud que se rompe.
Que si los hijos se drogan o la mujer es una zorra.
A la noche, tirando la basura,
he averiguado la razón:
tengo que dejar de picar cebolla.
POLITICS
POLITICS
No besuquearé abuelas que no conozco.
No arrumaré bebés que no me quieren.
No sonreiré a quienes gracia no tienen.
No daré la mano a los traidores.
Ni las llaves de la ciudad a los ladrones.
No negociaré con timadores.
Ni comeré con aduladores.
No viajaré en primera clase con fondos del estado:
ese en el que no están todos los que son.
No tendré sirvientes a los que ignorar.
No chóferes para hacerles esperar.
Y pasear.
No quitaré razón a mis contrarios
sabiendo que quitársela es negarla.
No daré ruedas de prensa con arengas ni soflamas.
Ni proclamas de buen orador:
otro timador.
Agitando a las masas para nada.
No prometeré lo que no podrá ser.
Ni negaré lo que tenga que ser.
No falsearé las estadísticas torciendo los números a mi favor.
No malversaré con las palabras tornando la prosa de vivir
en poesía del soñar.
No desintegraré la integridad
edificando en sus escombros mi nueva catedral.
De demagogia.
No traficaré con capitales públicos. Documentos públicos.
Influencias privadas.
No será mi cargo el salvoconducto que eluda todas las fronteras.
Las colas, los atascos.
No ennobleceré mi nombre manchando el de los otros.
No haré de la mentira
una forma de vida.
Así vistas las cosas
tendré que renunciar a la carrera
de político.
Y de persona.
lunes, 25 de enero de 2010
ÁRBOL
ÁRBOL
Con la espada, aún clavada, de mi última batalla
me he arrastrado hasta morir al cobijo de este almendro.
O abeto, abedul o fresno. No sé qué es esto.
Con la mirada perdida en el horizonte,
aún humeante, del combate
siento que pasa ante mis ojos la vida,
de los otros.
Respiro profundo a pleno pulmón,
encharcado,
y caen sobre mí las gotas del tiempo,
ensangrentado.
Los recuerdos que conservo no los quiero.
La vida que soñaba y anhelaba
ya no la espero.
Desciende en espiral la semilla de un tilo,
parece que eso era esto.
Es la vida que persiste y perpetúa.
Dejaremos paso, entonces,
al empeño del amanecer:
por volver.
Barridos como polvo seremos
por la insistencia indolente del viento.
Desertaré desertarás desertaremos todos.
Juntos haremos desierto. Y seremos.
Eliminados como manchas de una historia mal contada.
O silenciada.
Moribundo he venido a refugiarme a la sombra de un almendro,
ya no recuerdo qué era esto .
Ha llegado la hora
del silencio.
Del olvido.
BORRADO
BORRADO
Si pudiera olvidar todo lo que aprendí:
por no ser cierto.
Si pudiera olvidar todo lo que de niño soñé:
por inútil.
Si pudiera olvidar todo cuanto quise:
por imposible.
Si pudiera olvidar todo lo amado:
por malgastado.
Si pudiera olvidar todo los besos de dos carrillos:
por falsos.
Y los de lengua de trapo:
por ásperos.
Si pudiera olvidar a todos mis amigos:
por haberse ido.
Y a todos mis enemigos.
Por lo contrario.
Si pudiera olvidar todo el trabajo en obras de caridad:
por perdido.
En proyectos de gran trascendencia social:
por lo mismo.
Si pudiera olvidar las ilusiones depositadas:
pisoteadas.
Todas las esperanzas:
desesperadas.
Si pudiera olvidar todas las pesadillas que me rompen el sueño:
por agotadoras.
Todo lo que veo despierto:
porque me da pesadillas.
Si pudiera echar el telón
de este teatro del absurdo y el esperpento.
Si pudiera silenciar todas las voces
de los necios soberbios.
Los que nunca hablan, siempre gritan.
Si pudiera cerrar los ojos un momento
un instante perfecto,
en posición fetal me refugiaría en la noche del fin del mundo.
Y en el relámpago clarividente anticipatorio de la muerte
encontraría la paz del misionero repartiendo caridad.
El descanso del soldado apostado en su trinchera.
El alivio de la razón
contenida en el diminuto frasco de la verdad
destilada gota a gota.
Si pudiera, sólo si pudiera.
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